PGR indaga nuevos desvíos en salud con Javier Duarte y Tarek Abdalá, por 1,700 mdp
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

PGR indaga nuevos desvíos en salud con Javier Duarte y Tarek Abdalá, por 1,700 mdp

Se trata de un nuevo caso denunciado por la ASF y que involucra el presunto mal manejo de más de mil 700 millones que estaban destinados al Seguro Popular.
Cuartoscuro Archivo
Por Arturo Angel @arturoangel20
11 de junio, 2018
Comparte

La Procuraduría General de la República (PGR) inició una nueva carpeta de investigación por el presunto desvío y desaparición de más de mil 700 millones de pesos que se transfirieron en 2014 al gobierno de Javier Duarte en Veracruz, y que estaban detenidos para acciones de salud, fundamentalmente a través del Seguro Popular.

Los recursos, de acuerdo con la denuncia interpuesta por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), fueron retenidos o transferidos a cuentas distintas por la tesorería de la Secretaria de Finanzas estatal que estaba encabezada en aquel entonces por Tarek Abdalá Saad, hoy diputado federal del PRI.

Esta es la carpeta de investigación o averiguación previa número 70 que la PGR inicia por el mal manejo de recursos federales en el gobierno de Duarte, todas ellas promovidas por denuncias de la ASF.

Las irregularidades que dieron paso a esta nueva denuncia penal tienen origen en el informe de resultados de la auditoría financiera y de cumplimiento número 14-A-30000-02-1544 que realizó la ASF, con el apoyo del órgano de fiscalización de Veracruz, a recursos federales transferidos por la Secretaría de Salud Federal al gobierno estatal en 2014.

En total se auditaron poco más de 4 mil 500 millones de pesos que debieron destinarse en acciones de salud y programas del Seguro Popular. Sin embargo, lo que los auditares encontraron es que, en promedio, 1 de cada 3 pesos de esta partida fueron mal manejados.

En primera instancia la Auditoría reportó que hubo 1 mil 472 millones 57 mil 355 pesos que fueron transferidos a la tesorería por Hacienda a la Secretaría de Finanzas estatal pero de lo cuales no hay una sola prueba que se hayan ejercido y menos que se haya hecho correctamente. Es decir, no se explicó que se hizo con el dinero recibido pero tampoco fue devuelto.

A lo anterior se suman 254 millones 700 mil pesos que sí habían sido transferidos al ente que debió utilizarlos, es decir el Régimen Estatal de Protección Salud de Veracruz, pero que luego dicha instancia regresó a otra cuenta bancaria abierta por la Secretaría de Finanzas del gobierno del estado, sin que haya evidencia alguna de que hayan sido ejercidos correctamente.

Cabe señalar que este modus operandi descrito por la ASF coincide plenamente con el empleado para transferir más de 200 millones de pesos de recursos federales transferidos a la Comisión de Agua del estado para obras hidraúlicas, pero que esta instancia en lugar de ejercerlos los envió a una cuenta abierta por la Secretaría de Finanzas estatal . Por este caso la Fiscalía de Veracruz ya promovió un juicio contra Javier Duarte.

La ASF subraya que el gobierno de Veracruz entregó información en un intento por solventar las observaciones realizadas pero que de ninguna forma acreditan el destino del dinero.

“En conclusión, el Gobierno del estado de Veracruz de Ignacio de la Llave no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del programa, apegada a la normativa que regula su ejercicio”, señala el informe de resultados de la auditoría practicada.

Por este motivo, y luego de dos años de análisis de información la Unidad Jurídica de la ASF a cargo de Víctor Andrade, se promovió la nueva denuncia de hechos a principios de marzo pasado ante la Procuraduría General de la República. De acuerdo con autoridades federales consultadas, dicha denuncia ya dio paso a la apertura de esta nueva carpeta de investigación.

 70 casos, cero resueltos

Esta carpeta de investigación a cargo de la Subprocuraduría Especializada en la Investigación de Delitos Federales de PGR es la número 70 que se inicia por presuntos fraudes relacionados con el manejo de recursos federales solo en la gestión del exgobernador Javier Duarte. Todas ellas promovidas por denuncias de la ASF.

Sin embargo y pese a que algunas de estas denuncias ya tienen más de tres años, hasta el día de hoy ninguno de los casos ha sido consignado ante un juez y por ende tampoco se ha esclarecido ni se ha castigado a los exfuncionarios responsables.

En las denuncias que la ASF interpone en el Ministerio Público Federal se incluye, además del informe de la auditoría y el oficio de la denuncia, un dictamen técnico en donde se identifica cuáles son los funcionarios que podrían ser directamente responsables del mal manejo de recurso. En la mayoría de los casos se señala Tarek Abdalá por su gestión como tesorero del estado del año 2012 a 2015.

Pero es la PGR la que tiene que llevar a cabo las investigaciones para “deslindar responsabilidades”, es decir, para confirmar la implicación de los funcionarios que estén implicados en el presunto fraude al erario público y proceder penalmente contra ellos. Esto es lo que no ha ocurrido hasta ahora en ninguno de los casos.

Autoridades directamente ligadas con estos procedimientos señalaron que hay casos que ya se encuentran con un grado de avance muy importante y que estarán consignando a un juez en próximas semanas.

Animal Político publicó el pasado 23 de febrero que, de acuerdo con un informe especial de la ASF durante la gestión de Javier Duarte, el monto de recursos federales mal manejados y posiblemente desviados supera los 61 mil millones de pesos, cifra record para cualquier caso relacionado con mal manejo de recursos públicos ya sea a nivel local o federal.

Actualmente Javier Duarte se encuentra preso en el Reclusorio Norte acusado de varios delitos, pero ninguno de ellos relacionado todavía con las denuncias interpuestas por la Auditoría Superior de la Federación ante PGR.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El país donde las mujeres deben pedir permiso a los hombres para tomar pastilla para abortar

Históricamente Japón ha sido extremadamente lento en autorizar drogas y tratamientos para la salud reproductiva de las mujeres.
31 de agosto, 2022
Comparte

El aborto vuelve a estar en el centro del debate público. Pero mientras en Estados Unidos parece estar en retroceso, debido a la sentencia de la Corte Suprema de ese país que dejó de considerarlo como un “derecho constitucional”, en Japón avanza, aunque de una manera peculiar.

En mayo, desde el Ministerio de Salud dijeron al Parlamento que estaban listos para aprobar una píldora para abortar fabricada por la compañía farmacéutica británica Linepharma International.

Sin embargo, aclararon que las mujeres aún necesitarán “obtener el consentimiento de su pareja” antes de que se puedan administrar las píldoras, un requisito que los activistas a favor de la interrupción del embarazo han calificado de patriarcal y obsoleto.

Los abortos médicos, utilizando píldoras en lugar de cirugía, se legalizaron en Francia hace 34 años. En Reino Unido en 1991 y Estados Unidos en 2000.

En muchos países europeos, esta es ahora la forma más común de interrumpir un embarazo. Las píldoras representan más del 90% de los abortos en Suecia y alrededor del 70% en Escocia.

Un récord contradictorio

Japón, por su parte, no solo tiene un historial pobre en materia igualdad de género, sino que ha sido extremadamente lento a la hora de aprobar medicamentos relacionados con la salud reproductiva de las mujeres.

Una protesta a favor del aborto en EEUU

EPA
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de dejar de considerar al aborto como un “derecho constitucional” ha colocado el tema de la interrupción del embarazo en el debate público.

Los activistas nipones bromean diciendo que el país tardó 30 años en aprobar la píldora anticonceptiva, pero solo seis meses en aprobar el Viagra para la impotencia masculina. Ambos estuvieron disponibles en 1999, pero el último llegó primero.

Y si como la demora no fuera suficiente, la píldora anticonceptiva viene con restricciones, lo que la hace costosa y difícil de usar.

Todo se remonta a la forma en que se legalizó el aborto en Japón.

Pese a que Japón en 1948 se convirtió en uno de los primeros países en el mundo en aprobar una ley que despenalizaba la interrupción del embarazo, la normativa era parte de la Ley de Protección de la Eugenesia.

La decisión no tenía nada que ver con dar a las mujeres más control sobre su salud reproductiva. Más bien, se trataba de prevenir el nacimiento de personas “inferiores”.

El artículo 1 de la ley estipula que el objetivo de la misma era “impedir el nacimiento de descendientes inferiores desde el punto de vista eugenésico y proteger también la vida y la salud de la madre”.

El instrumento fue reformado en 1996 y rebautizado como Ley de Protección de la Salud Materna.

Pero muchos aspectos de la antigua ley sobrevivieron. Así, hasta el día de hoy, las mujeres que desean abortar deben obtener un permiso por escrito de su esposo o, en algunos casos, de su novio.

Historias reales

Ota Minami quedó embarazada después de que su novio se negara a usar condón durante las relaciones sexuales. Los condones siguen siendo la principal forma de control de la natalidad en Japón.

Una mujer sosteniendo una píldora en una mano y un vaso de agua en otra

Getty Images
Japón se alista a aprobar una píldora abortiva desarrollada por una empresa británica, pero para usarla las mujeres en ese país deberán solicitarle un permiso por escrito a sus esposos o novios

Sin embargo, luego se negó a firmar el documento que le permitiría abortar.

“Es extraño, tuve que pedirle que usara anticonceptivos”, relató a la BBC. “Y cuando decidió que no quería usar condón, necesité su permiso para abortar“.

Ota prosiguió diciendo: “El embarazo me pasó a mí y a mi cuerpo, pero necesité del permiso de otra persona. Me hizo sentir impotente. No podía tomar una decisión sobre mi propio cuerpo y mi futuro”.

Las opiniones japonesas sobre el aborto suelen estar influenciadas, más que por ideas religiosas, por una larga historia de patriarcado y puntos de vista profundamente tradicionales sobre el papel de la mujer y la maternidad.

“Es muy profundo”, admitió Ota. “Cuando una mujer queda embarazada en Japón, se convierte en madre, ya no es mujer. Una vez que eres madre, se supone que debes dejarlo todo por tu hijo. Se supone que es algo maravilloso. Es tu cuerpo, pero una vez que estás embarazada, ya no es tu cuerpo”.

Por las nubes

Conseguir una píldora abortiva también puede resultar difícil y costoso, se estima que su precio puede llegar hasta los US$700, ya que es probable que implique ser admitido en un hospital o una clínica, bajo el motivo de proteger la salud de las mujeres.

Retrato de Asuka Someya en una calle japonesa

BBC
La activista Asuka Someya considera que mayor educación y permitirle a las mujeres hacerse con anticonceptivos ahorraran muchos problemas y sobre todo sufrimiento a las japonesas.

“En Japón, después de tomar la píldora abortiva, la mujer tiene que permanecer en el hospital para que podamos monitorearla. Tomará más tiempo que un aborto quirúrgico tradicional”, reconoció a la BBC el doctor Tsugio Maeda, subdirector de la Asociación Ginecológica de Japón.

Las activistas de la salud sexual femenina sostienen que esto no tiene base científica y que persigue proteger un lucrativo negocio.

“Creo que muchas decisiones las toman hombres mayores que nunca tendrán un hijo”, dijo la activista Asuka Someya, quien dirigente una organización favorable al aborto.

Asuka sostiene que todavía hay una gran resistencia en la sociedad japonesa para facilitar el aborto.

El argumento es que si facilita a las mujeres abortar, aumentará el número de quienes lo hagan. Entonces, hacen que sea un proceso difícil y costoso.

Una familia japonesa

Getty Images
La sociedad japonesa es muy conservadora y cuando las mujeres se embarazan se espera que su rol de madre se anteponga no solo a sus carreras profesionales, sino incluso a su condición de mujeres.

Pero, como muestra la evidencia de otros países, limitar las opciones de las mujeres solo aumentará su sufrimiento y no impedirá la interrupción de embarazos no deseados.

La activista aboga por una mejor educación sexual y en que las mujeres japonesas tomen el control de la anticoncepción, en lugar de depender de los hombres para usar condones.

En Europa, la píldora anticonceptiva es la forma más común de control de la natalidad. En Japón, solo lo usa el 3% de las mujeres.

“Quiero que se elaboren más políticas escuchando las voces de las niñas y las mujeres“, concluyó.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Wdb6YIRv-s0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.