7 pendientes del Caso Ayotzinapa señalados por la CIDH, a casi 4 años de la desaparición de 43 normalistas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

7 pendientes del Caso Ayotzinapa señalados por la CIDH, a casi 4 años de la desaparición de 43 normalistas

En el Informe de Seguimiento al Asunto Ayotzinapa realizado por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, el organismo señaló irregularidades que hay en la investigación, a casi 4 años de la desaparición de los 43 normalistas.
Cuartoscuro
Por Eréndira Aquino
7 de junio, 2018
Comparte

En su primer balance sobre el cumplimiento de las recomendaciones del caso Ayotzinapa, el Mecanismo Especial de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) encontró deficiencias en las investigaciones realizadas por las autoridades mexicanas, sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Isidro Burgos.

En el informe, los miembros del mecanismo expresaron su preocupación porque solo tres policías federales, de una plantilla más amplia, han sido consignados por los hechos; ningún detenido ha sido acusado por el delito de desaparición forzada; no se ha investigado el probable uso de hornos crematorios y no se ha esclarecido el rol del ejército en los hechos, entre otras situaciones.

A continuación, Animal Político te presenta los pendientes que tiene el Estado mexicano en la investigación del caso Ayotzinapa, mencionados en el informe presentado por el Mecanismo de Seguimiento de la CIDH:

Tres policías federales consignados

En el informe, el mecanismo de la CIDH expresa su preocupación ante el hecho de que “muchas de las diligencias (recomendadas) parecen quedar incompletas, son descartadas o dejan de ser impulsadas procesalmente”.

Como ejemplo, citan el hecho de que de toda la plantilla de policías federales adscritos a los municipios en los que se identificó que sucedieron los ataques a los estudiantes, solo tres han sido consignados por el caso, y “desconocen” las razones del por qué no han investigado a todos los policías que laboraron el 26 y 27 de septiembre de 2014.

También señala que no se ha investigado a los policías de tránsito de Iguala, municipio en el que desaparecieron los estudiantes, ni a los oficiales municipales de los sitios aledaños.

El Ejército no ha sido investigado

Sobre las investigaciones que se han realizado al Batallón 17 del Ejército, que presuntamente tuvo conocimiento del ataque contra los estudiantes, la CIDH informó que aún no se solventan las inconsistencias sobre los interrogatorios realizados por parte de la PGR a militares, señaladas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Lee: 6 puntos clave de la sentencia que ordena crear una Comisión para la Verdad en el caso Ayotzinapa.

Además de que, los materiales videográficos y fotográficos presuntamente recabados por un elemento del Ejército frente al Palacio de Gobierno de Iguala, no han sido entregados a las autoridades, ya que, de acuerdo con los ministeriales, el disco duro de la computadora donde las resguardaban se averió y fue sustituido.

En el informe, el Mecanismo de Seguimiento indica que tampoco se han aclarado los presuntos vínculos de parentesco en primer grado entre miembros de grupos criminales y militares, señalados en declaraciones ministeriales, llamadas telefónicas y narcomantas.

Ningún detenido acusado por desaparición forzada

De acuerdo con el informe, “el GIEI solicitó que la Procuraduría General de la República (PGR) realizara las gestiones necesarias para que los hechos fueran calificados como desaparición forzada, y no como secuestro”.

Sin embargo, “a más de 3 años de ocurridos los hechos… solo se han detenido a dos personas –presuntos integrantes de los Guerreros Unidos,- por los delitos de secuestro y crimen organizado, y no por desaparición forzada de personas”.

En el documento, la CIDH señala que “a la fecha no hay nuevas detenciones por acción u omisión de actores estatales que podrían haber tenido algún nivel de participación en la noche de los hechos de Iguala”, y que las imputaciones realizadas hasta ahora son únicamente por delincuencia organizada, ejercicio ilícito del servicio público, contra la administración de justicia y secuestro.

No hay información sobre fosas o crematorios

El Mecanismo de Seguimiento recomendó a las autoridades mexicanas contar con un mapa de fosas y hornos crematorios en la región, e investigar si alguna de ellas había sido utilizada la noche del ataque contra los normalistas.

Sin embargo, de acuerdo con Luis Ernesto Vargas, comisionado de la CIDH, el gobierno de México no proporcionó información que pueda descartar su uso para la desaparición de los jóvenes, pues fue hasta 2018 que informó sobre la investigación de estos espacios que podrían estar vinculados con los hechos.

Te puede interesar: Autoridades torturaron a detenidos por caso Ayotzinapa para obtener confesiones: ONU

El misterio del quinto autobús

La CIDH informó que cuenta con indicios que confirman el tráfico de drogas de carácter transfronterizo, por medio de autobuses en la zona donde ocurrió el ataque contra los normalistas.

De acuerdo con la Comisión, el Estado mexicano señaló que es indudable la existencia del trasiego de drogas de México –y otros países- a Estados Unidos; sin embargo, a tres años y medio de los hechos, no se ha establecido si, “en estricto sentido, estas actividades pudieran tener relación o no con lo acontecido”.

Sin embargo, no han recibido información acerca de lo sucedido con un quinto autobús identificado como parte de los vehículos involucrados en el ataque a los estudiantes, aunque de acuerdo con las autoridades de México, la existencia de este y su recorrido está siendo investigado por la PGR.

Teléfonos móviles de los estudiantes

La investigación realizada por el GIEI sobre el caso Ayotzinapa arrojó que nueve de los teléfonos celulares de los normalistas desaparecidos tuvieron actividad posterior al ataque del que fueron víctimas, e incluso uno de ellos fue encontrado, en manos de un funcionario de seguridad pública estatal, hechos que no han sido esclarecidos por el Estado Mexicano.

Como respuesta a este señalamiento, de acuerdo con el informe, las autoridades mexicanas señalaron que continúan con el análisis que permita el esclarecimiento de estos indicios.

Obstrucciones a la investigación

El Mecanismo de Seguimiento informó que se han presentado denuncias por irregularidades de la investigación del caso, principalmente sobre las diligencias realizadas en el Río San Juan, lugar en el que se reportó el hallazgo de una bolsa con un fragmento óseo, del único estudiante identificado a la fecha.

Otras irregularidades de esta diligencia documentadas por el GIEI fueron el interrogatorio a un detenido sin la presencia de su abogado, los indicios de tortura contra esta persona, que se encontraba bajo custodia, y el descarte superficial de evidencia, todo ello, sin registro en el expediente.

Lee también: Cartografía de la violencia: muestran en 3D y video las distintas versiones del caso Ayotzinapa

Estas acusaciones, de acuerdo con la Comisión, están siendo investigadas por la PGR.

La CIDH expresó su reconocimiento “a la resiliencia y fuerza de las víctimas”, y lamentó el fallecimiento de la señora Minerva Vello, y de Irene Mora Venancio, “quienes no pudieron ver a sus familiares desaparecidos”.

Finalmente, el Mecanismo de Seguimiento se comprometió a continuar pendiente del curso de la investigación y esclarecimiento de los hechos, así como de la búsqueda de los estudiantes desaparecidos.

Consulta el Informe de Seguimiento al Asunto Ayotzinapa realizado por el Mecanismo Especial de Seguimiento de la CIDH en la página web de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cuánto se construyó del muro de Trump en la frontera con México que Joe Biden mandó parar

En la búsqueda de la reelección, Trump insistió en que el muro avanzaba rápidamente y en que la factura estaba del lado mexicano.
21 de enero, 2021
Comparte
Trump firmando el muro

AFP
En uno de sus últimos actos como presidente Trump visitó el muro y estampó su firma en una placa colocada en la barrera.

Tal y como había prometido durante su campaña, una de las primeras medidas ordenadas por Joe Biden durante su primer día como presidente de Estados Unidos fue detener la construcción del muro en la frontera con México.

Durante la jornada el nuevo mandatario también anunció otros importantes cambios en materia de política migratoria, empezando por un proyecto de ley que establece un camino hacia la ciudadanía para más de 11 millones de indocumentados.

Pero nada ejemplifica mejor la ruptura con las políticas de la anterior administración como el fin de la construcción del muro, tal vez el proyecto más representativo de todo el mandato de Donald Trump.

“Ya hemos construido 300 millas (480 kilómetros) del muro fronterizo”, presumió Trump el 28 de agosto pasado, en un mitin celebrado justo después de terminada la Convención Nacional Republicana que oficializó su candidatura a la reelección.

Columpio

AFP
Estos columpios a ambos lados del muro permiten interacción entre personas a ambos lados de la frontera.

“El muro pronto estará listo y nuestros números en la frontera son los mejores de la historia. Por cierto, México está pagando por el muro, por si no lo sabían“, añadió en esa oportunidad el mandatario.

Desde ese momento, en todos sus actos de campaña, Trump insistió en estas dos ideas: que el muro avanzaba rápidamente y que la factura estaba del lado mexicano.

Y, según las proyecciones del mandatario, se esperaba que para principios de 2021 ya se hubieran completado un total de 800km.

Biden firmando una orden ejecutiva

Getty Images
Una de las primeras medidas de Biden fue detener la construcción del muro.

Como en muchas otras cosas, la realidad resultó ser bastante diferente.

¿Cuánto logró realmente avanzar el muro de Trump antes de que Biden cerrara la llave del financiamiento federal que mantenía vivo al proyecto?

Cómo es la frontera

Empecemos ofreciendo algo de contexto.

La frontera entre Estados Unidos y México tiene una longitud de 3.142 kilómetros y antes de que Trump llegara a la Casa Blanca, había barreras o vallas de separación en un tercio de la frontera, unos 1.050km.

Mapa de la frontera entre EE.UU. y México

BBC

En las zonas más urbanas, las barreras están hechas para impedir el paso de peatones y vehículos.

Las vallas son de diversos tipos: en algunos segmentos son paneles de chapa o acero corrugado, en otras partes hay una malla de alambre o varias superpuestas, y en ciertos sectores, hay barras verticales que miden entre 5,5 y 9,1 metros de altura colocadas sobre cemento y separadas por pequeños espacios.

Instalación de postes verticales en la frontera

Getty Images
Instalación de una valla secundaria de postes verticales en California.

En las áreas más remotas, el gobierno usa “cercas vehiculares”, que son postes de madera cruzados (generalmente obtenidos de las vías ferroviarias) que impiden el paso de vehículos pero que pueden ser superados por peatones.

En el puesto fronterizo entre San Diego y Tijuana, las vallas se adentran hasta 100 metros en el mar y están hechas por materiales resistentes al óxido y la corrosión salina.

Valla se adentra en el océano Pacífico

Getty Images
El muro o valla separa a San Diego y Tijuana y se adentra unos 100 metros en el mar.

En el resto de la frontera, donde hay zonas montañosas, desiertos, humedales y canales en torno al río Bravo (o río Grande), no existe una estructura hecha por el ser humano: la naturaleza forma su propia barrera.

En algunos puntos, la frontera tiene dos o hasta tres capas de barreras, una detrás de otra. Las autoridades se refieren a ellas como barreras primarias, secundarias y terciarias.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La promesa y las cifras de Trump

Durante la campaña de 2016, Trump prometió construir el muro a lo largo de toda la frontera.

Posteriormente aclaró que solo cubriría la mitad, dado que la naturaleza se encarga del resto.

El rio Bravo (río Grande en EE.UU.)

Getty Images
El rio Bravo (río Grande en EE.UU.) y otros accidentes geográficos crean una frontera natural de por sí difícil de cruzar.

Las dificultades para encontrar financiación para el muro retrasaron los planes del presidente.

Pero a unas semanas de las elecciones y con más de tres años y medio de gobierno en la espalda, Trump se jactaba de que el muro está prácticamente listo.

Muro en el desierto de Sonora

Getty Images
Partes del muro atraviesan el desierto como esta que separa San Luis, Colorado, de Sonora.

En ese momento el presidente afirmaba que ya se han construido 480km y que se esperaba que para principios de 2021 ya se hubieran completado un total de 800km.

Pero las cifras oficiales muestran una cara diferente.

Los datos

Según los últimos datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), al pasado 4 de enero se habían construido “452 millas” (es decir 727 kilómetros) del llamado nuevo sistema de muro fronterizo”.

Pero aunque esto no parece muy lejano a lo prometido por Trump, un análisis más detallado de las cifras ofrece un retrato muy diferente.

Una excavadora en la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez

Reuters
En distintos puntos fronterizos de Texas se podían ver los trabajos de construcción o sustitución del muro.

Efectivamente, de los más de 700 km construidos a esa fecha -la inmensa mayoría son sustituciones o reparaciones de estructuras ya existentes que estaban deterioradas.

Eso significa que en realidad solamente se construyeron unos 129 kilómetros de muro nuevo, de los cuales 53km corresponden a vallas secundarias, lo que deja un total de 76km de barreras primarias totalmente nuevas.

Las dificultades para construir de cero

El hecho de que el gobierno Trump no pudiera avanzar en la construcción de un muro totalmente nuevo se explica por varias razones.

Una de ellas es la ya mencionada dificultad para construir en zonas donde la naturaleza se impone, especialmente en las inmediaciones del río Grande.

Valla en Texas

Getty Images
La valla también cruza zonas rurales y agrícolas, como esta cerca en Brownsville, Texas. Los rancheros del norte que tienen propiedades en el sur cruzan la frontera por una gran puerta metálica con cerrojo de seguridad.

También hay que tener en cuenta que muchas de las zonas libres de barreras se encuentran en tierras de propiedad privada y sus dueños no están dispuestos a permitir que se erija un muro en su terreno.

A diferencia de los estados del oeste, donde gran parte de la tierra está bajo control del gobierno, hay cientos de granjas en la ribera del río, ranchos y otras propiedades en manos privadas en Texas.

Algunas carecen de registros de propiedad, otras están en manos de múltiples herederos.

El gobierno planeaba hacer uso de su derecho de expropiación para adquirir los terrenos, pero el proceso es lento e implica dilatadas acciones legales

Y a estos obstáculos se les sumó la falta del presupuesto total necesario para completar la construcción prometida.

Donald Trump en un mitin en New Hampshire el 28 de agosto de 2020

Reuters
La visión de Trump sobre el muro cambió varias veces mientras estuvo en la Casa Blanca.

Lo que nos lleva al siguiente punto: ¿quién pagó por el muro?

México en la mira

El 25 de enero de 2017, Trump firmó un decreto que autorizaba la construcción del muro en la frontera sur.

Pocos meses después, en abril, Trump tuvo que renunciar a hacer la obra en su primer año fiscal como presidente, como era su promesa.

El mandatario insistió en que la gran obra de infraestructura sería financiada por México.

Trabajador en el muro entre Estados Unidos y México a la altura de Mission, Texas

Reuters
El presidente Trump insistió hasta el final en que México estaba pagando la construcción del muro fronterizo.

El entonces presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, rechazó esa afirmación y aseguró en varias ocasiones que su país no pagaría ningún muro.

Y en un encuentro en la Casa Blanca, tanto el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, como Trump evitaron hablar del delicado asunto.

Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump en la Casa Blanca el 8 de julio de 2020

Reuters
Los presidentes de México y Estados Unidos no hablaron sobre la financiación del muro durante su encuentro en la Casa Blanca a primeros de julio.

Aun así, el mandatario estadounidense siempre insistió en que México estaba pagando el muro, algo que los datos oficiales también contradicen.

Según la CBP, la financiación para la construcción procede de los Departamentos de Seguridad Nacional, Defensa yTesoro.

Esto fue posible gracias a la declaración de estado de emergencia nacional en la frontera firmada por Trump el 15 de febrero de 2019.

El presidente justificó que la declaración era necesaria para proteger al país de una “invasión de drogas y criminales” procedente de México y que supone “un grave riesgo para la seguridad nacional”.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La medida le permitió desviar para el muro US$6.300 millones de partidas presupuestarias del Departamento de Defensa para la lucha contra las drogas.

A esa cantidad se le sumaron US$3.600 millones del presupuesto del Departamento de Defensa para construcciones militares más unos US$3.400 millones de los presupuestos anuales de la CBP (que depende del Departamento de Seguridad Nacional).

Muro de paneles metálicos

Getty Images
Muro de paneles metálicos vistos desde México.

Todas esas partidas más los US$1.375 millones que sí fueron aprobados por el Congreso en 2018 suman un total de unos US$15.000 millones, una cantidad inferior a los US$25.000 millones inicialmente presupuestados para la construcción del muro.

En cualquier caso, ninguna de estas partidas parece haber provenido de México.

Y el equipo de campaña de Biden no dudó en calificar al muro como “una pérdida de dinero” que “desvía recursos críticos de las amenazas reales”.

El equipo dijo que, en su lugar, desviará los fondos federales hacia esfuerzos como nuevas medidas de control fronterizo.

Así las cosas, todo indica que el muro ya no va a seguir creciendo y que el debate sobre su financiamiento ya llegó a su fin.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=pYJwidxW4-E

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.