Los cárteles no existen: cómo aprendimos la versión del gobierno sobre la violencia en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Portada del libro

Los cárteles no existen: cómo aprendimos la versión del gobierno sobre la violencia en México

En 13 ensayos, escritos desde el periodismo y la academia, se analiza la violencia en México, un tema que el gobierno federal atribuye a las organizaciones criminales, pero que según el académico, fue creado por las autoridades para ocultar las redes del poder oficial que determinan los flujos de droga.
Portada del libro
Por León Ramírez
2 de junio, 2018
Comparte

Lo que sabemos del narcotráfico en México es apenas la versión oficial. Una que llevó a la militarización del país y el aumento en la violencia y ha sido tan replicada en productos culturales y periodísticos que se convirtió en una justificación para la estrategia de seguridad, asegura Oswaldo Zavala, autor del libro Los cárteles no existen.

En 13 ensayos, escritos desde el periodismo y la academia, se analiza la violencia en México, un tema que el gobierno federal atribuye a las organizaciones criminales, pero que de acuerdo con el académico, fue creado por las autoridades para ocultar las redes del poder oficial que determinan los flujos de droga.

Foto: Antonio Cruz

El discurso del gobierno mexicano, dice Zavala, llegó a consolidar en la sociedad la imagen del narco: hombre, de carácter violento y vulgar, cuyos accesorios son la AK-47, sombrero y un par de gafas oscuras… un ser que representa los valores opuestos a los de un soldado.

Para empezar, y desde el título de su libro, propone eliminar la palabra cártel: “Es absurdo decirle cárteles a grupos que están peleando, aniquilándose, creando un total caos, y que para nada tienen la intención de manipular el precio de la droga”, dice el autor en entrevista.

Así, al analizar y contrastar las versiones gubernamentales con cifras e investigaciones, argumenta el académico, uno puede cerciorarse que la violencia, el mercado de las drogas ilegales y quienes trabajan en él existen, pero no “la división que según las autoridades mexicanas y estadounidenses separa a esos grupos de la sociedad civil y de las estructuras de gobierno”.

Norteamérica y los recursos naturales

Aunque la estrategia de seguridad en México de los últimos dos sexenios causó un incremento en las desapariciones y los homicidios dolosos en el país –con 2017 como el año más violento–, Zavala ubica el inicio de la imagen de “cárteles” en la primera década del 2000, cuando la administración de Vicente Fox sugirió que el narco era una amenaza de seguridad nacional, tras una serie de reuniones con funcionarios estadounidenses.

Foto: Antonio Cruz

Después, cuenta, “a Felipe Calderón, Estados Unidos le vende la idea de que el narco está fuera de control y de que está tomando el control, que no hay soberanía estatal. Es un escenario producto de la inteligencia estadounidense”.

De acuerdo con el autor, cuando termina la Guerra Fría, Estados Unidos se queda sin enemigo y “¿qué hace? Construir otro enemigo público, y ahora va a ser el combate a las drogas. Es la nueva doctrina de seguridad”.

¿Las drogas son el problema?

En su reporte Evaluación Nacional de Amenaza de Drogas, publicado a finales del 2017, la DEA explica que, a diferencia de sus contrapartes en México, las organizaciones criminales nacionales con presencia en Estados Unidos mantienen una baja visibilidad y “se abstienen” de la violencia entre cárteles.

Por eso, dice la agencia, aunque el crimen ha “alcanzado proporciones epidémicas en México en los últimos años” esta situación no ha repercutido en el país más que incidentes entre traficantes que no representan una preocupación.

Zavala sostiene que la razón de esto es una: la militarización. “No hay violencia, lo que hay es consumo, muertes por adicción y sobredosis; no hay cárteles matando gente. La verdadera condición de la violencia en México es el Estado, no los traficantes. Es la militarización del país. Si tú militarizas Estados Unidos, va a pasar lo mismo”.

Por eso: “debemos comprender que la violencia en México es producto de una relación de estado y no de traficantes. Los traficantes son una invención discursiva del sistema para justificar esta violencia”.

Foto: Antonio Cruz

Trump, una pausa en un contexto electoral

En un contexto electoral mexicano, dice Zavala, el que Donald Trump sea presidente de Estados Unidos significa una “pausa” para México. “La administración Obama iba a continuar claramente su embestida securitaria y de reforma energética a través de Hillary Clinton, quien siempre ha sido una figura política propensa al militarismo y con una enorme atención por los recursos naturales en América Latina”.

A un mes de los comicios presidenciales, Zavala señala que tanto José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI-PVEM-PANAL) y Ricardo Anaya, de Por México al Frente (PAN-PRD-MC) plantean dentro de sus agendas dar continuidad a la guerra contra las drogas. Andrés Manuel López Obrador, de Juntos haremos Historia (Morena-PES) “está hablando de desmilitarizar, de amnistía, temas contrarios al securitarismo y de revisar los contratos de la reforma energética”.

“Quería que este libro saliera antes de la elección, quería juntarme a las voces críticas para señalar que esa agenda es una invención de la hegemonía estadounidense, que no hay emergencia, que no hay crisis de seguridad nacional y que si tenemos un repunte de la violencia es (por) la militarización del país. Lo que necesitamos es desandar la militarización y crear instituciones más confiables para atender el delito”, concluye.

Animal Político te presenta un capítulo de regalo de ‘Los cárteles no existen’, con autorización del autor:

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo es la primera vacuna de ADN del mundo para COVID-19 (sin agujas) aprobada por India

India aprobó el uso de emergencia de una nueva vacuna de ADN, la primera en el mundo. Te contamos de qué se trata y cuáles son sus ventajas y desventajas.
21 de agosto, 2021
Comparte

El ente regulador de medicamentos de India aprobó la primera vacuna de ADN del mundo contra la COVID-19 para uso de emergencia.

Según un estudio provisional citado por el fabricante de vacunas Cadila Healthcare, la vacuna ZyCoV-D de tres dosis previno la enfermedad sintomática en el 66% de los vacunados.

Las vacunas de ADN anteriores han funcionado bien en animales, pero no en humanos.

India ha administrado hasta ahora más de 570 millones de dosis de tres vacunas aprobadas previamente: Covishield, Covaxin y Sputnik V.

Aproximadamente el 13% de los adultos han completado su ciclo de vacunación y el 47% ha recibido al menos una vacuna desde el comienzo de la campaña en enero.

Cadila Healthcare dijo que había realizado el mayor ensayo clínico de la vacuna en India hasta la fecha con 28 mil voluntarios en más de 50 centros.

La tercera fase clave de los ensayos clínicos se llevó a cabo en el pico de la segunda ola mortal del virus y esto, según su fabricante, reafirma la “eficacia de la vacuna contra las cepas mutantes”, especialmente la variante delta que es altamente infecciosa.

¿Pero cómo funciona esta vacuna y qué la hace diferente?

Traspaso de información

El ADN y el ARN son componentes básicos de la vida. Son moléculas que llevan información genética que se transmite de padres a hijos.

Vacuna

Getty Images
Una de las ventajas de la vacuna india de ADN es que no necesita temperaturas muy frías para conservarse.

Al igual que otras vacunas, una vacuna de ADN, una vez administrada, le enseña al sistema inmunológico del cuerpo a combatir el virus real.

ZyCoV-D utiliza plásmidos o pequeños anillos de ADN, que contienen información genética, para suministrar la vacuna entre dos capas de la piel.

Estos plásmidos llevan información a las células para producir la “proteína espiga”, que el virus utiliza para adherirse e ingresar a las células humanas.

La mayoría de las vacunas contra la COVD-19 funcionan dándole instrucciones al cuerpo para que produzca un fragmento de la proteína espiga para activar el sistema inmunológico, y hacer que éste produzca anticuerpos y se enseñe a sí mismo a combatir el virus.

Sin aguja

Esta es la primera vacuna de ADN humano contra la covid-19.

Vacunación

Getty Images

Hay una serie de vacunas de ADN aprobadas en Estados Unidos, por ejemplo, para su uso en animales, incluida una vacuna para una enfermedad equina y otra contra el cáncer de piel para perros.

Actualmente, se están probando más de 160 vacunas de ADN diferentes en ensayos clínicos en humanos en EE. UU.

Variante delta

Getty Images

La mayoría son para el tratamiento de cánceres existentes y un tercio para el tratamiento del VIH.

ZyCov-D es también la primera vacuna de India para la COVID-19 sin agujas.

Se administra con un inyector desechable sin aguja, que utiliza un delgado chorro del líquido para penetrar en la piel y distribuir la vacuna en el tejido adecuado.

Ventajas

Científicos dicen que las vacunas de ADN son relativamente baratas, seguras y estables.

También se pueden almacenar a temperaturas más altas (entre -2 a 8° C).

Cadila Healthcare afirma que su vacuna mostró una “buena estabilidad” a 25° C durante al menos tres meses; esto ayudaría a que la vacuna se transportara y almacenara fácilmente.

Desventajas

Las vacunas de ADN desarrolladas para enfermedades infecciosas en humanos han fallado en el pasado.

“El problema es que funcionan bien en animales. Pero no terminan ofreciendo el mismo nivel de protección en la respuesta inmune en humanos”, señaló Gagandeep Kang viróloga y primera mujer india en ser elegida como miembro de la Sociedad Real de Londres.

El desafío, dice, fue cómo introducir el ADN plasmídico en la célula humana para que diera una respuesta inmunitaria duradera.

Jeremy Kamil, virólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana en Shreveport, EE.UU., comparte su visión.

Vacunas

Getty Images

“Las vacunas de ADN plasmídico se han probado en el pasado. Pero sabemos que es muy difícil introducir el ADN plasmídico en el núcleo de las células humanas, especialmente en los adultos”, indicó Kamil.

Las vacunas de ARNm, que utilizan ARN mensajero, una molécula para producir las proteínas, como Pfizer o Moderna, no necesitan llegar al núcleo de la célula para ser efectivas y ofrecer una mayor eficacia y es probable que produzcan una inmunidad más duradera.

El otro inconveniente potencial es que ZyCoV-D requiere tres dosis, en lugar de dos. El fabricante de la vacuna dice que está evaluando la posibilidad de ofrecer dos dosis.

“Me encantaría que una empresa de vacunas superara los inmensos desafíos para que funcione. Pero es imperativo que los datos de eficacia se examinen de forma independiente”, concluyó Kamil.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WMr3tw4Igo0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.