Carlos Santamaria, el niño mexicano que va a entrar a la UNAM para curar enfermedades
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Carlos Santamaria, el niño mexicano que va a entrar a la UNAM para curar enfermedades

Carlos se convertirá en el alumno más joven que ha tenido la máxima casa de estudios. Sueña con curar al mundo y tiene un mensaje para el próximo presidente de México, así como para legisladores, sobre el apoyo a la educación en el país.
Cuartoscuro
Por Yemeli Ortega / AFP
4 de agosto, 2018
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A sus 12 años y con un peluche bajo el brazo, Carlos Antonio Santamaría iniciará una licenciatura en física biomédica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Este alumno, el más joven que ha tenido la máxima casa de estudios, sueña con curar al mundo.

“Mi objetivo primario, en la primera investigación que quiero hacer (…) es dejar la base para que médicos y biólogos puedan resolver los problemas biológicos que tenemos”, explicó Carlos ante decenas de cámaras y micrófonos durante una conferencia este viernes en la rectoría de la universidad pública.

“Si logramos construir una célula que se mantenga por sí misma, organelo por organelo, podemos resolver cualquier enfermedad. Porque si funciona perfectamente todo lo que hace una célula normal, significa que sabremos todo lo necesario sobre ella para resolver sus enfermedades”, dijo, con una sonrisa que deja ver los dientes de leche que ha perdido.

Este “estudiante de alta capacidad cognitiva”, como lo califica la UNAM, cursará la licenciatura de física biomédica en la Facultad de Ciencias a partir del próximo lunes, siendo el primer alumno niño inscrito en una licenciatura de la universidad.

Carlos asegura que llegará a las aulas con “hambre de aprender”, mientras que su madre, Arcelia Díaz, está pendiente de que “coma su fruta” de lonche.

“Voy a llevar mi peluche a clases”, asegura Carlos a la agencia de noticias AFP, refiriéndose a su puma, la mascota del club universitario de fútbol.

Aunque este deporte no es su favorito, es hincha del equipo. Le gustan los juegos de construcción Lego y los videojuegos. La convivencia con otros niños le es “un poco más difícil”, pero disfruta relacionarse con sus compañeros de escuela adultos.

“Preferiría empezar a obtener la más información posible de los veteranos para empezar a construir este rompecabezas tan grande que ninguna computadora ha podido resolver” en la física biomédica, comenta este pequeño.

Carlos Santamaría

Carlos asegura que llegará a las aulas con “hambre de aprender”

 “Niños como yo”

Antes de llegar a la licenciatura, Carlos y sus padres tuvieron que recorrer un viacrucis por escuelas con “ambiente hostil” que no favorecieron los estudios del niño.

Paradógicamente, fue en el Instituto Nacional de Educación para Adultos que logró terminar la primaria y secundaria con tan solo dos exámenes. Más tarde, tras mucho batallar, pudo presentar el examen del Colegio de Bachilleres.

“Fue cuando nos dimos cuenta que no dejar entrar a un niño a la prepa o la universidad es discriminación, igual que discriminar a un negro, una mujer, o un chino”, lamentó Carlos, quien desde los ocho años tomó cursos de química analítica, bioquímica y biología molecular, mientras obtenía sus títulos de educación básica.


“Tuvo que hacer exámenes de adulto, que tampoco es lo correcto y es lo que Carlos aboga, que se hagan exámenes para niños”, dijo su padre, Fabián Santamaría.

En la UNAM quiere “abrir un grupo de niños como yo, dar una prueba para todos los niños que se quieran inscribir (…) Transmitir lo que yo sé, pero no como un profesor, sino como otro alumno que nada más está ayudando a los demás a alcanzar lo que yo he logrado”, explicó Carlos.

Carlos Santamaría

Carlos tiene un mensaje para los políticos sobre los apoyos a ciencia y educación.

Visión política

Para este unigénito, “la ciencia es un arma de triple filo. Es la llave para el avance, (pero también) para la opresión, la destrucción, y una llave para la felicidad”.

“Si comprendes cómo funciona tu entorno es más fácil que seas feliz con él”, dijo.

Con la misma templanza, estimó que México está “en el hoyo, en una tormenta”, principalmente por “la falta de educación”, y pidió al presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, “que no cometa los errores de los presidentes anteriores, que no provoque revoluciones ni nada por el estilo”.

A los congresistas entrantes pidió “que piensen más en las minorías, que piensen en México como un todo (…) Lleno de personas con aspiraciones y lleno de personas que no tienen aspiraciones porque no se les da las oportunidades”.

Cuando no está enfrascado en sus libros de escuela, a Carlos le gusta leer documentos de divulgación científica y literatura clásica.

Carlos Santamaría en compañía de sus padres

Carlos Santamaría en compañía de sus padres

“El otro día estaba leyendo Don Quijote (de la Mancha) o Cien años de soledad”, cuenta con sus lentes colgados alrededor del cuello, mientras enrolla los dedos en su cabello negro.

En el ciclo escolar 2015-2016, hubo 701 aspirantes a ingresar a la licenciatura de física biomédica en la UNAM. De cada 23 estudiantes que demandaron la carrera ingresó uno, según cifras oficiales.


Carlos aprobó su prueba de ingreso con 105 aciertos en 120 preguntas.

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Cómo saber si tu resaca es por haber bebido en exceso o por intolerancia al alcohol

¿Cómo saber si nuestra resaca no es una alergia o intolerancia a las bebidas alcohólicas?
30 de agosto, 2022
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Dolor de cabeza intenso, sed, náuseas, cansancio y niebla mental. Estos son los síntomas más comunes de la resaca (también llamada cruda, ratón, o guayabo, según en qué país de Latinoamérica te encuentres).

Estos síntomas aparecen como consecuencia de beber alcohol o, más específicamente, por los procesos corporales que pone en acción.

El alcohol es tóxico y debe ser convertido por el cuerpo en sustancias no tóxicas. Esto lleva tiempo, por lo que los síntomas pueden durar un día entero o más. La duración y la gravedad de las resacas pueden variar, dependiendo no solo de la graduación y ​​la cantidad de alcohol consumido, sino también de la velocidad a la que nuestro cuerpo puede procesarlo, que varía de persona a persona.

La deshidratación es un componente clave de la cruda, ya que puede dar lugar a muchos de los otros síntomas típicos, desde dolores de cabeza y fatiga hasta ansiedad y sensibilidad a la luz y el sonido, le explica a la BBC Timothy Watts, médico consultor en alergias de adultos de The London Clinic.

Intolerancia genética

Cualquiera que beba en exceso probablemente experimente estos efectos adversos hasta cierto punto. Sin embargo, las personas que tienen intolerancia al alcohol sufren a menudo síntomas similares a la resaca particularmente graves debido a un trastorno metabólico genético, que “hace que el cuerpo procese o metabolice el alcohol de manera incorrecta”, señala Watts.

Hombre con resaca

Getty Images

Cuando bebemos alcohol, una enzima en nuestro cuerpo llamada alcohol-deshidrogenasa (ADH) lo descompone en un compuesto llamado acetaldehído. Otra enzima, la aldehído-deshidrogenasa (ALDH), convierte al acetaldehído en ácido acético no tóxico (vinagre).

Los adultos mayores tienen una ALDH inferior a la media, lo que explica por qué nuestra respuesta al alcohol parece empeorar a medida que envejecemos. Pero aquellos con intolerancia genética tienen una versión mutada de ALDH, dice Watts.

“La mutación en esta enzima crucial conduce a la acumulación de acetaldehído en el cuerpo y luego a varios síntomas desagradables. Por lo general, estos incluyen enrojecimiento extenso de la piel y otras características como náuseas, vómitos, palpitaciones, dolor de cabeza y fatiga”.

Estudios señalan que este es uno de los trastornos hereditarios más comunes en el mundo, que afecta a 560 millones de personas (el 8% de la población mundial). La prevalencia más alta (entre 35% y 40%) se encuentra entre las personas de ascendencia asiática oriental.

Otros tipos de intolerancia

En otros casos, las personas pueden ser intolerantes a los químicos que dan sabor y color a las bebidas alcohólicas, no al alcohol en sí. La histamina (que se encuentra en el vino tinto) y los salicilatos (que se encuentran en el vino, la cerveza, el ron y el jerez) son ejemplos comunes.

Algunas personas son intolerantes a los conservantes del alcohol llamados sulfitos, y descubren que consumirlos puede desencadenar síntomas que incluyen congestión o secreción nasal, dolor de cabeza intenso, urticaria, picazón, respiración entrecortada y malestar estomacal.

Mujer comprando vino

Getty Images
Es importante leer las etiquetas para ver qué ingredientes contiene el vino.

Investigaciones sugieren que hasta el 10% de los asmáticos son sensibles a los sulfitos, y la gravedad de las reacciones varía de leve a potencialmente mortal. “La dificultad para respirar y los síntomas nasales/sinusales en particular se deben a la liberación de gas de dióxido de azufre que causa irritación de las vías respiratorias”, explica Watts.

Las bebidas alcohólicas con alto contenido de sulfitos y/o histamina incluyen el vino (tinto, blanco, rosado y espumoso), la sidra y la cerveza. Algunas variedades de ginebra y vodka, así como los “vinos naturales”, son bajos en sulfitos.

Sin embargo, los expertos en asma dicen que las personas con esta condición deben elegir sus bebidas con cuidado, porque incluso los vinos bajos en sulfitos contienen algunos sulfitos.

Alergias al alcohol

“Una verdadera alergia al alcohol es rara“, dice Fiona Sim, asesora médica principal de la organización sin fines de lucro Drinkaware. “En lugar del alcohol en sí, es mucho más probable que una persona sea alérgica a uno de los ingredientes de su bebida alcohólica, como el trigo, la cebada u otro grano“.

Otro tipo de alérgeno, la proteína transportadora de lípidos (LTP, por sus siglas en inglés), se encuentra en frutas, verduras, nueces, semillas y cereales, y también puede estar presente en algunas bebidas alcohólicas.

Comida con vino

Getty Images

Los síntomas de una reacción alérgica a la LTP suelen aparecer entre 15 y 30 minutos después e incluyen hinchazón, picazón, problemas digestivos, dificultad para respirar y, en casos extremos, anafilaxia.

A veces es muy difícil para los consumidores saber si una bebida alcohólica contiene alérgenos o ingredientes a los que son intolerantes, ya que, en muchos casos, los fabricantes de bebidas alcohólicas no tienen que poner una lista de ingredientes o información nutricional en la etiqueta.

Por lo tanto, Sim insta a cualquiera que sepa que es alérgico a ciertos alimentos, en particular a los granos, a tomar en cuenta que también pueden estar presentes en las bebidas.

Las bebidas alcohólicas también pueden desencadenar una reacción alérgica a los alimentos si se consumen los dos juntos, ya que el alcohol puede interferir con el revestimiento intestinal. Por ejemplo, alguien con alergia al trigo solo puede reaccionar después de comer trigo seguido de beber alcohol o hacer ejercicio. “Esto se conoce como anafilaxia inducida por cofactores dependientes de los alimentos”, dice Watts.

El alcohol en la cocina

Muchas recetas saladas y dulces contienen alcohol, incluidos los guisos, otros platos a base de vino tinto y los postres cargados de licor.

Cocina con vino

Getty Images

¿Está bien comerlos si tienes intolerancia o alergia al alcohol?

“El alcohol y los sulfitos tienden a evaporarse durante la cocción, por lo que el potencial de intolerancias ciertamente se reduce“, comenta Watts. Sin embargo, si eres alérgico a un ingrediente que se encuentra en ciertas bebidas alcohólicas, los platos que contienen esa bebida no son seguros para comer.

Recomendaciones

Es relativamente simple reconocer la diferencia entre una resaca y una intolerancia al alcohol, dice Watts.

“Las resacas generalmente se sienten intensamente la mañana después de una noche de consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, las intolerancias genéticas metabólicas ocurren más rápidamente, generalmente dentro de la siguiente hora de haber bebido”.

Pero distinguir entre una intolerancia y una alergia es más difícil, porque los síntomas pueden superponerse.

Mujer rechazando una bebida alcohólica

Getty Images

Algunas reacciones alérgicas son casi instantáneas, pero no todas. “Si tienes alguna duda, siempre consulta a un profesional de la salud”, enfatiza Watts:

“Las investigaciones de reacciones al alcohol normalmente consisten en análisis de sangre especializados para alergias, pruebas cutáneas y, potencialmente, incluso pruebas con comida”.

Sim aconseja a las personas con algún tipo de intolerancia al alcohol que eviten beberlo por completo, “aunque muchas personas están dispuestas a soportar la incomodidad del enrojecimiento de la piel y quizás síntomas abdominales leves para continuar tomando una bebida alcohólica ocasional”, dice.

Es especialmente importante no beber alcohol si tienes una intolerancia genética, ya que “aumentará tu riesgo de daños relacionados con el alcohol en tus órganos, incluidos algunos tipos de cáncer y enfermedades hepáticas”.

Cuando se trata de alergias a algún componente de una bebida alcohólica, nunca se debe consumir. “Puedes poner en peligro tu vida”, concluye Sim.


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