Muere Kofi Annan, el ex secretario general de la ONU llamado la estrella de la diplomacia
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Muere Kofi Annan, el ex secretario general de la ONU llamado la estrella de la diplomacia

Annan fue secretario general de la ONU de 1997 a2006. Ganó en 2001, junto con la organización el premio Nobel de la paz. Falleció en Suiza este sábado a los 80 años
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Por AFP
18 de agosto, 2018
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El ex secretario general de la ONU y premio Nobel de la Paz Kofi Annan falleció el sábado a la edad de 80 años. En sus 10 años al frente de las Naciones Unidas se convirtió  en estrella de la diplomacia mundial.

“Con inmensa tristeza la familia Annan y la Fundación Kofi Annan anuncian que KofiAnnan, ex secretario general de Naciones Unidas y premio Nobel de la paz, falleció de forma apacible el sábado 18 de agosto, tras una corta enfermedad”, anunció la fundación en un comunicado en Ginebra.

Annan, de nacionalidad ghanesa, y que vivía en Suiza, fue el séptimo secretario general de la ONU, ocupando la función del 1 de enero de 1997 al 31 de diciembre de 2006.

“Su esposa Nane y sus hijos Ama, Kojo y Nina estuvieron junto a él en sus últimos días” agrega el comunicado de su Fundación.

Según la agencia helvética de noticias ATS, Annan murió en un hospital de la parte alemana de Suiza.

Poco después de anunciarse el fallecimiento de Annan, el secretario general de la ONU Antonio Guterres expresó su tristeza por la muerte de su predecesor al frente de Naciones Unidas, calificándolo de “fuerza que guiaba hacia el bien”.

Ghana, su país natal, decretó una semana de duelo nacional a partir del lunes.

Annan fue el primer secretario general de la ONU originario de África subsahariana.

El ghanés dirigió la ONU durante el difícil período de la guerra en Irak, pero su balance quedó ensombrecido por acusaciones de corrupción en el caso de “petróleo contra alimentos”.

Pero al dejar el cargo, Annan fue uno de los dirigentes más populares de la ONU. Junto con la organización, Annan recibió en 2001 el Premio Nobel de la paz por sus “esfuerzos en favor de un mundo mejor organizado y más pacífico”.

“He intentado situar al ser humano en el centro de todo lo que emprendemos: de la prevención de los conflictos al desarrollo, pasando por los derechos humanos”, dijo al aceptar el premio en Oslo.

Los años más sombríos

Salvo algunos años como director del turismo en Ghana , Annan dedicó 40 años de su vida profesional a las Naciones Unidas. Fue el primer secretario general que procedía de la misma organización.

Dirigió primero los recursos humanos de la ONU, luego los presupuestos, antes de dirigir a partir de 1993 el mantenimiento de la paz y ser propulsado cuatro años más tarde a la dirección de la organización.

Cuando dirigía el departamento de mantenimiento de la paz, la ONU vivió dos de sus períodos más sombríos de su historia: el genocidio ruandés y la guerra en Bosnia.

Los Cascos azules se retiraron en 1994 de Ruanda en pleno caos y violencias étnicas. Y un año más tarde, la ONU no pudo impedir que las fuerzas serbias mataran a miles de musulmanes en  Srebrenica, en Bosnia.

Estos fracasos, escribiría Kofi Annan en su autobiografía, “me confrontaron a lo que iba a convertirse en mi más importante desafío como secretario general: hacer comprender la legitimidad y la necesidad de intervenir en caso de violación flagrante de los derechos humanos”.

‘Misión imposible’

Una vez nombrado secretario general de la ONU, Annan se adaptó rápidamente a su nuevo rol, multiplicando las apariciones en televisión o asistiendo a mundanas cenas en Nueva York, hasta convertirse en lo que algunos calificaron de “estrella de rock de la diplomacia”.

Kofi Annan, nacido en abril de 1938 en Kumasi (Ghana), debió su nombramiento a Estados Unidos, que puso su veto a un segundo mandato de su predecesor, el egipcio Butros Butros-Ghali.

Ello no le impidió demostrar independencia ante las grandes potencias. Así, enfadó a Washington al calificar de “ilegal” la invasión de Irak en 2003 porque esta operación no fue avalada por el Consejo de seguridad.

En febrero de 2012, fue elegido por la ONU y por la Liga Árabe para llevar a cabo una mediación en la guerra en Siria, pero tiró la toalla cinco meses después. Acusó entonces a las grandes potencias de mantener persistentes divergencias que transformaron su mediación en “misión imposible”.

Annan creó una fundación dedicada al desarrollo duradero y a la paz, y formó parte del grupo de los Elders (término inglés que significa los “mayores” o “ancianos” pero también los “sabios”), creado por Nelson Mandela para promover la paz y los derechos humanos.

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Por qué una vacuna que no evita la infección de COVID-19 sigue siendo útil para frenar la pandemia

No se sabe aún si las vacunas contra la COVID solo previenen la enfermedad o también evitan la infección. Pero aún así, son vitales para limitar el alcance de la pandemia.
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25 de enero, 2021
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Las vacunas son una maravilla de la medicina. Pocas intervenciones pueden atribuirse el haber salvado tantas vidas.

Pero quizás te sorprenda saber que no todas las vacunas brindan el mismo nivel de protección. Algunas evitan que contraigas los síntomas de la enfermedad, mientras que otras también evitan que te infectes. Estas últimas inducen lo que se conoce como “inmunidad esterilizante”.

Con la inmunidad esterilizante, el virus ni siquiera puede entrar en el cuerpo porque el sistema inmunológico impide que este penetre en las células y se replique.

Existe una diferencia sutil pero importante entre prevenir la enfermedad y prevenir la infección.

Es posible que una vacuna que “solo” prevenga la enfermedad no te impida transmitirla a otros, incluso si te sientes bien. Pero una vacuna que proporciona inmunidad esterilizante detiene el virus en seco.

En un mundo ideal, todas las vacunas inducirían inmunidad esterilzante. Pero en la realidad, es extremadamente difícil producir vacunas que detengan por completo la infección por un virus.

La mayoría de las vacunas que se utilizan de forma rutinaria en la actualidad no logran esto.

Por ejemplo, las vacunas contra el rotavirus, una causa común de diarrea en los bebés, solo pueden prevenir que la enfermedad se desarrolle de forma grave. Pero aún así, esto ha demostrado ser invaluable para controlar el virus.

Vacuna contra la covid-19

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Aún no se sabe si las nuevas vacunas contra la covid-19 inducen en el cuerpo el tipo de inmunidad que evita que el virus penetre en las células y se replique.

En Estados Unidos, ha habido casi un 90% menos de casos de visitas hospitalarias asociadas al rotavirus desde que se introdujo la vacuna en 2006.

Una situación similar ocurre con las actuales vacunas contra el poliovirus, pero hay esperanzas de que este virus se pueda erradicar a nivel mundial.

Incógnita

Se ha demostrado que las primeras vacunas autorizadas contra el SARS-CoV-2 son muy eficaces para reducir la enfermedad.

A pesar de ello, todavía no sabemos si estas vacunas pueden inducir inmunidad esterilizante.

Se espera que los datos sobre esta incógnita (que provendrán de los ensayos clínicos de vacunas en curso) estén disponibles pronto.

Aunque incluso si se induce inicialmente inmunidad esterilizante, esto puede cambiar con el tiempo a medida que disminuye la respuesta inmunitaria y se produce la evolución viral.

Inmunidad a nivel individual

¿Qué significaría la falta de inmunidad esterilizante para aquellos vacunados con las nuevas vacunas contra la covid?

Gente contectada

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Las vacunas son fundamentales para evitar la propagación del SARS-CoV-2.

En pocas palabras, significa que si te encuentras con el virus después de haber sido vacunado este puede infectarte, pero tú puedes no tener síntomas.

Esto se debe a que la respuesta inmune inducida por la vacuna no puede detener la replicación de cada una de las partículas virales.

Se necesita un tipo particular de anticuerpo conocido como “anticuerpo neutralizante” para generar inmunidad esterilizante.

Estos anticuerpos bloquean la entrada del virus en las células y evitan toda replicación. Sin embargo, el virus infectante podría tener que ser idéntico al virus de la vacuna para inducir el anticuerpo perfecto.

Afortunadamente, nuestra respuesta inmune a las vacunas involucra muchas células y componentes diferentes del sistema inmunológico.

Incluso si la respuesta de los anticuerpos no es óptima, otros aspectos de la memoria inmunológica pueden activarse cuando el virus invade el cuerpo.

Estos incluyen células T citotóxicas y anticuerpos no neutralizantes. La replicación viral se ralentizará y, en consecuencia, se reducirá la enfermedad.

Esto lo sabemos gracias a años de estudio sobre vacunas contra la influenza. Estas vacunas inducen típicamente protección contra la enfermedad, pero no necesariamente protección contra la infección.

Dibujo en 3D de un coronavirus

Getty Images
El sistema inmunitario tiene muchas otras herramientas además de los anticuerpos neutralizantes para combatir al virus que causa la covid-19.

Esto se debe en gran parte a las diferentes cepas de influenza que circulan, una situación que también puede darse con el SARS-CoV-2.

Es reconfortante observar que las vacunas contra la influenza, a pesar de no poder inducir inmunidad esterilizante, siguen siendo extremadamente valiosas para controlar el virus.

Inmunidad en la población

En ausencia de inmunidad esterilizante, ¿qué efecto podrían tener las vacunas contra el SARS-CoV-2 en la propagación de un virus a través de una población?

Si las infecciones asintomáticas son posibles después de la vacunación, existe la preocupación de que el SARS-CoV-2 simplemente continúe infectando a tantas personas como antes. ¿Es esto posible?

Las personas infectadas asintomáticas suelen producir virus en niveles más bajos.

Aunque no existe una relación perfecta, más virus equivale generalmente a más enfermedad.

Por lo tanto, las personas vacunadas tienen menos probabilidades de transmitir suficiente cantidad de virus como para causar una enfermedad grave.

Esto a su vez significa que las personas infectadas en esta situación transmitirán menos virus a la siguiente persona.

Esto se ha demostrado claramente de forma experimental utilizando una vacuna contra un virus diferente en pollos; cuando solo se vacunó una parte de una parvada, las aves no vacunadas sufrieron una enfermedad más leve y produjeron menos virus.

Por lo tanto, aunque la inmunidad esterilizante sea a menudo el objetivo final del diseño de una vacuna, rara vez se logra.

Afortunadamente, esto no ha impedido que muchas vacunas diferentes reduzcan sustancialmente el número de casos de infecciones por virus en el pasado.

Al reducir los niveles de enfermedad en las personas, también se reduce la propagación del virus a través de las poblaciones, y esto, con suerte, permitirá controlar la pandemia actual.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.

Sarah L Caddy is investigadora clínica en inmunología viral y cirujana veterinaria de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.


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