Verificado.mx: El gobierno de López Obrador sí dio adjudicaciones directas por 170 mdp al contratista Rioboó
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Cuartoscuro

Verificado.mx: El gobierno de López Obrador sí dio adjudicaciones directas por 170 mdp al contratista Rioboó

Como acusó el candidato Ricardo Anaya, la compañía sí recibió, entre 2002 y 2005, cuatro adjudicaciones directas, todas para la construcción del Segundo Piso del Periférico.
Cuartoscuro
Por Manuel Ureste / Verificado 2018
13 de junio, 2018
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Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente, aseguró durante el tercer debate presidencial que cuando Andrés Manuel López Obrador fue jefe de gobierno capitalino entre 2000 y 2005 le otorgó contratos por 170 millones de pesos, sin pasar por ninguna licitación pública, al contratista José María Rioboó.

-No tiene sentido lo que planteas –respondió López Obrador a Ricardo Anaya-. Te digo que no. Yo no soy corrupto.

¿No es cierto, Andrés? –insistió Anaya.

No –respondió López Obrador-.

Pero la información es cierta.

De acuerdo con documentación oficial del Gobierno de la Ciudad de México, la compañía Rioboo SA de CV sí recibió, entre 2002 y 2005, cuatro adjudicaciones directas por un monto de 171 millones de pesos, todas para la construcción del Segundo Piso del Periférico, dos de ellas cuando López Obrador ya había dejado el cargo de jefe de Gobierno capitalino.

Las cuatro adjudicaciones fueron otorgadas a través del Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación del Distrito Federal (FIMEVIC), creado el 21 de diciembre de 2001 por la Secretaría de Finanzas capitalina.

La primera adjudicación directa, y la más cuantiosa, fue otorgada a Rioboó SA de CV en febrero de 2002 por un total de 161 millones 923 mil pesos.

El objeto del contrato fue la realización del “proyecto vial y estudios de impacto ambiental, urbano y vial, y el proyecto ejecutivo completo para la construcción de las vías rápidas de la Ciudad de México”.

La segunda adjudicación directa fue en octubre de 2004, por 933 mil 833 pesos, y el objeto del contrato es la “dirección responsable de obra”. Menos de un año después, en agosto de 2015, Rioboo SA de CV recibió otra adjudicación directa por 8 millones 028 mil pesos, para elaborar estudios y proyectos sobre las obras en los deprimidos de Tacubaya, Observatorio, Constituyentes, Acueducto Lomas y Prado Sur.

Tres meses más tarde, en noviembre de ese mismo año, Rioboo SA de CV fue beneficiada con otra adjudicación por 934 mil pesos.

Estas dos adjudicaciones fueron otorgadas poco después de la salida de López Obrador del Gobierno capitalino en julio de 2005, cuando dejó el cargo para enfrentar un proceso de desafuero.

En este documento oficial del Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación del Distrito Federal puedes checar las adjudicaciones directas: FIMEVIC-DVSA-0B/001/2002; FIMEVIC-SER/003/2004; FIMEVIC-SER/037/2005; y FIMEVIC-SER/03.

21 auditorías

Las obras del Segundo Piso de Periférico, en las que participó Rioboó, fueron objeto de 21 auditorías diferentes realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa del DF y la Contraloría General del Distrito Federal.

En estas auditorías hechas al FIMEVIC, realizadas entre 2002 y 2009, se reportaron irregularidades como pagos en exceso o indebidos, ausencia de documentos oficiales, e incluso fallas estructurales en la construcción del segundo piso.

Por ejemplo, en una revisión de 2014, la ASF reportó un probable daño al erario por 26.7 millones de pesos con recursos públicos de la Federación. Entre otras fallas, la ASF reportó que en el Segundo Piso y en el Metrobús hubo pagos indebidos, en exceso y retenciones no aplicadas.

No obstante, el FIMEVIC publicó en un reporte que las observaciones de las auditorías fueron, en su mayoría, solventadas. Así de las 259 recomendaciones formuladas por la Contaduría Mayor de Hacienda de la ALDF, el FIMEVIC reporta que fueron resueltas satisfactoriamente las 259, por lo que no hubo daño al erario.

Más contratos con Ebrard y Mancera

La empresa Rioboó SA de CV no solo fue beneficiada con contratos durante el gobierno de López Obrador.

De acuerdo con Contratobook, una herramienta para buscar contratos públicos, Rioboó ganó en noviembre de 2007 una licitación pública por 12 millones 489 mil pesos para hacer obras en la Línea 3 del Metrobús, cuando Marcelo Ebrard dirigía la ciudad.

En mayo de 2016, ya con Miguel Ángel Mancera al frente de la capital, Rioboó recibió de la Secretaría de Obras otros 35 millones 705 mil pesos por adjudicación, para realizar obras en el corredor de la Línea 5 del Metrobús que va de San Lázaro a la Glorieta de Vaqueritos.

Entre 2004 y 2005, a la par que recibía adjudicaciones directas del gobierno capitalino, Rioboó también obtuvo tres contratos por licitación pública del Sistema de Transporte Colectivo de Nuevo León por 4 millones 307 mil pesos. Los contratos fueron para realizar proyectos arquitectónicos en la Línea 2 del Metro de Monterrey.

Y en agosto de 2014, esta empresa obtuvo otro contrato por 43 millones 184 mil pesos por licitación pública para realizar un proyecto ejecutivo para el Viaducto Elevado Autopista México-Cuernavaca.

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Por qué Nueva España se disgregó en tantos países tras la independencia de México y Centroamérica hace 200 años

El 2021 marca los 200 años del fin de la Nueva España, un extenso territorio dominado por la corona española que intentó mantenerse unido pero al final se fragmentó en múltiples países. ¿Cómo se dio tal transformación?
16 de septiembre, 2021
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Este septiembre es bicentenario para seis naciones de América Latina.

En ese mes, pero del año 1821, se dieron declaraciones de Independencia sobre la corona española que, después de varios experimentos políticos, concluyeron con el nacimiento de seis países que hoy conocemos: México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Incluso los territorios de Chiapas, Yucatán y Texas tuvieron una corta vida independiente.

Todos ellos emanaron de la Nueva España, uno de los vastos territorios en América que el imperio español creó y administró durante tres siglos.

Pero ¿por qué uno de los mayores imperios del milenio pasado perdió el control de su más extensa posesión y su territorio terminó tan fragmentado?

Para responderlo hay que mirar a qué ocurría a comienzos del XIX.

¿Cómo era la Nueva España?

La Nueva España era una de las naciones más grandes de su época.

Se extendía por más de 7 millones de kilómetros cuadrados, desde regiones del suroeste y sureste del actual Estados Unidos hasta el noroeste de Panamá.

El territorio actual de España cabría 14 veces tan solo en la Nueva España (más aún en sus otros virreinatos y territorios de América, África y Asia).

Su conformación territorial era diversa: había reinos como el de México y Nueva Galicia en la región central. (Los siguientes mapas muestran las extensiones territoriales con base en los límites actuales de países y estados locales).

Nueva España central

BBC

Al norte, estaban las provincias internas del oriente, como Nuevo León o Nueva Extremadura, y las provincias internas del occidente, entre ellas las Californias, Nueva Navarra o Nueva Vizcaya.

Nueva España norte

BBC

Hacia el sur, estaban las capitanías generales de Yucatán y Guatemala.

Esta última también se subdividía en provincias: Chiapas (actual estado de México), Guatemala (incluyendo el actual Belice), San Salvador (actual El Salvador), Nicaragua y Costa Rica (entonces una sola unidad) y Comayagua (actual Honduras).

Nueva España sur

BBC

La capital era Ciudad de México, pero Ciudad de Guatemala actuaba como una segunda capital en términos de gobierno.

“Era un empalme jurisdiccional muy complicado, pero en términos prácticos sí había mucha independencia de las provincias centroamericanas respecto a México, pero también había algunas funciones en las cuales dependían de México”, dice a BBC Mundo el historiador Alfredo Ávila.

En materia económica, de religión y de justicia a través de la Santa Inquisición, el gobierno de Ciudad de México tenía el control sobre la Nueva España entera. Pero en el resto de cuestiones, como la fuerza armada, la Capitanía de Guatemala o Yucatán tenían su autonomía.

“En Centroamérica no había un virreinato en términos generales, sino una audiencia, con un jefe político, una capitanía general”, continúa Ávila, académico del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Y es muy difícil hablar de identidades. Una persona que nació en San Salvador era guatemalteca, porque dependía de la Audiencia de Guatemala. Pero si era hijo de españoles, era español”, apunta.

https://www.youtube.com/watch?v=W3yHdmZ_rF8&t=358s

Todo eso tuvo un papel importante en lo que ocurriría alrededor de 1810.

El ocaso de un enorme imperio

Las élites ligadas al poder político, comercial y religioso fueron exponiendo sus discrepancias con España luego de tres siglos de convivencia.

A partir de 1808, el descontento de la clase gobernante en América llevó al surgimiento de varios movimientos de independencia que se fueron fortaleciendo al tiempo que la corona española atravesaba sus propios conflictos bélicos en Europa con Inglaterra y Francia.

Eso dejó a la corona española muy debilitada para hacer frente a las rebeliones en América. Incluso el gobierno de Ciudad de México había perdido el control militar en sus dominios.

“El virrey de México no mandaba en la comandancia de Guadalajara o en Monterrey”, explica Ávila. Ahí los jefes militares eran los que “tenían tanta fuerza que el virrey ya no tenía influencia sobre ellos”.

“Ahí empezó un proceso de desarticulación virreinal que alcanzó a Centroamérica”, señala.

Capitulación de Madrid, Antoine-Jean Gros

Museo de Historia de Francia
El cambio de monarquía en el trono español fomentó los movimientos de independencia en las colonias.

El gran estallido en la Nueva España es el de la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando una conjura independentista se vio descubierta y el cura Miguel Hidalgo llamó al pueblo mexicano a alzarse en armas en el famoso Grito de Dolores.

La guerra de independencia mexicana culminó 11 años después, el 27 de septiembre de 1821.

Por su parte, la Capitanía de Guatemala tuvo un proceso relativamente pacífico en el que la determinación independentista se dio en una asamblea con miembros de las provincias el 15 de septiembre de 1821.

Aunque esas son las fechas más recordadas, en los hechos hubo un momento que semanas antes fue determinante para la Nueva España.

Los Tratados de Córdoba

Cuando México y las provincias de Centroamérica declararon su independencia, ya tenían un plan en marcha: conformar un imperio.

La idea fue plasmada en los Tratados de Córdoba, que fueron firmados entre los independentistas mexicanos y autoridades de la Nueva España el 24 de agosto de 1821. Tenían como objetivo final la fundación del Imperio Mexicano.

Los españoles sabían que no podían contener más el movimiento de independencia, pero querían rescatar las valiosas vías de comercio.

El documento “reconocía la independencia de México, pero buscaba mantener la relación comercial de ambos lados. Y una parte de la élite de Guatemala quería aprovechar eso”, explica Ávila.

Chiapas -que era parte de la Capitanía de Guatemala- fue la primera provincia centroamericana en unirse al imperio, seguido poco después por la Capitanía de Yucatán.

“Y la discusión de los centroamericanos entonces fue qué convenía más: permanecer independientes de España o unirse a alguna de las dos grandes potencias limítrofes, Colombia o el Imperio Mexicano”, señala el historiador.

“Claramente por vínculos históricos tenía más sentido unirse al Imperio Mexicano”.

Panamá, que hoy es parte de Centroamérica, quedó en la Gran Colombia.

Reunión del Ejército Trigarante

Getty Images
El ejército de Iturbide ayudó a reprimir a los opositores a la unión con el imperio de San Salvador.

Bajo el nuevo imperio se delimitaron 24 provincias, muchas de las cuales conservan sus nombres en México y Estados Unidos (Texas, Nuevo México, California) hasta la actualidad.

Por lo que respecta a Centroamérica, se dio la delimitación casi actual: Guatemala (incluyendo a Belice), El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica (estas dos últimas ya no eran una sola).

La fragmentación final

No obstante, el Imperio Mexicano duró poco.

La inestabilidad política que persistía desde la asunción del emperador Agustín de Iturbide condujo a un golpe de Estado en febrero de 1823, el cual llevó a la disolución del Imperio Mexicano un año después.

Las provincias mexicanas, a las que se integró Chiapas, conformaron la primera República Federal Mexicana, mientras que las provincias del sur crearon la República Federal de Centroamérica.

Pero aquel intento de mantener la unión de tan diversos territorios no se pudo sostener. Las razones no solo eran por los acuerdos políticos del momento, sino históricas.

Mapa de Centroamérica

iStock
Centroamérica intentó mantenerse unida, pero a partir de la década de 1830 inició su separación.

En Centroamérica no se alcanzó a construir una identidad más amplia. De un millón, la mitad vivía en Guatemala. Otra buena parte en Chiapas. El resto de las provincias estaban muy poco pobladas y casi no tenían contacto entre sí”, explica Ávila.

“Y había un cierto rechazo a Guatemala, porque se veía como la ciudad que cobraba impuestos, que mandaba tropas, que era un poco opresora”, añade.

En la década de 1930 hubo diversos conflictos que derivaron en la disolución de la unión de las provincias que buscaban tener mayor autodeterminación.

Fue entonces que nacieron cinco repúblicas independientes: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw&feature=emb_title

Y en el caso mexicano, en la década de 1830 y 1840, México perdió importantes territorios ante Estados Unidos: Texas, la Alta California y Nuevo México.

Incluso Yucatán declaró su independencia durante ocho años, pero volvió a la unión mexicana.

Fue así que los más de siete millones de kilómetros cuadrados quedaron divididos en las naciones que este año celebran dos siglos de independencia.


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