La pareja de pingüinos gay que secuestraron a una cría que los padres habían abandonado

Un dramática situación se vivió en un zoológico de Dinamarca, en el que dos parejas de pingüinos se enfrentaron por la custodia de una cría. La trama incluye abandono, secuestro, altercados y, al parecer, un final feliz para todos.

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Como cualquier padre, los pingüinos defienden ferozmente a sus crías. Getty
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La disputa por el bebé pingüino alteró la paz en el zoológico de Odense.

Hay drama familiar en un zoológico de Dinamarca.

Los implicados en la trama son una pareja de pingüinos gay, un bebé pingüino y sus padres, acusados de abandonarlo.

Los hechos ocurrieron en la ciudad de Odense y una cuidadora del zoológico tuvo que intervenir para evitar que la situación terminara en tragedia.

Todo comenzó el martes 24 de septiembre cuando la pareja de pingüinos gay secuestraron al pequeño ante un descuido de sus padres.

“Creo que la hembra había salido a bañarse, así que era el turno del macho de cuidar a la cría”, le dijo Sandie Hedegard, cuidadora del zoológico, a la cadena de televisión danesa DR.

Según el relato de Hedegard, ante un descuido del padre, a la pareja de pingüinos gay les dio lástima ver al bebé abandonado y decidieron quedarse con él.

“Yo esperaba que los padres llegaran y exigieran que devolvieran a su hijo”, cuenta Hedegard. “Pero el macho deambulaba como si no tuviera un hijo, aunque la hembra sí parecía buscarlo un poco”.

En todo caso, al día siguiente los padres por fin reaccionaron y emprendieron el rescate de su hijo.

Un video grabado por Hedegard muestra el dramático momento en el que los padres se enfrentan a los secuestradores para recuperar a su hijo.

En las imágenes se ve a los pingüinos graznando y agitando sus aletas ferozmente, mientras los secuestradores parecen tratar de ocultar a la cría.

Todo ello ocurre mientras otros pingüinos observan la escena.

Después de unos instantes, Hedegard interviene y toma a la cría para devolvérsela a sus padres.

Pero el final no fue del todo triste para la pareja gay.

Ante su imposibilidad pero evidentes ganas de tener un hijo, Hedegard tomó el huevo de una madre pingüino que no era capaz de empollarlo y se lo entregó a la pareja para que fueran sus padres adoptivos.

Por ahora la calma volvió al zoológico de Odense, aunque no se sabe si los padres del pequeño recapacitarán luego de esta amarga experiencia.


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