Aunque ya había sido denunciada, IMSS volvió a dar un contrato a una empresa involucrada en una red de simulación
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Aunque ya había sido denunciada, IMSS volvió a dar un contrato a una empresa involucrada en una red de simulación

El pasado 7 de junio, el IMSS informó que demandó a "un proveedor" de equipo médico tras ser revelada una red familiar de empresas que competían entre ellas; una semana después una de esas compañías ganó un contrato.
Por Claudia Altamirano
15 de agosto, 2018
Comparte

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) otorgó un nuevo contrato por 2.6 millones de pesos a su proveedor de equipo médico Carimed Equipos, una de las empresas de la red familiar de Isabel Camacho, luego de que fuera revelada la simulación de competencia entre esas compañías para ganar licitaciones del Instituto.

La operación de las empresas y su vínculo con funcionarios y exfuncionarios del IMSS fueron dados a conocer por Animal Político el 5 de junio pasado. En respuesta, el IMSS anunció el 7 de junio que había denunciado a “un proveedor” (sin señalar cuál) de equipo médico ante la Procuraduría General de la República (PGR), por presuntos actos ilícitos.

Siete días después, el 14 de junio, fue notificado el fallo de la licitación LA-050GYR022-E36-2018, en la que el IMSS le otorgó una partida de casi tres millones de pesos por la compra de equipos radiológicos a Carimed, empresa que forma parte del grupo acusado de simular competencia, falsificar registros sanitarios y ofrecer prebendas a funcionarios.

Dacega Corporation, DCG Technology, MED Prime, International Equipment JCB, Innovación MEC y Carimed Equipos forman un grupo de empresas administradas por la propietaria de Dacega, Isabel Camacho Ruiz. Por lo menos desde 2012, estas compañías compiten entre sí para conseguir contratos con el IMSS, muchos de ellos firmados con la delegación sur de la Ciudad de México, en la que trabajan funcionarios a los que Camacho les ha pagado boletos de avión. Un abogado, y socio de Isabel, fue funcionario del hospital de Ginecobstetricia ‘Luis Castelazo Ayala’, con el que la red también firmó decenas de contratos.

Luego del anuncio del IMSS de que demandaría a uno de sus proveedores, Animal Político le solicitó especificar de qué empresa se trataba, pero no se obtuvo respuesta. A través de una solicitud de transparencia se le pidió conocer el contenido de dicha demanda, pero el Instituto respondió que esa información fue clasificada por ser parte de una investigación en curso.

Respuesta demanda IMSS.

El comunicado, en el que el IMSS informó sobre la denuncia, aseguró que el Órgano Interno de Control emprendió una investigación desde el 25 de mayo contra “el proveedor” acusado, y que “bajo ninguna circunstancia” toleraría conductas de servidores públicos “que vulneren los avances logrados en los procesos licitatorios”, en referencia a los funcionarios que viajaron con la administradora de la red de empresas.

No obstante, una semana después de emitir dicho comunicado, la delegación regional Veracruz Sur del Instituto informó que por cumplir el dictamen técnico la empresa Carimed Equipos ganó la licitación para venderle una unidad radiológica por dos millones 695 mil pesos.

Animal Político solicitó al IMSS que explicara por qué continúa firmando contratos con al menos una de las empresas de esa red después de que fuera revelada la simulación de competencia que lleva a cabo, pero no obtuvo respuesta.

Exempleada que denunció es amenazada

Otra de las empresas de esta red familiar administrada por Isabel Camacho es Innovación MEC, empresa también vendedora de equipo médico que fue fundada por la exabogada de Camacho, Miriam Escalona, quien nunca le dio uso y años después descubrió que había sido utilizada para ganar contratos con el IMSS.

MEC fue constituida por Escalona en 2014 con el mismo objeto social (compra venta de equipo médico) pero la abandonó luego de renunciar a su empleo como representante legal de Isabel Camacho, cuando descubrió que su red de empresas falsificaba registros sanitarios. En 2017 encontró que su firma, su domicilio y su nombre habían sido usados para que Innovación MEC concursara en licitaciones del IMSS, por lo que emprendió una batalla legal contra Camacho Ruiz y su contadora, Patricia Gutiérrez Camacho.

La demanda fue civil en una primera etapa, sin embargo Escalona ha informado a Animal Político que ya interpuso también una denuncia penal contra ellas, por usurpación de identidad, falsificación de documentos y amenazas, ya que asegura ser perseguida y espiada por Isabel Camacho desde la divulgación de su caso.

“Me han amenazado, he tenido que pedir que una patrulla vigile mi casa porque he recibido amenazas. A partir de hoy estaré más tranquila ya que en la denuncia solicité medidas cautelares para mi protección y la de mi familia, ojalá me las otorguen”, dijo la abogada Escalona a Animal Político.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Chile vota en plebiscito histórico: 4 claves para entender qué está en juego

La votación definirá el destino político institucional de Chile para los próximos años. Más allá del "apruebo" o "rechazo", varios analistas explican qué está en juego.
25 de octubre, 2020
Comparte

Por primera vez en la historia de Chile, este 25 de octubre se pregunta a la ciudadanía si aprueba o rechaza la redacción de una nueva Constitución.

El referendo chileno, aprobado en un acuerdo político en el Congreso tras un ciclo de manifestaciones que comenzó con las marchas estudiantiles el 2006 y culminó en octubre del 2019, definirá el destino político institucional de Chile en los próximos años.

De ganar el “apruebo”, será la primera vez desde 1833 que la Constitución es redactada por una convención ciudadana elegida en votación popular.

Qué está en juego en el referéndum, más allá del “apruebo” o “rechazo” y del tipo de convención que eventualmente surja para redactarla es lo que responden a BBC Mundo aquí analistas chilenos y latinoamericanos.

1. Generar una Constitución “sin traumas”

Pese a que sufrió numerosas reformas, la Constitución vigente hasta hoy en Chile fue redactada y aprobada en 1980 bajo el régimen militar del general Augusto Pinochet y, según afirma el politólogo Gabriel Negretto, “simbólica y políticamente, nunca superó ese defecto congénito”.

Por eso, lo que está en juego en el proceso constituyente que podría comenzar con el triunfo del “apruebo” es la legitimidad de origen de una eventual nueva Constitución para Chile, le dice a BBC Mundo Negretto, quien ha sido consultor de Naciones Unidas en procesos de reforma constitucional en distintos países latinoamericanos.

Augusto Pinochet votando en el referéndum en 1980.

Getty Images
La Constitución vigente fue aprobada y redactada durante el gobierno militar del general Augusto Pinochet.

“¿Qué rodeó a la Constitución de Pinochet?: que nació de un acto de fuerza, de violencia; que se hizo en un clima de miedo, de terror”, describe el académico. “Para marcar un contraste con el origen de la vieja Constitución, la nueva debe nacer de un amplio respaldo ciudadano y en un entorno pacífico”, precisa.

“En ese sentido, hay un llamado a la atención de quienes apoyan el ‘apruebo’ de llamar a la calma… El estallido social, que incorporó gran cantidad de demandas legítimas, también estuvo asociado a actos de violencia injustificados que hasta hoy no están claros. No se puede eliminar toda la violencia, pero tiene que quedar claro que corresponde a grupos aislados”, plantea.

Para que Chile efectivamente cuente con una Constitución que no arrastre los traumas de la actual, argumenta Negretto, se requiere además que una de las dos opciones gane por una mayoría suficientemente amplia y en una votación con una participación importante, ojalá mayor a los promedios de las últimas elecciones chilenas.

“No es lo mismo un referéndum como el que se hizo por el acuerdo de paz en Colombia que uno sobre las reglas fundamentales con las que queremos vivir como sociedad, como se definirá en Chile. En este caso, si la diferencia entre la opción que gana y la que pierda es pequeña, es problemático”, advierte el académico.

“Sería un mal comienzo que el ‘apruebo’ ganara por un margen pequeño: el trauma que vive Chile respecto a los legados de la dictadura provienen del plebiscito de 1988, cuando la dictadura militar terminó cediendo la transición a la democracia con un altísimo poder político (el “Sí” a Pinochet obtuvo un 43% y el “No” un 54.7%). Aquí no debe quedar duda de la posición mayoritaria”, sostiene Negretto.

Simpatizante de la opción de "apruebo", durante una manifestación.

Getty Images
El estallido social de octubre de 2019 incorporó entre sus demandas la redacción de una nueva Constitución.

“Si el resultado fuera 51 para el ‘apruebo’ y 49 por el ‘rechazo’, estaría muy preocupado por el futuro de Chile”, agrega Negretto.

“Porque eso querría decir que el cambio constitucional no lo rechaza una minoría, sino la mitad de la población. Y eso es preocupante en un contexto polarizado, porque aquí no hay medias tintas: se cambia la Constitución o no”.

2. Recuperar legitimidad de la política

Vicky Murillo, directora del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia en Nueva York, precisa que el plebiscito en Chile emergió como respuesta a la movilización social, “síntoma de la crisis de representación del sistema político” en el país.

“La toma de la calle y los gritos buscaban que los políticos escucharan a la ciudadanía, incluso cuando esta demanda de atención requiriera romper la puerta del salón donde se toman las decisiones, como dice la canción de ‘Hamilton'”.

La académica se refiere a “The room where it happened” uno de los temas del popular musical estadounidense que describe las negociaciones secretas donde la élite negocia fuera del ojo de la opinión pública, una práctica que en Chile se describe como “la cocina”.

“Es importante recordar las expectativas que conlleva el proceso constituyente y la importancia de mantener esa puerta abierta. Esto implica que no solo el resultado, sino también el proceso constitucional será clave para la recuperación de la legitimidad política”, dice Murillo.

De ganar el “apruebo”, la politóloga advierte que es importante “asegurar la entrada de nuevos actores como agentes de representación ciudadana y, al mismo tiempo, que tanto viejos como nuevos representantes garanticen su atención a la ciudadanía incluso cuando no grite o esté en las calles”, dice.

Disturbios durante una manifestación en el aniversario del inicio de las protestas antigubernamentales.

Getty Images
El pasado 18 de octubre se cumplió un año del inicio del estallido social en Chile.

¿Cómo lograr ese objetivo? Estableciendo una conexión humana, basada en la empatía y la experiencia compartida, propone.

“Que la ciudadanía se reconozca en sus representantes y pueda confiar en ellos. El proceso no podrá ser participativo hasta las últimas instancias, requerirá de esperas, y puede involucrar errores. Por ello, la confianza en quienes están en el salón donde se tomen las decisiones depende tanto de una puerta abierta como de la empatía entre estos y quienes han estado ya por demasiados años pidiendo ser oídos”, describe la politóloga.

3. Redistribuir poder y bienes públicos

“Las constituciones definen las reglas del juego”, describe Miriam Henríquez, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado.

“La etiqueta mayor que yo pondría al proceso chileno sería la opción de cambiar las reglas del juego sobre la distribución del poder y los bienes públicos valiosos para la existencia de toda la sociedad. No sólo los derechos civiles, las libertades, también los sociales, como agua, vivienda, educación”.

Henríquez plantea que, si se lleva adelante el proceso constituyente, una de las opciones es que se remuevan los obstáculos que hoy impiden cambiar algunas políticas públicas en Chile a través del Congreso. Bajo la Constitución actual, incluso si una ley es aprobada por una súper mayoría parlamentaria, puede ser impugnada ante el Tribunal Constitucional (TC).

“Si uno establece en la Constitución que los asuntos se regularán por ley simple, por ejemplo, y se modifica el TC, el efecto será que los cambios de políticas públicas serán más sencillos”, dice la académica.

Partidarios de la opción del "rechazo".

Getty Images
En la opción del “rechazo” también hay personas que creen que se necesitan cambios profundos.

“El ‘rechazo’ supondría que la ciudadanía no tiene voluntad de cambiar la Constitución, porque las cosas como están, están bien. Pero eso no obsta que se pueden hacer reformas. Hay personas del ‘rechazo’ que creen que se necesitan cambios profundos y se han comprometido a emprenderlos”, dice Henríquez.

“La diferencia es que en el apruebo hay un itinerario, un camino claro, un órgano específico. Las reformas que se hicieran en el caso del ‘rechazo’, se harían a través del actual Parlamento, y los cambios no tendrían tanta legitimidad como los que tendría un órgano especialmente elegido para ello”, agrega.

“Es posible que una nueva Constitución se parezca bastante a la actual, y las expectativas pueden quedar frustradas, pero insisto en la importancia del hecho de sentarse a conversar. Esa diferencia ya debería satisfacer muchas expectativas: tener un pacto social que sintamos propio”, concluye.

4. Generar un proceso constituyente único en Latinoamérica

Tanto la realización del plebiscito como el proceso constituyente que derive de sus resultados se normarán por la Constitución vigente, que fue especialmente reformada por el Congreso con este fin. Eso marca una de las diferencias del referéndum constitucional chileno con otras experiencias latinoamericanas.

“No es tan habitual que una Constitución vigente se modifique para su reemplazo. Es excepcional que Chile siga este cauce, este proceso, con procedimientos y plazos establecidos. Y es un desafío máximo que los cumplamos”, precisa Henríquez.

Trabajadora del Servicio Electoral chileno, durante un ensayo para el referendo.

Getty Images
El referendo tendrá lugar siguiendo las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

Además, en este caso no es el gobierno el que definirá el cambio constitucional ni el órgano que podría redactar la nueva Constitución, sino la ciudadanía.

“En Chile, además, no hay una fuerza hegemónica que se imponga en el debate. Varios de los procesos latinoamericanos han sido marcados por la existencia de fuerzas políticas muy preponderantes, donde se impone una mayoría. Eso no ocurre en Chile porque las fuerzas están fragmentadas. Y eso, que podría ser complejo y lo es, nos obliga a hacer pactos” dice la politóloga.

“Cada proceso en Latinoamérica tiene algo que lo hace único. En el caso chileno que todas, o gran parte de las fuerzas políticas hayan acordado un cauce institucional a la crisis es algo que lo hace único”, remata Henríquez.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=chiWVxreqhU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.