Por qué China prohibió Christopher Robin, la última película de Winnie the Pooh
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Getty Images/Disney

Por qué China prohibió Christopher Robin, la última película de Winnie the Pooh

Diversas organizaciones apuntan a que la prohibición forma parte de la amplia campaña de censura existente en China contra Winnie the Pooh.
Getty Images/Disney
Por BBC Mundo
6 de agosto, 2018
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A los seguidores de Winnie the Pooh en China les va a resultar difícil disfrutar de las aventuras del famoso osito en su última película.

O, al menos, hacerlo en las salas de cine del país después de que las autoridades hayan prohibido el lanzamiento de “Christopher Robin, un reencuentro inolvidable”, el nuevo filme de Disney.

Aunque no se ha dado ninguna razón oficial para justificar la decisión, diversas organizaciones apuntan a que forma parte de la amplia campaña de censura existente en China contra el entrañable osito.

Algunos medios, sin embargo, recuerdan que la cuota anual existente para el estreno de películas extranjeras en China obliga a descartar algunos títulos.

Lo cierto es que desde el año pasado el gobierno chino ha estado bloqueando imágenes del personaje animado publicadas en redes sociales.

El motivo: que Winnie the Pooh se haya convertido en símbolo de la disidencia política por el parecido que muchos encuentran entre el animal y el presidente chino, Xi Jinping.

Las comparaciones entre ambos comenzaron en 2013, cuando se hizo viral la publicación de una imagen de Xi caminando junto al entonces presidente estadounidense, Barack Obama, junto a otra de Winnie y su amigo Tigger en posiciones ciertamente similares.

Un año después, una foto de Xi estrechando la mano del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se hizo igualmente popular al publicarse junto a otra de Winnie the Pooh junto al burro Eeyore o Ígor, otro de los personajes animados creados por el británico Alan Alexander Milne.

A medida que los ‘memes’ comenzaron a ganar popularidad, los censores chinos comenzaron a bloquear fotos, GIFs y menciones al oso en las redes sociales.

“Lo más censurado” en 2015

En 2015, diversos organismos como la empresa de análisis político Global Risk Insights aseguraron que “la foto más censurada de China” durante aquel año fue una imagen de Xi en un vehículo que participaba en un desfile militar junto a otra en la que se veía a Winnie the Pooh en un auto de juguete.

Según la herramienta Weiboscope, la foto fue compartida más de 65.000 veces en solo 70 minutos, antes de ser eliminada de la famosa red social china Weibo.

El pasado mes de junio, China censuró al humorista británico John Oliver y al sitio web de la cadena HBO después de que el comediante criticara a Xi y China en su programa de entrevistas en Estados Unidos Last Week Tonight y mencionara la sensibilidad del líder a ser comparado con el oso.

Según Global Risk Insights, la censura de Winnie the Pooh podría deberse a que las comparaciones con el presidente chino son vistas por el gobierno como “serios esfuerzos por socavar la dignidad de la oficina presidencial y el propio Xi”.

Sin embargo, la revista de entretenimiento estadounidense The Hollywood Reporter recuerda que China tiene una cuota anual de películas extranjeras a estrenar (actualmente, 34 por año), y que es probable que el público nacional esté más interesado en otro tipo de películas.

La película de Disney “Un viaje en el tiempo” tampoco pudo ser estrenada en China este año. Pero otras como “Rascacielos: rescate en las alturas” (Skyscraper) , “Misión imposible: Repercusión” y Ant-Man and the Wasp son otros filmes de Disney que sí recibieron luz verde en el país.

“Christopher Robin, un reencuentro inolvidable” es una película de acción y fantasía estrenada a finales de julio en Estados Unidos y protagonizada por el escocés Ewan McGregor.

En esta entrega, Robin ha crecido y se reencuentra ya como adulto con el oso amante de la miel y sus otros amigos de la infancia, quienes le ayudan a recordar al niño cariñoso y alegre que sigue llevando dentro.


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Cuartoscuro

¿Por qué la CDMX no se va a rojo pese al aumento de COVID? Esto explica Sheinbaum

“Entonces no solo son hospitalizaciones, son diversos indicadores, más allá del Semáforo lo más importante es este llamado a la población para guardarnos en casa y tomar todas las medidas de control sanitario para evitar la propagación de la enfermedad”.
Cuartoscuro
7 de diciembre, 2020
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En las últimas semanas los contagios y hospitalizaciones han ido al alza. Esto ha obligado a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, a imponer restricciones de horarios en restaurantes, gimnasios, comercios y otras actividades.

Este domingo se sumaron 2 mil 591 casos nuevos de COVID y 42 defunciones.

Pese a esto, la ciudad se ha mantenido en semáforo naranja, primero con alerta y luego en el límite, según informó la mandataria. ¿Pero por qué no ha pasado a rojo la capital como ya lo hicieron otras entidades como Chihuahua, Zacatecas o Baja California?

Este lunes, se cuestionó durante su conferencia diaria a Sheinbaum Pardo sobre cuántos contagios se requieren para regresar al semáforo rojo de contagios en la capital.

Lee también: CDMX anuncia más restricciones, pero no pasa a rojo pese aumento de hospitalizaciones

“Nosotros establecimos el tema de la hospitalización como un tema central (para establecer el semáforo rojo), pero el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Salud tiene 10 indicadores que nos establece en el color del Semáforo”, explicó.

Entonces, la Ciudad de México se guía a partir del color de Semáforo que envía en gobierno federal cada semana, y a partir de ahí se toman las decisiones correspondientes, precisó Sheinbaum.

La mandataria afirmó que los esfuerzos se están enfocando en la realización de pruebas de COVID-19 y en el llamamiento a la población a guardar aislamiento.

Más allá del tema del color del semáforo, es un llamado a la población a regresar a una situación de quedarnos en casa y en caso de salir tener todas las medidas de precaución”, contestó la jefa de Gobierno.

Dijo también que a partir de los resultados que lancen sobre contagios y las hospitalizaciones que se registren durante esta semana, se tomará una decisión, aseguró.

Mencionó que se incrementó el número de pruebas en la última quincena, primero a 10 mil pruebas diarias y después a 20 mil. 

Se le recordó sobre su pasada aseveración sobre el regreso al color rojo en caso de que se alcanzara una cifra específica de hospitalizaciones, a lo que ella contestó que el Semáforo capitalino está determinado por un Semáforo Federal.

Ante la insistencia sobre la libertad de decisión que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha otorgado a los gobernadores de las diferentes entidades para el cambio de color en el semáforo epidemiológico, la mandataria recalcó la preponderancia de los 10 indicadores emitidos por el Gobierno de México a través de la Secretaría de Salud.

“Entonces no solo son hospitalizaciones, son diversos indicadores, más allá del Semáforo lo más importante es este llamado a la población para guardarnos en casa y tomar todas las medidas de control sanitario para evitar la propagación de la enfermedad”, agregó.

Pero López-Gatell dice otra cosa

En conferencia de prensa de este 7 de diciembre, el subsecretario Hugo López-Gatell insistió en que el semáforo es un mecanismo de medición objetivo, que no está sujeto a negociaciones.

También expuso que la Ciudad de México tiene un aumento en defunciones por COVID, por lo que buscan mitigar la epidemia mediante mecanismo que reduzcan la movilidad en la capital del país.

Desde julio, el subsecretario de Salud ha dicho que al ser los gobernadores los que mejor conocen la realidad del estado, son quienes pueden decidir en qué color del semáforo epidemiológico mantenerse.

Se respetan las decisiones que toman cuando incrementan la precaución, y ahí está el caso de Baja California, que de acuerdo a la evaluación en el Semáforo salió con naranja, pero el gobierno local decidió mantener la perspectiva del rojo, nos parece excelente decisión, es una decisión sumamente responsable de cuidar al máximo a la población”, mencionó el 20 de julio.

Para entender: Todo aclarado, dice López-Gatell tras diferencia con gobernador de Tabasco por semáforo COVID

Es obligación de la Secretaría de Salud emitir recomendaciones para el país, pero si un gobierno estatal decidiese ejercer medidas más estrictas o menos restrictivas, señaló López-Gatell, será “responsabilidad del estado la decisión que está tomando”.

Esto va de la mano con lo que también comunicó el 10 de noviembre durante la conferencia matutina presidencial, en la cual reiteró que la última decisión sobre el estado en el semáforo epidemiológico corresponde a cada estado.

“En un momento dado, si existe diferencia de opinión y se está invocando una razón de salud para establecer acciones administrativas que lleven a reducir la movilidad, sí corresponde al gobierno del estado la última palabra, pero consideramos que es saludable dialogar”, dijo.

Los 10 puntos del semáforo

Así como lo mencionó Claudia Sheinbaum, la Secretaría de Salud presentó el pasado 23 de noviembre una nueva forma de aplicar el semáforo. La medición aumentó sus cuatro puntos de referencia originales hasta alcanzar los diez.

Especialistas se encargan de revisar los puntos y otorgan una calificación a cada uno de ellos, después se comparan los resultados con un rango establecido, que va del cero al cuatro según la calificación obtenida.

Relacionado con el tema: Cómo lograron Chiapas y Campeche tener semáforo verde: estos son sus números

De tal forma, las autoridades estatales podrían señalar que en un punto su calificación fue buena, con lo cual se les otorgará el rango máximo (cuatro puntos); pero si tuvieron malas cifras se les dará la nota más baja (cero puntos).

Con base al valor que cada estado haya obtenido (en la puntuación de cero a cuatro), se sumará las cifras de los 10 puntos y con el resultado se conocerá en qué color de semáforo se encuentra cada entidad. El color se elegirá con base en la siguiente tabla:

semáforo epidemiológico

Los 10 puntos a tomar en cuenta se enlistan a continuación:

1.-Número de reproducción efectiva, que se refiere al riesgo de que una persona enferma pueda contagiar a las demás. 

2.-Tasa de incidencia de casos estimados activos por 100 mil habitantes.

3.-Tasa de mortalidad por 100 mil habitantes.

4.-Tasa de casos hospitalizados.

5.-Ocupación hospitalaria de camas generales IRAG.

6.-Ocupación hospitalaria de camas con ventilador.

7.-Positividad al virus SARS-CoV-2.

8.-Tendencia de casos hospitalizados por 100 mil habitantes,

9.-Tendencia de casos de síndrome COVID-19 por 100 mil habitantes.

10.-Tendencia de tasa de mortalidad por 100 mil habitantes.

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