1 de cada 3 mexicanos recibió una oferta de compra de voto en la pasada elección: Encuesta

Los pagos iban desde los 500 hasta los 10 mil pesos, se concentraban más en el centro del país. Aunque los partidos que más incurrieron en estas acciones no ganaron, la compra es aceptada por los mexicanos por los altos índices de pobreza.

1 de cada 3 mexicanos recibió una oferta de compra de voto en la pasada elección: Encuesta
Cuartoscuro

Un 35.5 % de mexicanos con credencial de elector recibió una oferta de compra de voto durante las elecciones federales de este año, reveló una encuesta de la organización Acción Ciudadana Frente a Pobreza.

La encuesta, realizada durante el periodo de campañas y presentada este lunes junto con los resultados del ejercicio ciudadano Democracia sin Pobreza, reveló que el 17.3 % de los electores consultados rechazó algún regalo, favor o trabajo ofrecido por los partidos políticos, el 10.2 % sí recibió algún algo, y al 6 % le prometieron algo a cambio de su voto y no se lo cumplieron.

Según la encuesta, la coalición que más incurrió en la compra de votos fue Todos por México (PRI, PVEM, Panal) la cual habría ofrecido ayuda al 5.9 % de los encuestados, seguida de Por México al Frente (PAN, PRD, MC) con 5.5 % y Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES) que habría intentado comprar el voto del .7 % de los ciudadanos consultados. El 21.5 % no dio respuesta o fue buscado por algún otro partido, mas no en coalición.

En palabras de Alberto Serdán, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, la compra de votos “es inútil pues no resuelve la pobreza y mucho sirve para ganar elecciones; es inmoral pues se lucra con la pobreza, y es ilegal, ya que de acuerdo con las leyes el uso de los recursos para fines electorales debe ser castigado”.

Democracia sin Pobreza reporta que la compra de voto se hizo principalmente con recursos destinados a programas sociales, luego que durante el primer semestre del año el presupuesto federal para varios de ellos incrementó.

“Algunos programas sociales aumentaron de forma importante con relación al primer semestre de 2017. Por ejemplo, el programa de empleo temporal creció 170 %, los programas de apoyo a campesinos de Sagarpa recibió 237 % más de presupuesto y los de salud 224 % más”, detalló Alberto Serdán.

En total, agrega el académico, fueron 134 mil millones de pesos más los que el gobierno destino para programas sociales durante este primer semestre en comparación con el mismo periodo de 2017. Curiosamente antes de las elecciones.

Cómo funciona la compra de votos

La estrategia y operación de este sistema se planea desde años antes de la elección de acuerdo con el estudio denominado Democracia sin Pobreza.

Al menos un año y algunos meses antes de las votaciones se inicia el debilitamiento de las instituciones; el nombramiento de operadores en puestos claves; variaciones presupuestarias en ciertos programas, y estrategias operativas en tierra.

Un ejemplo claro sobre el nombramiento de operadores en puestos claves es el de José Antonio Meade, quien encabezó la Sedesol y después fue candidato presidencial. Su conocimiento sobre el tema le dio ventaja respecto a sus rivales para hacer uso de programas sociales en beneficio de su candidatura.

La segunda etapa viene en la precampaña, intercampaña y la campaña. Comienzan las giras, los acarreos y los condicionamientos así como la compras.

Es en este momento cuando los partidos intensifican su trabajo de campo, comienzan a visitar a los ciudadanos para ofrecer un trato a cambio de sus votos.

La tercera etapa viene durante la veda electoral. Días antes de las elecciones comienzan las amenazas e inhibiciones. En algunos casos incluso los partidos les quitan las credenciales a quienes se comprometieron a votar por ellos para regresárselas el día de la elección y así cerciorarse que se cumpla el trato.

Finalmente viene la cuarta etapa, el día de la jornada electoral. Tras emitir su voto, aquellos que cumplieron reciben lo acordado en casas destinadas para la entrega de los beneficios y en algunos casos recuperan su credencial para votar.

Si la compra de votos ya no da el triunfo, ¿por qué se mantiene?

Los partidos que más gastaron en compra de votos fueron los que más perdieron en estas elecciones. Tanto el PRI como el PAN fueron derrotados ampliamente por la coalición encabezada por Morena, que a su vez fue la que menos dinero destinó para esos fines.

Aunque la estrategia parece ya no funcionar como antes la oferta se mantiene y esto es por los altos niveles de pobreza que prevalecen: 62 millones de mexicanos viven sin ingreso suficiente para adquirir una canasta básica.

Debido a esta situación, dice Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador con licencia de Frente a la Pobreza, “la pobreza es el objeto de deseo de la político”, ya que ven en este sector su gran posibilidad de ganar votos.

Sin embargo la misma encuesta demuestra que aunque las personas en situación de pobreza siguen accediendo a aceptar la ayuda, el 79 % de las y los consultados se dijeron seguros de aceptar la ayuda y votar por el partido que decidieron pues saben que no puede haber represalias graves en caso de no cumplir con su voto.

En otras palabras, la oferta sigue funcionando, pero los ciudadanos ya no ceden tan fácil.

Esto, para el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdoba, denota “un empoderamiento de los votantes que a pesar de las intimidaciones votan por quienes ellos elijan”, y muestra de ello agrega, fue el resultado tan contundente del pasado 1 de julio.

Qué, cuánto y dónde

Con base en los resultados obtenidos durante el estudio de campo, los especialistas de Frente a la Pobreza realizaron un mapeo sobre las zonas donde se dio más este fenómeno.

El centro del país es donde se registraron más ofrecimientos. En Ciudad de México y Estado de México se ofrecían pagos en efectivo desde los 500 pesos hasta los 10 mil pesos, detalla Alberto Serdán.

Aquí puedes ver el mapa interactivo con el detalle de los casos reportados por los mismos ciudadanos.

En los casos en los que no se realizaron pagos en efectivo se ofrecieron los siguientes productos:

  • Materiales de administración.
  • Alimentos y utensilios.
  • Materias primas.
  • Materiales de construcción.
  • Productos farmacéuticos.
  • Combustibles.
  • Vestuario y artículos deportivos.

La mayoría de estos productos fueron entregados a través de programas sociales de la Sedesol, dependencia que gastó durante los primeros tres meses 33 millones 133 mil pesos en este rubro. Mientras que en el mismo periodo de 2017 invirtió 27 millones 599 mil pesos.

Es decir, hubo un aumento de más de 5 millones de pesos en programas sociales, justo antes del periodo de elecciones.

La solución no es una reforma

Lorenzo Córdoba resaltó la importancia del estudio y aseveró que el problema no se solucionaría a partir de una reforma electoral o imponiendo prohibiciones en futuras elecciones.

“El problema que tiene nuestro país tiene que ver no con las elecciones, es un problema que va mucho más allá. Se trata de la pobreza, la cual a su vez genera desigualdad, corrupción e impunidad”.

Y mientras estos temas no sean atendidos de fondo con políticas públicas, la compra de votos cada seis años seguirá presente.

Por su parte la organización Frente a Pobreza presentó 10 puntos para evitar la compra de votos y el clientelismo y que la pobreza deje de ser “el oscuro objeto del deseo” de los políticos:

  1. Erradicar la pobreza laboral con salario suficiente.
  2. Fomentar la productividad del sector social a través del fomento de cooperativas y de la eliminación de subsidios regresivos al campo.
  3. Crear espacios de formación para jóvenes en rezago educativo y vincularlos a trabajos bien remunerados.
  4. Multiplicar la inversión en infraestructura y desarrollo en los estados del sur del país para impulsar a las comunidades indígenas.
  5. Mejorar la calidad de la educación.
  6. Dar acceso a todos los ciudadanos a servicios de salud, priorizando la prevención de enfermedades.
  7. Que los mexicanos tengan un ingreso garantizado, como pensiones, pagos por incapacidad, discapacidad o desempleo.
  8. Contar con servicios de cuidado para menores y adultos mayores.
  9. Aplicar sanciones para evitar la compra y coacción del voto como: la anulación de una elección o revocar candidaturas.
  10. Inhabilitar permanentemente a servidores públicos que condiciones programas sociales o desvíen recursos a campañas electorales.
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