Primer año del sistema penal acusatorio: el nivel de impunidad superó el 90% en 15 estados, reporta México Evalúa
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Primer año del sistema penal acusatorio: el nivel de impunidad superó el 90% en 15 estados, reporta México Evalúa

De acuerdo con la organización, la nueva administración federal debe retomar como prioridad el Sistema Acusatorio, ya que ningún plan de pacificación dará resultados si prevalecen las viejas prácticas en el poder judicial.

En junio pasado se cumplieron dos años de la puesta en marcha del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, que buscaba reestructurar todo el aparato judicial para darle efectividad en un país que no confía en sus autoridades. Aunque en 2016 las instituciones dijeron estar listas para su operación, la organización México Evalúa reportó que durante ese primer año de implementación, en todo el país los delitos se cometieron con 87 % de impunidad y en 15 estados ésta superó el 90 %.

Los estados que superaron el 90 % de impunidad en 2016 (la última cifra oficial en materia de impunidad) fueron: Ciudad de México, Durango, Zacatecas, Chiapas, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Morelos, San Luis Potosí, Tabasco, Baja California Sur, Nuevo León, Yucatán, Tlaxcala y Jalisco: los dos últimos superaron el 99 % de delitos cometidos sin castigo. Incluso en la entidad mejor evaluada (Guanajuato), el nivel de impunidad superó la mitad de los delitos cometidos, llegando casi a 60%.

La organización presenta este jueves el informe ‘Hallazgos 2017’, una nueva edición de la evaluación que realiza a la implementación y consolidación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, en vigor desde junio de 2016.

En esta ocasión agregó un ranking de las entidades por el índice de impunidad que reportaron durante ese año, donde el promedio nacional fue de 87.3 %, sin considerar ocho entidades que no entregaron la información que México Evalúa les solicitó vía transparencia: Aguascalientes, Campeche, Colima, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas.

Los números apenas son una pincelada de la realidad delictiva en el país, admiten los investigadores, pues además de no poder contar con toda la información de cada estado, también debe considerarse que los datos se basan sólo en los delitos denunciados, cuando la cifra negra (delitos que no se denuncian) en México llega hasta 94 %.

“Existe una tendencia generalizada a no resolver y/o solucionar los delitos que se conocen, a pesar de que sólo una pequeña parte de los delitos ocurridos llegan al conocimiento de las autoridades”, sentencia el reporte.

Una buena parte de estos altos porcentajes de impunidad son atribuibles a los recursos legales de que echan mano las instituciones para dar por resueltos los casos sin que hayan sido completamente investigados ni haya justicia real, según explicó la coordinadora del Informe, María Novoa. El más utilizado y grave de ellos: el archivo temporal.

Impunidad institucionalizada

El Sistema Acusatorio contempla un recurso para las instancias judiciales similar a la antigua “reserva” del Sistema Tradicional: el archivo temporal. Esta herramienta permite a los investigadores poner una “pausa” a la investigación para recopilar más información sobre el caso,  obtener mejores elementos probatorios o hacer un expediente histórico delictivo de personas o grupos, explicó María Novoa a Animal Político.

Sin embargo, este “comodín” –como ella lo llama- ha sido usado por las instituciones más como un atajo para quitar esos casos de los asuntos pendientes por resolver. A nivel nacional, este recurso es utilizado hasta en 30 % de las carpetas de investigación, lo cual a decir de los evaluadores, es un abuso que les ha permitido mejorar sus cifras de resolución de casos en las evaluaciones; además de que puede llevar a los expedientes al olvido al no tener un plazo límite de esa temporalidad.

“Están más preocupados por cumplir con los números que por resolver los casos, es la institucionalización de la impunidad. Lo que evidencia son procuradurías debilitadas, y esto demerita al Sistema Acusatorio aunque el problema no es la herramienta sino su aplicación”, puntualizó la coordinadora del Informe.

Aunque el Sistema Acusatorio tiene como prioridad la resolución de los conflictos por vías alternas que eviten el encarcelamiento, esta opción ha sido mínimamente contemplada en todo el país, según el Informe.

Además del archivo temporal, las procuradurías de justicia han preferido dar cauce a las investigaciones por otras vías: la no competencia de la autoridad; el no ejercicio de la acción penal; la investigación complementaria o los criterios de oportunidad.

Avances a “cuentagotas”

Además de los altos índices de impunidad, en el informe se reconoció que ningún estado ha alcanzado la meta establecida de avances en la operación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio (SJPA), aunque tuvieron ocho años para prepararse.

El reporte señala las etapas de este nuevo Sistema de Justicia, basado en la presunción de inocencia y caracterizado por la búsqueda de alternativas de solución a los conflictos antes de optar por la prisión. La Reforma Penal de 2008 otorgó un plazo de ocho años a las instituciones involucradas a nivel federal y estatal, a fin de que hicieran las adecuaciones necesarias para operar con el nuevo Sistema Acusatorio.

En 2016 venció ese plazo e inició la etapa de consolidación, para la cual todos dijeron estar listos aunque los expertos advirtieron que les tomaría otros 11 años contar con todos los elementos para llevarlo a cabo.

En su evaluación, los investigadores establecieron otro ranking para evaluar el avance que en 2016 y 2017 se tuvo en cada estado para consolidar el sistema de justicia penal. Para ello establecieron   un estándar ideal de mil puntos. Para el primer año de operación, 2016, se estableció en 500 puntos y para 2017 en 600.

Básicamente lo que se calificó en este ranking fue: el avance y la calidad de las acciones de política pública en 2016 y 1017 y los avances logrados respecto a las demás entidades federativas.

El estado con mayores avances hasta la fecha apenas alcanzó 483 puntos (Querétaro) y ocho entidades no superan siquiera los 200, donde Guerrero es el más bajo con 134.

Dilación en los procesos

El riesgo de abusar del archivo temporal es que los casos tomen tanto tiempo en investigarse, que el delito acabe prescribiendo o la víctima abandonando su caso, advierte Novoa. Y la operación del nuevo Sistema de Justicia Acusatorio no se ha salvado de los conocidos limbos en la justicia mexicana: el Informe detectó que la dilación en las audiencias –uno de los pilares del SJPA- está aumentando a un nivel alarmante.

“Uno de los retos a vencer es el índice de diferimiento de las audiencias, que se elevó de 7% en 2016 a 21% para 2017 a nivel nacional”, advierte el reporte, en el que destacan los estados de Guanajuato (alrededor de 48%) y de Chiapas (44) que aumentaron dramáticamente el diferimiento en las audiencias.

Policías, talón de Aquiles

En la edición 2016 de ‘Hallazgos’ los investigadores advirtieron que la Policía es el punto más débil de la cadena de deficiencias que presenta el sistema judicial mexicano. En este nuevo informe refuerzan este dato: la fuerza de seguridad en México es de 128,067 policías, es decir, 1.1 policías por cada mil habitantes. “Si consideramos a los elementos que serán dados de baja por no acreditar los controles de confianza, el promedio quedaría en 0.8 policías por cada mil habitantes”, señala el texto presentado este jueves.

La Ciudad de México cuenta con el promedio de estado de fuerza más alto (4.3 policías por cada mil habitantes) y Baja California el más bajo, con 0.3. Respecto a la capacitación a las policías en el nuevo Sistema de Justicia Penal, el reporte afirma que el 100% del estado de fuerza fue capacitado en al menos uno de los talleres, pero únicamente el 26.8% tomó el Taller de la función del primer respondiente: justo el eslabón más importante en la cadena de investigación de un delito.

“Más que capacitación se necesita profesionalización de los cuerpos de seguridad en un servicio profesional de carrera”, agrega María Novoa.

La investigadora apunta que la nueva administración federal (a cargo del candidato presidencial electo, Andrés Manuel López Obrador) debe retomar como prioridad el Sistema Acusatorio, ya que ningún plan de pacificación dará resultados si prevalecen las viejas prácticas en el poder judicial, que entre otras fallas, siguen invisibilizando a las víctimas.

“Le están dando prioridad a este pacto de paz pero no están contemplando la procuración de justicia, así se seguirán repitiendo los casos. Ningún proceso de construcción de paz tendrá viabilidad en el tiempo si no se refuerza el Sistema Acusatorio, es necesario subirle la prioridad en el nuevo gobierno”, expresó.

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Getty Images

Los espeluznantes experimentos que Canadá hizo con niños de escuelas indígenas

Los niños indígenas separados de sus familias eran sometidos a invasivos y crueles procedimientos en "nombre de la ciencia".
Getty Images
Por BBC
3 de julio, 2021
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El descubrimiento de cientos de restos de niños en Kamloops, Brandon y Cowessess, en Canadá, ha puesto de manifiesto la devastación absoluta que los colonos infligieron en los niños, las familias y las comunidades originarias a través del sistema de Escuelas Residenciales Indígenas.

Como investigadora especializada en nutrición y colona-canadiense, hago un llamado a mis colegas para que reconozcan y comprendan los daños que han causado los experimentos de desnutrición y nutrición en los pueblos indígenas y el legado que han dejado.

Más fácil de asimilar

Ian Mosby, historiador de la alimentación, salud indígena y política del colonialismo de los colonos canadienses, descubrió que entre 1942 y 1952 los científicos en nutrición más prominentes de Canadá llevaron a cabo investigaciones muy poco éticas en 1.300 indígenas, incluidos 1.000 niños, en comunidades cree en el norte de Manitoba y en seis escuelas residenciales en Canadá.

Muchos ya sufrían desnutrición debido a las políticas gubernamentales destructivas y las terribles condiciones de las escuelas residenciales.

A los ojos de los investigadores, esto los convertía en sujetos de prueba ideales.

Niños indígenas en Canadá

Archivo de Saskatchewan / EPA. Los niños eran separados de sus familias por la fuerza.

Frederick Tisdall, famoso por ser cocreador de la comida infantil Pablum en el Hospital para Niños Enfermos de Toronto, junto con Percy Moore y Lionel Bradley Pett fueron los principales arquitectos de los experimentos de nutrición.

Ellos aseguraron que la educación y las intervenciones en la dieta harían que los pueblos indígenas fueran activos más rentables para Canadá, que si los pueblos indígenas fueran más sanos, la transmisión de enfermedades como la tuberculosis a los blancos disminuiría y la asimilación sería más fácil.

Presentaron con éxito su plan para experimentos de nutrición al gobierno federal.

Pocas calorías, nutrientes y vitaminas

Tisdall, Moore y su equipo basaron su propuesta en los resultados que encontraron después de someter a 400 adultos y niños Cree en el norte de Manitoba a una serie de evaluaciones intrusivas, que incluyeron exámenes físicos, radiografías y extracciones de sangre.

El plan de Pett y su equipo se centró en determinar una base de referencia.

Querían darles a los niños de la Escuela Residencial Indígena Alberni durante dos años una cantidad de leche tan pequeña que se les privara de las calorías y nutrientes necesarios para su crecimiento.

Otros experimentos consistieron en no darles vitaminas y minerales esenciales a los niños de los grupos de control, mientras evitaban que los Servicios de Salud para Indígenas les brindaran atención dental con el pretexto de que esto podría afectar los resultados del estudio.

E incluso antes de estos experimentos, los niños de las Escuelas Residenciales Indígenas pasaban hambre, que se confirmaba con informes de desnutrición grave y signos de deficiencias graves de vitaminas y minerales.

Motivos raciales

El interés en la investigación de la nutrición aumentó dramáticamente en la década de 1940, después de que el Consejo Canadiense de Nutrición declarara públicamente que más del 60% de las personas en Canadá tenían deficiencias nutricionales.

La mayoría de los experimentos hasta entonces se habían realizado en animales, pero investigadores como Pett, quien fue el autor principal de lo que luego se convertiría en la Guía de Alimentos de Canadá, aprovecharon la oportunidad de utilizar a los indígenas como ratas de laboratorio.

Si bien los perpetradores como Pett a menudo actuaban bajo la fachada de comprender y ayudar a los pueblos indígenas, estaba claro que estos experimentos de nutrición tenían una motivación racial.

Los investigadores intentaron desentrañar el “problema indígena”. Moore, Tisdall y sus colaboradores atribuyeron estereotipos discriminatorios como “descuido, indolencia, imprevisión e inercia” a la desnutrición.

A.E. Caldwell, director de la Escuela Residencial Indígena Alberni, afirmó que la desnutrición fue causada por dietas y formas de vida tradicionales, que también llamó “hábitos indolentes”.

Los experimentos de nutrición, junto con los alimentos profundamente inadecuados y de baja calidad que se les daba a los niños en estas escuelas, se alinearon perfectamente con el mandato de asimilación de Caldwell.

Prohibir a prácticamente todos los niños alimentos tradicionales adecuados es otro medio más de colonización y genocidio cultural.

Homenaje a las víctimas

Getty Images. Tras el hallazgo de cientos de restos de niños en las inmediaciones de varias escuelas, muchos se acercaron a rendirles tributo.

Según los hallazgos de Mosby, Pett afirmó que su objetivo era comprender mejor la transición “inevitable” al estar lejos de los alimentos tradicionales, sin embargo, las Escuelas Residenciales Indígenas fueron diseñadas a propósito para provocar esto.

Su investigación no es ética según los estándares contemporáneos, y es difícil creer que alguna vez haya sido aceptable experimentar con cualquier persona, y mucho menos con niños, sin su consentimiento.

Las secuelas del Holocausto y los experimentos biomédicos en los campos de concentración llevaron al desarrollo del Código de Nuremberg en 1947, que establece que el consentimiento voluntario para la investigación es absolutamente esencial y que los experimentos deben evitar todo sufrimiento físico y mental innecesario.

El código se creó el mismo año en que Pett se embarcó en sus experimentos de nutrición en seis escuelas residenciales.

Consecuencias de la malnutrición y experimentación

La desnutrición infantil puede ser mortal, especialmente cuando se combina con el riesgo de enfermedad, que era con frecuencia el caso en los internados.

El Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación indica que las principales causas de muerte de los niños en las escuelas residenciales fueron los daños físicos, la desnutrición, las enfermedades y el abandono.

Para los sobrevivientes de escuelas residenciales, los efectos de la desnutrición aún duran.

El hambre durante la niñez aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, e investigaciones indican que la desnutrición severa puede incluso causar cambios epigenéticos que pueden transmitirse de generación en generación.

Experimentar con niños que ya estaban sufriendo fue inmoral.

Efectos a día de hoy

Los problemas de inseguridad alimentaria y nutrición en las comunidades indígenas son problemas importantes en Canadá, como resultado de las escuelas residenciales y las políticas coloniales que continúan hasta el día de hoy.

Los experimentos en estos internados y en las comunidades han hecho que los sitios de atención médica sean lugares precarios y traumáticos para muchas naciones indígenas y han llevado a que muchos tengan dudas en torno las vacunas durante la pandemia de covid-19.

Homenaje a las víctimas

Reuters. La noticia del hallazgo de cientos de cuerpo de niños indígenas causó indignación en Canadá y en el mundo.

Al mismo tiempo, persiste el estigma, la violencia y el racismo hacia los pueblos indígenas en estos contextos.

Esta historia particular de experimentos de desnutrición y nutrición en niños y adultos indígenas se ha contado antes. Atrajo la atención de los principales medios de comunicación en 2013 después de la investigación de Mosby.

Y no sorprende a los pueblos indígenas, cuyas verdades debemos finalmente escuchar con atención.

*Allison Daniel es candidata de PhD en Ciencias Nutricionales, Universidad de Toronto.

*Esta artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

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