1968: Hemos sido tolerantes hasta el exceso; si es preciso usaré al Ejército, amenaza Díaz Ordaz
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1968: Hemos sido tolerantes hasta el exceso; si es preciso usaré al Ejército, amenaza Díaz Ordaz

“Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero todo tiene su límite y no podemos permitir ya que siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico", dijo el presidente Gustavo Díaz sobre el movimiento estudiantil.
Especial
Por Viétnika Batres
2 de septiembre, 2018
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Nota del editor: Desde el 23 de julio, Animal Político presenta materiales periodísticos para conocer los hechos, nombres y momentos clave del movimiento estudiantil del 68 que se vivió en México.

La cronología se publica en tiempo real, a fin de transmitir la intensidad con que se vivieron esos días y se tenga, así, una mejor comprensión de cómo surgió y fue frenado a un precio muy alto el movimiento político social más importante del siglo XX.
 
Queda mucho por saber y entender: 50 años después aún no sabemos por qué una riña estudiantil –como muchas que hubo previamente– detonó la brutal represión del gobierno.

 
Lo que es cierto es que el 68 fue, es mucho más que la masacre del 2 de octubre. Hubo un contexto que lo explica. Y eso es lo que les presentamos aquí:

Ciudad de México, 1 de septiembre de 1968.- Ante el pleno del Congreso de la Unión, el presidente Gustavo Díaz Ordaz hizo una extensa alusión al movimiento estudiantil, al que descalificó como una conspiración para “sembrar el desorden, la confusión y el encono”, y lanzó una advertencia nada velada sobre el uso de la fuerza militar para acabar con “los desmanes”:

“Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero todo tiene su límite y no podemos permitir ya que siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todo mundo ha venido sucediendo”.

Durante su mensaje con motivo del IV Informe de Gobierno, el presidente argumentó que su gobierno ha tratado de entablar un diálogo, pero que sus intenciones de encontrar una salida pacífica se ha topado con la cerrazón de quienes pretenden instaurar el caos en el país, e impedir la celebración de los próximos Juegos Olímpicos.

Por ello, invocó sin rodeos al artículo 89 de la Constitución, que faculta al presidente de la República a hacer uso de las fuerzas armadas para garantizar la paz interior:

“Agotados los medios que aconsejen el buen juicio y la experiencia, ejerceré, siempre que sea estrictamente necesario, la facultad contenida en el artículo 89, fracción VI, de la Constitución que, textualmente, dice: ‘Las facultades y obligaciones del Presidente son las siguientes: Disponer de la totalidad de la fuerza armada permanente o sea del ejército terrestre, de la marina de guerra y de la fuerza aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación’”.

Ante el continuo aplauso de la clase política –casi en su totalidad, perteneciente al PRI–, invitados especiales y representantes de gobiernos extranjeros, el presidente de la República no dejó dudas del sentido de su mensaje: “No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario; lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos; hasta donde estemos obligados a llegar, llegaremos”.

“El odio no ha nacido en mí”

Díaz Ordaz insistió en que ha buscado salidas pacíficas a la situación que se vive en el país. “Invité a ver con objetividad los hechos y de afrontarlos con serena ecuanimidad, convocando al diálogo”, expresó y no ocultó su desazón por la respuesta que recibió luego de que el pasado 1 de agosto, durante una gira en Jalisco, convocó a encontrar una salida al conflicto.

“Una mano está tendida: es la mano de un hombre que a través de la pequeña historia de su vida ha demostrado que sabe ser leal. Los mexicanos dirán si esa mano se queda tendida en el aire”, dijo Díaz Ordaz ante un auditorio de industriales en Guadalajara.

La respuesta de los estudiantes no tardó en llegar: “La prueba de la parafina a esa mano tendida”.

En su cuarto informe presidencial, rendido ante los legisladores y constantemente interrumpido por los aplausos, Díaz Ordaz mostró su enojo por la respuesta estudiantil. “Algunos, que no advirtieron que nada pedía para mí y que tomaron el gesto amistoso hacia ellos como signo de debilidad, respondieron con calumnias, no con hechos; con insultos, no con razones; con mezquindades, no con pasión generosa”.

E hizo énfasis en lo que personalmente le atañía: “La injuria no me ofende; la calumnia no me llega; el odio no ha nacido en mí”.

El presidente dedicó poco más de 10 cuartillas de su discurso a repasar la situación del país, que atribuyó a “fuerzas del interior y externas”. Es evidente, sostuvo, que “en los recientes disturbios intervinieron manos no estudiantiles”. Y elaboró un poco más de lo que consideró una conjura con elementos internacionales.

Denunció los “evidentes y reiterados propósitos de crear un clima de intranquilidad social, propicio para disturbios callejeros o para acciones de mayor envergadura, de las más encontradas y enconadas tendencias políticas e ideologías y de los más variados intereses”.

Díaz reiteró que en los “recientes disturbios” es notoria la presencia de “quienes se propusieron sembrar el desorden, la confusión y el encono, para impedir la atención y la solución de los problemas, con el fin de desprestigiar a México”, e impedir la realización de los Juegos Olímpicos.

Ni se violó la autonomía universitaria, ni hay presos políticos

A un mes de que integrantes del Ejército destrozaran con un bazucazo el portón colonial de la Preparatoria 1 de la UNAM, de que el rector Javier Barros Sierra encabezara una marcha para protestar por la agresión contra la Universidad e izará la bandera nacional a media asta en señal de luto por la violación de la autonomía universitaria, y de que el Consejo Universitario hiciera una manifestación de censura por la violencia oficial contra la institución, el presidente Díaz Ordaz abordó el tema en su informe.

Dijo que era respetuoso de la autonomía y desdeñó las acusaciones de que la irrupción militar y policiaca en planteles universitarios, así como el acoso a estudiantes y profesores, constituyera una violación a la misma.

“Debo agregar que considero, y que con este criterio coincide el de destacados abogados, que si se examinan los hechos recientes con serena objetividad y rigor técnico, jurídicamente no hubo violación a la autonomía universitaria”.

También se refirió a algunos de los puntos del pliego petitorio planteados por el Consejo Nacional de Huelga (CNH): anunció que sometería a consulta la pertinencia jurídica de eliminar el delito de disolución social y que no aceptaba que hubiera “presos políticos” en México.

“No admito (que) existan ‘presos políticos’. Preso político es quien está privado de su libertad exclusivamente por sus ideas políticas, sin haber cometido delito alguno”.

Y de ésos, argumentó, no hay ninguno. Es más, alardeó el presidente, “si se me hace saber el nombre de alguien que esté preso sin proceso judicial en el que se hayan cumplido o se estén cumpliendo las formalidades esenciales del procedimiento, acusados de ideas, no de actos ejecutados, se girarán las órdenes de inmediata e incondicional libertad”.

Su discurso adquirió tonos de censura moral para varios actores: “Se ha llegado al libertinaje en el uso de todos los medios de expresión y difusión; se ha disfrutado de amplísimas libertades y garantías para hacer manifestaciones, ordenadas en ciertos aspectos, pero contrarias al texto expreso del artículo 9 constitucional”.

“Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero todo tiene su límite y no podemos permitir ya que siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todo mundo ha venido sucediendo”, advirtió Díaz Ordaz.

Y concluyó con un esbozo de su misión como presidente: “Tenemos la ineludible obligación de impedir la destrucción de las fórmulas esenciales, a cuyo amparo convivimos y progresamos… Sé que tendré que enfrentarme a quienes tienen una gran capacidad de propaganda, de difusión, de falsía, de injuria, de perversidad. Sé que, en cambio, millones de compatriotas están decididamente en favor del orden y en contra de la anarquía”.

Referencias:

Gustavo Díaz Ordaz, IV Informe de Gobierno. En www.diputados.gob.mx/sedia/sia/re/RE-ISS-09-06-13.pdf.

Idem.

Idem.

Jacinto Rodríguez Munguía, La otra guerra secreta. Los archivos prohibidos de la prensa y el poder, Debate, México, 2007.

Sergio Aguayo Quezada, El 68. Los estudiantes, el presidente y la CIA, Ediciones Proceso, México, 2018.

Gustavo Díaz Ordaz, op. cit.

Gustavo Díaz Ordaz, op.cit.

Idem.

Díaz Ordaz, op. cit.

Idem.

Idem.

Idem.

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Muerte de la reina Isabel: Por qué los carteles en blanco se han convertido en una forma de protesta en Reino Unido

Tanto en Reino Unido en los últimos días como en manifestaciones en el pasado en Hong Kong y otros lugares, las pancartas en blanco se han usado como un símbolo de resistencia.
18 de septiembre, 2022
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En los últimos días varias personas han sido detenidas en Reino Unido por protestar durante los actos oficiales con motivo de la muerte de la reina Isabel II y la proclamación de su sucesor, el rey Carlos III.

Paul Powlesland no está entre ellos. Pero este abogado británico fue protagonista de un polémico incidente el 12 de septiembre.

Powlesland dice que mientras sostenía un papel en blanco en Parliament Square, la plaza junto a la sede del Parlamento británico en Londres, fue abordado por un policía que le pidió sus datos.

El abogado, quien filmó parte de su conversación con el policía y la publicó en Twitter, afirmó que le dijeron que lo arrestarían si escribía “No es mi rey” en el papel en blanco.

Manifestaciones “en blanco” similares fueron vistas en Edimburgo durante el paso del cortejo de la reina, sin informes de arrestos. Sin embargo, el video de Powlesland llevó a la Policía Metropolitana de Londres a declarar que el público tenía “derecho a protestar”.

“El público tiene absolutamente todo el derecho a protestar y hemos dejado esto en claro a todos los agentes involucrados en la operación policial extraordinaria que se lleva a cabo actualmente”, tuiteó la Policía Metropolitana el 12 de septiembre.

Manifestantes con carteles en blanco en Edimburgo

Getty Images
El arresto de un manifestante antimonárquico en Reino Unido generó protestas con carteles en blanco en Londres y Edimburgo.

¿Resistencia satírica?

No es la primera vez que se utiliza una hoja de papel en blanco para protestar, pero estas acciones se ven con mayor frecuencia en países donde es común la represión autoritaria de la disidencia.

Por ejemplo, en 2019, un joven activista en Kazajstán, Aslan Sagutdinov, fue detenido por la policía después de llevar un cartel en blanco a la céntrica plaza Abay de la ciudad de Oral, en el oeste del país, y sostenerlo frente a las oficinas de las autoridades locales.

“No participo en una protesta y quiero demostrar que me llevarán a la comisaría, aunque no haya nada escrito en mi cartel y no esté gritando consignas”, dijo el joven de 24 años a la prensa, según puede verse en el siguiente video del incidente.

https://www.youtube.com/watch?v=P0HrQ2y_8Nc

Katrina Navickas, experta en historia de protestas y acciones colectivas de la Universidad de Hertfordshire, en Reino Unido, señaló que las protestas con carteles en blanco siguen los pasos de otras formas satíricas de disidencia que se remontan al siglo XVIII.

“El movimiento democrático cartista en la década de 1840 realizó manifestaciones al aire libre en silencio como protesta contra las autoridades locales que reprimían sus reuniones habituales”, dijo Navickas a la BBC.

(El cartismo fue un movimiento popular obrero que surgió en el siglo XIX en Reino Unido durante la Revolución Industrial. Su nombre deriva de un documento de peticiones llamado la “Carta del Pueblo”).

Navickas contó que también “en Manchester en 1795 se formó un ‘Club de pensamiento’ que celebraba reuniones en silencio para protestar contra leyes sobre ‘reuniones sediciosas’ y grupos democráticos”.

Pero protestar con carteles sin eslóganes, símbolos o incluso colores que representen una causa política es algo que, según la experta, no se había dado en un período más reciente de la historia.

Esto parece ser una innovación, aunque en la tradición de la subversión satírica de las restricciones de autoridad“, agregóNavickas.

(La siguiente foto publicada en Twitter aparentemente muestra el arresto de un manifestante ruso contra la guerra con un cartel en blanco)

https://twitter.com/khadljasays/status/1569701229009281025/photo/1

También se han visto carteles en blanco en Rusia durante las últimas dos décadas, pero se han vuelto mucho más comunes desde la invasión de Ucrania en febrero de este año. Las autoridades rusas han reprimido enérgicamente las protestas contra la guerra y hasta el 17 de agosto se habían producido en el país más de 16.000 detenciones, según OVD-Info, una iniciativa rusa de investigación sobre derechos humanos.

En redes sociales y medios de comunicación independientes han aparecido historias sobre arrestos de manifestantes con carteles en blanco en varias ciudades rusas.

Irónicamente, un viejo chiste de la era soviética se centra en el arresto de una persona que reparte folletos en blanco en la Plaza Roja de Moscú.

Navickas dice que este tipo de protesta puede resultar particularmente “molesta” para las autoridades.

“Al igual que las protestas silenciosas, es más difícil para la policía probar que se está cometiendo un delito o que existe la intención de cometer un delito”, señaló la experta.

“Todo el mundo se sabe el eslogan de memoria”

Las protestas de Hong Kong de 2020 contra una nueva ley de seguridad impuesta por China, que criminalizaba algunos eslóganes a favor de la democracia, también incluyeron carteles en blanco.

Manifestantes a favor de la democracia en Hong Kong con carteles en blanco en 2020

Getty Images
En Hong Kong, manifestantes prodemocracia utilizaron carteles en blanco durante varias protestas en 2020.

Uno de los manifestantes, un hombre de unos 50 años, dijo a la agencia de noticias Reuters que como “todo el mundo se sabe las consignas de memoria”, no había necesidad de escribirlas. Lo importante, agregó, era resaltar la censura.

“Estas consignas siempre estarán en mi corazón y esas palabras siempre quedarán en un papel blanco, que nunca desaparecerá”, agregó el hombre.

Preocupación en Reino Unido

Todos los ciudadanos en Reino Unido tienen derecho a protestar pacíficamente.

Los derechos a la libertad de expresión y de reunión se establecen en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que se incorporó a la legislación británica en 1998 en la Ley de Derechos Humanos o Human Rights Act.

Pero hay límites para estos derechos. Otras leyes permiten que la policía restrinja las libertades cuando sea necesario y proporcionado hacerlo, particularmente para proteger la seguridad nacional y pública o prevenir el desorden o el crimen.

Los manifestantes pueden ser arrestados bajo la Ley de Orden Público o Public Order Act. La sección 5 de esta ley otorga a la policía de Inglaterra y Gales el poder de arrestar a alguien cuyo comportamiento pueda causar “acoso, alarma o aflicción”. Los manifestantes pueden ser además multados si se les acusa formalmente de este delito.

Manifestantes en las afueras del Castillo de Cardiff durante la proclamación del Rey Carlos III en Gales el 11 de septiembre

Getty Images
La respuesta de la policía ante algunas protestas contra la monarquía fue criticada.

Sin embargo, grupos de derechos civiles han expresado preocupación por el arresto de manifestantes antimonárquicos en Reino Unido. Uno de esos grupos, Liberty, dijo que era “muy preocupante ver a la policía haciendo valer sus amplios poderes de una manera tan dura y punitiva”.

“La protesta no es un regalo del Estado, es un derecho fundamental”, dijo Jodie Beck, responsable de políticas y campañas de Liberty.

Al menos en el caso de Paul Powlesland, el clamor en las redes sociales contra la respuesta policial funcionó.

El abogado tuiteó el 14 de septiembre que él y un grupo de manifestantes, algunos con pancartas en blanco y otros con lemas contra la monarquía, protestaron sin problemas frente al Palacio de Westminster.

“Los policías en el terreno siguieron la declaración emitida por la Policía Metropolitana y nos dejaron solos. Creo que esto representa una verdadera victoria, que fue resultado de la reacción y la presión del público”, tuiteó el abogado.


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