#SemáforoEconómico: La productividad laboral sigue estancada en México

La falta de mejoría en la productividad laboral de México refleja las disparidades encontradas en el país. Distintos sectores económicos, por ejemplo, tienen rendimientos variados.

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Cuartoscuro Archivo

A pesar de que en la comparación trimestral la productividad laboral tuvo un crecimiento positivo, es el tercer trimestre consecutivo en el que se registran tasas de crecimiento negativas en términos anuales para el indicador. Se ha observado un estancamiento en la productividad durante los últimos años; en el último año, la tasa de crecimiento promedio anual ha sido 0.0%, mientras que la tasa promedio durante los últimos 5 años ha sido 0.7%, y 0.3% en la última década.

El pasado lunes 10 de septiembre se publicó el Índice Global de Productividad Laboral de la Economía (IGPLE) para el segundo trimestre de 2018. En el segundo trimestre del año, la productividad decreció 0.3% al compararla con el nivel observado en el segundo trimestre de 2017. Sin embargo, respecto al primer trimestre de 2018, se observó un crecimiento de 0.1%.

La organización México, ¿cómo vamos? (MCV) considera la tasa anualizada para evaluar el desempeño de la productividad laboral mexicana. Con la tasa observada de 0.1% trimestral, la tasa anualizada, la cual mide cuánto crecería la productividad laboral del país si cada trimestre del año creciera a la misma tasa trimestral, es de 0.5%. Este crecimiento queda muy por debajo de la meta establecida por MCV, de 4.8% anualizada, por lo que el #SemáforoEconómico de productividad laboral está en rojo.

El crecimiento de la productividad laboral es dispar entre las diferentes actividades económicas. En la comparación anual, la productividad en las actividades primarias, las cuales comprenden agricultura, ganadería y pesca, creció 0.3% respecto al segundo trimestre de 2017. Sin embargo, la productividad en las actividades secundarias, que incluyen a las industrias manufactureras y la minería (incluyendo la petrolera) decreció 2.0% respecto al año pasado, tendencia que se ha mantenido en los últimos 14 trimestres. Finalmente, la productividad del sector terciario, que engloba las actividades económicas enfocadas a servicios, creció a una tasa de 0.3% anual.

La falta de mejoría en la productividad laboral de México refleja las disparidades encontradas en el país. Distintos sectores económicos, por ejemplo, tienen rendimientos variados en la materia; mientras que la productividad de las empresas constructoras creció 3.7% anual durante el segundo trimestre del año, la productividad en las industrias manufactureras decreció a un ritmo de 0.7% en el mismo periodo, al igual que la productividad en las actividades de comercio al por mayor, donde la productividad cayó 0.5% respecto al segundo trimestre del año pasado.

Son también evidentes las disparidades a nivel estatal. Mientras que, al primer trimestre de 2018, estados como Baja California y Baja California Sur producen 366 y 283 pesos, respectivamente, por cada hora trabajada, en Yucatán el valor de lo producido por un trabajador promedio en una hora de trabajo es de 83 pesos, y en Zacatecas se producen 75 pesos por hora.

En los últimos años, se ha generado una cantidad importante de empleos formales en el país; en los primeros 8 meses del 2018, se han generado 644 mil 978 empleos formales. Sin embargo, si el crecimiento de la productividad laboral se mantiene estancado, la economía del país no podrá aprovechar el potencial total de estos empleos. Es necesario impulsar la productividad laboral de manera que se pueda producir más con los mismos recursos, llevando a un crecimiento alto y sostenido de la economía mexicana.

Para lograr este objetivo existen varias propuestas, entre las cuales están la inversión en proyectos de infraestructura y la mejora del sistema educativo del país. Sin embargo, una condición fundamental para que los esfuerzos para mejorar la productividad tengan éxito es la reforma de las instituciones y políticas que llevan a una mala asignación de los recursos económicos del país. Como menciona Santiago Levy en su libro más reciente, Esfuerzos mal recompensados: la elusiva búsqueda de la prosperidad en México, son necesarias reformas al sistema de seguridad social de México y a la política fiscal, de manera que sean los sectores productivos los que crezcan y atraigan más recursos humanos y de capital.

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