La ingeniosa solución que te permite sacar hasta la última gota de kétchup de los paquetitos individuales
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

La ingeniosa solución que te permite sacar hasta la última gota de kétchup de los paquetitos individuales

Todo el mundo que haya sido cliente de un restaurante de comida rápida ha tenido que lidiar con los paquetitos individuales de salsas que te entregan con tu pedido.
Por BBC Mundo
6 de agosto, 2018
Comparte

Todo el mundo que haya sido cliente de un restaurante de comida rápida (y, ¿quién no?) ha tenido que lidiar con los paquetitos individuales de salsas que te entregan con tu pedido.

Primero está la frustración de abrir el sobre en la ranura que dice “abra aquí” (nunca funciona ¿verdad?) y luego tratar de exprimir el máximo de kétchup sobre tus papas fritas o en tu hamburguesa, sin tener que regresar al mostrador para rogar por un paquetito más (en muchos lugares cobran por condimentos adicionales).

Lo que muchos consumidores no saben es que no se trata sólo de la molestia de tener que arrugar, doblar y hasta chupar los paquetitos plásticos para tratar de inútilmente vaciarlos. El problema también contribuye a que se desperdicien millones de kilos de comida perfectamente buena.

Es verdad, son pequeños residuos de salsas, condimentos, lácteos, bebidas y otros comestibles que se quedan pegados dentro de su empaque pero, con el tiempo, pueden equivaler a volúmenes increíbles para hogares y negocios.

Sólo hay que pensar en los “miles y millones” de hamburguesas que cierta cadena de comida rápida ha vendido por el mundo. ¿Cuantos paquetitos de saldas habrán distribuido con ellas?

Paquetitos individuales de salsas
Getty Images

Los pequeños residuos que quedan en los paquetitos pueden representar, con el tiempo, grandes volúmenes de desperdicio.

Empaque súper resbalosos

No obstante, unos investigadores de la Universidad Virginia Tech, en Estados Unidos, desarrollaron una ingeniosa solución para crear empaques industriales súper resbalosos con miras a reducir significativamente el desperdicio, como también la frustración de los consumidores.

Sus estudios fueron publicados en el sitio especializado Scientific Reports y condujeron a una patente provisional para estos novedosos paquetes plásticos de extrusión que se conocen en la industria como SLIPS (el acrónimo en ingles de “superficie porosa resbalosa infundida de líquido”).

El 55% de los SLIPS están hechos de polímeros con superficies porosas y los científicos de Virginia Tech lograron impregnarlos con aceites vegetales compatibles que se adhieren a la superficie, en una técnica llamada “wicking”.

Esa técnica no sólo permite que los alimentos pegajosos se deslicen mucho más fácilmente del empaque que los contiene sino que, por primera vez, también puede ser aplicada a plásticos más baratos y más disponibles como polietileno y polipropileno.

“Los antiguos SLIPS se hicieron con silicio -o polímeros basados en flúor, que son muy costosos”, dijo Ranit Mukherjee, un estudiante de doctorado en el Departamento de Ingeniería Biomédica y Mecánica de la universidad, quien lidera la investigación. “Nosotros podemos hacer nuestros SLIPS de polímeros basados en hidrocarburos, que tienen amplias aplicaciones para los empaques de productos cotidianos“.

Ranit Mukherjee

Virginia Tech
Ranit Mukherjee prueba cuán resbaloso es su SLIP infundido con aceite vegetal.

Barato, seguro y efectivo

Para que los aceites se puedan adherir a los SLIPS, las superficies de estos deben tener algún tipo de nano o micro aspereza, que es lo que mantiene el aceite en su lugar mediante tensión superficial.

Esa aspereza puede lograrse de dos maneras: aplicando algún tipo de revestimiento a la superficie del material para afectarlo, o que la superficie misma del material sea de un polímero absorbente que le da esa nano aspereza.

Ambas técnicas han sido utilizadas con aplicaciones comerciales limitadas, pero resultan costosas y complicadas.

“Tuvimos dos grandes avances”, explicó Jonathan Boreyko, profesor asistente de ingeniería biomédica y mecánica, coautor del estudio. “No sólo estamos utilizando estos polímeros basados en hidrocarburos que son baratos y en alta demanda, sino que no tenemos que añadir aspereza a la superficie”.

“Pudimos encontrar aceites que son naturalmente compatibles con los plásticos, así que estos aceites se están adhiriendo al mismo plástico sin que apliquemos aspereza”.

Experimento con polímero y alimento

Scientific Report / Virginia Tech
La franja de arriba muestra el resultado con el polímero seco. La de abajo, con el polímero infundido de aceite: prácticamente toda la salsa de tomate se desliza.

Además de reducir a un mínimo el desperdicio de comida, Boreyko señaló que hay otros beneficios del nuevo diseño, que incluyen comodidad y seguridad para el consumidor.

“No hemos añadido ninguna nano partícula misteriosa a las superficies de estos plásticos que pudiera incomodar a la gente”, afirmó. “Usamos aceites naturales como aceite de algodón, así que no hay ningún riesgo a la salud. No se necesita una receta rara”.

Mientras que este método tiene obvias implicaciones para la industria alimenticia y el empaque de productos, también puede encontrar amplios usos en la industria farmacéutica.

Las superficies plásticas infundidas con aceite son naturalmente anticontaminantes, o sea que resisten adhesión y propagación bacteriana. También se limpian y remiendan a sí mismas y son muy resistentes.

Inspiración

Aunque la técnica puede sonar un tanto sofisticada, en realidad tiene sus raíces en la naturaleza. Más exactamente en la planta carnívora conocida como nepente o jarro.

Planta jarro con un insecto rondando en la entrada

Getty Images
Los científicos imitaron la técnica de la carnívora planta jarro.

Las hojas de la planta forman un jarro estirado y estrecho con una cavidad llena de néctar y enzimas digestivas que atraen a los insectos.

En la periferia de la cavidad hay una franja resbalosa creada por un líquido secretado para que, cuando el insecto entre a curiosear, se deslice y caiga en el líquido que lo digiere para alimentar a la planta.

“Esa periferia resbalosa de la planta jarro fue lo que inspiró nuestro producto de SLIPS”, reveló Mukherjee.

La innovación de la planta jarro, que está siendo copiada por los ingenieros con gran éxito, consiste en la combinación de un lubricante sobre un tipo de aspereza en la superficie que puede sostener el lubricante en su sitio de manera muy estable mediante tensión superficial.

“Hemos tomado el mismo concepto, pero la aspereza que estamos aplicando es simplemente una característica común de plásticos cotidianos, lo que ofrece una funcionalidad máxima”, concluyó Boreyko.

Niño comiendo papas fritas con kétchup

Getty Images
Ahora sí, disfruta de tus papas fritas con kétchup.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Carlo Echegoyen

¿Demoler o rehabilitar? Condóminos se disputan edificio dañado a casi 3 años del sismo de 2017

La mayoría de los habitantes pide que se demuela y reconstruya, pero una minoría asegura que el edificio no tiene daño estructural y a través de una suspensión logró parar la demolición.
Carlo Echegoyen
3 de julio, 2020
Comparte

A casi tres años del sismo del 19 de septiembre de 2017 que azotó la Ciudad de México, los propietarios de un condominio de la colonia Roma Sur que resultó dañado no han logrado ponerse de acuerdo sobre el destino del inmueble, lo que ha detenido las labores de demolición o rehabilitación de la Comisión para la Reconstrucción del gobierno capitalino.

Una parte mayoritaria de los condóminos del edificio ubicado en la calle de Aguascalientes número 12 defiende la necesidad de demolerlo y reconstruirlo, con el argumento de que el inmueble tiene daño estructural. No obstante, seis propietarios tramitaron una suspensión judicial -que les fue concedida- para evitar la demolición; convencidos de que el condominio no tiene daños severos, exigen sólo una rehabilitación.

El grupo que se opone a la demolición y reconstrucción del inmueble aún vive en el lugar, con todo y las grandes grietas que atraviesan de lado a lado paredes y columnas. Allí mismo estaban en el momento del nuevo sismo de 7.5 grados ocurrido el pasado 23 de junio, tras el que más restos de escombros se desprendieron y cayeron al suelo.

Lee: Avance en reconstrucción tras sismos del 2017 es de apenas 30%; “hubo apoyos incompletos”, acusa Sedatu

Ese día, tras el temblor, tres funcionarios de las Secretarías de Obras y de Bienestar de la CDMX acudieron a inspeccionar el lugar luego de que vecinos de la misma calle alertaron a las autoridades de que el inmueble había sufrido más daños. Al cabo de media hora de recorrer pasillos, un departamento y el sótano, se retiraron con la observación de que habían detectado grietas transversales en columnas.

El Instituto para la Seguridad en las Construcciones (ISC) determinó en 2018 que el edificio estaba en alto riesgo de colapso. El grupo minoritario de los condóminos tramitó una suspensión para evitar la demolición del inmueble, misma que les fue concedida este año por el Juez Primero de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México.

El dictamen del ISC señalaba que el condominio debía ser deshabitado por representar un riesgo para la vida, no sólo de los ocupantes, sino también de vecinos y peatones, y advertía que comprometía la seguridad de los edificios colindantes, según constató Animal Político.

No obstante, las personas que aún habitan el inmueble exhibieron otro estudio independiente de ingeniería que sustenta su dicho de que no existe daño estructural y que sólo se requiere de obras de rehabilitación.

demoler-rehabilitar-condominos-disputan-edificio-danado-sismo-2017

Foto: Carlo Echegoyen

“Mandamos a hacer un estudio estructural y el perito nos dijo que la estructura estaba bastante bien, lo que necesitaba el edificio era una reparación, nada más”, dijo Juda Negrete López, uno de los dueños que rechaza la reconstrucción.

Por su parte, María de los Ángeles Moreno, propietaria de un departamento y vocera de los 61 condóminos a favor de la demolición y reconstrucción, descalificó el dictamen independiente del otro bando y defendió la conclusión a la que arribó la autoridad capitalina.

“Es lamentable la situación, que por un pequeño grupo de inconformes nos han venido afectando por más de dos años, impactando considerablemente nuestra vida, nuestra economía, nuestro patrimonio que, como a ellos, a todos nos ha costado un gran esfuerzo y mucho trabajo adquirirlo, a nadie le regalan una propiedad nada más así, tienes que trabajar y esforzarte mucho por tenerlo”, sostuvo.

Moreno indicó que el juez que el Juez Primero de Distrito en Materia Administrativa ordenó la realización de un nuevo dictamen oficial para determinar si se concede el amparo definitivo o se levanta la suspensión para que proceda la demolición. El pasado 11 de junio, agregó, personal del ISC acudió al inmueble para realizar el estudio solicitado, que continúa en elaboración.

“Lo que nos ha detenido ha sido lo de los amparos de estas personas; hemos visto cómo el gobierno ha rehabilitado muchos edificios, cómo ha demolido algunos y ya los está construyendo; lo único que está impidiendo son las personas que están actuando de una manera deliberada a favor de ellos, y no puede ser posible que una minoría tenga la verdad absoluta, cuando una mayoría estamos a favor de la reconstrucción de nuestro edificio”, comentó.

Te puede interesar: Comida caduca, ropa vieja, trajes de baño… en la emergencia de los sismos de septiembre 2017 también fallamos

La vocera sostuvo que ingresar al programa de reconstrucción no provocará que los propietarios pierdan su estatus de condóminos o dueños de su vivienda, que es uno de los principales argumentos del grupo que rechaza la demolición.

“En septiembre se cumplen tres años del sismo, somos el único edificio que queda que está amparado, hasta al gobierno le urge, porque es un riesgo para nosotros que, si en 2021 (en el cambio de administración) no hemos resuelto esta situación y al gobierno se le agotan los recursos, nos quedamos sin reparación y sin construcción del edificio, se queda como está y ahí sí perderíamos todo”, advirtió.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.