Sumar al movimiento Ahora al Frente no es traición, es continuar la lucha en el Senado: Álvarez Icaza
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Sumar al movimiento Ahora al Frente no es traición, es continuar la lucha en el Senado: Álvarez Icaza

El exsecretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) asegura que la alianza de su movimiento independiente con la coalición de partidos no es una traición sino la búsqueda de un lugar para continuar su lucha por los derechos humanos, entre otras causas.
Cuartoscuro
Por Agustín Salgado
8 de junio, 2018
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Emilio Álvarez Icaza defiende haber dejado el movimiento Ahora para sumarse a la coalición formada por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano y buscar un escaño en el Senado. No fue una traición, asegura, sino “un derecho a tener una opción y una propuesta” para trabajar por las causas que ha defendido.

“Entiendo las críticas de quienes veían la ruta de independientes como la única posibilidad. También comprendo a quienes están contra la partidocracia. Es muy interesante la desconfianza a los partidos, es tan grande que se traslada a quienes se acercan a ellos. En ese conjunto de personas son más grandes sus miedos, sus odios a la partidocracia que la confianza que pueden tener en una trayectoria de vida, de mis luchas, de mis causas”, señala en entrevista con Animal Político, el exsecretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Recordó que cuando se dio el anunció habló con una amiga muy querida a quien le dijo: “A ver, tú crees en la sociedad civil, yo también. Vengo de ahí, esa es mi historia, mi trayectoria. Tú quieres seguir pasando películas afuera del Senado para que no se apruebe la Ley de Seguridad Interior, me parece muy bien, yo voy a estar adentro discutiendo en tribuna y nos vamos a complementar.

“Yo ya me cansé de hacer informes, ya me cansé de ver gente llorar, ya me cansé de crear puentes con las autoridades y que no le respondan a la gente. Creo que puedo hacer más desde dentro”.

En febrero de 2017, Álvarez Icaza junto con otros integrantes de la sociedad civil dio a conocer el movimiento Ahora. El objetivo era construir candidaturas ciudadanas para “irrumpir” en las boletas electorales de 2018.

En la plaza de las Tres Culturas se anunció que buscaría una candidatura independiente a la Presidencia de la República. En los siguientes meses, más de 95 mil personas se sumaron al movimiento.

“Cuando surge la iniciativa Ahora hay quienes no comparten mi decisión de participar en la contienda política, que participe en la disputa del poder…. porque a veces hay un entendimiento muy ingenuo o muy poco elaborado que no entiende que trabajar por la defensa de los derechos humanos, trabajar por el medio ambiente y evitar el maltrato de grupos en situación de discriminación es absolutamente político”, dijo Álvarez Icaza.

En octubre del año pasado, el también expresidente presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (2001-2009) anunció el retiro de su candidatura independiente para “no ser funcional” a los intereses del PRI, según anunció.

“La iniciativa Ahora decidió no continuar con el proyecto de mi candidatura independiente, esencialmente por el diagnóstico de lo que vimos en el Estado de México (elección estatal 2017). Fue una elección de Estado, un laboratorio que nos regresó a 1988”.

Finalmente en marzo de 2018 se anunció que el movimiento Ahora se sumaba a la coalición Por México al Frente y que Álvarez Icaza competiría por un escaño en el Senado de la República, vía mayoría relativa, es decir, aparecerá en las boletas el próximo 1 de julio.

Álvarez Icaza justifica las razones para firmar un acuerdo con el Frente y convertirse en su candidato.

“Antes de sumarnos a alguna fuerza, hicimos una etapa de acercamientos (con los partidos políticos), empezamos a convocar a los actores y tuvimos una serie de reuniones. En el caso de Morena, Tatiana Clouthier nos pidió ver a Alfonso Romo, también vimos a la gente de Por México Al Frente (…) Hicimos un ejercicio de forma y fondo. El frente nos respondió; Morena no lo hizo, no respondió el documento que les dimos. Luego se abrió un proceso para firmar un acuerdo político y el Frente mostró apertura, escucho nuestros planteamientos y encontramos coincidencias en las agendas que tienen que ver con el cambio de gobierno, con el cambio de régimen”.

Asegura que como defensor de derechos humanos ha asumido posturas definidas y ha sido criticado por los diferentes partidos.

“Cuando se interpuso un recurso de inconstitucionalidad contra la despenalización del aborto, hubo que alzar la voz para defender la libre decisión de las mujeres. Cuando documenté que el plantón en Reforma violaba derechos, la izquierda se me fue encima a bastonazos. Luego vino la Ley de Sociedades de Conveniencia y los del PAN me quisieron hacer juicio político”.

“Vino Ayotzinapa y la defensa que hice de los familiares de las víctimas, desde mi posición en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, valió que los del PRI me acusaron de traidor al país. Si vamos a asumir un costo por asumir posiciones, pues bienvenido sea”.

Para Álvarez Icaza, en las decisiones tomadas en Ahora no hay “traición, ni sorpresa: “reivindico mi derecho a tener una opción y una propuesta, no estoy buscando trabajo, ni es una ruta desesperada, más bien obedece a un diagnóstico muy claro de este país”.

Los cuestionamientos y críticas por buscar una candidatura, sin embargo, no sólo han venido de la esfera pública, también a nivel familiar.

“Soy de una familia grande, somos 14 hermanas y hermanos, cuando les avise que iba (como candidato) por la iniciativa Ahora hubo quien no estuvo de acuerdo y convenimos. Les dije no les estoy pidiendo permiso, les estoy informando. Cuando vean el apellido les van a preguntar y tú qué eres de Emilio Álvarez Icaza, entonces les explico lo que voy a hacer para que tengan de primera mano mis razones”.

“No les pedí que me acompañaran, ni siquiera que votaran por mí, ese es un acto de libertad. Algunos de mis hermanos sí han acompañado la iniciativa, en específico José, que vive en Morelos, tiene su propio proceso, su propia trayectoria y el Frente lo invito a ser candidato al Senado por Morelos, yo no tuve nada que ver, pero hay gente que hace una lectura equivocada y cree que yo le conseguí la candidatura”.

 

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VIH/Sida: qué hace este virus al sistema inmunitario y por qué es tan difícil encontrar una cura o una vacuna

Han pasado casi cuatro décadas desde que se reportaron los primeros casos, y pese a todos los esfuerzos sigue siendo una enfermedad incurable. ¿Por qué?
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1 de diciembre, 2020
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Dibujo, infección de VIH

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El blanco del virus son los linfocitos CD4.

Desde que se detectaron los primeros casos a principios de la década de los 80, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) se ha cobrado alrededor de 33 millones de vidas, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

Este virus, que de no tratarse da lugar al síndrome de inmunodeficiencia adquirida o sida, continúa siendo una amenaza para la salud pública: se estima que hay cerca de 38 millones de personas viviendo con VIH (hasta finales de 2019).

Si bien se han hecho grandes avances en cuanto a su tratamiento y prevención, y en la actualidad las personas infectadas pueden llevar una vida saludable, aún no se ha podido hallar una cura para la enfermedad.

Solo dos pacientes hasta la fecha —uno, conocido como el “paciente de Berlín, que falleció en septiembre de este año a raíz de otra enfermedad; el otro, un venezolano establecido en Londres— parecen haberse curado definitivamente del virus.

Tampoco se ha logrado dar con una fórmula para una vacuna, pese a que su búsqueda se inició muy poco después de que se reportaran los primeros casos.

Para entender por qué esta infección es tan difícil de erradicar (en contraposición al coronavirus SARS-CoV-2, que en menos de un año desde que se desató la pandemia cuenta con varias candidatas de vacunas prometedoras), es fundamental comprender primero cómo afecta el VIH a nuestro sistema inmunitario, el arma que tiene nuestro organismo para protegernos de las enfermedades.

Ataque directo al centro de defensa

El VIH entra en nuestro cuerpo a través del intercambio de ciertos fluidos corporales como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales de una persona infectada.

Es, además, un retrovirus. Es decir, su material genético está en forma de ARN (ácido ribonucleico) y no de ADN. Por ello, antes de insertar sus genes en el genoma de la célula huésped para replicarse, tiene primero que convertir su ARN en ADN.

Esto lo hace mediante un proceso que se conoce como de transcripción inversa (los virus en cambio usan uno de transcripción normal), lo cual genera muchos errores en sus copias -puede que esta explicación te sobre en esta instancia, pero guárdala en tu mente porque te ayudará a entender más adelante por qué es tan difícil desarrollar un tratamiento y una vacuna-.

Investigación

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En el campo de investigación sobre tratamientos para el VIH se han logrado muchos avances.

A diferencia, por ejemplo, del SARS-CoV-2 que ataca y se replica en las células del pulmón y otros órganos que tienen en su superficie el receptor ACE2, el VIH tiene como objetivo principal un tipo de células de nuestro sistema inmunitario: los llamados linfocitos CD4 (o también T CD4).

“Los linfocitos CD4 son una parte fundamental del sistema inmunitario. Son predominantes en todos los procesos de lucha contra distintos patógenos —virus, bacterias, parásitos— y forman parte del centro de coordinación de otra parte del sistema inmune”, le explica a BBC Mundo José Luis Casado, médico del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal, en Madrid, España.

“Son una especie de capitanes de las defensas que no solo manejan soldados, sino que coordinan a otros oficiales para luchar contra el enemigo”, añade.

Una vez dentro del CD4, el virus introduce su propio material genético y secuestra el mecanismo de esta célula para replicarse.

Los nuevas copias de VIH salen de la célula y se propagan por el cuerpo, infectando a su vez a otras células y destruyendo gradualmente linfocitos CD4. La reducción de estos linfocitos provoca, en consecuencia, una deficiencia en el sistema inmunitario.

“Cuando el sistema inmunitario reconoce que hay CD4 infectados, activa otras células para matar a estos CD4, y esa inmunoactivación estimula la producción de linfocitos CD4 para compensar a los soldados caídos en batalla”, explica Casado.

Pero este es un proceso compensatorio temporal. “El organismo no sabe mantener altos niveles de activación inmune persistente”, agrega, con lo cual esta estrategia no resulta eficaz a largo plazo, y no se consigue erradicar a todos los CD4 infectados.

Timothy Ray Brown

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Timothy Ray Brown, conocido como el “paciente de Berlín”, fue la primera persona en curarse de VIH. Falleció de cáncer en septiembre de este 2020.

A medida que la infección avanza y el cuerpo va perdiendo su capacidad para defenderse, el individuo infectado se vuelve vulnerable a sufrir otras infecciones conocidas como enfermedades oportunistas.

Cuando la cantidad de linfocitos CD4 cae por debajo de 200 células por milímetro cúbico de sangre (una persona con un sistema inmunitario sano tiene entre 500 y 1.600), o cuando aparecen una o más infecciones oportunistas más allá del recuento de CD4, se considera que una persona infectada tiene sida.

Por qué los tratamientos no logran curar el VIH

Los tratamientos que han dado muy buenos resultados y que se utilizan para controlar el VIH consisten en una combinación de fármacos antirretrovirales que atacan varios aspectos del ciclo de vida del VIH, y evitan así que el virus se multiplique y pueda penetrar células sanas.

Al reducir la carga viral, el sistema inmune tiene más posibilidades de recuperarse y combatir infecciones. Por eso los pacientes en tratamiento —que debe seguirse de por vida— pueden tener una vida prolongada y sin síntomas.

Con el tratamiento antirretroviral se logra que no desarrollen sida ni infecciones oportunistas.

Por otra parte, “si no hay replicación viral, no hay transmisión“, dice Casado, de modo que no hay posibilidad de contagio.

Sin embargo, el virus no desaparece: una vez que penetró la célula puede quedarse allí, en estado latente.

“Tenemos una serie de células CD4 activas y muchas CD4 en reposo. Están allí por si hay una guerra, una infección. Se estima que solo un 2% de células CD4 están activas habitualmente, porque el resto, en situación basal, no las necesitamos”, explica Casado.

Según le dice a BBC Mundo Mundo Nadia Roan, profesora de la Universidad de California, San Francisco, en Estados Unidos, “este reservorio latente de células infectadas es, esencialmente, la principal barrera para encontrar una cura para el VIH”.

Preservativos

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Los preservativos son fundamentales para prevenir el contagio del VIH.

“Sabemos de su existencia desde hace mucho tiempo, pero no hemos podido atacarlo o controlarlo. Y una de las razones es porque no hay un biomarcador en la superficie de estas células que nos permita distinguir entre una célula sana y una célula infectada con VIH”, dice la experta, cuya investigación se centra en encontrar una forma de caracterizar a estas células infectadas.

Estos reservorios de VIH se establecen pocos días después de que una persona se ha infectado, y mientras el virus está escondido dentro de las células no puede ser combatido ni por el sistema inmunológico que no lo reconoce, ni por los fármacos que no pueden destruirlo hasta que entre en acción.

Tratamiento de alto riesgo

Cuando una persona infectada deja el tratamiento antirretroviral por la razón que fuere, el virus se reactiva al poco tiempo.

Solo hubo dos casos en los que el virus parece haber quedado eliminado por completo.

El primero se logró con un trasplante de médula en un paciente que tenía leucemia (el paciente de Berlín), de un donante con una mutación específica en su ADN resistente al VIH.

El otro caso fue el de un paciente venezolano establecido en Londres que padecía linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer), al que se le suministró quimioterapia y se le implantaron células madre también de un donante con la mutación resistente al VIH.

“Básicamente, tuvieron que deshacerse de sus propios sistemas inmunitarios”, explica Roan.

Pero este tratamiento, que en estos casos fue necesario por las otras enfermedades que sufrían los dos pacientes, “no puede utilizarse ampliamente porque el riesgo es muy elevado”, añade.

Hasta el momento, todas las estrategias que se han investigado —incluyendo una que intenta reactivar los reservorios para que el virus salga de la célula y los anticuerpos del plasma puedan erradicarlo— han conseguido disminuir el reservorio, pero no llevarlo a cero.

“El problema es que con quede un solo clon viable de VIH, solo es cuestión de tiempo para que vuelva a infectar a otra célula y vuelva a recomenzar todo el proceso”, dice Casado.

Vacuna

Desde hace décadas investigadores trabajan para encontrar una vacuna sin éxito.

Pastillas

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Los antirretrovirales atacan distintas fases del ciclo vital del virus.

Además del problema de la latencia del virus, que lo transforma en un objetivo casi imposible de atacar mientras está “invisible” dentro de la célula, una de las principales razones por las que es difícil dar con una vacuna es su alto grado de mutabilidad.

La mayor parte de las vacunas eficaces estimulan la producción de anticuerpos para neutralizar al virus. Pero como el virus comete muchos errores en su proceso de replicación -lo que te explica más arriba cuando hablaba de la transcripción inversa-, los anticuerpos que produce el sistema inmune para neutralizarlos se vuelven inefectivos contra estas nuevas formas del virus.

“Al virus no le importa tener hijos mutantes siempre que consiga sobrevivir”, dice Casado. “Su variabilidad genética es muy alta, y eso hace que sea muy difícil establecer zonas del VIH que sean buenas desde el punto de vista antigénico, es decir, que creen una respuesta inmunológica adecuada”.

Y no olvidemos que el virus ataca precisamente las células encargadas de orquestar el ataque para combatirlo.

En fin, concluye Casado, “tenemos todo para que sea la vacuna más difícil posible: por el tipo de virus, por el tipo de replicación y por dónde lo hace. Lo tiene todo”.


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