Qué hizo bien (y qué mal) López Obrador cuando gobernó la Ciudad de México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

Qué hizo bien (y qué mal) López Obrador cuando gobernó la Ciudad de México

Entre 2000 y 2006, cuando López Obrador se desempeñó como jefe de gobierno de la Ciudad de México, impulsó programas sociales y construcción de infraestructura; sin embargo, expertos dicen que en varios temas, se quedó corta su administración.
AFP
3 de julio, 2018
Comparte

Andrés Manuel López Obrador ha sorprendido en México al ganar la presidencia con una victoria tan arrolladora, la mayor en la historia del país.

La victoria descomunal que lo convirtió en el presidente electo también se narra en titulares de los medios de comunicación en todo el mundo.

AMLO, como es conocido, comenzó la carrera para llegar al máximo puesto público de México hace 12 años, en la campaña para las elecciones de 2006.

Para ello, dejó el cargo que tenía como jefe de Gobierno de la capital, un puesto que es equivalente a una alcaldía y que ocupó desde diciembre de 2000 hasta julio de 2005.

De las cosas anecdóticas que se recuerdan de ese tiempo en el que AMLO gobernaba lCiudad de México (en ese entonces Distrito Federal), es que empezaba su día de trabajo con una rueda de prensa a las 6.30 de la mañana.

También que para establecer el horario de verano hizo un referendo.

Puesto de periódicos en Ciudad de México.

AFP
Todas las portadas de los diarios mexicanos hablan de AMLO.

Entre las medidas que implementó al frente de la Ciudad de México, los analistas consultados por BBC Mundo destacan:

Programa de pensiones a la tercera edad. “Esta ayuda le da a las personas mayores dignidad e independencia, además beneficia a toda la familia”, explica John Ackerman, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México.

También estableció apoyos para madres solteras, becas para estudiantes y comedores comunitarios.

Creo la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y una red de bachilleratos. Esto va en línea con su idea de que todos los jóvenes deben tener la posibilidad de estudiar. Aunque, las voces críticas apuntan a que el nivel académico es bajo.

Obras de infraestructura en la ciudad, en la que destaca la construcción de un primer tramo del segundo piso al periférico (una avenida rápida que circunda la ciudad).

Para los críticos, esto benefició más a los dueños de automóviles y no a la gente que se mueve en transporte público.

Ackerman, dice que en la Ciudad de México no sólo la élite se transporta en coche, además, que disminuyó el tráfico y la contaminación por lo que “era una cuestión de medio ambiente y salud pública”.

AMLO también reguló la construcción en ciertos lugares de la ciudad para poblar el centro y que se protegieran las zonas que son importantes para mantener las reservas de agua de la ciudad, dicen los analistas

De la forma de trabajar del presidente electo también se destaca “su gran capacidad de ejecución y orden. “Siempre da instrucciones muy precisas a cada uno de sus equipos”, describe Ignacio Marván, ahora profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) que fue su asesor durante ese tiempo.

Celebración en el Ángel de la Independencia.

AFP
Ciudad de México, que fue gobernada por AMLO, celebró su triunfo electoral.

Dice también que implementó un programa de austeridad muy serio y que respetó mucho. “Un buen manejo de las finanzas fue lo que permitió la reorientación hacia el gasto social”.

AMLO promovió la inversión, dice Marván. Como ejemplo da la recuperación del Centro Histórico de la Ciudad y el embellecimiento de la avenida Reforma, una de las principales de la capital.

“Hizo una alianza de lo público y lo privado en lo que cada sector se hizo cargo de lo que le tocaba”, dice Marván.

Pero los expertos también apuntan a cosas que se quedaron cortas durante su gobierno, o que no se pueden comparar.

“Falto mejorar el transporte público”

El profesor del CIDE apunta a que durante el gobierno de AMLO se puso la primera línea de metrobús en la ciudad y se aumentaron vagones de metro.

Sin embargo “fue un programa trunco, no avanzó mucho para el grave problema de transporte de la ciudad”, dice.

Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, una organización civil que discute temas de seguridad, asegura que no es posible comparar datos para saber si AMLO mejoró la ciudad en ese ámbito.

Ciudad de México.

Getty Images
AMLO fue jefe de gobierno de Ciudad de México entre 2000 y 2005.

“En general, en ese momento la incidencia de delitos era superior a la de ahora. Y todos los indicadores comenzaron a mejorar, pero fue desde el tiempo del jefe de gobierno anterior (a López Obrador)”, dice.

En ese entonces había muchos secuestros y durante el gobierno de AMLO hubo una mejora, “pero la solución llegó más desde el gobierno federal”, asegura.

“Contradictorio en la política social”

Pablo Gaytán, sociólogo urbano, que escribió el libro “Apartheid social en la ciudad de la esperanza cero”, que analiza el gobierno de AMLO, dice que su política social no hace sentido.

“Me pareció que su gobierno fue contradictorio en la política social, por un lado apoya a las personas de la tercera edad y por otro implementa una política de seguridad de cero tolerancia“, cuenta a BBC Mundo.

Explica que AMLO importó las política de cero tolerancia del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani. Esa política se basa en la teoría de las ventanas rotas, que implica que cuando los espacios urbanos no están “aseados” aumentan el vandalismo y la criminalidad.

Así, por ejemplo, los espacios con grafiti o con gente de la calle se consideran automáticamente peligrosos y hay que “limpiarlos”, con la ayuda de policías.

Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México.

Reuters
AMLO llega a la presidencia en su tercer intento.

Así, explica que se justificó la creación de una ley de cultura cívica que “dio a los policías armas para extorsionar y sacar de espacios de la ciudad a los más pobres, grafitteros, vendedores ambulantes o artesanos, entre otros”.

También dice que, mediante las asociaciones entre lo público y lo privado en donde construyeron edificios, se quitaron espacios que antes eran comunitarios.

“Honesto en medio de escándalos de corrupción”

“Fue un jefe de gobierno honesto. En su gobierno los escándalos de corrupción nunca lo implicaron y fueron atendidos inmediatamente.”, añade Ackerman, el investigador de la UNAM.

En 2004 se dieron a conocer dos videos que supuestamente exhibían corrupción de dos de sus colaboradores cercanos.

En uno, su entonces secretario particular, René Bejarano, acomodaba fajos de billetes que recibió del empresario Carlos Ahumada.

En el segundo, su secretario de finanzas, Gustavo Ponce, hacía apuestas en un casino en Las Vegas, mientras el gobierno de la ciudad investigaba un fraude por 31 millones de pesos.

Bejarano pasó 8 meses en prisión y Ponce 10 años.

joven votando

AFP
López Obrador ganó la presidencia con el mayor margen de la historia del país: 53% contra 22,5% del segundo.

“AMLO no protegió ni solapó a sus colaboradores. Es un mensaje muy claro de que no acepta actos de corrupción”, dice Ackerman.

Asegura que desde hace décadas AMLO es el “hombre más investigado en México”. Y que no le han encontrado ninguna corruptela. “Ser un político con una imagen impecable le ha dado la fuerza para combatir la corrupción”, dice.

Precisamente haberse posicionado como el candidato que podría luchar la corrupción fue uno de los puntos que le ganó más apoyo para ganar las elecciones con el mayor margen en la historia de México.

Por López Obrador votaron más de 24 millones de Mexicanos, un 53% de los que asistieron a las urnas el pasado 1 de julio. Su contrincante más cercano, Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente, obtuvo un 22,5%de los votos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Especial

“Mi búsqueda es la verdad, es la justicia”: tras casi 17 años preso sin sentencia, Israel Vallarta espera quedar en libertad

En una conversación a la que Animal Político tuvo acceso, el hombre acusado y detenido por secuestro en 2005 —junto con Florence Cassez— dice estar preparado para lo que venga, “ya sea una sentencia absolutoria, condenatoria, un cambio de medida cautelar”.
Especial
Por Alfredo Maza
7 de octubre, 2022
Comparte

Un poco demacrado y con el cabello cano, pero con energía, es como Israel Vallarta Cisneros se encuentra hoy dentro del penal del Altiplano, desde donde espera la resolución judicial que finalmente le dé la libertad o modifique su medida cautelar tras casi 17 años preso sin tener una sentencia.

“Por muchos años he sido testigo mudo queriendo gritar y decir la verdad. No la verdad de la policía, no la verdad de las víctimas, las que lo sean o las que no lo sean, sino la verdad que existe y no me lo han permitido decir: mi verdad. Yo el secuestrador, el delincuente, esa escoria de la sociedad, como me han manejado allá afuera”, dice Vallarta, en una conversación a la que Animal Político tuvo acceso.

Se trata de la primera vez en años en la que periodistas logran acceder a una imagen clara de Vallarta, quien lleva el cabello corto y viste un uniforme color caqui. En diciembre de 2005, su imagen fue transmitida a nivel nacional junto con la de la ciudadana francesa Florence Cassez, luego de que ambos fueran detenidos acusados de secuestro.

“Hoy, a casi 17 años, yo ya perdí todo”, asegura Vallarta, quien también afirma que está listo para lo que venga, “ya sea una sentencia absolutoria, condenatoria, un cambio de medida cautelar”. 

“Ya estoy preparado para eso. No pasa nada”, insiste.

El caso Cassez-Vallarta

El 8 de diciembre de 2005, la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI), entonces encabezada por Genaro García Luna y con Luis Cárdenas Palomino como uno de sus hombres más cercanos, desplegó un operativo en el rancho Las Chinitas que derivó en la detención de Vallarta y Cassez. Ambos fueron señalados como presuntos líderes de una banda de secuestradores identificada como Los Zodiaco.

No obstante, la noticia se dio a conocer hasta la mañana siguiente, cuando la AFI recreó el arresto frente a las cámaras de las principales televisoras del país: Televisa y TV Azteca. Los noticiarios de ambas empresas transmitieron el montaje en tiempo real, un elemento que, junto con la tortura, años después fue tomado en cuenta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para determinar que hubo violaciones al debido proceso y ordenar la liberación de Cassez, no así la de Vallarta.

Durante 17 años, el caso ha atraído tanta atención que en agosto pasado la productora Netflix lanzó la docuserie El caso Cassez-Vallarta: Una novela criminal, que reconstruye los hechos, revive el conflicto diplomático que motivaron entre México y Francia y da voz a casi todos sus actores. Pero uno de aquellos que no dan su testimonio es precisamente Vallarta, a quien los realizadores no logran contactar.

“A mí nunca se me pidió mi opinión ni mi autorización ni para publicar mi historia, ni para sacar mi nombre, mi imagen y la de mi familia. Y todo mundo ha hecho una fortuna alrededor de mí. Pero eso no me preocupa, ni siquiera es lo que estoy buscando. Jamás he preguntado siquiera cuánto podría yo ganar. Mi búsqueda es la verdad, es la justicia, eso es lo que he estado buscando desde hace muchos años. Lo demás vendrá y si no viene no me importa”, dice al respecto.

Lee: El caso Florence Cassez-Israel Vallarta, una historia que muestra las “capas de oscuridad” que cubren al sistema de justicia

En marzo de 2019, su defensa legal acudió al Comité Contra la Tortura de la ONU (CAT), que emitió recomendaciones en el caso antes de realizar un pronunciamiento de fondo, en el que sus abogados esperan que se pida su liberación.

“Recibí una copia de la contestación que dio el Alto Comisionado (de la ONU), en donde se recomienda al Estado mexicano que se dé una preservación a mis derechos, mi seguridad psicológica y médica, atendiendo que no se fuera a dar el caso de una (represalia) por haber denunciado el hecho”, expone Vallarta.

—¿Y estás viviendo este tipo de represalias? —se le pregunta en la conversación.

—Sí ha habido represalias, pero no nada más es de hoy. Yo desde el primer momento, el 12 de febrero de 2006, hice mi primera denuncia ante la Dirección General de Delitos Cometidos por Servidores Públicos de la PGR en ese entonces (…) En mi declaración preparatoria, ahí narro de manera parcial lo que yo sufrí y hago la denuncia de la tortura, pero por la cual nunca hizo nada al respecto la titular del juzgado.

Afirma que en noviembre de 2020, en el penal 17 de Michoacán, donde estuvo preso, sufrió “represalias físicas y psicológicas” de parte del director del lugar.

“En noviembre me sacaron de ahí del penal siete horas encadenado de pies y manos. No me llevaron a ningún lugar, me trajeron golpeando… no con personas sino con el vehículo (cuando) se frenaba, se arrancaba. Me caí dos o tres veces del asiento. Total que no llegamos a ningún lugar. Siete horas después sin comer, sin tomar agua, sin haber ido al baño, me abren la puerta y todavía se ríen y me dijeron que cómo había sido el día”, relata.

A decir de Vallarta, en el Altiplano ha vivido situaciones similares, mientras que Luis Cárdenas Palomino, expolicía detenido precisamente por cargos de tortura contra varios integrantes de la familia Vallarta, tiene “trato preferencial”.

Cambio de medida cautelar, en manos de la GN

En 2022, la defensa de Vallarta ha intentado conseguir una audiencia de revisión de medida cautelar, para que un juez federal decida si le cambia la prisión preventiva por otra medida como prisión domiciliaria o uso de un brazalete electrónico.

Fuentes cercanas al caso mencionan que el cambio de medida cautelar está en manos de la Guardia Nacional, pues de esta depende la Unidad de Medidas Cautelares (Umeca), órgano que debe evaluar si existe riesgo de fuga.

La defensa de Vallarta sostiene que debería ya recibir el cambio de medida cautelar, considerando que ha pasado mucho tiempo detenido sin recibir una sentencia, pero reconoce que enfrenta dificultades. Por ejemplo, al no tener domicilio propio, no puede acreditar arraigo en la CDMX, paso fundamental para conseguir la aprobación de las autoridades.

“Hoy, a casi 17 años, yo ya perdí todo. Dentro del argumento que tuve casas, departamentos y eso, todos estos años eso se ha acabado. Entonces, yo si ahorita me dieran el cambio de medida cautelar, yo me tengo que ir a quedar debajo de un puente vehicular porque no tengo dónde vivir. Sí tengo hermanos y todo, pero yo no tengo un lugar mío”, dice Vallarta.

Su otra “esperanza” es el cierre de instrucción, etapa que forma parte del viejo sistema de justicia penal, en la que las partes deben presentar todas sus pruebas antes de pasar al juicio. Esto no ha ocurrido debido a que tanto Vallarta como la fiscalía han seguido interponiendo recursos.

Israel Vallarta aboga por su hermano

Vallarta no solo habla de su caso. También se refiere al de su hermano Mario, quien de igual forma está en el Altiplano porque las autoridades lo señalaron como un presunto integrante del grupo Los Vallarta.

“El caso de mi hermano también es relevante. Se dio precisamente en la coyuntura del abuso de autoridad y tortura de la que fuimos (víctimas) en el 2005”, dice. 

Debido a que la causa penal de Mario es distinta, no puede llevar su litigio de la misma forma que él.

En ese contexto, Vallarta denuncia que desde hace varios meses existe una consigna por la que las autoridades no permiten que él y su hermano estén juntos, hablen o coincidan dentro de la prisión.

“Sí nos afecta en lo psicológico bastante, porque pues tenemos una situación que aconteció con mi familia. Estar en este lugar nos priva de muchas posibilidades de comunicación al exterior”, argumenta Israel.

—¿Y cómo te encuentras actualmente? —se le pregunta.

—Pues ha sido una montaña rusa de emociones. Es la manera más concreta que puedo decir. Traigo una montaña de emociones por todos lados. Estoy preparado para lo que se venga. Ya sea una sentencia absolutoria, condenatoria, un cambio de medida cautelar. Ya estoy preparado para eso. No pasa nada —responde, e insiste en que quiere ayudar legalmente a su hermano.

En su caso, en diciembre próximo cumplirá 17 años privado de la libertad, mientras espera que su defensa en instancias nacionales o ante la propia ONU finalmente le dé resultados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.