Mecanismo de Protección recibe 75 mdp para terminar 2018; defensores acusan que es insuficiente
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Mecanismo de Protección recibe 75 mdp para terminar 2018; defensores acusan que es insuficiente

Periodistas y defensores de derechos humanos, beneficiarios del Mecanismo de Protección, a cargo de la Secretaría de Gobernación, denuncian que no hay recursos suficientes para que opere, por lo que las medidas de seguridad de más de 700 personas están en riesgo.
Cuartoscuro
20 de septiembre, 2018
Comparte

Defensores de derechos humanos y periodistas denunciaron que más de 700 personas beneficiarias del Mecanismo de Protección del gobierno federal para proteger su seguridad están a punto de quedarse sin apoyo.

En conferencia de prensa, integrantes del Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas en México denunciaron que actualmente 702 personas son beneficiarias de él, sin embargo, el presupuesto con el que cuentan para su funcionamiento solo alcanza el mes de septiembre.

Los denunciantes señalaron que este es el segundo año consecutivo en el que el Gobierno Federal “no ha etiquetado el recurso necesario para garantizar la implementación de las medidas de protección y, contrario a ello, desde 2016 tuvo un decremento presupuestal de 77%”.

En caso de que el gobierno federal no aporte los recursos necesarios para que el Mecanismo pueda continuar funcionando, serían retiradas más de 3 mil 500 medidas de protección para los 702 beneficiarios.

Araceli Domínguez, integrante del Consejo Consultivo, señaló que en México “la política del Estado es de desprecio hacia la labor de periodistas y de defensa de derechos humanos, pues frente a la crisis de violencia que enfrentamos, es indiferente”.

Por su parte, Leopoldo Maldonado, de la organización Artículo 19, denunció que existe “falta de voluntad” del gobierno del presidente Enrique Peña y la Secretaría de Gobernación, a quienes acusó por no acompañar ni dar una debida atención a las víctimas.

Cynthia Valdéz de Periodistas para la Paz, quien también es integrante del Mecanismo, señaló que es necesario, además, que las autoridades informen cómo utilizan los recursos asignadas.

“Transparentar el gasto implica mejorar sus deficiencias, ya que no contempla las realidades de quienes buscan protección”, dijo.

Los denunciantes expresaron su preocupación ante esta “omisión gubernamental que pone en riesgo la vida e integridad física y emocional de cientos de personas defensoras de derechos humanos y periodistas, quienes vieron truncada su labor, luego de agresiones físicas, intentos de asesinato, amenazas de muerte, campañas de difamación, desaparición, feminicidios, entre otros tipos de agresión”.

Asimismo, destacaron, en la mayoría de los casos hay impunidad “lo que hace permisible la prevalencia, incremento y agudización de las agresiones contra quienes ejercemos la defensa de los derechos humanos y/o el periodismo”.

El Consejo Consultivo del Mecanismo exigió a las autoridades federales destinar el presupuesto necesario para que las medidas de seguridad continúen operando, que asigne más personal para la atención de víctimas y que cumpla cabalmente con la Ley de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Para los meses de octubre, noviembre y diciembre, el presupuesto con el que contará el Fideicomiso para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para brindar apoyo a los 702 beneficiarios del Mecanismo será de 78 millones de pesos pesos.

Durante la conferencia, Lucía Lagunes, integrante de la organización Comunicación e Información de la Mujer (Cimac) informó que, para que lo que resta del 2018 se mantengan las medidas de protección el gobierno asignó 75 millones de pesos, que se suman a los 3 millones 745 mil pesos que tenía como saldo disponible el Mecanismo.

Sin embargo, dijo, “esto no resuelve el problema de fondo, que es que el Estado debe garantizar que periodistas y personas defensoras de derechos humanos puedan hacer su trabajo sin jugarse la vida”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
Getty Images
6 de septiembre, 2021
Comparte

Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

Getty Images
Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

Getty Images
Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

Getty Images
La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

Getty Images
La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.