Denuncias y juicios pendientes: Qué sigue para Duarte y por qué Guatemala es clave en el proceso
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Denuncias y juicios pendientes: Qué sigue para Duarte y por qué Guatemala es clave en el proceso

Al exgobernador de Veracruz le restan dos procesos abiertos y otros casos que podrían llegar a juicio pero bajo ciertas condiciones.
Cuartoscuro Archivo
28 de septiembre, 2018
Comparte

Con la sentencia condenatoria por lavado de dinero y asociación delictuosa, dictada el pasado miércoles en contra de Javier Duarte, concluyó la fase principal del proceso penal que la PGR promovió en su contra por el uso de empresas fantasma. Sin embargo, sobre el exgobernador de Veracruz aún pesan casos pendientes que podrían traducirse en nuevos procesos y condenas.

¿Qué sigue para Javier Duarte? A continuación se desglosa lo que está pendiente. Primero los juicios ya abiertos y en curso, luego las órdenes de aprehensión ya concedidas por jueces pero que no se han ejecutado, además de las investigaciones que involucran a su gobierno y que aún no han sido consignadas.

Toda la información que se incluye fue proporcionada por autoridades locales y federales relacionadas con los procesos, así como por la defensa del exmandatario.

Los juicios abiertos

  • El federal: última etapa

En contra del exgobernador de Veracruz se han abierto tres procesos penales hasta ahora. Uno de ellos era el promovido por la PGR por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa y por el cual fue sentenciado el miércoles pasado a nueve años de prisión (4 años y medio por lavado y 4 años y medio por asociación delictuosa). También se ordenó el decomiso de 40 bienes y el pago de 58 mil pesos de multa.

Aunque la sentencia fue pactada entre las partes el caso aun no está cerrado. Tanto los abogados de Duarte como la víctima (que en este caso es la Secretaría de Hacienda) tienen un plazo de cinco días hábiles para presentar alguna apelación. Ricardo Reyes Retana, abogado de Duarte, dijo que revisarán si existe algún elemento en contra del cual presenten una inconformidad.

Si el plazo de cinco días transcurre sin novedad, se considera que la sentencia queda firme y entonces se convocará otra audiencia ante un juez denominado “de ejecución”, el cual definirá en qué centro penitenciario debe cumplir Duarte su sentencia.

Cabe señalar que la condena de cárcel impuesta al exgobernador no puede ser cambiada – de momento – por una medida alternativa. Esto ya que se rebasó el límite de cuatro años como máximo de sentencia para tener derecho a ello y porque además el lavado de dinero entra en un catálogo de ilícitos que, de acuerdo con el Código Penal, no son canjeables por ninguna otra medida que no sea la cárcel.

Sin embargo cuando Duarte cumpla la mitad de la pena que se le impuso, es decir cuatro años y medio (de los que le faltan tres años porque a lleva año y medio preso), el exgobernador podrá solicitar el beneficio de la libertad condicional, es decir, cumplir la otra parte de su pena en libertad, y con una medida alternativa como puede ser un brazalete electrónico.

El otorgamiento de dicha medida dependerá de que se cumplan todos los requisitos que establece el artículo 137 del Código Nacional de Procedimientos Penales. Si para el momento en que se presente esa solicitud Duarte está sentenciado por otro caso, esto podría cancelar la concesión del beneficio.

  • Los dos procesos locales: cerca de la mitad

Los otros dos procesos que ya están en curso en contra del exgobernador son los que promovió la Fiscalía de Veracruz ante un juez local de Ciudad de México. Uno de ellos por el uso ilegal de un helicóptero y el otro por el presunto desvío de 200 millones de pesos que estaban etiquetados para obras hidráulicas.

El pasado 20 de mayo el juez, Júpiter López, consideró que había elementos suficientes para vincular a Duarte a proceso en ambos casos y ordenó un plazo de seis meses para culminar con las investigaciones. Esto significa que a finales de noviembre próximo el Ministerio Público tendrá que presentar la acusación formal.

El fiscal de Veracruz, Jorge Winckler, adelantó a Animal Político que por ambos procesos el Ministerio Público solicitará al juez una condena de al menos 15 años de cárcel.

Al igual que en el caso federal, Duarte también tiene la posibilidad de declarase culpable para buscar sentencias reducidas y no llegar a juicio oral.

Las órdenes de aprehensión congeladas

En contra del exgobernador de Veracruz hay dos órdenes de aprehensión que hasta el día de hoy no se han podido ejecutar, por lo que tampoco han arrancado los procesos correspondientes.

Una de las órdenes es por delitos electorales y la concedió un juez federal a petición de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE). Esto luego de que se responsabilizó a su administración de haber retenido ilegalmente recursos etiquetados para el órgano electoral local, lo que puso en riesgo la realización correcta de elecciones.

La otra orden es por desaparición forzada, delito considerado como grave y de lesa humanidad. Esta orden la concedió un juez de Veracruz a petición de la fiscalía y está relacionada con la presunta desaparición sistemática de personas que llevaban a cabo policías estatales en la administración de Duarte.

El motivo por el cual no se han podido ejecutar estas órdenes es porque dichos casos no se incluyeron originalmente en la solicitud de extradición presentada a Guatemala en abril de 2017. Y los tratados de extradición, como el firmado con el país centroamericano, indican que la persona solo debe ser juzgada por los ilícitos por los cuales fue entregada.

La alternativa que tiene México es solicitar a Guatemala una excepción y si se concede, las órdenes pueden ejecutarse. En el caso de la orden por desaparición forzada, la Fiscalía de Veracruz promovió desde hace varios meses la petición ante la PGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para que oficialmente presenten el requerimiento. Hasta ahora no se conocen los resultados.

El Senado de la República emitió ayer un exhorto oficial dirigido a la PGR y a la SRE para que se agilice esta petición.

Investigaciones en curso: los 60 mil millones denunciados por la ASF

Tanto la PGR como la Fiscalía de Veracruz sostienen que tienen carpetas de investigación abiertas vinculadas con Javier Duarte, pero de las que – por reserva de las investigaciones – no se pueden dar mayores detalles.

Los casos que sí se conocen públicamente son las denuncias penales que la Auditoría Superior de la Federación ha presentado ante la PGR por la desaparición de recursos federales en la administración de Duarte. Un reporte especial publicado por los auditores en febrero pasado, señaló que eran más de medio centenar de denuncias las presentadas por el posible desvío de 61 mil millones de pesos.

La PGR informó a Animal Político que el estatus oficial de estas denuncias que dieron pie a la apertura de averiguaciones previas y carpetas de investigación es “en integración”, es decir, que las indagatorias no han concluido. Aunque las denuncias no son en contra de Duarte sino de su administración, el exgobernador podría resultar implicado si así lo arroja la indagatoria.

El obstáculo para estos casos es que aun cuando la PGR los consigne a un juez y Duarte figure entre los implicados, se tendría que solicitar a Guatemala autorización para abrir nuevos procesos al exgobernador, sin la garantía de que dicho aval se conceda.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Kate McHenry

'La pérdida de olfato por coronavirus hizo que la carne me sepa a gasolina'

Un fenómeno llamado parosmia ha dejado a algunos sobrevivientes de coronavirus en un mundo de esencias distorsionadas.
Kate McHenry
31 de agosto, 2020
Comparte

Perder la facultad de oler y degustar son dos síntomas asociados a la COVID-19.

Mientras muchos han recuperado sus sentidos, otros sufren un fenómeno llamado parosmia en el que tienen los sabores y olores distorsionados.

Para Kate McHenry, el agua de la pila deja un hedor horrible. Eso, junto a otro desagradable olor que destila al ducharse, significa que incluso el aseo se ha convertido en algo que debe enfrentar.

“Mi champú favorito tiene ahora el olor más asqueroso del mundo”, dijo McHenry.

Tras caer levemente enferma en marzo, esta inglesa de 37 años fue incapaz de oler algo durante cuatro semanas. Su sentido regresó poco a poco, pero a mediados de junio las cosas “empezaron a oler muy raras” y fueron reemplazadas por un “hedor químico horrible”.

Este hecho ha cambiado la vida de McHenry. Ha perdido peso, tiene ansiedad y añora el placer de comer, beber y socializar. Su problema es tan fuerte que este hedor le desborda incluso en lugares donde simplemente se cocina comida.

Le aterra pensar que ha perdido el sentido de olfato para siempre.

Kate McHenry y su pareja Craig Gordon.
Kate McHenry

Kate se siente culpable cuando su pareja le pregunta qué le apetece comer.

“Me encanta las buenas comidas, salir a restaurantes y beber con amigos, pero todo eso se ha ido. La carne me sabe a gasolina y el prosecco a manzana podrida. Si mi novio Craig se come un curry el olor es horrible. Le sale de sus poros y es difícil estar cerca de él”.

“Me entristezco cuando cocino en las tardes. Craig me pregunta qué quiero comer y me siento mal porque no hay nada que me apetezca. Sé que todo tendrá un sabor horrendo. Me asusta quedarme así para siempre”.

Comida que McHenry puede comer.

Kate McHenry
La pasta con queso es uno de los pocos platos que McHenry puede tolerar.

Las personas con covid-19 pueden perder su sentido del olfato porque el virus daña los nervios terminales de sus narices.

La parosmia puede producirse cuando esos nervios se regeneran y el cerebro es incapaz de identificar debidamente el olor real de algo.

Esta condición está habitualmente vinculada a los resfriados comunes, la sinusitis y las lesiones en la cabeza. Los que los sufren describen oler a quemado, humo de cigarro o carne podrida. En algunos casos el olor es tan fuerte que induce al vómito.

Aunque los profesionales reconocen que la parosmia es un signo de recuperación del olfato, para algunas personas puede tardar años en pasar.

Pasquale Hester

Pasquale Hester
Pasquale Hester afirma que lidiar con la parosmia le quita fuerzas.

Lavarse los dientes con sal

Para Pasquale Hester, también de Inglaterra, la pasta de dientes es uno de sus peores enemigos.

El gusto químico que desprende le produce tantas arcadas que ha empezado a lavarse los dientes con sal, que sabe normal para ella.

Como muchos otros afectados por coronavirus, pasaron semanas hasta que mejoró su sentido del olfato. Pero entonces comió curry por su cumpleaños en junio y se dio cuenta de lo distorsionado que estaba su gusto.

“Escupí la comida porque sabía a pintura. Algunas cosas se toleran mejor. El café, el ajo y la cebolla son lo peor. Puedo comer judías verdes y queso. Lo que me está pasando me afecta. No se lo desearía ni al peor enemigo”, dice Hester.

Lo que comer Pasquale Hester

Pasquale Hester
Un plato de judías verdes y queso es de lo poco que Pasquale puede comer.

Brooke Jones empezó con síntomas en abril y dio positivo por covid-19 una semana más tarde. Describe casi todo lo que huele como “carne podrida con algo sacado de una granja”.

Esta estudiante de 20 años hizo una lista de comida que puede tolerar: gofres tostados, pepino y tomate. Lo demás le disgusta.

“Trato de imaginarme el sabor de las cosas. Si como comida china, incluso si no sabe tan bien, me convenzo de que en realidad no está tan mal”.

Brooke Jones

Brooke Jones
Brooke Jones perdió el sentido del gusto y del olfato.

Impacto psicológico

Se desconoce el número de infectados por covid que han tenido parosmia, pero se estima que cientos de miles han perdido el olfato o gusto de forma temporal.

La profesora Claire Hopkis, presidenta de la Sociedad Rinológica Británica, advierte que hay una “creencia incorrecta generalizada” de que la pérdida de olfato por el virus es a corto plazo”.

“Sí, hay una gran probabilidad de recuperación, pero también muchas personas que perderán este sentido por un período largo de tiempo y ese impacto se está infravalorando“, agrega la especialista.

El olfato juega un rol importante en la memoria, el estado de ánimo y las emociones. Aquellos que sufren alguna disfunción se sienten recluidos.

“Cuando intento explicarlo, algunos piensan que es gracioso. Sé que las secuelas del coronavirus pudieron ser mucho peores, pero me afecta y asusta que nadie es capaz de confirmar si mejorará”, confiesa Jones.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=Zh_SVHJGVHw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.