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Cuartoscuro

UNAM identifica y expulsa a 18 estudiantes por agresiones contra alumnos en Rectoría

El rector Enrique Graue dijo a través de un comunicado que se identificó a tres grupos de porros gracias a las imágenes y videos del momento de la agresión.
Cuartoscuro
4 de septiembre, 2018
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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificó a los “grupos porriles” que atacaron estudiantes del CCH Azcapotzalco y otros planteles de la UNAM, que se manifestaban este lunes en la explanada de la Rectoría

Se trata de 16 hombres y dos mujeres; nueve estaban inscritos a los planteles de CCH Azcapotzalco; uno al CCH Naucalpan; uno a la Facultad de Filosofía y Letras; dos a la Facultad de Ingeniería; uno a la FES Cuautitlán (Veterinaria); dos de la FES Acatlán (Arquitectura y Derecho); otro más de la FES Zaragoza (en Enfermería) y uno a la FES Iztacala.

En un comunicado señalaron entre los agresores a los grupos conocidos como “Treinta y dos”, del CCH Azcapotzalco; “3 de marzo”, del CCH Vallejo; la “Federación de Estudiantes de Naucalpan”, y otras organizaciones “de vándalos”.

Éstos, dijeron “son grupos de provocadores que obedecen a intereses ajenos a la Universidad y que, evidentemente, pretenden desestabilizarla creando un clima de inseguridad e incertidumbre”.

Los agresores fueron identificados gracias a imágenes de la prensa, filmaciones recibidas y de las imágenes de vigilancia universitaria.

El rector Enrique Graue informó que ya presentó las denuncias correspondientes ante las autoridades y que firmó la expulsión definitiva de 18 estudiantes, las cuales espera sean ratificadas por el Tribunal Universitario.

Agreden a estudiantes del CCH Azcapotzalco frente a Rectoría; Procuraduría reporta 4 lesionados

Señaló que continuarán con el proceso de identificación de más agresores. Dijo que también se han identificado personas ajenas a la UNAM, sobre éstas se pondrán a disposición de las autoridades las evidencias para la presentación de las denuncias penales correspondientes.

Las agresiones dejaron 14 estudiantes heridos, dos de ellos de gravedad: Emilio Aguilar Sánchez, alumno de la Escuela Nacional Preparatoria número 6, y Joel Meza García, de la Facultad de Filosofía y Letras. Ambos son atendidos en el IMSS.

Graue pidió a la comunidad universitaria no caer en provocaciones y agregó que las autoridades universitarias están abiertas al diálogo

para dar solución a los problemas planteados por los estudiantes en los distintos planteles de la Universidad.

También dijo que exige el esclarecimiento del asesinato de Miranda Mendoza Flores, alumna del CCH Oriente.

Estudiantes plantean nuevas acciones

Este martes, casi 500 estudiantes de la Facultad de Filosofía, Economía y Ciencias Políticas demandaron solución a la violencia y castigo para los responsables de las agresiones cometidas la víspera contra estudiantes del CCH Azcapotzalco, algunos de los cuales se encuentran graves.

Los estudiantes de los planteles Azcapotzalco y Sur del CCH se manifestaban en Rectoría este lunes cuando un grupo de jóvenes, quienes portaban jerseys con los colores del escudo de la UNAM, y dispersaron a los manifestantes con piedras, palos y petardos.

Estudiantes de diversas facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunciaron las acciones que tomarán en los siguientes días, como parte de las protestas y el paro de labores en al menos 22 planteles de la institución.

Convocaron a una marcha este miércoles 5 de septiembre a las 13:00 de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales a la Rectoría. A esta movilización están convocados alumnos de otras facultades, escuelas y preparatorias de la UNAM.

“No más comunicados de prensa con condenas a hechos de violencia en la UNAM, sí a soluciones reales”, afirmó el estudiante Rodrigo Gillot, a nombre de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

El estudiante informó también que durante la Asamblea realizada esta mañana, se acordó ampliar de 48 a 72 el paro que mantienen estudiantes de Políticas y, que se realizará una nueva Asamblea el próximo viernes 7 de septiembre.

El Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), que también se sumó al paro de 48 horas, producirá material audiovisual que documente las acciones que se llevarán a cabo durante el paro y marchas en las diferentes facultades, desde la perspectiva estudiantil.

 

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G. D. Olmo

Crisis en Venezuela: Guanta, la ciudad invisible que vive bajo una nube tóxica

Los habitantes de Guanta, junto al Parque Nacional Mochima, una de las maravillas de la costa venezolana, viven expuestos a la contaminación que emite una fábrica de cemento propiedad del Estado situada en las inmediaciones. Las infecciones respiratorias son frecuentes allí.
G. D. Olmo
13 de agosto, 2019
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Guanta está allí. Aunque apenas se la ve.

Desde el mirador de El Morro, situado en el otro frente de la bahía, las luces de sus farolas titilan bajo una nube situada a baja altura.

Es una nube distinta a las demás, más espesa, más pesada.

Si se sigue el rastro con la mirada, la vista intuye la fuente que la emite, la planta cementera de Pertigalete, situada a pocos kilómetros de Guanta y en la zona del Parque Nacional Mochima, uno de los paraísos naturales que abundan en la costa de Venezuela.

Aunque al forastero pueda sorprenderlo, los alrededor de 45.000 habitantes que se estima que tiene Guanta están habituados a vivir en un ambiente saturado de los residuos de caliza y esquisto que la planta, propiedad del Estado, utiliza para producir cemento.

Como la mayoría de sus vecinos, Gerardo Serra, de 77 años, barre a diario su casa, por dentro y por fuera.

“Aquí hay que estar siempre limpiando. Hay días en que el polvo tapa completamente el cerro”, asegura, escoba en mano, mientras señala a la montaña que se yergue frente a su casa en la urbanización Pamatacualito.

“A todos nos preocupa vivir con este problema; es una queja de todo el pueblo, pero…”

Guanta.

G. D. Olmo
Gerardo Serra, como muchos otros vecinos de Guanta, barre a diario el frente de su casa para evitar que se acumule el polvo de la cementera.

En Guanta el polvo lo impregna todo, sobre todo en la época del año en la que llueve menos.

Árboles y plantas, chamizos, cabinas telefónicas, automóviles… Nada se libra de las partículas.

Otra vecina que prefiere no ser identificada muestra los azulejos del patio de su casa, afeados por costras de un material blanquecino. Dice que, cuando llueve, con el agua caen también los materiales que emanan de Pertigalete. Si no alcanza a limpiarlos antes de que se seque el suelo, los restos se solidifican y quedan ahí para siempre.

Mapa

Alamy

Es lo que le ha pasado al auto que descansa en su garaje, cubierto por una suciedad que ya no cede.

Muchos en la zona cubren sus vehículos con fundas de plástico para evitar que les pase lo mismo.

Guanta.

G. D. Olmo
Los vecinos se quejan de que cuando llueve caen residuos del cielo, que, al secarse forman una capa de cemento sobre automóviles, casas y vegetación.

Problemas respiratorios

Pero hay cosas que no se pueden cubrir, como los pulmones de la gente.

En el Centro de Diagnóstico Integral de El Chorrerón, la doctora al frente del servicio de guardia atiende, sobre todo, pacientes afectados por problemas respiratorios.

“Infecciones respiratorias, bronquiolitis y neumonías son lo más frecuente aquí”, me cuenta.

“Esta semana hemos tenido entre 30 y 40 casos. Quienes más sufren son los lactantes y los pacientes asmáticos”.

Este es uno de los centros sanitarios de Venezuela en los que trabajan médicos cubanos y a diario los pacientes aguardan junto a retratos de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Fidel Castro a recibir su tratamiento.

Últimamente no resulta fácil.

Guanta.

G. D. Olmo
La planta debería contar con unos filtros que redujeran su efecto contaminante, pero están dañados y no cumplen su función.

“Ahora no tenemos apenas antibióticos”, afirma la doctora, antes de mostrar los nebulizadores a los que necesitan conectarse los enfermos, para los que con frecuencia tampoco hay recargas.

Los problemas respiratorios de los vecinos han sido una constante en los 8 años que lleva trabajando aquí. “Al ser la contaminación el origen del problema nunca pudimos ofrecer una solución definitiva, pero antes, al menos, podíamos tratar a la gente; ahora ya no”, lamenta.

“Quienes más sufren son los lactantes y pacientes asmáticos”.

BBC Mundo intentó sin éxito obtener la versión de las autoridades y los responsables de la planta sobre el problema de la contaminación.

Ni su propietaria, la estatal Venezolana de Cementos (Vencemos), ni el alcalde de Guanta, ni el Ministerio de Comunicación, responsable de dar información en nombre del gobierno, respondieron a la solicitud de comentarios.

No es la doctora la única que ha notado los efectos que aparentemente tiene sobre la salud de la gente la contaminación de la fábrica de Pertigalete.

“Cuando vivía en Guanta me levantaba todas las mañanas con una reacción alérgica”, recuerda Manuel Fernández, uno de los asesores que colaboró en la elaboración de un informe con el que el diputado opositor Armando Armas, elegido en el Estado Anzoátegui, denunció la acción contaminante de la cementera.

El informe encontró que, debido al polvillo, de cada 10 niños atendidos en el ambulatorio David Zambrano, el principal centro sanitario de la localidad, 6 lo eran por problemas respiratorios o cutáneos.

Los problemas respiratorios eran también una de las causas más frecuentes por las que los adultos acudían al médico.

Guanta.

G. D. Olmo
En este centro médico de Guanta, en el que trabajan médicos cubanos, no hay antibióticos para responder a las infecciones respiratorias.

La planta perteneció a la compañía mexicana Cemex hasta que en 2008 el entonces presidente Hugo Chávez ordenó la expropiación de la empresa, con el argumento, entre otros, de que no cumplía sus obligaciones sobre protección medioambiental.

Quienes mejor la conocen son sus trabajadores, algunos de los cuales conversaron con BBC Mundo bajo condición de anonimato. Aseguran que varios de sus representantes sindicales han sido “secuestrados” e intimidados por parte de los servicios de seguridad.

“El problema de la contaminación siempre existió, pero se ha agravado desde la expropiación por la falta de mantenimiento”.

Sin filtros

Según el relato de los empleados, los filtros que deben succionar los residuos que genera el proceso de producción del cemento están dañados y ya no cumplen su función, por lo que ahora salen al aire sin control.

Paradójicamente, aunque seis de sus siete hornos están parados y la producción ha caído a mínimos históricos, ahora contamina más que nunca.

“La tecnología está obsoleta y eso está provocando un daño ambiental incalculable”, denuncian los empleados, que reclaman al gobierno que invierta en el mantenimiento de la planta para hacerla sostenible, en lo económico y en lo ambiental.

Guanta.

G. D. Olmo
En las mismas aguas a las que vierte la planta se bañan los turistas que llegan al paradisíaco Parque Nacional Mochima.

La zona en la que se ubica la planta tiene un alto valor ecológico. Se trata del Parque Nacional Mochima, casi cien mil hectáreas de “bahías, playas, islas, golfos y ensenadas de grandes maravillas naturales”, privilegiada por una “exuberante diversidad biológica”, de acuerdo con la descripción del Instituto Nacional de Parques.

Se trata de un paraíso al que tradicionalmente acudían turistas de todo el país para disfrutar sus vacaciones, aunque la crisis actual de Venezuela haya hecho caer drásticamente el flujo de visitantes.

“Nunca lo arreglarán”

Manuel Fernández asegura que “la empresa no solo contamina el aire, sino también los acuíferos”, una denuncia secundada por Antonio Oteiza, presidente de la asociación Movimiento Ecológico, que afirma: “Hace tiempo comprobamos que el polvo está cubriendo los corales”.

El problema, dice Fernández, ha alcanzado ya a otras poblaciones de la cercana Gran Barcelona, una de las mayores concentraciones urbanas de Venezuela, en la que muchas comunidades viven de la pesca.

Barcelona

G. D. Olmo
Según sus críticos, la planta está contaminando todo el norte del Estado Anzoátegui. También cercana Barcelona donde algunas de las comunidades más desfavorecidas se buscan la vida pescando en el río Neverí.

Según la oficina del diputado Armas, que ahora vive fuera del país a causa de lo que sus colaboradores describen como “persecución gubernamental”, ya en 2011 se elevó una queja a la Asamblea Nacional, que ordenó realizar un estudio sobre el impacto medioambiental de la cementera.

Nunca llegó a realizarse.

Tampoco se cumplieron las directrices que en 2014 dio el Ministerio de Medio Ambiente para reducir los daños provocados por la planta, ni las reiteradas promesas de las autoridades locales de destinar a tal fin fondos de la petrolera estatal PDVSA.

A estas alturas, muchos en Guanta creen más probable que la planta acabe cerrando por su inoperatividad antes de que se subsanen los problemas que la han vuelto tan nociva.

La mujer que no quiso identificarse resume ese sentir: “Eso no lo van a arreglar. Si quisieran hacerlo, ya lo hubieran hecho”.


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