El safari de Putin para conquistar el corazón de África
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FOTOILUSTRACIÓN: GLUEKIT

El safari de Putin para conquistar el corazón de África

La acción militarizada en la devastada pero rica en minerales República Centroafricana es un paso más para cambiar la dinámica de poder de Occidente a Oriente en el continente: “Habrá una batalla, y esta crecerá”.
FOTOILUSTRACIÓN: GLUEKIT
Por Jack Losh / Newsweek en Español
12 de agosto, 2018
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Hay nuevos invitados en el palacio ruinoso donde el emperador Jean-Bédel Bokassa otrora tuvo su corte. Durante su gobierno de la República Centroafricana (RCA) en la década de los 70, Bokassa usó el dinero del presupuesto anual de ayuda para el desarrollo para montar una coronación suntuosa. En su mandato, Bokassa supervisó la tortura de prisioneros, con algunos de ellos, alimentó a sus mascotas cocodrilos y leones.

El gobierno francés que ayudó a instaurar a Bokassa en 1966 lo derrocó en 1979, desplegando paracaidistas para evitar cualquier contragolpe. Ahora, cuatro décadas después, son soldados rusos quienes se pasean por esta propiedad derruida en Berengo, y el cambio en la dinámica de poder suscita preocupación en Occidente. El presidente Vladimir Putin está adentrándose en África, forjando nuevas sociedades y reavivando alianzas de la era de la Guerra Fría. “Habrá una batalla por África”, dice Evgeny Korendyasov, director de estudios ruso-africanos en la Academia Rusa de Ciencias, “y ésta crecerá”.

La economía de Rusia está en una caída a largo plazo. Sus alcances han disminuido desde la época soviética. Así, el Kremlin está usando herramientas diplomáticas, económicas y militares para explorar una mayor influencia política y nuevos mercados en África: al sellar acuerdos de armas en miles de millones de dólares, licitar grandes proyectos de construcción, mejorar las comunicaciones espaciales, explotar las reservas de hidrocarburos e iniciar intervenciones militares muy publicitadas, junto con operaciones más clandestinas. “Los rusos quieren implantarse en la República Centroafricana para tener un eje de influencia a través de Sudán al norte y hacia el sur en Angola”, dice un alto funcionario de seguridad de Naciones Unidas en Bangui, capital de la RCA, quien solicitó el anonimato ya que no está autorizado a hablar con los medios de comunicación. “Los franceses son odiados como la vieja potencia colonial. Las tropas estadounidenses se fueron. Es un país listo para quien quiera tomarlo”.

La ONU califica a la RCA como el país menos desarrollado del mundo, rico en minerales pero fragmentado y muy mal gobernado. Aquí estalló un conflicto en 2013 cuando una coalición principalmente musulmana de rebeldes, llamada la Seleka, derrocó al gobierno. Las muchas atrocidades obligaron a las comunidades cristianas a formar milicias justicieras conocidas como las antibalaka. Miles murieron en los enfrentamientos. Hubo una calma breve tras la elección del presidente Faustin-Archange Touadéra en 2016, pero la violencia estalló más tarde ese año entre facciones rivales de la Seleka y ha seguido aumentando. Las décadas posteriores a la independencia fueron marcadas por golpes de Estado e inestabilidad, y los despliegues internacionales no han podido crear una paz sostenible. El Kremlin ve aquí una oportunidad.

“Esto encaja en el enfoque ruso de ser oportunista en su intento de meterse en áreas de interés para Occidente y proyectar una imagen de gran potencia, pero todo sin esfuerzo”, dice Mark Galeotti, un alto investigador del Instituto de Relaciones Internacionales en Praga.

¿Quieres conocer la estrategia militar de Rusia par acercarse a la República Centroafricana?, lee el artículo completo en Newsweek en Español.  

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'Luna Azul': el raro evento cósmico que podrá verse este 31 de octubre (y no se repetirá hasta 2023)

El de la "Luna azul" es un fenómeno inusual que se produce cada 2.5 años aproximadamente debido al tiempo que duran los ciclos lunares.
27 de octubre, 2020
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En realidad no es azul. Es una Luna llena, como cualquier otra, del color que se ven la mayoría de las Lunas llenas: entre gris pálido, blanco lechoso o plateado.

Lo que hace raro a este fenómeno, que el folclor bautizó como “Blue Moon” o “Luna azul”, es que se dan dos Lunas llenas en un solo mes, cuando lo normal es ver una.

Un ciclo lunar, el período en el que ocurren todas las fases de la Luna, se repite cada 29,5 días aproximadamente.

Si coincide que la Luna llena se produce el primer o segundo día y el mes tiene 31 días, es entonces cuando es probable que aparezca una segunda Luna llena.

Esta es la conocida como “Luna azul”.

El mes de febrero, que tiene 28 días, nunca verá una.

Luna en el Capitolio

Getty Images
Así se vio la Luna Azul detrás del domo del Capitolio, en Washington D.C. en 2015.

¿Cuándo es la “Luna azul” de 2020?

Es un fenómeno inusual que se da cada 2,5 años.

La última vez que ocurrió fue el 31 de marzo de 2018.

Este año aparecerá en el cielo en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, cuando muchos países celebran Halloween y en México empieza la festividad del Día de Muertos.

Ya hubo una Luna llena el 1 de octubre y a finales de mes podremos ver la segunda.

Calabaza de Halloween

Getty Images
Este año coincide con Halloween.

¿Por qué azul?

Tal como explica la NASA en su sitio web, la definición de Luna azul surgió en la década de los 40 del siglo XX.

En esa época el Maine Farmer’s Almanac (la fuente más confiable en todo lo relacionado con el clima desde hace casi 200 años) ofrecía una definición de la Luna Azul tan enrevesada que muchos astrónomos tenían dificultades para entenderla.

Para poder explicar las Lunas azules en lenguaje llano, la revista Sky & Telescope publicó un artículo en 1946 titulado ‘Una vez cada Luna Azul’. El autor, James Hugh Pruett (1886-1955) citó al almanaque de Maine de 1937 y dijo: “La segunda (Luna llena) en un mes, tal como yo la interpreto, se llama Luna Azul”.

Esto no era correcto -asegura la NASA- pero por lo menos pudo entenderse.

Y así nació la Luna Azul moderna.

El volcán Krakatoa

Getty Images
El volcán Krakatoa, en Indonesia, volvió a expulsar cenizas el pasado 11 de abril de 2020.

Lunas y volcanes

Aunque la que veremos no fue una verdadera Luna azul, sí existen las lunas de este color.

Pero sólo pueden verse azules después de una erupción volcánica.

En 1883, después del terremoto del volcán Krakatoa en Indonesia, la gente dijo que casi cada noche se podían ver Lunas azules.

Con la fuerza de la erupción, similar a una bomba nuclear de 100 megatones, se elevaron hacia lo más alto de la atmósfera terrestre nubes de ceniza cuyas partículas hicieron que la Luna se viera azul.

También hubo informes de Lunas azules en México en 1983, tras la erupción del volcán El Chichón, y en el estado de Washington en 1980, tras la erupción del Monte Santa Helena.


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