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Cuartoscuro

Meade, como secretario de Energía, apoyó el negocio de Pemex con filial de Odebrecht

Pese a que los integrantes del Consejo de Administración de Pemex advirtieron que la empresa mexicana resultaría afectada tras la alianza con las empresas Idesa y Braskem; Meade Kuribreña impulsó la instalación de una planta petroquímica en 2011.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán
3 de junio, 2018
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Como presidente del Consejo de Administración de Pemex en 2011, José Antonio Meade, entonces secretario de Energía, apoyó el contrato entre Pemex y las empresas Idesa y Braskem, filial de Odebrecht, para instalar la planta petroquímica Etileno XXI, pese a que los consejeros advertían que la empresa mexicana sería afectada al impulsar un negocio privado de esa naturaleza, como finalmente ocurrió.

En la sesión realizada el 29 de abril de 2011, los consejeros criticaron que el contrato no hubiese sido analizado por el Consejo de Administración de Pemex, máximo órgano de dirección; aunque la ley no establecía como requisito que el Consejo autorizara ese tipo de contratos, en este caso era necesario dadas las “implicaciones estratégicas de alto impacto” para la empresa mexicana.

Sin embargo, el entonces presidente del Consejo, en su calidad de secretario de Energía, José Antonio Meade, aclaró que “no existía ninguna obligación de presentar el contrato de suministro al Consejo, por lo que ese instrumento se había desahogado en los términos de la normativa vigente”.

Dicho contrato se había realizado el 25 de febrero de 2010 entre Pemex y Braskem (filial de Odebrecht) e Idesa para que la empresa mexicana les vendiera 66 mil toneladas de etano diario y echar andar la planta Etileno XXI, en la que producirían polietileno.

Como cláusula, los empresarios pidieron al gobierno mexicano incrementar el arancele a las importaciones de polietileno, lo que implicaba afectar a sus competidores. En 2016, el presidente Enrique Peña Nieto impuso el arancel.

En el acta de consejo, solicitada vía transparencia por un ciudadano y analizada por la plataforma Méxicoleaks, los consejeros expusieron que Etileno XXI, “no es un proyecto integral para la industria petroquímica nacional, como se ha venido planteando, pues afecta negativamente al principal jugador de esta industria, que es Pemex. Se trata más bien de un proyecto que impulsa al sector privado, a costa de una subutilización de capacidad instalada y de un subejercicio presupuestal en Pemex Petroquímica”, advirtió el consejero Rogelio Gasca Neri.

Los años confirmaron la previsión. Pemex vendió el etano a Etileno XX por debajo del precio de mercado, lo que ha representado una pérdida de mil 900 millones de pesos, según detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Cuenta Pública de 2016. Además, para que Pemex pudiera cumplir con el volumen prometido de etano, tuvo que comprar a otras empresas de Estados Unidos este año. 

Las críticas ignoradas

En la sesión del Consejo de Administración del 29 de abril de 2011, el Comité de Estrategia e Inversiones de Pemex, encargado de auxiliar al consejo en la aprobación de las directrices, prioridades y políticas generales de las inversiones de la empresa, presentó dos posturas sobre la planta Etileno XXI, cuyo contrato se había firmado un año antes.

El Comité de Estrategia e Inversiones Añadió de Pemex había hecho un análisis sobre el proyecto Etanol XXI, y reclamaba las “implicaciones estratégicas de alto impacto, sin embargo, el contrato NO se presentó al Consejo de Administración de Pemex, ni se ha discutido la estrategia de largo plazo (…)”.

El consejero Héctor Moreira Rodríguez no estaba en contra del contrato, pero pedía ser “cuidadosos con sus implicaciones como, por ejemplo, la disponibilidad del etano y las correspondientes penalizaciones en caso de fallar el suministro”.

Los argumentos de crítica incluían que Etileno XXI “se presenta como un contrato de suministro cuando es realmente una decisión con enormes impactos estratégicos, lo cual representa una omisión de la administración”.

Por eso los consejeros insistieron en conocer la “ruta estratégica a seguir en términos de contratación y en términos de la participación de la empresa en este proyecto”.

Sin embargo, no obtuvieron respuestas a esas interrogantes por parte del presidente del consejo, José Antonio Meade, sino el argumento que el contrato se había realizado en los términos legales de Pemex.

Meade dijo que en el futuro el Consejo de Administración debería tener acceso a contratos de interés; pero “en el caso comentado, el proceso se había cumplido a cabalidad, tal como ya lo había asentado el Abogado General”.

Aunque el consejero Rogelio Gasca Neri no estuvo presente, envió sus argumentos por escrito y calificaban la estrategia de Pemex como “inaceptable”, porque optó por “incrementar la producción de petroquímicos en el sector privado, a costa de Petróleos Mexicanos (…) sin ningún beneficio tangible para el consumo nacional”.

Alertó que “Pemex va a estar importando gas y crudo para venderlos con un 20% o un 30% de descuento respectivamente. Amén de no cobrar los costos de importación, transporte ni de separación del etano”.

También criticó que la fórmula de venta del etano al consorcio Braskem-Idesa establecida en el contrato, pues de acuerdo a su análisis, significaban pérdidas para Pemex. Esto porque la tarifa se había fijado con el precio de referencia Henry Hub Natural Gas, lo cual “muestra la poca profundidad de ese Mercado y que puede fácilmente ser manipulado. El promedio ni siquiera es ponderado, sino aritmético”.

En el análisis de la fórmula descubrió que habría descuentos para el consorcio y cuestionó el criterio para establecer un factor de descuento del 30% sobre el purity ethane y el 20% sobre el precio de referencia Henry Hub.

Aseguró que México no se aplicaba “ningún descuento de este orden en los precios del gas natural, ni aún al más grande comprador de gas que es el sector eléctrico”, por eso, Gasca propuso la suspensión del proyecto Etileno XXI y abrir un debate interno sobre cuál debería ser la ruta de Pemex y definir las alianzas estratégicas.

Su propuesta no fue aprobada, pero un acuerdo de la sesión estableció que “aunque la Ley de Petróleos Mexicanos y las disposiciones que derivan de ella no prevén el requisito de que el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos emita su autorización para contratos de suministro, que se establezca que dichos proyectos sean revisados de acuerdo a los lineamientos que se emitan al respecto”.

Etileno XXI es uno complejo petroquímico establecido en Veracruz que produce 1 millón de toneladas de polietileno, polímero que sirve para la fabricación de plásticos, y en el que se invirtieron 3 mil 200 millones de dólares.

Las empresas operadoras son Grupo Idesa y Braskem, constituida en 2004 en Sao Paula, Brasil y filial de Odebrecht, la compañía que presuntamente entregó sobornos a Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, durante la campaña del presidente Enrique Peña Nieto, a cambio de ser favorecida con obra pública cuando asumiera la presidencia, según reveló Mexicanos contra la Corrupción.

En el contrato con Pemex de 2010, dichas empresas pidieron al Gobierno mexicano incrementar el arancel a las importaciones de polietileno, polímero que producirían en la planta Etileno XXI, lo cual implicaba encarecer los costos para sus competidores.

El presidente Enrique Peña Nieto se los cumplió y el 1 de enero de 2016 firmó un decreto en el que se establece que “el polietileno de baja densidad lineal es una resina con importantes volúmenes de comercialización, resulta conveniente crear una fracción arancelaria específica para dicha mercancía con el arancel a la importación de 5%”. 

Respuesta del equipo de Meade

El equipo de campaña de la coalición Todos por México, que impulsa a José Antonio Meade a la presidencia, indicó lo siguiente respecto a la nota:

“Como el propio texto indica, el contrato en cuestión se firmó el 25 de febrero de 2010. Dado que José Antonio Meade asumió el cargo de Secretario de Energía el 7 de enero de 2011, no tuvo participación alguna en la firma ni en el aval del referido documento. De antemano le agradezco tenga a bien realizar la aclaración correspondiente en beneficio de sus lectores”.

Respuesta de Animal Político

Como lo menciona la carta del equipo de campaña del candidato José Antonio Meade, en la nota de Animal Político se explica que el contrato entre Pemex y el consorcio Idesa y Braskem, filial de Odebrecht, fue firmado en 2010 y la sesión del Consejo de Administración de Pemex ocurrió un año después.

En el acta de sesión, como se consigna en la nota, se encuentran las críticas que expusieron dos consejeros sobre las implicaciones que tendría el contrato para Pemex y que no había sido discutido al interior del Consejo, máximo órgano de la empresa mexicana.

La respuesta que dio el entonces presidente del Consejo, José Antonio Meade, como secretario de Energía, fue que “no existía ninguna obligación de presentar el contrato al Consejo, por lo que ese instrumento se había desahogado en los términos de la normativa vigente”.

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¿Hablas español?: 7 claves que muestran el poder y la influencia de nuestro idioma en EU

En el año 2060, Estados Unidos será el segundo país hispanohablante del mundo después de México, según proyecciones del censo de ese país. El español es actualmente el segundo idioma más hablado en EU y en las últimas décadas ha ganado peso en la economía y política.
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31 de octubre, 2019
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Un hombre sonríe a la cámara mientras cierra la puerta de un auto y con voz de locutor anuncia una compañía de seguros. Todo el mensaje es en inglés hasta que al final del comercial, dice: “Hablamos español”.

Lo dice porque la empresa quiere también vender sus productos a la enorme población hispanohablante de Estados Unidos.

En el país viven cerca de 60 millones de latinos: esta cifra incluye inmigrantes y descendientes de inmigrantes que han llegado desde América Latina.

Y del total de la población estadounidense, 41 millones habla español en sus hogares, de acuerdo a estimaciones de la Oficina del Censo de EE.UU.

Para 2060, se estima que EE.UU. será el segundo país hispanohablante del mundo después de México.

Hispanohablantes en países donde el español no es la lengua oficial. . .

Pese a que el español es el segundo idioma más hablado en el país después del inglés, no siempre ha sido bienvenido ni considerado como de igual importancia.

En el pasado existieron políticas institucionales para suprimirlo en las aulas y surgió un movimiento pro-inglés que aún vive y promueve que este sea el idioma oficial.

En los últimos años se han registrado también incidentes contra personas que hablan español en público y que han sido vinculados con el clima antiinmigración a partir de la retórica y las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump.

Movidos por esa complejidad, BBC Mundo lanza su proyecto “¿Hablas Español?” durante el mes de noviembre, con el cual un grupo de periodistas viaja a varias ciudades de EE.UU. en busca de historias que reflejen el impacto de la lengua española en este país.

Te mostramos7 aspectos que reflejan la influencia de nuestro idioma en Estados Unidos:

1. Cómo ha crecido

En menos de cuatro décadas, el número de personas que hablan español en casa en EE.UU. se ha cuadruplicado de 11,12 millones en 1980 a 41 millones en 2017, según datos del censo.

Hay que sumar además otros casi 15,8 millones con competencia limitada en el idioma, de acuerdo a un informe de 2019 del Instituto Cervantes en EE.UU.

Ya en 1980 el español era el segundo idioma más hablado en el país -le seguían el alemán y francés- y mucho tuvo que ver el boom de inmigrantes provenientes de Latinoamérica.

Campañas de gobiernos locales, como esta de Nueva York, se exhiben también en español.

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Campañas de gobiernos locales, como esta de Nueva York, se exhiben también en español.

Estados Unidos pasó de tener una población de 9,1 millones de hispanos o latinos en 1970 a casi 60 millones en 2019, el 18% de la población total, de acuerdo a estimaciones del censo analizadas por el estadounidense Centro Pew de Investigaciones.

Según las proyecciones del censo, los latinos o hispanos serán 119 millones en 2060. Es decir, uno de cada tres residentes en Estados Unidos será hispano o latino.

Pero esto no quiere decir que todos vayan a ser hispanohablantes. De hecho, el 28% de los latinos no hablaba español en el hogar en 2017.

Esto refleja una realidad cada vez más latente en el país: que los latinos nacidos en Estados Unidos no necesariamente hablan español.

Alumnos matriculados en cursos de idiomas impartidos en las escuelas primarias y secundarias de EE.UU. en 2014-2015. . .

La tasa de latinos que solo habla inglés en sus hogares ha aumentado en los últimos años, especialmente entre la población más joven, indica un informe del año pasado del Instituto Cervantes.

Se espera que estas tendencias se incrementen “en la medida en que los latinos nacidos en EE.UU. lideren el crecimiento de ese grupo demográfico en el país, en gran parte debido a la ralentización de la inmigración de México”, señala el texto.

Población que habla español en casa en Estados Unidos. Total: 41.017.620. Las estadísticas muestran que, de los 41.017.620 de latinos/hispanos que hablan español en casa, 22.196.510 son nacidos en Estados Unidos, mientras que 18.821.110 son extranjeros .

Esto significa que los patrones de inmigración desde Latinoamérica tendrán influencia sobre el futuro del español en Estados Unidos.

Sin embargo, la mayoría de los latinos nacidos en EE.UU. dicen sentirse conectados con el idioma de sus padres y abuelos.

El 85% de los padres y madres latinas se comunican en español con sus hijos, de acuerdo a una encuesta nacional realizada a 1.500 latinos en 2015 por el Centro Pew.

2. En política, importa

La elección presidencial de 2020 será la primera en la que los latinos conformarán la minoría más numerosa del electorado, con un 13% del total de potenciales votantes.

Esto se traduce en la cifra récord de 32 millones de hispanos habilitados para votar, lo que ha hecho que las campañas del Partido Demócrata y Republicano recurran al español para atraer el llamado “voto latino”.

Una pancarta dice "Latinos para Trump" en español.

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Trump lanzó su candidatura presidencial para 2020 en Florida, un estado donde el 16,4% de electores son latinos o hispanos.

Candidatos demócratas como Beto O’Rourke y Cory Booker lanzaron frases en un atropellado español en el primer debate presidencial el pasado junio y su contrincante Joe Biden anunció una campaña por Twitter llamada “Todos con Biden”.

Del lado republicano, el vicepresidente Mike Pence lanzó la coalición Latinos for Trump hace cuatro meses y en las comunicaciones del grupo se leen mensajes en espanglish como “Vamos to Victory”.

Se cree que el español es una forma directa de llegar a este electorado, decisivo en estados competidos por ambos partidos y con una población latina numerosa como Florida, Nevada y Texas.

Pero solo el 13% de los latinos actualmente registrados para votar en EE.UU. habla español como primera lengua, según estimaciones de 2018 del Centro Pew de Investigaciones.

La relevancia del idioma para los votantes varía según diferentes encuestas.

En una publicada en junio por UnidosUS, los consultados clasificaron la habilidad de los candidatos para hablar español como la última en la lista de aspectos que les importan. Una consulta hecha por Univisión el mismo mes reflejó a su vez que para el 53% de los encuestados era una motivación para votar que el candidato hablase español.

3. El idioma más estudiado

Después del inglés, el español es el idioma más estudiado en todos los niveles de enseñanza en Estados Unidos.

Un total de 7,4 millones de estudiantes de etapas primaria y secundaria recibieron clases de español durante el año escolar 2014-2015, en comparación con 1,3 millones que vieron francés y casi 331.000 que se matricularon en alemán.

No solo hay interés por aprender el idioma, sino que la población estudiantil latina o hispana en todos los niveles ha aumentado de 8,8 millones en 1996 a 17,9 millones en 2016, según información del censo de EE.UU.

Niños en la escuela

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Casi el 23% de los estudiantes inscritos en escuelas y universidades de EE.UU. en 2016 eran de origen hispano o latino.

Esto quiere decir que los estudiantes de este grupo demográfico constituían alrededor del 23% del total de estudiantes inscritos en escuelas y universidades en 2016.

Pero eso no es todo. Casi cuatro millones de niños cuyo idioma nativo es el español ocuparon las aulas de las escuelas públicas en EE.UU. en el otoño de 2016, de acuerdo a cifras del Centro Nacional de Estadísticas de Educación de EE.UU. (NCES, por sus siglas en inglés).

Esa población supera con diferencia a las de niños cuyos idiomas nativos eran árabe (menos de 200.000) y chino (casi 105.000).

Estados Unidos está atravesando, además, por un auge en los programas de inmersión doble para formar a niños bilingües. El español es uno de los idiomas más demandados.

4. Los nombres más populares

García, Rodríguez y Martínez.

Esos tres apellidos figuran juntos a otros como Smith, Johnson y Williams en el listado de los diez apellidos más populares en Estados Unidos.

Los datos se basan en el censo realizado en Estados Unidos en 2010 y la clasificación incluye los apellidos usados por más de un millón de personas.

Gina Rodríguez

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La reconocida actriz de padres puertorriqueños Gina Rodríguez lleva uno de los apellidos más populares de Estados Unidos.

García encabeza los apellidos en castellano con 1,16 millones de personas, lo que equivale al 47% del número de individuos que llevan el apellido Smith, el más común en ese país.

La fuerte presencia de los apellidos latinos en Estados Unidos se hace más palpable cuando se considera que en la lista de los 100 apellidos más frecuentes en ese país, 25 son de origen latino o hispano.

5. El poder de compra

El poder de compra de los latinos en Estados Unidos se ha duplicado cada década en Estados Unidos desde 1990, según analiza el Instituto Cervantes en su anuario sobre el estado del español publicado este año.

En 2018, el poder adquisitivo de este grupo se estimaba en US$1,5 billones, lo que constituye el 10,4% del poder adquisitivo total de EE.UU., indica el reporte anual de Economía Multicultural presentado en 2018 por el Centro Selig de la Universidad de Georgia.

Según proyecciones del mismo centro, esta capacidad de compra aumentará a US$1,9 billones en 2023.

En comparación, en 1990 el poder adquisitivo latino era de solo US$213.000 millones.

Una miembro de mesa de votación en Estados Unidos sentada en una mesa con un cartel que cuelga y dice Se habla español

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La elección de 2020 será la primera en la historia de EE.UU. en la que los latinos o hispanos conformarán la minoría más numerosa del electorado, con 32 millones de personas.

El estado de California, considerado como la quinta economía del mundo el año pasado, concentra la mayoría del poder adquisitivo de la población latina con el 26%, según indica el informe de Selig.

Los latinos también han impulsado el aumento de empleo. Entre 2009 y 2013, constituyeron el 43,4% del crecimiento total de puestos de trabajo y fueron los latinos nacidos en EE.UU. los que lideraron la mayor parte de ese empuje, de acuerdo a un análisis del Centro Pew.

Por todas estas razones, el consumidor latino se ha vuelto el público meta para algunas compañías estadounidenses.

Y se nota en la publicidad, que cada vez más aparece en español y espanglish en internet y en la televisión.

Una encuesta realizada en 2016 por Facebook constató que, por lo general, los hispanos o latinos prefieren consumir y crear contenidos en español.

Poder adquisitivo estimado en 2018

Cecilia Tombesi / BBC

El estudio consultó a 500 hispanos cuyo dominio del idioma variaba: algunos dominaban más el inglés, otros el español y otros eran bilingües.

El 60% de los latinos consultados para los que el inglés es su primera lengua dijo que las marcas deberían dirigirse a sus consumidores tanto en inglés como en español.

Otro dato llamativo es que el 62% de los bilingües dijo leer al menos la mitad de los contenidos digitales en español y 69% contestó que veía videos en línea en ese idioma.

6. La música

Una palabra: Despacito.

El pegajoso tema de los puertorriqueños Luis Fonsi y Daddy Yankee alcanzó en agosto de 2017 una hazaña hasta ahora exclusiva de canciones en inglés: mantenerse por 16 semanas continuas como éxito número 1 de la lista Billboard.

Pocos anticipaban que ese sería el comienzo de una nueva era en la música comercial latina en Estados Unidos, una en la que el español compartiría los primeros lugares con el inglés.

 

 

Superestrellas de la música urbana como J Balvin, Rosalía y Ozuna han amasado un éxito enorme a nivel global y concentrado específicamente en EE.UU.

“Mi música es en español (…) Así no entiendan lo que digo, sienten la vibra“, dijo J Balvin en una entrevista en mayo pasado.

Otros intérpretes, como la cantante cubano-estadounidense Camila Cabello, encabezó el listado Billboard el pasado agosto con un tema en espanglish llamado “Señorita”.

El fenómeno ha despertado el interés de muchos en conocer más sobre el significado de las letras. Incluso se puede encontrar a amantes de estos artistas traduciendo al inglés las canciones en YouTube.

7. La pelota

El béisbol es uno de los deportes más adorados por los estadounidenses, que en décadas recientes han visto a muchos de sus ídolos hablar casi exclusivamente español.

Los deportistas latinos o hispanos reemplazaron a los afroestadounidenses como el segundo grupo étnico/racial dominante en el deporte en 1993, después de los blancos.

El venezolano José Altuve es uno de los más recientes ídolos del béisbol para los estadounidenses.

Getty Images
El venezolano José Altuve se convirtió en el héroe el pasado octubre al producir el jonrón decisivo que llevó a los Astros de Houston a la Serie Mundial.

Ese año el 20% de los jugadores de las Grandes Ligas del Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) eran de origen latino o hispano, de acuerdo a datos compilados por la Sociedad Estadounidense de Investigación sobre el Béisbol (SABR, por sus siglas en inglés).

En 2017, el porcentaje aumentó a casi 32%, de acuerdo con datos de la MLB presentados en un informe del Instituto de Diversidad y Ética en el Deporte de la Universidad de Florida Central.

Tradicionalmente, se les ha sugerido a los jugadores hispanohablantes que aprendan inglés, sobre todo para dirigirse a los medios. Pero en los últimos años ha crecido un movimiento dentro del deporte para promover que los deportistas angloparlantes aprendan español también.

De igual modo, se han generado iniciativas como “Ponle acento” en 2016, una campaña encabezada por Adrián González, de los Dodgers de Los Ángeles, para acentuar los apellidos de los jugadores en las camisetas.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10158129017419665


*Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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