Colin Kaepernick y Nike: conoce al deportista estadounidense más controversial del momento
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Colin Kaepernick y Nike: conoce al deportista estadounidense más controversial del momento

Elogiada por muchos, la campaña que protagoniza Kaepernick para Nike también generó fuertes reacciones en un sector de la sociedad estadounidense.
Por BBC Mundo
6 de septiembre, 2018
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Nike Ad

Twitter
La imagen de Kaepernick, en la campaña de Nike, con el mensaje “Cree en algo, incluso si eso significa sacrificar todo”, ha generado división de opiniones en Estados Unidos.

Si no has oído hablar de Colin Kaepernick es muy probable que lo hagas tarde o temprano.

Él es la imagen de la nueva campaña que el gigante de ropa deportiva Nike lanzó esta semana con motivo del 30º aniversario de su icónico lema “Just Do It” (Simplemente hazlo, en español).

Elogiada por muchos, la campaña también generó fuertes reacciones en un sector de la sociedad estadounidense, hasta el punto que en las redes sociales aparecieron varios usuarios quemando productos de la compañía.

Si su rostro no resulta familiar, tal vez lo sea la imagen de jugadores de fútbol americano con una rodilla en tierra mientras sonaba el himno nacional antes del comienzo de los juegos durante las dos últimas temporadas en la NFL.

Aviso de Nike

Getty Images
El lanzamiento de la campaña de Nike coincide con el comienzo de la temporada de la NFL.

Ese gesto ha sido repetido por atletas de muchos otros deportes.

Todos ellos han seguido el ejemplo de Kaepernick, quien en 2016 inició su protesta contra la injusticia racial y la violencia policial negándose a permanecer de pie durante el himno.

La postura terminó dividiendo el país y fue duramente criticada por el presidente Donald Trump, quien la considera como una grave falta de respeto a los símbolos patrios que los representan.

Teresa y Colin Kaepernick

Getty Images
Kaepernick y su madre adoptiva, Teresa, durante la presentación de un premio de televisión.

El mariscal de campo, ahora de 30 años, se encuentra desempleado desde marzo de 2017 cuando optó por finalizar su vínculo con el equipo con el que alcanzó la fama, los San Francisco 49ers, a los que llevó a la Super Bowl en 2013.

Ninguno de los otros 31 equipos de la NFL se interesó por sus servicios y es probable que Kaepernick se vea obligado a retirarse al tampoco encontrar trabajo para la temporada que comienza este jueves.

Muchos jugadores y analistas están convencidos de que su protesta formó parte de la decisión, por lo que el jugador denunció a los dueños de los equipos de confabular en su contra.

En agosto un tribunal indicó que hay suficiente evidencia para llevar el caso a juicio.

Orígenes

Nacido en Milwaukee de madre blanca y padre negro, Kaepernick tenía solo semanas cuando fue adoptado en el seno de una familia de piel blanca.

De niño, siempre estuvo expuesto a responder a preguntas sobre su origen y en muchas ocasiones la gente no creía que formara parte de la familia Kaepernick junto a sus padres adoptivos, Rick y Teresa, y los dos hijos biológicos que tenía la pareja.

“Fue a peor a medida que crecía y era más alto”, le dijo Kaepernick a la revista US Magazine en 2015.

Kaepernick en 2012

Getty Images
En 2013, Kaepernick guió a los 49ers a su primer Super Bowl desde 1995, pero nunca se pudo establecer como mariscal de campo titular en el equipo.

“En los vestíbulos de los hoteles, no importaba lo cerca que estuviera de mi familia. Alguien se acercaba a mí, por lo general un encargado nervioso, y me decía: ‘Perdone, ¿hay algo en lo que le pueda ayudar?'”, recordó durante la entrevista.

Kaepernick destacó en los deportes durante su educación secundaria y la Universidad de Reno, en Nevada, le ofreció una beca en 2006.

Fue durante su estadía en la universidad en la que estudio gerencia de negocios que conoció a compañeros con vidas muy diferentes a la de él, fomentando su interés en la historia de la comunidad afroestadounidense.

Pero su activismo salió a relucir y se hizo público muchos años después, en 2016, cuando su aureola de estrella se estaba desvaneciendo y había sido relegado como mariscal de campo suplente.

De las palabras a la acción

Su presencia en las redes sociales pasó de comentar temas relacionados con los deportes a mencionar a activistas como Malcolm X y figuras icónicas de origen afroestadounidense como el rapero Tupac Shakur, cuyo asesinato en 1996 todavía sigue sin resolverse.

También asumió una posición más firme sobre sus ideas desde que comenzó a salir con Nessa Diab, presentadora de un popular programa de radio de hip-hop y seguidora del movimiento Black Lives Matter (“Las vidas de ciudadanos negros importan”).

Kaepernick y sus compañeros durante el himno de los Estados Unidos.

Getty Images
La controversia creada por Kaepernick al arrodillarse durante el himno tuvo repercusión en la Casa Blanca, defendido por Barack Obama y criticado por Donald Trump.

Los mensajes de Kaepernick fueron cada vez más frecuentes y más directos, comentando en una ocasión en Twitter que “estamos siendo atacados” tras la muerte de dos personas de raza negra por parte de la policía en dos incidentes aislados.

Sus palabras no tuvieron mucha repercusión, pero todo comenzó a cambiar cuando el 26 de agosto de 2016 fue fotografiado sentado en el banquillo mientras se entonaba el himno nacional durante un juego de pretemporada.

No me voy a parar para demostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a las personas negras y gente de color“, le dijo Kaepernick al sitio de internet de la NFL.

“Para mí, esto va más allá del fútbol americano y sería egoísta de mi parte mirar hacia otro lado. Los cuerpos están en la calle”.

“No busco una aprobación. Tengo que estar por las personas que son oprimidas. Si me quitan el fútbol americano, mis patrocinadores, sabré que he hecho lo correcto”, aseguró.

Trump durante una ceremonia en la casa blanca

Getty Images
Para Trump, los jugadores que protestan ante el himno y la bandera deben ser despedidos.

Ese gesto generó división de opiniones y algunos lo acusaron de no respetar la memoria de los soldados muertos.

Otros utilizaron el hecho que se había criado en una familia privilegiada para menospreciar su posición en contra de la opresión contra la población negra.

Incluso llegaron a decir que simplemente se trataba de un jugador que había caído en desgracia desesperado por llamar la atención.

Hasta su madre biológica, Heidi Russo dijo que le “había faltado el respeto al país”.

Efecto multiplicador

En el siguiente partido, Kaepernick se arrodilló durante el himno junto a su compañero Eric Read.

Esa misma noche Jeremy Lane, de los Seattle Seahawks, también se negó a pararse y cada semana se fueron sumando más jugadores a la protesta.

La controversia enfureció a Trump, quien en un discurso en la Casa Blanca exigió que quienes se negaban a pararse durante el himno fueran despedidos.

Juego de béisbol

Getty Images
El gesto también se vio en otros deportes como en el baloncesto, el fútbol y el béisbol.

El mandatario se refirió a los jugadores como “hijos de p…”.

En lugar de apaciguar la protesta, ésta se multiplicó hasta el punto que la revista Time dedicó su portada a la imagen de Kaepernick arrodillado.

Sin embargo, los jugadores no contaron con el respaldo incondicional de los dueños de los 32 equipos de la NFL, ninguno de origen afroestadounidense y muchos de ellos seguidores de Trump.

Y desde que optó por desvincularse de San Francisco en 2017, Kaepernick permanece sin equipo.

Kaepernick y Nessa en un partido del Abierto de Estados Unidos de tenis.

Getty Images
La novia de Kaepernick, Nessa,Diab, es defensora del movimiento “Black Lives Matters”.

Sin embargo, su imagen en lugar de desvanecerse, está muy presente, a través de colaboraciones con organizaciones de caridad o seminarios en los que combina sesiones de la historia afroestadounidense con consejos de cómo actuar en caso de interacción con la policía.

Y ahora toma más fuerza gracias a la campaña de Nike, cuyo lema (“Cree en algo, incluso si eso significa sacrificar todo”), es considerado una clara referencia a su historia.


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Cuartoscuro

Con AMLO, matan al menos a un policía a diario; van 1,288 agentes y militares asesinados

Casi el 50% de todos los asesinatos se concentran en seis estados: Guanajuato, Edomex, Chihuahua, Guerrero, Michoacán y Veracruz. Para los militares el estado más peligroso es Tamaulipas.
Cuartoscuro
29 de julio, 2021
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Magali y su compañero Rigoberto estaban en su turno habitual de trabajo la tarde del pasado sábado 3 de julio. Su orden de trabajo era la de realizar un patrullaje alrededor de un popular supermercado ubicada cerca del centro de Manzanillo, Colima. Ambos se desempeñaban como policías municipales.

De pronto un vehículo color negro se les emparejó. Desde el interior dos civiles armados les dispararon en múltiples ocasiones. Todo en apenas unos segundos. Los agentes no tuvieron ni la oportunidad de defenderse. Las amenazas de un inminente asesinato de policías, escritas en cartulinas y colocadas unas horas antes en la ciudad por un grupo criminal, se habían cumplido… a plena luz del día.

Un día mas tarde, pero esta vez en Guaymas, Sonora, el comandante de la policía municipal José Martín “N”, fue asesinado justo cuando salía de su domicilio para dirigirse a la estación de trabajo. Sujetos que hasta la fecha no han sido identificados le dispararon mientras se disponía a arrancar su vehículo. 

Estos son apenas tres ejemplos recientes de otro rostro de la violencia en México: el asesinato, todos los días, de policías y agentes de seguridad de cualquier nivel de gobierno.

Datos oficiales obtenidos por Animal Político a través de solicitudes de transparencia, e informes de la organización civil Causa en Común, revelan que tan solo en lo que va del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido asesinados en el país 1 mil 288 policías locales, elementos de la Guardia Nacional, y efectivos del Ejército que participaban en operaciones contra el crimen organizado.

Se trata, en promedio, de 1.4 asesinados cada 24 horas en el actual sexenio. Dicho de otra forma: todos los días asesinan entre uno o dos policías en México.

Del total de agentes caídos, 1 mil 249 eran policías estatales, municipales o ministeriales. A ellos se suman 22 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y 17 efectivos de la Guardia Nacional.

Con excepción del estado de Campeche, todas las entidades federativas han registrado en su territorio homicidios de policías y soldados a manos de los criminales, aunque casi el 50% de los casos se concentran en apenas seis entidades del país.

Guanajuato lidera y por mucho la incidencia de asesinatos de policías. En su territorio han caído 194 agentes. Eso significa que uno de cada siete asesinatos de agentes de seguridad en el actual sexenio ha ocurrido en dicha entidad federativa, sacudida por la guerra entre grupos criminales rivales. 

Cabe señalar que entre los asesinatos registrados en Guanajuato se encuentran los de dos efectivos de la Guardia Nacional (GN).

El Estado de México es la segunda entidad con más policías caídos con 92 en total, entre los que se encuentra un efectivo de la GN. Después se ubica Chihuahua con el asesinato de 87 uniformados, todos ellos de nivel estatal o municipal. Guerrero registra, por su parte, 85 casos entre los que se encuentra el asesinato de cuatro militares de la Defensa Nacional, y un efectivo de la Guardia Nacional.

Michoacán es otra entidad con 85 policías caídos, entre los que figuran cinco soldados del Ejército Mexicano y otro militar adscrito a la Guardia Nacional. El último estado de la lista de seis que concentran la mitad de todos los casos es Veracruz con una cifra de 76 uniformados y agentes caídos.

Muy cerca de esos registros se encuentra también el estado de Jalisco con un total de 69 policías que han perdido la vida en circunstancias violentas en su territorio; entre las víctimas figuran dos elementos de la Guardia Nacional, un efectivo del Ejército, y el resto son policías locales.

Las otras entidades con más de 50 policías asesinados en su territorio son Ciudad de México con 55 casos, Zacatecas con 52, y Sonora con un total de 51.

En el otro extremo de la lista está Campeche que no registra ni un agente de seguridad asesinado. Después están Aguascalientes y Yucatán con solo un caso cada una de ellas, y Baja California Sur con tres homicidios. Nayarit reporta cinco asesinatos y Tlaxcala un total de siete.

Emboscadas y alto poder

Muchos de los policías que han sido asesinados en los últimos años en el país son víctimas de ataques sorpresivos, en los que generalmente son emboscados y donde en ocasiones no han tenido ni la oportunidad de defenderse. También es frecuente que los criminales cuenten con armamento de mayor calibre en esos ataques.

Uno de los peores ataques ocurrió apenas el pasado 18 de marzo cuando 13 policías estatales (ocho pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública estatal y cinco agentes ministeriales) fueron asesinados en la localidad de Coatepec Harinas, al sur del Estado de México.

La emboscada se presentó cuando el convoy de cuatro vehículos en el que viajaban los agentes fue atacado desde los costados al transitar por una zona montañosa. Los agresores, presuntos integrantes del Cártel de La Familia Michoacana, colocaron además un vehículo a mitad del camino para bloquear un posible escape. Fueron más de 100 disparos los que realizaron los criminales.

Otro ataque de proporciones similares se registró el 14 de octubre de 2019 – también en el actual sexenio en Aguililla, Michoacán. De manera similar los criminales, con armas de alto poder, atacaron sorpresivamente un convoy de la policía estatal cuando se dirigía a un operativo. El saldo final de la agresión fue de 14 elementos que perdieron la vida.

Además de asesinar a los agentes, los criminales todavía se tomaron el tiempo de dejar cartulinas con amenazas en los vehículos oficiales que balacearon.

Tamaulipas, Michoacán y Guerrero: letal para militares

Tamaulipas no figura en la lista de entidades donde asesinan a más policías pero sí es, con claridad, el estado más peligroso para elementos del Ejército. Nueve efectivos de la Defensa Nacional que participaban en operaciones de combate al narcotráfico y crimen organizado han sido asesinados en su territorio.

Se trata de prácticamente la mitad de los 22 efectivos de las Fuerzas Armadas en activo asesinados a manos de los criminales en el actual sexenio.

Después se ubica Michoacán que concentra cinco casos de militares asesinados. Entre esos casos destaca el asesinato ocurrido apenas el pasado 15 de mayo de dos soldados en el municipio de Aguililla. El crimen ocurrió cuando los militares fueron emboscados por sujetos armados mientras realizaban un operativo de vigilancia en la localidad de Las Hilguerillas. Otro militar más resulto herido, pero consiguió sobrevivir.

El ataque en contra de estos soldados ocurrió en un contexto de una fuerte disputa entre dos grupos del crimen organizado, que incluso ha ocasionado el aislamiento de algunas comunidades y el secuestro de varios caminos.

Guerrero es la tercera entidad con más soldados asesinados por los criminales con cuatro casos. De ellos tres fueron asesinados en un solo evento en el municipio de Leonardo Bravo cuando, al igual que en el caso de Aguililla, un convoy del Ejército fue emboscado durante un operativo de quema de enervantes.

Otros estados que han registrado asesinatos de soldados en su territorio son Jalisco, Quintana Roo, Sonora y Tabasco.

Hay elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional desplegados en este tipo de operativos que han fallecido, pero de manera accidental. Uno de esos casos ocurrió la mañana del pasado 21 de febrero de este año en el municipio de Emilio Zapata en Veracruz cuando una aeronave Learjet de la Fuerza Aérea se desplomó minutos después de despegar del aeropuerto de El Lencero. El saldo fue de seis militares que perdieron la vida.

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