close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

El muro en el sur de México también funciona: detenciones de niños migrantes se disparan 90%

Este nuevo ‘brote’ de detenciones coincide con la crisis’ de niños migrantes de Estados Unidos; el Instituto Nacional de Migración sostiene que en ninguno caso los menores no acompañados son llevados a estaciones migratorias.
Cuartoscuro
19 de julio, 2018
Comparte

La detención en México de menores migrantes indocumentados se ha vuelto a disparar en 2018.

De acuerdo con la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, entre enero y mayo 12, 416 menores de edad han sido presentados ante las autoridades migratorias mexicanas por transitar sin documentos por el país, de los cuales el 45 % tiene menos de 11 años de edad.

Esta cifra supone un aumento del 90 % en comparación con el mismo periodo de 2017, cuando se registraron 5, 882 casos menos. También es un alza del 42 % de menores que fueron detenidos cuando viajaban sin la compañía de un adulto: 331 casos frente a 233 en 2017.

De los menores puestos a disposición de las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), el 98 % emigraba del Triángulo Norte de Centroamérica, especialmente de Honduras y El Salvador. Y de ese total, 9, 943 menores, el 80 %, ya fueron deportados a estos dos países que acaparan los rankings de violencia y de naciones expulsoras de personas que buscan refugio, debido a la pandemia de violencia desatada por pandillas como La Mara Salvatrucha y Barrio 18.

Además de menores, las estadísticas reflejan un aumento de las detenciones de migrantes en general: en 2018 (enero-mayo) suman 54, 666 capturas; 51.6 % más que 2017. Aunque es una cifra lejana de las casi 80 mil capturas en los primeros cinco meses de 2015 y los 70 mil de 2016.

Por sexo, las detenciones de mujeres migrantes también se dispararon este año: 12, 625 capturas, 43 % más.

Este nuevo ‘brote’ de detenciones en México coincide de nuevo con una crisis de niños migrantes en la frontera sur de Estados Unidos.

Ya sucedió en 2014. En ese entonces, a raíz de una primera crisis y de un posterior encuentro entre Enrique Peña Nieto y el entonces presidente estadounidense Barack Obama, México lanzó en junio de ese año el Programa Frontera Sur.  Un plan que surgió sorpresivamente.

Una semana antes de su presentación oficial, ninguna dependencia de gobierno tenía ni un solo documento relativo al programa. En el papel, el plan prometía proteger los derechos humanos de los migrantes, pero en la práctica desató una ‘cacería’ que se vio reflejada en las estadísticas de 2015 y 2016, cuando se batieron todos los récords desde que se tiene registro oficial con más de 384 mil detenciones.

En 2018 vuelve a ocurrir, coincidiendo con la nueva ofensiva de la administración Trump para frenar la migración, misma que originó una crisis humanitaria sin precedentes en Estados Unidos ante las fotografías de niños separados de sus padres y encarcelados en ‘jaulas’ de los centros de detención en la frontera sur de Texas.

Migración privilegia “unificación familiar”

El INM aseguró que, en todos los casos, cuando se trata de menores no acompañados por algún familiar éstos son remitidos a los diferentes centros del DIF en los estados.

“Por ley, estos menores no pueden estar solos en las estaciones migratorias. En esos casos permanecen en el DIF, y cuando se les hace el reconocimiento de nacionalidad se van de regreso a sus países de origen, siempre acompañados de un oficial de Protección a la Infancia hasta que se entregan a sus familias”, sostuvo el INM en entrevista con Animal Político.

En el caso de los menores que viajan con familiares nunca se les separa de ellos. “El INM privilegia la unificación familiar”.  En esos casos, aseguró el INM, los menores si permanecen en las estaciones, pero siempre acompañados por sus familiares.

Además, asegura el INM, desde hace 2 años ha tomado medidas alternativas a las estaciones migratorias, diciendo que los niños y sus familiares pueden quedarse en determinados albergues si es que así lo deciden y si es que el albergue tiene espacio para ellos.

“El INM nunca va a separar a los niños de sus familias, porque por ley no podemos hacerlo”, aseguró.

De acuerdo con el Instituto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) permanentemente visita las estaciones migratorias para vigilar que no se violen los derechos de los menores y de los migrantes.

Aparte, los cónsules de diferentes países, sobre todo El Salvador, Guatemala y Honduras, visitan permanentemente las estaciones para saber cómo se encuentran sus connacionales.

El ‘otro muro’ en la frontera sur

Para el activista Diego Lorente, director del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, existen numerosos paralelismos entre la política de control migratorio aplicada por México y Estados Unidos, esto a pesar de los mensajes que el gobierno mexicano lanza a través de su canciller, Luis Videgaray, para criticar el trato que reciben los migrantes mexicanos en el vecino país.

“Tal vez en México no se esté levantando un muro físico, pero aquí tenemos otro muro que consiste en una política migratoria que busca detener y deportar, y que para hacerlo usa a múltiples cuerpos policiacos, entre policías federales, estatales, municipales, gendarmería nacional, y hasta soldados y marinos”, sostuvo.

Sobre este punto del uso de la milicia para control migratorio, el activista señala que las autoridades mexicanas llevan al menos 10 años utilizando al Ejército para hacer lo mismo que pretende Trump, quien ha amagado con movilizar 100 mil militares de la Guardia Nacional para detener migrantes en su frontera con México.

Así lo documentó Animal Político en una nota publicada en febrero de 2017, en la que se dio a conocer que entre 2006 y junio de 2016 un total de 77 mil 310 migrantes indocumentados fueron puestos a disposición del INM tras ser detenidos por seis corporaciones de seguridad, entre éstas el Ejército, la Marina, y la Procuraduría General de la República (PGR).

En el norte, jaulas. En el sur, celdas

Además de la política de contención, Irazu Gómez, coordinadora de incidencia y vinculación de Sin Fronteras, recuerda que el trato a los menores migrantes que son detenidos en México no dista tanto de las fotografías de niños enjaulados en los centros de Estados Unidos.

“Allá (en Estados Unidos) los tienen en jaulas, sí. Pero en México están en celdas”, subraya la académica de Sin Fronteras, organización civil que lleva años publicando informes en los que denuncia violaciones a derechos humanos al interior de las estaciones migratorias del INM, como la existencia de ‘calabozos de castigo’, agresiones, extorsiones, acoso sexual, mala atención médica, y pésimas condiciones de higiene.

Sobre este punto, Gómez recuerda que en México se creó una ley que estipula que los menores no pueden ser encerrados en estaciones que, en términos reales, son cárceles migratorias. En cambio, añade, la realidad es que más allá del papel, miles de menores son ingresados en estos centros.

“Seguimos viendo a niños, niñas y adolescentes detenidos en estaciones migratorias. Y eso nos habla de la incongruencia del estado mexicano en su política interior y exterior”, apuntó Gómez.

La investigadora añadió que según la ley, los menores migrantes no deberían estar detenidos, y el Estado mexicano debería ofrecerle otras alternativas a la detención. “Una de esas alternativas es el DIF y sus albergues, pero están rebasados. Y al margen de esto, el Estado ya no ha revisado otra manera de atender a estos menores”.

Y al exterior, recalcó Gómez, porque la Cancillería mexicana condena ante la ONU la situación de los niños en Estados Unidos, pero en México las estaciones migratorias están llenas de menores.

Críticas a Alfonso Durazo

Ante este contexto, organizaciones de la sociedad civil, activistas y albergues de migrantes pidieron al equipo del ganador de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador, que entrará en funciones el 1 de diciembre, que lleve a cabo “un cambio de rumbo” en la política migratoria mexicana.

“Lo que hemos puesto sobre la mesa es la necesidad de un golpe de timón hacia una política migratoria garantista de los derechos humanos, que sea congruente con lo que exigimos para los connacionales en Estados Unidos”, planteó Irazu Gómez.

Sin embargo, a pesar de que López Obrador dijo en su discurso del 1 de julio que en México se defenderá a los migrantes nacionales, “y a los de América Central y de todo el continente”, las recientes declaraciones de Alfonso Durazo, propuesto para ser el próximo secretario de Seguridad Pública, han vuelto a prender todas las alarmas entre la sociedad civil.

Durazo planteó la posibilidad de crear una “fuerza policiaca fronteriza, (…), que incluye impedir que las personas migrantes indocumentadas y los traficantes de personas crucen México, lo que a menudo hacen con la ayuda de funcionarios corruptos”, de acuerdo con un reporte del diario El Financiero. Ante estas declaraciones, decenas de asociaciones civiles como Otros Dreamers en Acción, Fundar, o el Instituto para las Mujeres en la Migración, criticaron la propuesta.

“Las organizaciones de la sociedad civil coinciden en que de llevarse a cabo la medida propuesta por Durazo, no sólo se atentaría contra el derecho de personas a migrar, sino que aumentaría el número de violaciones a derechos humanos de esta población. Para muestra, el Plan Frontera Sur que entre 2013 y 2016 incrementó en 116 % la población de personas migrantes, de las cuales más del 85 % fueron deportados a su país, sin una revisión puntual de su caso”, señala el comunicado, que puedes leer íntegro aquí. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El precio de comprar ropa barata: ¿quién paga realmente la cuenta?

Una investigación de la BBC siguió el recorrido de algunas prendas de vestir para analizar cuáles son los verdaderos costos ambientales y sociales que hay detrás de una oferta de ropa tan barata en los mercado mundiales.
8 de agosto, 2019
Comparte

Atrás quedó la época en que la gente se compraba ropa cuando recibía el salario una vez al mes o solamente para ocasiones especiales.

La tendencia actual para muchos es comprarse ropa por internet en cualquier momento o “salir de compras” los fines de semana, dado que algunos precios han llegado a niveles increíblemente bajos.

Los británicos, por ejemplo, compran cinco veces más prendas de las que adquirían en la década de los 80, dice Dharshini David, reportera de economía de la BBC.

“Está lleno de vestidos por US$10 o bikinis a poco más de US$1”, dijo de lo que puede encontrarse en tiendas locales.

La globalización permite que la ropa sea producida a bajo costo en zonas remotas, lo que trae como resultado precios más bajos y mayor variedad.

Pero ¿cómo es posible? ¿Y cuál es el costo ambiental de nuestros hábitos de consumo?

Una investigación de BBC Radio 4 hizo un recorrido desde España a Etiopía para examinar cómo el planeta y las personas con escasos recursos económicos terminan pagando la cuenta de nuestra imparable sed por la moda, y cómo podríamos evitarlo.

¿Cómo lo hacen?

La presión sobre las marcas para llevar las tendencias de moda desde las pasarelas hasta los clientes comunes y, al mismo tiempo, repartir ganancias entre los inversores, puede llevar a una guerra comercial para conseguir la fuente más barata.

Es un fenómeno que los críticos califican como “perseguir la aguja”.

La difícil situación de algunos trabajadores que fabrican nuestra ropa se hizo aún más evidente en 2014, cuando 1.138 trabajadores de la confección perdieron la vida en el colapso del complejo textil Rana Plaza, en Bangladesh.

La presión para mejorar las condiciones laborales de estas personas fue inmensa, y arrojó resultados.

Algunos grandes minoristas, como H&M y Converse, comenzaron a publicar listas de sus proveedores y, a veces, de subcontratistas (que pueden llegar a miles) en respuesta a las peticiones globales de mayor transparencia.

¿Son cosa del pasado las fábricas de explotación?

Pero también hubo consecuencias imprevistas a partir de los últimos cambios. Como los salarios aumentaron en Bangladesh, muchas compañías se fueron a otros lugares para mantener bajos los costos.

En Etiopía, por ejemplo, los salarios son en promedio un tercio de los que se pagan en Bangladesh. Los salarios de menos de US$7 por semana son muy habituales.

Hablando bajo condición de anonimato, los trabajadores de una fábrica cerca de la ciudad de Adís Abeba dijeron que ese salario era insuficiente para vivir.

También dijeron que las condiciones laborales -desde baños insalubres hasta el abuso verbal- son intolerables.

Esta situación fue denunciada por el grupo activista del Consorcio de Derechos de los Trabajadores. Penélope Kyritsis, quien escribió el informe, dice que a muchas trabajadoras no les pagaban las horas extra y que hay casos de empleadores que le tocan la barriga a las mujeres para saber si están embarazadas.

Kyritsis asegura que ha habido muy poco avance desde que salió el informe hace unos meses.

Para hacer frente a la competencia, el gobierno de Etiopía destaca los bajos costos laborales como si se tratara de una virtud.

Trabajadoras en fábrica de Etiopía

Getty Images
Un gran número de mujeres se dedica a fabricar ropa en Adís Abeba, Etiopía.

Pero Kyritsis argumenta que la industria de la confección de ese país no puede usar la excusa de que, al menos, está proporcionando un medio de vida donde nadie más podría hacerlo.

“Hay una rotación extremadamente alta, con empleados que dejan los trabajos en el gobierno por otros empleos en sectores informales o en la agricultura”, apunta.

Orsola de Castro cofundó el grupo activista Fashion Revolution a raíz del desastre de Rana Plaza. Su organización está alentando a los clientes a hacer preguntas sobre sus marcas favoritas a través de una campaña de tarjetas postales.

“Hay dos grandes conceptos erróneos sobre la sostenibilidad y la ética: uno es que la culpa la tiene la moda rápida, y esto permite que el sector del lujo quede libre cuando en realidad es toda la industria de la moda etíope la que debe ser cuestionada”, le dice la BBC.

“Y el otro es que la ropa fabricada localmente es ética y sustentable. No lo es”.

¿Qué pasa con el costo ambiental?

Se afirma que la producción textil contribuye más al cambio climático que la aviación y el transporte marítimo juntos.

Y lo cierto es que hay consecuencias en cada etapa del ciclo de vida de una prenda de vestir: abastecimiento, producción, transporte, venta minorista, uso y eliminación.

Para comenzar con los tejidos básicos que se utilizan en la fabricación de una prenda de vestir, no es tan simple como pensar que el problema es el uso del algodón frente a la tela sintética.

El algodón es un cultivo extraordinariamente necesitado de agua.

Como destacó el Comité de Auditoría Ambiental de la Cámara de los Comunes del Reino Unido en un informe reciente, la fabricación de una sola camisa y un par de jeans puede requerir hasta 20.000 litros de agua.

Llegó a la conclusión de que “sin saberlo, estamos usando el suministro de agua dulce de Asia Central”.

Fábrica de vaqueros

Getty Images
La industria textil contamina más que la aviación y el transporte.

Sin embargo, una camisa de poliéster hecha de plástico virgen tiene una huella de carbono mucho mayor. El transporte de los productos aumenta aún más esa huella y la coloración de las telas puede introducir más contaminantes.

El desprendimiento de fibras microplásticas en las vías fluviales se está convirtiendo en un problema creciente: una sola carga de la lavadora puede liberar cientos de miles de fibras.

Además, un millón de toneladas de ropa se eliminan cada año en Reino Unido, y el 20% de eso termina en un vertedero.

Pero ¿de quién es la responsabilidad de abordar este problema?

¿Qué están haciendo las autoridades?

En Reino Unido, el Comité de Auditoría Ambiental de la Cámara de los Comunes ha hecho 18 recomendaciones sobre el tema: desde gravar con un centavo el precio de un producto para financiar centros de reciclaje, o reducir la tasa de Impuesto al Valor Agregado (IVA) en los servicios de reparación de ropa, hasta dar más lecciones de costura en las escuelas.

Hasta el momento, ninguna de estas medidas ha sido puesta en marcha.

Los críticos dicen que si nos tomamos en serio la moda sostenible, el objetivo de la política debería ser persuadirnos de comprar menos. Eso podría necesitar una acción más drástica, tal vez con un impuesto ambiental sobre la ropa.

Pero dado el frágil estado del retail y la importancia del gasto del consumidor para la economía, es difícil imaginar a un político haciendo esa propuesta.

¿Cuánto está ganando realmente la industria?

A medida que aumenta la presión de los consumidores, algunos minoristas están tratando de hacer frente a este desafío.

Zara

LightRocket / Getty Images
Zara se ha comprometido a usar telas 100% sustentables para el año 2025.

Justo en las afueras de la ciudad costera española de A Coruña se encuentra la sede mundial de Inditex. No es un nombre familiar para todos, pero seguro que su principal marca de moda, Zara, lo es.

Lo que comenzó como un pequeño negocio de fabricación textil, es ahora uno de los minoristas más grandes del planeta. Además, Zara cambió la forma en que compramos, al llevar la moda de la pasarela a la calle en solo tres semanas y a precios asequibles.

La cadena se comprometió recientemente a usar telas 100% sostenibles para el año 2025. Por supuesto, no es solo Inditex: son muchas otras las empresas que buscan mejorar sus procesos de fabricación y la forma en que se abastecen.

¿Una técnica de lavado de imagen? Bueno, algunos grandes minoristas al menos parecen estar involucrados en el tema y tomando medidas. Pero en el corazón de su modelo de negocio está la novedad, la idea de convencernos de seguir comprando.

¿Es responsabilidad de las empresas convencernos de comprar menos?

Pablo Isla, de Zara, argumenta que no, que el minorista simplemente responde a los deseos de los consumidores y que esos clientes deben tener la libertad de elección.

¿Qué pasa con los clientes?

Con las protestas contra el cambio climático que ocurren fuera de sus ventanas, los diseñadores emergentes de la universidad London College of Fashion dicen que ellos se suman a las “huelgas de la moda”, prometiendo no gastar dinero durante varios meses o incluso un año.

Dicha acción está creciendo en popularidad, y hay un enfoque cada vez mayor centrado en comprar mejor ropa y en arreglar las prendas rotas.

Uno de los diseñadores, por ejemplo, está haciendo ropa con la multitud de carpas que se usan en tantos festivales de música.

Livia Firth

Getty Images
Livia Firth creó una consultora para ayudar a las empresas de la moda a volverse más sustentables.

Pero puede que no sea suficiente. A medida que la popularidad de las personas influyentes en las redes sociales se ha disparado, también lo han hecho las preocupaciones sobre el impacto que pueden tener en nuestra actitud hacia las compras.

Uno de cada seis influencers admite no volver a usar una prenda de vestir después de mostrarla una vez en redes sociales.

La activista y ecologista Livia Firth ha estado haciendo apariciones en alfombras rojas junto a su esposo Colin para exhibir telas sostenibles, incluyendo bolsos de cuero de piel de pescado.

Incluso lo persuadió para que usara un esmoquin hecho con botellas recicladas. Ella dice que los influencers necesitan cambiar su enfoque, diciendo que “si Kim Kardashian fuera a promover la moda sostenible, yo podría jubilarme”.

Ella compara nuestra relación con la moda con una adicción. Y dado que se pronostica un aumento de la demanda de ropa equivalente a 500.000 millones de camisetas en la próxima década, ella podría tener razón.

Pero lo cierto es que aún nadie ha encontrado la solución.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=o8u_cuNTP8E

https://www.youtube.com/watch?v=tuYURBKMZzc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.