Sí, su señoría: Duarte aceptó su culpabilidad para obtener solo 9 años de cárcel… 4 si se porta bien
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Sí, su señoría: Duarte aceptó su culpabilidad para obtener solo 9 años de cárcel… 4 si se porta bien

El día de ayer, con una sentencia de 9 años de prisión, culminó el proceso federal que la PGR promovió en contra del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte. El final fue precipitado por el propio exgobernador que, a cambio de una pena reducida, dijo ser responsable de lo que se le acusaba.
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27 de septiembre, 2018
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El reloj digital de la sala de audiencias del Reclusorio Norte marcaba las 8 de la noche con 12 minutos. Habían transcurrido ya cuatro horas de sesión.

El juez Marco Tapia miraba fijamente a Javier Duarte. Su rostro, visiblemente más delgado que en otras ocasiones pero cubierto con una barba abundante, no rehuía a los ojos del juzgador.

-¿Está usted seguro de haber comprendido la explicación que le di? – dijo el juez a Duarte, rompiendo el silencio que se había extendido por varios segundos.

Sí, su señoría. Lo entendí bien – respondió Duarte.

-¿Quiere renunciar a su derecho de ir a un juicio para que se le demuestre, lejos de toda duda razonable, que usted es culpable de lo que se le acusa?

-Sí, su señoría…

-Entonces le voy a volver a hacer la misma pregunta para que no queden dudas… ¿Admite usted, en este momento, la responsabilidad en los delitos que se le imputan?

En base del principio de lealtad y de institucionalidad que rigen mi conducta… sí, su señoría, la acepto… – señaló Duarte sin titubear.

***
El día de ayer, con una sentencia de 9 años de prisión, culminó el proceso federal que la PGR promovió en contra del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, el cual inició con la obtención de una orden de aprehensión en su contra en octubre de 2016 y su posterior detención en Guatemala en abril de 2017.

Pero el fallo emitido por el juez no fue resultado –como el propio juzgador dijo– de un proceso en el cual los fiscales convencieran a un Tribunal de que Duarte había cometido los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa que se le imputaban. El final fue precipitado por el propio exgobernador que, a cambio de una pena reducida, dijo ser responsable de los hechos de los que se le acusaba.

A continuación se describen los pasajes principales de esta audiencia que, en teoría, solo era el paso previo para un juicio oral que ya no ocurrirá.

La petición

Con 12 minutos de retraso inició la audiencia programada para las 16 horas.

Javier Duarte y sus tres abogados ocuparon la mesa de la derecha de la sala. En la izquierda estaban cuatro fiscales de la PGR, dos hombres y dos mujeres, junto con un representante de la Secretaría de Hacienda, que, en el caso de Duarte, funge como la víctima por tratarse de un quebranto al erario.

“Mira que delgado está Duarte. Parece como si hubiera perdido 30 kilos…”, comentó una de las 16 personas que ocupaban los únicos lugares disponibles para el público, y de los cuales la mitad eran periodistas. El exmandatario estatal, en efecto, lucía muy delgado, incluso aún más que en los últimos meses de gobierno cuando él decía que había perdido peso tras someterse a un tratamiento.

Tras decretar abierta la sesión, el juez señaló que la convocatoria era para una audiencia intermedia de preparación al juicio. Pero una de las fiscales de PGR pidió la palabra para señalar que, el pasado 17 de septiembre, Duarte había presentado a través de sus abogados una petición de un “proceso abreviado”, con el cual él aceptaría su responsabilidad a cambio de que se impusiera la pena mínima que marca la ley por los dos delitos.

El juez preguntó entonces a la defensa si esto era correcto. El abogado Ricardo Reyes Retana respondió que sí, que ellos habían hecho la solicitud, y que estaban de acuerdo. Más tarde, al salir de la audiencia, el litigante señalaría incluso que fue su idea y que Duarte la aceptó.

Lo que vino después fue la acusación. En síntesis, la PGR señaló que Duarte era responsable de “dirigir una organización criminal que operó en Veracruz, Guerrero y Ciudad de México, y a través de la cual se desviaron cantidades millonarias de recursos públicos… utilizando para ello empresas fantasma y prestanombres… Todo con la finalidad de invertirlo en propiedades y otros bienes en beneficio de él, de su esposa y de su familia”.

Enemigo en casa

Las siguientes dos horas de audiencia, interrumpidas solo por un receso de 10 minutos, transcurrieron con la lectura de las pruebas que la PGR decía tener para demostrar que el exgobernador era culpable. Había múltiples documentos pero, sobretodo, testimonios. Declaraciones que no eran de víctimas o denunciantes, sino de personas del primer círculo de Javier Duarte.

Estaban, por ejemplo, los abogados Juan Janeiro y Alonso Ortega, quienes señalaron que trasfirieron recursos a empresas fachada y los invirtieron en múltiples propiedades. Confesiones brindadas a cambio de no pisar ellos mismos la cárcel.

Estaban las declaraciones de dos de sus más cercanos excolaboradores en el gobierno, Arturo Bermúdez –quien dirigiera la secretaría de Seguridad– y su extesorero, Antonio Tarek Abdalá, los cuales dijeron que por órdenes de Duarte y de su esposa Karime Macías habían desviado recursos públicos.

Los fiscales también dijeron tener el testimonio de Xóchitl Tress, otra exfuncionaria del gobierno pero además expareja sentimental de Duarte, quien confesó que siendo directora de espacios educativos no recibió el dinero que requería para reparar escuelas pero sí, en cambio, recursos para comprar una camioneta de lujo y una casa.

Incluso se presentó el testimonio del dueño de la joyería Berger de Polanco, quien dijo que le vendió a Moisés Mansur, a Ortega y a Janeiro medio millón de dólares en joyas que eran, según los testimonios, para Karime Macías.

“A Duarte lo traicionaron para salvarse todos el pellejo…”, susurró una persona sentada en el público de la sala.

El exgobernador escuchó los testimonios sin mayor sorpresa, o al menos eso mostraba en apariencia.

Sospecha fundada, inocencia perdida

“En resumen su señoría, solicitamos se impongan nueve años de prisión a JDDO (siglas con las que formalmente se denominaba a Duarte en el proceso) por los delitos ya mencionados… es el mínimo que marca la ley con el beneficio que el acusado obtendría”, dijo la fiscal de la PGR tras concluir su exposición.

Tras hacer unas anotaciones y pedir precisión en dos datos, el juez centró su atención en Duarte y comenzó con él un diálogo directo.

-Le voy a explicar a qué tiene derecho usted antes de que renuncie a ello… Tiene derecho a un juicio oral en el que se determine su culpabilidad o no… tiene usted derecho a que se le presuma siempre inocente hasta que no se demuestre lo contrario en ese juicio…

Duarte asentía con la cabeza, sin comentar nada. El juez prosiguió.

– Es un juicio en que el estándar de prueba es elevado. En el que el Ministerio Público está obligado a demostrar, lejos de toda duda razonable, que usted cometió esos delitos. Y es un juicio en el que usted tiene derecho a presentar sus propias evidencias y si resulta que los delitos no se prueban, usted queda en libertad, libre de cualquier antecedente penal.

El exgobernador hizo un gesto mínimo, en señal de que comprendía.

-En un procedimiento abreviado como el que ahora se solicita – continuo el juez –  usted garantiza la pena mínima… eso es correcto. Pero estará aceptando su responsabilidad en los términos que ya planteó la fiscalía. Y usted va a ser sentenciado con registros de investigación enumerados en la exposición, pero sin haber visto realmente las pruebas.

-Entiendo su señoría – respondió esta vez Duarte de inmediato, sin mayor tiempo para reflexionarlo.

-¿Consultó usted con sus abogados sobre esta decisión? ¿La platicó con ellos? – añadió el juez con insistencia.

– Sí, lo hice – respondió de nuevo casi en automático Javier Duarte.

Acto seguido, el juez Marco Tapia preguntó al exgobernador sobre su culpabilidad. Luego vino un último receso, y a las 8 de la noche con 29 minutos el veredicto.

“Emito fallo de condena en su contra por los delitos que se le imputan en su calidad de autor material de los mismos…. Se le impone la pena propuesta de 9 años de prisión y 990 días de multa. Ordeno que se le amoneste para que no incurra en estas conductas nuevamente. Se suspenden sus derechos políticos y civiles por el tiempo de nueve años. Autorizo el decomiso de 40 propiedades ya descritas. Y por tratarse de delitos formales, queda exonerado de la reparación del daño”, concluyo el juez.

Y Duarte escuchó la noticia, de nuevo, sin mayor expresión.

***
Los cuatro fiscales de la PGR que asistieron a la audiencia abandonaron el edificio casi de inmediato. Lo hicieron a bordo de una camioneta Suburban color plata con las ventanas abajo. Ello permitió verlos sonrientes e intercambiando expresiones.

– Estarán contentos, pero a Duarte le salió muy barato, dijo uno de los periodistas que esperaba afuera por una entrevista.

– En el país del no pasa nada, algo es algo- le respondió otro colega.

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Alimentos para adelgazar y otros mitos sobre lo bien o mal que nos hace lo que comemos

En el mundo circula un gran número de afirmaciones sobre los alimentos que sirven para adelgazar o las bebidas para desintoxicar. La mayoría, sin embargo, son erróneas o son resultado de intereses comerciales.
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15 de octubre, 2020
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Piña, batidos de verduras o café para adelgazar. Té verde, jengibre o bayas de Goji para desintoxicar. Canela, cúrcuma o linaza para controlar la diabetes.

Internet está lleno de este tipo de afirmaciones. En el mejor de los casos son “erróneas”, y en el peor, el resultado de intereses comerciales.

¿Cuál es la función de los alimentos?

Los alimentos actúan a modo de transportadores de nutrientes. El sistema digestivo se encarga de liberar estos nutrientes de la matriz alimentaria para que el intestino pueda absorberlos.

Una vez en nuestras células, los nutrientes participan en numerosos procesos biológicos que permiten su funcionamiento adecuado.

Por mencionar algunos de ellos, las vitaminas B, el magnesio o el zinc asisten en las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestras células.

Las vitaminas C y E son antioxidantes que las protegen del daño oxidativo. El hierro es imprescindible para que la hemoglobina pueda transportar oxígeno en la sangre. Y así una lista infinita.

vitaminas

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Las vitaminas B, el magnesio o el zinc asisten en las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestras células.

Si nos centramos en la popular vitamina C, por ejemplo, como consecuencia de sus funciones contribuye al funcionamiento del sistema nervioso, al del sistema inmunitario y al metabolismo energético.

Lo que no hace la vitamina C, por muy antioxidante que sea, es prevenir el envejecimiento o los resfriados.

Relación directa entre alimentos y enfermedades

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta malsana es un factor de riesgo fundamental para las Enfermedades No Trasmisibles (ENT), responsables del 70% de las muertes en el mundo.

Las cuatro ENT más frecuentes son: enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias.

En 2017, un meta-análisis concluyó que el aumento del consumo de verduras y hortalizas, fruta, frutos secos y pescado disminuye el riesgo de mortalidad.

Otra revisión en 2019 concluyó que el patrón alimentario de la dieta mediterránea puede ser recomendado para la prevención de la diabetes tipo 2 a largo plazo.

Por cierto, que la dieta mediterránea también ha mostrado efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

No acaba ahí la cosa. La Fundación Mundial de Investigación en Cáncer (WCRF) reflejó en su informe de 2018 que hay evidencias importantes de que los cereales integrales (grano entero), los alimentos que contienen fibra y los productos lácteos disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal.

dieta mediterránea

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La dieta mediterránea también ha mostrado efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

De la misma manera, relaciona ingestas elevadas de verduras, hortalizas y frutas con menor riesgo de varios tipos de cáncer que afectan el tracto respiratorio y la parte superior del aparato digestivo.

En cuanto al peso corporal, la WCRF nos dice que el “consumo de alimentos con fibra dietética probablemente protege contra la ganancia de peso, el sobrepeso y la obesidad“.

Tras la revisión de la evidencia, llegaron a la misma conclusión con respecto a los patrones dietéticos de “tipo mediterráneo”.

Es muy tentador convertir los cuatro párrafos anteriores en afirmaciones del tipo “la fruta prolonga la vida”, “la fibra previene el cáncer” o “la dieta mediterránea previene la diabetes”.

Pero debemos ser conscientes de que, si lo hiciéramos, estaríamos dotándolas de un cariz categórico que los estudios no sustentan y que, por lo tanto, serían erróneas.

Generalizar es un error

Además de las evidencias ya citadas, existen multitud de trabajos publicados donde se estudian los efectos de alimentos, extractos o principios activos presentes en los alimentos.

Para demostrar efectos beneficiosos no basta con un solo trabajo de investigación, sino que son necesarios varios de ellos cuyos resultados apunten en la misma dirección.

Alimentos ricos en aminoácidos

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¿Cuáles de estos alimentos no deberían faltar en tu dieta?

La libre disposición de estos trabajos en internet puede provocar confusión entre la población que los consulta.

Porque para poder interpretar adecuadamente los resultados obtenidos en esos estudios es necesario un cierto bagaje en investigación.

Por ejemplo, la búsqueda de los efectos sobre la salud del jengibre en una base de datos especializada (Pubmed) devuelve más de 800 artículos, de los cuales más de 200 son revisiones.

Las conclusiones de una de ellas, de 2019, nos dice que son necesarios más estudios para determinar los beneficios del jengibre sobre las náuseas y los vómitos, el síndrome metabólico y el dolor.

Para evaluar otros beneficios del jengibre habría que leer el resto de artículos y revisiones. Dudo que todo aquel que habla en internet de las maravillas para la salud de este alimento lo haya hecho.

De hecho, posiblemente no haya leído ninguna.

Por lo tanto, es fundamental interpretar adecuadamente los resultados de la investigación para evitar generalizaciones incorrectas.

Sardinas

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Los beneficios de ciertos alimentos pueden ser confusos para los no especialistas.

Además, hay que ser especialmente cuidadosos con el lenguaje, porque un mal uso puede sugerir o dar a entender efectos beneficiosos no sustentados por la evidencia.

Dónde deben buscar información los no especialistas

Si queremos informarnos del uso terapéutico de los alimentos, extractos o principios activos, la Agencia Española del Medicamento y los Productos Sanitarios es la encargada oficialmente de autorizarlos con este fin.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) evalúa los efectos beneficiosos no terapéuticos de los alimentos y la Comisión Europea los publica en el registro de declaraciones de propiedades saludables.

A nivel divulgativo, las páginas institucionales de la OMS, la EFSA, el Ministerio de Sanidad, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) son fuentes fiables de información.

También lo son las de universidades o sociedades científicas libres de intereses.

A modo de conclusión, quien suscribe recomienda ignorar cualquier información que indique, sugiera o dé a entender que algún alimento tiene magníficos efectos sobre la salud.

Lo que sí está demostrado es que un patrón alimentario saludable es un factor importante para reducir el riesgo de enfermedades. Aunque aplicarlo al día a día requiere un gran esfuerzo, los resultados hacen que valga la pena.

*Ana Belén Ropero es profesora titular de nutrición y bromatología y directora del proyecto BADALI, web de Nutrición, de la Universidad Miguel Hernández.


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