Perdí mi trabajo y mi familia por mi adicción a los videojuegos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Getty

Perdí mi trabajo y mi familia por mi adicción a los videojuegos

Miles de personas en el mundo sufren adicción a los videojuegos, esta condición acaba de ser catalogada por primera vez por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad mental. Pero, ¿en qué momento jugar se convierte en un trastorno y por qué ocurre?
Getty
5 de junio, 2018
Comparte

John (nombre ficticio para proteger su identidad) se convirtió en un adicto a los videojuegos cuando apenas acababa de cumplir los 20 años.

Este británico asegura que hacía lo imposible para jugar el mayor número de horas durante su tiempo libre.

“Salía de trabajar a las cinco de la tarde y me iba a comprar anfetaminas (un tipo de droga que estimula el sistema nervioso central)”, le cuenta a la BBC.

“Me sentaba frente a la pantalla de la computadora el viernes por la noche y permanecía allí hasta el domingo durante prácticamente 48 horas seguidas“.

John dice que solamente se levantaba para ir al baño o para ir a buscar una cerveza o cualquier otra bebida, “pero nada más”.

“Estaba consumido por los juegos por internet”, reconoce. “Era como una droga para mí; siempre estaba ansioso por la próxima partida, la próxima matanza, el próximo récord”.

John es una de las miles de personas en el mundo que sufren adicción a los videojuegos.

Esta condición acaba de ser catalogada por primera vez por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad mental en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), vigente desde junio de 2018.

Pero, ¿en qué momento jugar se convierte en un trastorno y por qué ocurre?

Según John, tiene mucho que ver con autoestima. Y las consecuencias fueron mayores de lo que jamás esperó.

“Quería escapar de mí mismo”

John reconoce que siempre le pareció que jugar a los videojuegos era “una forma inofensiva de escapar de sí mismo”.

“Nunca me sentía cómodo siendo yo mismo”, explica.

"John" de espaldas

BBC
John dice que buscaba escapar de sí mismo a través del juego constante.

“Si echo la vista atrás hacia mi pasado, veo que siempre estaba muy callado y que me resultaba muy difícil encajar. Nunca tuve mucha confianza en mí mismo”, recuerda John.

Pero asegura que no fue consciente de todo esto hasta que se recuperó.

“Jugar era una manera muy efectiva de salir de mí mismo, de evadirme de la realidad y entrar un lugar diferente en el que no tenía que pensar”, declara.

“No tenía que hacer nada, simplemente vivir el momento durante el juego”.

Probablemente no imaginaba que vivir ese momento podría ser determinante para su futuro.

“Mi pareja en aquel momento solía hacerme prometerle que pasaría tiempo con ella y con los niños porque no los veía mucho”, recuerda John.

“Y yo decía: ‘Sí, mañana lo haré. Cuando regrese del trabajo no usaré la computadora’. Y creo que cuando decía esas cosas realmente las pensaba”.

Pero John también se acuerda de cómo al día siguiente, volvía a jugar de nuevo.

“Tal vez me decía a mí mismo que solo lo haría durante una hora, pero una vez que empezaba ya no podía parar“.

adicción a los videojuegos

Getty Images
Al final, el juego siempre era más fuerte que su voluntad de dejarlo.

“Terminé perdiendo mi trabajo“, dice John.

“No tenía nada que hacer, así que terminé sentándome todo el día frente a la computadora, bebiendo, consumiendo drogas -no muchas, sobre todo alcohol- y jugando”.

“Terminó costándome mi familia y absolutamente todo lo que tenía”.

Una salida difícil

Con el tiempo John logró superar su adicción a las drogas y al alcohol. Pero todavía está tratando de recuperarse de su adicción a los videojuegos.

“Le digo a la gente que ya no juego. Y la verdad es que ya no lo hago… aunque lo hice un par de veces mientras estaba en recuperación”, cuenta John.

videojuegos

Getty Images
Sumergirse en lo que ocurre en la pantalla es una vía de escape para algunas personas.

“Como ‘solo’ son videojuegos, la gente piensa que uno puede ponerle freno: ‘Tan solo es un juego de computadora, ¿por qué no la apagas?‘, me dicen”.

“No se toma tan en serio como otras adicciones”, se queja. “Pero, sin duda, yo estaba consumido por ella hasta el punto de llegar a perderlo todo”.

“Mientras estuviera sentado frente a la computadora, estaba bien. No podía ver lo que ocurría a mi alrededor porque estaba inmerso en ese mundo digital”.


¿Cómo saber si alguien es adicto a los videojuegos?

  • Falta de control: la persona es incapaz de controlar su conducta hacia el videojuego y no puede poner límite al tiempo que invierte en esa actividad durante el día o la semana.
  • Aumento de prioridad: el juego se convierte en algo por encima de otros intereses vitales y rutinas del día a día.
  • Continuación o escalada del juego: no importa el daño que esté haciendo a su salud o a su situación vital, el afectado continúa jugando o lo hace cada vez más.

Fuente: OMS


 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Por pandemia de COVID y cuarentena, 12 millones de mexicanos dejaron de trabajar en abril: Inegi

Según el Inegi en abril la Tasa de Participación Económica fue del 47.5%, una cifra inferior en 12.3 puntos porcentuales a la de marzo.
Cuartoscuro
1 de junio, 2020
Comparte

Durante el mes de abril, tras la declaratoria de emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus en México, 12 millones de trabajadores salieron del mercado laboral por la cuarentena.  

Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística (Inegi) en la presentación este lunes de su primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), para la que hizo llamadas a 14 mil 294 viviendas particulares en todo el país, entre la última semana de marzo y todo el mes de abril. 

Lee: México inició la crisis por COVID-19 con dos millones sin empleo, reportó el INEGI

En el estudio, el Inegi reportó que en abril de este año la Tasa de Participación Económica fue del 47.5%, una cifra inferior en 12.3 puntos porcentuales a la de marzo de este mismo año, cuando comenzaron a registrarse en México los primeros casos de coronavirus. 

Esta disminución porcentual, apuntó el Inegi, se traduce en una reducción de 12 millones de personas económicamente activas en abril, que refirieron en las entrevistas telefónicas que se encuentran en suspensión de labores temporal por la pandemia, sin goce de sueldo, y sin la certeza de si regresarán a su trabajo.

“Es importante subrayar que se trata de una suspensión sin percepción de ingresos de por medio y sin certeza de si se mantiene el vínculo laboral o de retorno al trabajo”, hizo hincapié el Instituto en una conferencia virtual.

Édgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, destacó durante la presentación otro dato: por primera vez, la Población No Económicamente Activa en México, es decir, las personas que no están ocupadas, ni buscan trabajo, fue superior (52.5% en el mes de abril) a la Población Económicamente Activa (47.5%). 

“El cambio en el mercado laboral no se está presentando en la desocupación. Es decir, no pasaron por la transición de ocupados, desocupados, y después población que ya no busca empleo, sino que dieron un salto de manera directa de ocupados a ser Población No Económicamente Activa”, explicó Édgar Vielma. 

Población desocupada y empleo informal

Por otra parte, durante la pandemia, aumentó la población desocupada; es decir, la que no tiene trabajo y que dijo haber buscado empleo sin éxito. 

Lee: ¿Te quedaste sin trabajo por el Covid-19? Así puedes tramitar el seguro de desempleo de la CDMX

De acuerdo con la ETOE, en abril de 2020 se estimó en 2.1 millones de personas la población desocupada. 

Esto equivale al 4.7% de la Población Económicamente Activa, una tasa superior en 1.7 puntos porcentuales a la de marzo, y 1.2 puntos porcentuales mayor a la de abril del año pasado. 

En complemento a lo anterior, añadió el Inegi, la población no ocupada con disponibilidad de trabajar, pero sin buscar activamente un empleo, también aumentó: pasó de 5.9 millones en marzo de 2020, a 20 millones de personas en abril; un incremento de 24.5 puntos porcentuales. 

En su mayoría, señaló el Inegi, estas personas dijeron estar a la espera de volver a retomar sus actividades cuando acabe la cuarentena. 

En cuanto al empleo informal, éste también se redujo debido a las medidas sanitarias y a las jornadas de sana distancia en todo el país, así como por el cierre de negocios y establecimientos comerciales no esenciales.

Según la encuesta telefónica, la Tasa de Informalidad Laboral en abril es de 47.7%, ocho puntos porcentuales menor que en marzo, que fue de 55.7%.

“La población informal salió del mercado de trabajo siendo ahora población no económicamente activa con disponibilidad para trabajar. Y esta disminución también refleja la suspensión temporal de actividades y la espera de retomarlas”, señaló el Inegi. 

Aquí puedes consultar todos los resultados de la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.