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Cuartoscuro
Por qué AMLO ganaría más rentando el avión presidencial que vendiéndolo
El empresario Gustavo Jimenez-Pons, quien hizo la primera oferta para comprar el avión presidencial, asegura en entrevista que el presidente electo no acertaría al vender la aeronave, mientras que él podría cobrar hasta medio millón de pesos por cada hora de vuelo.
Cuartoscuro
Por César Reveles
25 de agosto, 2018
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Vender el avión presidencial no sería el mejor negocio para la administración de Andrés Manuel López Obrador, pues podría tener más pérdidas que ganancias, dice Gustavo Jimenez-Pons, dueño y presidente de GBS Air Enterprises In., y quien este jueves hizo una oferta de mil 900 millones de pesos para comprar el Boeing 787 Dreamliner, propiedad del gobierno federal.

“Lo mejor para mí sería que aceptaran vendérmelo, pero lo más conveniente sería que lo conservaran o lograran arrendarlo a un privado durante los próximos seis años. Así, al conservarlo, cuando entre la siguiente administración no tendría que comprar uno nuevo en caso de que no concuerden con la misma idea”, comenta Jimenez-Pons en entrevista.

El empresario explica que el interés de GBS Air Enterprises In. por esta aeronave surge por sus características, principalmente de capacidad, al tratarse de un avión de lujo con espacio para 225 o 230 pasajeros.

“La renta de aviones ejecutivos VIP actualmente son solo de 18 pasajeros, nosotros estrenaríamos el mercado de lujo de alta capacidad, sería el primero con estas características disponible para rentarse”, señala el empresario.

Jimenez-Pons estima que la hora de vuelo en este avión podría partir de los 23 y 25 mil dólares por hora, lo cual equivaldría a 473 mil 441 pesos, es decir casi medio millón de pesos por una hora de vuelo.

Estos precios, aclara el empresario, pueden variar dependiendo los gastos de operación de cada servicio.

Plantea la posibilidad, en caso de comprarlo, de prestarlo al gobierno federal siempre y cuando ellos cubran los gastos de operación.

Aunque su oferta inicial es de mil 900 millones de pesos, el dueño de GBS Air Enterprises In. está dispuesto a pagar hasta un 30 % más, siempre y cuando las condiciones de la aeronave así lo requieran.

“Incluso puede valer menos de lo que ofrezco, todo depende las condiciones en las que se encuentre. Este avión no tiene un valor agregado por pertenecer al presidente, no debe ser más caro que otros aviones del mismo modelo, solo es un avión ejecutivo de lujo y ya”, sentencia.

No fui recibido de la mejor manera

A pesar de que el documento con la oferta fue recibido por Leticia Ramírez, encargada de atención ciudadana del presidente electo, Gustavo Jimenez-Pons asegura que no recibió la atención que merece un ofrecimiento de esta envergadura.

“Cuando llegué a la casa de transición Leticia Ramírez me mandó a la fila de las personas que solicitan ayuda cuando lo que yo le entregaba era un ofrecimiento de compra, que no es poca cosa”, asevera.

La oferta oficial entregada por el empresario.

En su opinión el equipo del presidente electo “no supo manejar la situación”, incluso acusa que notó un poco de molestia al recibir el ofrecimiento.

“Solo soy un ciudadano más no pido atención especial ni estoy buscando una ganga, pagaré lo justo. No quería me resolvieran algún problema solo entregué una oferta de negocios seria y pido que así se atienda”.

Jimenez-Pons dice estar consciente de que la respuesta o contraoferta final tardará un tiempo pero si no lo buscan en una semana para platicar sobre la oferta inicial, volverá a buscarlos pues su intención es que su ofrecimiento tenga prioridad sobre otros, toda vez que fue la primera oferta.

Quién es Gustavo Jimenez-Pons

No es la primera vez que este empresario mexicano aparece en la escena pública.

Gustavo Jimenez-Pons es un empresario mexicano que inició su carrera como promotor de conciertos en 1977. También fue director de relaciones públicas de WFM Televisa Radio.

A la par de su carrera como empresario, en 2006 fue candidato a la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina.  Y es presidente y fundador de la organización SOMOS MÉXICO.

En 2010, estuvo algunos meses en prisión en Ciudad de México por un proceso penal por el delito de fraude genérico, interpuesto por una agencia de viajes que lo acusaba de no cumplir con la entrega de paquetes de viajes al Mundial de futbol de 2006.

Gustavo Jimenez-Pons compartío con Animal Político el documento que lo absuelve de esta acusación.

“Es totalmente falso que estuve encarcelado en tres ocasiones entre 1994 y 1996 como han señalado algunos medios, sí enfrenté procesos en esos años pero demostré mi inocencia y salí bien librado”, asegura.

En 2017 buscó una candidatura independiente a la Presidencia de México, pero no reunió las firmas necesarias pues abandonó la contienda al considerar “absurda” la cifra que solicitaba el INE.

Es sobrino de de Rogelio Jiménez Pons, propuesto por el presidente electo para encabezar el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), pero asegura que “desde hace 24 años estamos distanciados, no nos frecuentamos. Él no tuvo nada que ver en mi interés y acercamiento”.

Por el momento, el empresario esperará a ser contactado por López Obrador para detallar un poco más su oferta pero insiste que su deseo de comprar el Boeing 787 Dreamliner es real y espera que sea prioridad sobre otras ofertas.

AMLO dice que sí venderá el avión

Durante su conferencia de este viernes, el presidente electo fue cuestionado sobre la ofrecimiento que recibió de Jimenez-Pons.

“Vamos a vender el avión presidencial, no me subiré a él, tampoco aceptaré que me lo renten”, aseveró el tabasqueño.

Explicó que será a inicios de diciembre cuando comiencen la licitación para ofrecerlo de manera oficial y será entonces que analizarán las ofertas.

No dijo si contestará el documento entregado este jueves por el dueño de GBS Air Enterprises In..

“César Yañez (próximo coordinador general de Política y Gobierno) solicitará en estos días toda la información de todos los aviones y helicópteros. Se van a vender todos, pero primero queremos contar con todos los elementos necesarios para iniciar la licitación para la venta”, finalizó.

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4 formas en que la guerra comercial entre EU y China ya impacta en América Latina
Latinoamérica ha comenzado a sentir los efectos de la disputa comercial entre Estados Unidos y China de distintas formas, desde una pérdida de valor de sus monedas frente al dólar hasta el traslado de fábricas a México.
25 de mayo, 2019
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América Latina se convirtió en un espectador ansioso de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que impacta de forma despareja en la región: muchos ya la sufren, algunos la aprovechan.

Las señales de que la escalada arancelaria entre los dos gigantes de la economía mundial se extenderá en el tiempo son cada vez más claras.

El gobierno de Donald Trump en EE.UU. anunció el jueves que dará US$16.000 millones en ayudas a agricultores afectados por la disputa, un día después que el secretario del Tesoro dijera que no haya nuevas negociaciones con China previstas en la agenda.

El presidente chino, Xi Jinping, llamó a su país a prepararse para “una serie de situaciones difíciles” ante el contexto internacional cada vez más complejo.

El fenómeno parece mucho más amplio que problemas puntuales como las restricciones impuestas por EE.UU. al gigante tecnológico chino Huawei.

De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió el jueves que el pulso entre ambos países puede “poner en peligro la recuperación” del crecimiento económico global para este año.

Entonces, ¿cómo afecta todo esto a América Latina?

1. Mayor riesgo, dólar más caro

Cuando la guerra comercial entre EE.UU. y China asomaba unos meses atrás, la expectativa de muchos latinoamericanos era que la región se beneficiara vendiéndole a ambos gigantes lo que ellos dejaran de comprarse entre sí.

Pero la perspectiva de una pugna comercial prolongada que disminuya el crecimiento mundial ha traído otras consecuencias menos auspiciosas para América Latina.

“La guerra (comercial) como factor generador de incertidumbre para la economía global acaba salpicando muy fuertemente a la región, en particular a los países más vulnerables”, dice Monica de Bolle, investigadora principal del Instituto Peterson para la Economía Internacional y directora de estudios latinoamericanos en la Universidad Johns Hopkins.

Esto se tradujo por ejemplo en la caída que registrada el jueves en varias bolsas de la región, así como en un debilitamiento de monedas latinoamericanas frente al dólar.

Es algo que se ha reiterado en los últimos meses, al ritmo de la escalada entre EE.UU. y China.

“Los inversores en general están más cautelosos”, explica de Bolle a BBC Mundo. “La tentación de sacar dinero de esos países termina siendo mayor, cambiar la moneda local en que esos recursos están invertidos… y comprar dólares”.

2. Caen precios de materias primas

Latinoamérica se benefició en años recientes del boom económico de China, vendiendo a buenos precios materias primas que el gigante asiático devoraba de forma insaciable.

Pero la perspectiva de un enfriamiento de la economía china ya provoca un efecto inverso.

Los precios de productos como la soja argentina, el cobre chileno o los minerales peruanos se desplomaron en los últimos días o semanas, lo que reduce las ganancias exportadoras y la recaudación de los gobiernos.

Esto también ha disminuye el beneficio potencial de una mayor colocación en China de productos como la soja argentina o brasileña, después que el país asiático gravara el año pasado la importación de la soja estadounidense.

“Por causa de la guerra comercial no hubo grandes ganancias exportando hacia China o a EE.UU.“, dice Welber Barral, exsecretario brasileño de Comercio Exterior, a BBC Mundo.

“La mayoría de los países de América Latina reflejan lo mismo: no hubo gran desvío de comercio a favor de exportaciones latinoamericanas”, agrega.

3. México más presente en EE.UU.

Aunque no escape a las amenazas del nuevo escenario internacional, México parece tener algunos beneficios al mismo tiempo.

La presencia relativa del país latinoamericano en la canasta de importaciones de EE.UU. ha crecido mientras cae la china.

En el primer trimestre de 2019, la participación de China en el mercado importador estadounidense se redujo a 17,7% contra 21% del año pasado, mientras México la aumentó a 14,5% desde 13,5% en el mismo período, señala Luis de la Calle, exsubsecretario mexicano de negociaciones comerciales internacionales.

“Un punto en el mercado de EE.UU. es enorme, entonces México ha ganado participación en promedio y hemos desplazado a China en ciertos productos, algunos que están en las listas de aranceles y represalias entre EE.UU. y China”, dice De la Calle a BBC Mundo.

La clave aquí es el tratado de libre comercio que México tiene con EE.UU. y Canadá.

Esto podría acentuarse después que Trump eliminara la semana pasada aranceles que había puesto a las importaciones de acero y aluminio de México y Canadá, que se comprometieron a retirar gravámenes sobre productos agrícolas de EE.UU.

De este modo, en medio de su disputa con China, Trump buscó apagar un diferendo que mantenía con sus dos vecinos tras negociar con ellos un nuevo acuerdo comercial que aguarda ratificación.

4. Mudanza de fábricas a México

Otro efecto sorpresivo de la guerra comercial entre Washington y Pekín ha sido la llegada a México de compañías multinacionales para evitar quedar atrapadas en la creciente red arancelaria.

En la lista figuran desde Fuling Global, el fabricante chino de utensilios desechables de plástico y papel que anunció que abrirá una planta en Monterrey, hasta el fabricante de cámaras de acción GoPro, que planea comenzar a producir en Guadalajara para exportar a EE.UU.

“La amenaza de aranceles sirvió como un catalizador para que pensáramos en trasladar la producción fuera de China“, dijo el fundador y CEO de GoPro, Nick Woodman, en una entrevista con Bloomberg.

De la Calle señala que las compañías que procuran esquivar los aranceles de Trump poseen diferentes banderas.

“No solo son chinas”, explica, “sino también japonesas, coreanas u otras que tienen operaciones en China y dicen: si el mercado de EE.UU. es importante para nosotros y existe un riesgo potencial de que mis exportaciones sean bloqueadas, preferimos evitar ese riesgo instalándonos en México“.


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