La historia de Aarón Varela, candidato asesinado en Puebla que buscó quitarle poder a Antorcha Campesina
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La historia de Aarón Varela, candidato asesinado en Puebla que buscó quitarle poder a Antorcha Campesina

Las autoridades no han esclarecido el asesinato de Aarón Varela Martínez, quien como candidato de Morena en Ocoyucan, Puebla, buscó sacar de la alcaldía al PRI y frenar el dominio de Antorcha Campesina. 
Cuartoscuro Archivo
Por Aranzazú Ayala Martínez
5 de junio, 2018
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Han pasado más de cuatro meses del asesinato de Aarón Varela Martínez, candidato de Morena a la presidencia municipal de Ocoyucan, Puebla, y hasta el momento el homicidio sigue siendo un misterio.

Aarón recibió al menos cinco disparos, el pasado 1 de marzo, mientras manejaba su vehículo. Su cuerpo fue encontrado dentro del auto, todavía con el cinturón de seguridad puesto, en la calle 16 de septiembre de la junta auxiliar de San Antonio Cacalotepec, perteneciente a San Andrés Cholula, a menos de 30 minutos de la capital de Puebla.

La Fiscalía General del Estado (FGE) descartó de inmediato el móvil de robo, pues todas las pertenencias del candidato estaban intactas, y a la fecha se desconoce si existen avances en la investigación de su asesinato. La FGE no respondió a la solicitud de Animal Político para conocer sobre el estatus y la actualización del caso.

Si bien no hay líneas de investigación claras, militantes de Morena del municipio creen que fue por razones políticas.

La familia de Aarón, además, se ha alejado de los medios y la opinión pública, y sus compañeros de partido han tratado de seguir adelante con el proyecto para lograr el prometido cambio en Ocoyucan. El principal: sacar al PRI de la alcaldía y  quitarle dominio a la organización Antorcha Campesina.

Un municipio desigual

Ocoyucan está pegado a la zona metropolitana de Puebla capital, y tiene una posición privilegiada entre San Andrés Cholula –uno de los municipios con más ingresos en la entidad por la cantidad de desarrollos inmobiliarios y universidades– y la zona sur de la capital de la entidad.

Dentro de Ocoyucan está el fraccionamiento de lujo Lomas de Angelópolis; algunas de las propiedades en este exclusivo desarrollo, que es prácticamente una mini ciudad, se venden hasta en 15 mil pesos el metro cuadrado.

En Ocoyucan está la junta auxiliar de San Bernardino Chalchihuapan, cuyo nombre saltó a la escena publica por haber sido el escenario donde fue asesinado el niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo en 2014, en el marco de la polémica y entonces recién aprobada “Ley Bala” del ex gobernador Rafael Moreno Valle, y las protestas contra la pérdida de autonomía de las juntas auxiliares, derivada de una reforma a la Ley Orgánica Municipal.

Junto al lujo de los desarrollos inmobiliarios, los habitantes originarios de Ocoyucan viven con carencias. La Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) lo tiene catalogado como un municipio con presencia indígena, con un alto grado de marginación, y de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en sus indicadores de 2015 el rezago educativo, la carencia por acceso a servicios de salud, por hacinamiento, acceso a agua entubada y drenaje en las viviendas son mayores en el municipio que en la entidad.

Ocoyucan lleva casi tres décadas controlado por el PRI y Antorcha Campesina, conocida como “la organización”. Integrantes de Morena y habitantes de Ocoyucan coincidieron en que si te afilias a ellos tienes beneficios, pero si no el drenaje no llega a tu colonia.

En algunas de las nuevas colonias de antorchistas, dice Pascual Tenahua, quien suplió a Aarón Varela como candidato de Morena, te reciben a pedradas sino eres aliado del PRI o de Antorcha Campesina. Pero quienes toman las piedras y se las avientan son los niños de las escuelas. “¿Y qué hace uno contra un niño?”, se cuestionó.

Con el asesinato de Aarón el panorama político a nivel municipal se complicó y la fuerza que tenía Morena disminuyó, reconocieron los militantes del partido.

Violeta Becerril, Isauro Mécatl Mones y Pedro Juárez, los tres originarios de Ocoyucan y militantes de Morena, coinciden en que Aarón Varela era la figura con más fuerza y que representaba una posibilidad real de acabar con el dominio de Antorcha Campesina, organización que en un comunicado de prensa condenó el crimen del candidato y se deslindó de las acusaciones en su contra que los relacionan con el asesinato.

“Este crimen, condenable por todo ser humano bien nacido, sirvió como ariete a varios grupos de poder y sus medios de comunicación para acusar a nuestra organización de la autoría, usando para ello la táctica de la desinformación: primero algunos medios afirmaron que Varela era critico de Antorcha Campesina y que, en Santa Clara Ocoyucan, la población tiene diferencias con Antorcha, con el objetivo de poner el foco de atención mediático en nosotros”, escribió Antorcha Campesina en su comunicado.

La lucha contra Antorcha

Violeta Becerri dijo que lo que Aarón buscaba era que los ciudadanos tuvieran lo que por derecho les corresponde: los servicios básicos como agua potable, drenaje y recolección de basura. Algo que puede parecer muy evidente pero que en la realidad de este municipio no está al alcance de todos.

Isauro Mécatl y Pedro Juárez explicaron que los servicios en Ocoyucan no son de fácil acceso para cualquier persona: las principales carencias son de agua potable, drenaje y pavimentación, y generalmente llegan sólo a las colonias donde sus habitantes son afiliados a Antorcha Campesina.

Si no son de la organización, dijeron, no tienen acceso a los servicios.

Y es que el municipio lleva tres décadas con una fuerte presencia de la organización Antorcha Campesina y el PRI.

¿Asesinato político?

Aunque no hay ninguna declaración oficial ni línea de investigación concreta, los compañeros de Aaron Varela creen que el homicidio tiene un móvil político, porque era la única oposición fuerte y verdadera en este municipio, actualmente gobernado por el PRI.

Pascual Tenahua, candidato a la presidencia municipal por Morena, dijo que él y todo el partido buscan lo mismo que Aarón: hacer un cambio en la comunidad.

Pascual dijo que no ha tenido amenazas como tal, pero en dos ocasiones la policía municipal ha intentado pararlo sin ninguna orden ni operativo para revisar su vehículo.

Durante los últimos cuatro años ha habido fuertes conflictos en el municipio por Antorcha Campesina: el exalcalde Francisco Simarrón Ocotoxtle, del PRI, tuvo un desacuerdo con Antorcha por lo que lo destituyeron y encarcelaron. En su lugar entró José Santos Gregorio Tecuatl; la presidencia estuvo tomada durante meses por personas afiliadas a la organización.

Chalchihuapan es otro de los ejemplos más evidentes de la división y tensiones que ha provocado la presencia de Antorcha en el municipio, pues los habitantes que no simpatizaban con la organización no eran bienvenidos en la iglesia de la localidad.

La esperanza de Ocoyucan

Aarón era abogado –trabajó un tiempo en el Ministerio Público– pero casi no litigaba; a lo que se dedicaba de lleno era a su negocio, un taller de costura en el que hacía playeras.

Era casado y tenía tres hijos, una persona muy reservada con su vida privada, dicen, pero conocida y querida en el municipio. Tanto que una semana después de su asesinato un grupo de habitantes de Ocoyucan se manifestaron frente a la FGE para exigir justicia.

Cuando se afilió a Morena empezó a hacer el trabajo de brigadeo, yendo de casa en casa a invitar personas. Aarón hizo un gran trabajo político para posicionar al partido a nivel local y cuando tuvo la oportunidad de ser candidato se anotó, como otras personas.

Violeta Becerril, militante de Morena en Ocoyucan y compañera de trabajo de Aarón, dijo que al principio no estaba tan bien posicionado pero después tomó mucha fuerza, pues los ciudadanos veían en él a una persona que buscaba el cambio.

“Honestamente no sabemos, a la fecha yo no puedo explicarme cómo es que sucedió, fue algo que nos tomó por sorpresa a todos, a todos, a todos sus cercanos en el equipo y a todo el pueblo, al municipio en general. Su muerte nos sorprendió a todos y lamentablemente con él se fueron las esperanzas de que el municipio pues tuviera otra cara”.

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Qué es el “desvelo en venganza” que practican millones de jóvenes trabajadores en China

Para muchos trabajadores jóvenes chinos el tiempo libre es más importante que el sueño después de sus largas jornadas de trabajo, aunque saben que esto no es saludable. ¿Qué impulsa este comportamiento?
7 de diciembre, 2020
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Trabajadora en China

Getty Images
Muchos empleados en China trabajan el notorio “horario 996”: desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio “horario 996” en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

“Estaba casi deprimida”, dice. “Me privaron de toda mi vida personal”.

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado “bàofùxìng áoyè”, o “procrastinación a la hora de dormir”.

La frase, que también podría traducirse como “la venganza de quedarse despierto hasta tarde”, se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando “las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche”.

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 “Me gusta” en Twitter, Kenneth Kwok escribió: “Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir”.

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él “le pertenecía a otra persona” y que solo podía “encontrarse a sí mismo” cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es “genial” porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Límites borrosos

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, un directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

“Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano”, señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más “normales”.

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

“Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo”.

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

“Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento”, dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

“El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto”, dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Un círculo vicioso”

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor “represalia”.

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker “Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams”, el neurocientífico es contundente: “cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida”.

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optarían por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

“Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separamos del trabajo”, dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

“Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño”, señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un “lugar de trabajo saludable y eficiente”, señala.

“En realidad, es una medida de productividad”, explica. “Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa”.

Trabajador en China

Getty Images
En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

“Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)”, señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: “saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo”, asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

“A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa”, señala. “Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado”.

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

“Es una venganza”, dice sobre su hora de acostarse tarde. “Para recuperar algo de tiempo para ti”.


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