Denuncias por violencia de género en la UNAM aumentaron 11 veces en los últimos 2 años
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Denuncias por violencia de género en la UNAM aumentaron 11 veces en los últimos 2 años

Desde que se implementó el Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género, en agosto de 2016, la UNAM ha recibido 485 denuncias por violencia sexual, psicológica, física y acoso; solo ha investigado al 80.2% de los agresores.
Cuartoscuro
Por Eréndira Aquino
14 de septiembre, 2018
Comparte

En los últimos dos años, el número de quejas presentadas por violencia de género en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aumentaron once veces (1157%), en comparación con la cantidad registrada durante los 13 años anteriores.

De acuerdo con Mónica González Contró, abogada General de la máxima casa de estudios, entre agosto de 2003 y el mismo mes de 2016, la UNAM registró un total de 325 quejas por casos relacionados de violencia de género, aproximadamente 1.9 por mes, mientras que, a partir de septiembre del mismo año y junio de 2018 recibieron 456 denuncias, unas 22 mensuales.

En entrevista con Animal Político, la abogada explicó que el incremento de denuncias es resultado de la implementación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, que permitió a las víctimas identificar de manera sencilla las instancias y los procedimientos necesarios para iniciar una investigación por agresiones en su contra.

“A partir de que se promulgó el Protocolo, que tuvo una difusión muy importante, tuvimos un incremento de más de mil por ciento de denuncias; sin embargo, nosotros no pensamos que haya habido ese aumento de un año a otro, sino que en primer lugar esta herramienta, pero también el ambiente social, han ayudado mucho a que las personas tomen conciencia sobre lo que es un acto de violencia de género”, señaló.

Entre septiembre de 2016 y junio de 2018, la institución registró 485 quejas por violencia de género, la mayoría de ellas por violencia sexual, psicológica, física y acoso. En la mitad de los casos, las agresiones se denunciaron en planteles de Ciudad Universitaria.

Informes Sobre la Implementación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género de la UNAM indican que en dos años fueron denunciados 456 presuntos agresores; sin embargo, las autoridades únicamente tuvieron elementos para iniciar un proceso de investigación contra 397 (80%), y finalmente solo se inició un procedimiento formal a 366 de ellos (80.2%)

Contra otros 90 agresores denunciados, entre los que hay alumnos, personal académico, administrativo, de confianza y por honorarios de la universidad, así como personas externas a ella, no hay una investigación, ya sea por el desistimiento de las víctimas o porque no se encontraron elementos en su contra.

Casos que se resuelven con disculpas

Desde que el Protocolo fue emitido por la UNAM, 13 denuncias por violencia de género fueron resueltas a través del procedimiento de “justicia alternativa”, es decir, los agresores obtuvieron el perdón por parte de las víctimas y, en algunos casos, tomaron cursos para identificar conductas agresivas o pagaron las terapias psicológicas de las denunciantes.

González Contó reconoció que no hay medidas preestablecidas de reparación del daño en estos casos, pues esta “depende de las expectativas de la víctima”, pero en general, las sanciones que se dan en este tipo de procedimiento tienen como objetivo “que el agresor pueda entender la magnitud de la violencia”.

Sin embargo explicó la encargada de la implementación del Protocolo, no todos los casos pueden resolverse de esta forma, pues “requieren de situaciones muy específicas, porque si las denuncias involucran conductas que pudieran ser constituidas como un delito, no admiten un procedimiento alternativo, tampoco los casos en los que las víctimas sean menores de edad”.

Para que este tipo de procedimientos se lleven a cabo, la víctima y el agresor tienen que llegar a un acuerdo, lo que se dificulta, dado que muchas de las denunciantes expresan sentir temor.

La abogada aseguró que aunque son pocos los casos que se resuelven por esta vía, estos son “de mucho éxito, porque en primer lugar, la víctima ha logrado sentirse mucho más restaurada, ha logrado sentir que el agresor comprende el daño causado y lo ha reparado mediante distintas vías y, por otro lado, los acusados tienen la posibilidad de entender por qué la conducta que llevó a cabo constituye violencia de género y puede ponerse en los zapatos de la víctima, por decirlo de alguna forma”.

Además de las medidas de justicia alternativa por las que pasan la víctima y el agresor, existen otras prácticas en las que se incluye a toda la comunidad. Mónica González señaló que para restaurar el tejido social del ambiente en el que se dan las agresiones, se ofrecen talleres, círculos de aprendizaje y pláticas en los entornos en los que se desenvuelven los involucrados.

Alumnas desisten de procesos porque “no pasa nada”

Paloma, una estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) es una de las denunciantes que decidió desistir de su acusación contra uno de sus compañeros, quien la acusó de difamación porque supuestamente organizó actos de denuncia en su contra dentro de las instalaciones universitarias.

La joven de 18 años relató a Animal Político que en marzo pasado, Miguel “N”, también estudiante de la FFyL, fue acusado por dos de sus amigas por agresiones sexuales: una de ellas denunció que la violó, y la otra dijo haber sido víctima de abuso sexual.

Ambas señalaron a Miguel “N” en un acto público dentro de las instalaciones universitarias y días después, en las paredes de la facultad aparecieron carteles donde se acusaba a Paloma de ser la autora de las denuncias contra su compañero.

Paloma fue notificada por una abogada de la Unidad de Género de la UNAM de que había sido denunciada ante el Tribunal Universitario por difamación contra Miguel “N”. Por este motivo ella interpuso una queja contra su compañero, por violencia de género.

“Pedí que activaran el Protocolo por esa difamación en marzo de 2018 y empecé a ir a declarar ante las autoridades de la UNAM sobre lo que había pasado, aunque para mí era muy difícil, porque las dos compañeras agredidas eran mis amigas. Tuve que ir varias veces con una abogada a repetirlo todo, aunque me destruía emocionalmente, hasta que un día le pregunté que qué iba a pasar con el agresor y ella me dijo que no le iba a pasar nada”.

De acuerdo con la joven, la abogada de la universidad le explicó que “lo único que podía pasar era que platicaran con mis compañeros de carrera y con profesores para que no volvieran a pasar esas cosas”.

Además de Paloma, en los últimos dos años cinco personas que iniciaron una queja por violencia de género en la universidad decidieron desistirse de su denuncia.

En algunos casos, las víctimas denuncian que, aunque a partir de la investigación de los casos se comprueba que existen actos de agresión, los culpables son disculpados por las autoridades universitarias, quienes reducen las sanciones.

En febrero de 2018, Judith, una trabajadora sindicalizada de la UNAM, denunció a uno de sus compañeros en el Instituto de Investigaciones Sociales por agredirla físicamente. Aunque las autoridades universitarias inicialmente determinaron que Octavio debía ser despedido, después, “en consideración de su trayectoria laboral”, cambiaron su sanción por una suspensión de ocho días.

De acuerdo con la investigación en la UNAM, existieron pruebas suficientes de que el trabajador incurrió en actos considerados como violencia de género contra Judith, como “comentarios obscenos, contactos físicos indeseados, violencia verbal y física, etcétera, dentro del establecimiento o puesto de trabajo donde presta sus servicios”.

Sobre este caso, la UNAM informó que el caso sería revisado por la abogada general, en su calidad de responsable de la aplicación del Protocolo.

Según los informes de la propia universidad, en 59 de los casos registrados en dos años, los agresores interpusieron un recurso de reconsideración o inconformidad por las sanciones que se les impusieron. En cuatro de los casos, el castigo fue revocado, y en otros cuatro casos, como el de Judith, éste se modificó.

Consultada sobre estos casos, Mónica González explicó que “dentro de los procedimientos hay distintas instancias universitarias que contempla la universidad, como parte del debido proceso. Entonces, efectivamente, hay personas que se inconforman ante la Comisión de Honor del Consejo Universitario, quien revisa la decisión del Tribunal”, y en ocasiones modifica las sanciones.

González Contró dijo que, ante estas situaciones, lo que la Oficina de la Abogada General espera es que “estas instancias, que son completamente independientes, determinen confirmar las resoluciones que establecen la sanción”.

Exigencia de investigar violencia de género, “muy oportuna”

La atención a casos de violencia de género en instalaciones universitarias ha sido una de las demandas planteadas a las autoridades de la UNAM por el movimiento estudiantil surgido después de las agresiones a alumnos del CCH Azcapotzalco el pasado 3 de septiembre.

Para la abogada General, esta demanda es “muy oportuna, porque la violencia de género es un problema que la universidad ha decidido enfrentar y darle la cara desde hace dos años, por eso es importante el número de denuncias”.

Mónica González hizo un llamado a la comunidad universitaria “a que denuncien y presenten sus quejas en canales institucionales, porque de otra forma la universidad no tiene la posibilidad de sancionar”.

Acerca de las denuncias que las alumnas y académicas de la UNAM realizan en actos públicos o a través de redes sociales, dijo que, cuando ellos se enteran que existen, “tratamos de contactar a las víctimas para pedirles que presenten su queja, porque si no nosotros no podemos sancionar”.

La funcionaria reconoce que “sin duda falta muchísimo por hacer, porque desafortunadamente el contexto cultural de nuestro país no ayuda mucho y la violencia de género está muy normalizada”.

Aunque dijo, por ello es que la institución “aspira a cambiar la forma en la que mujeres y hombres nos relacionamos mujeres y hombres, para que los agresores, que en el 96.5% de los casos son varones, entiendan que ciertas conductas son violencia de género, que son discriminatorias contra las mujeres y que impiden su desarrollo en la vida universitaria”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Covid: enfrentamientos y desesperación en Shanghái por el estricto confinamiento y la falta de comida

La tolerancia cero contra el coronavirus en China está poniendo a prueba la capacidad de resistencia de los residentes de Shanghái cuando la mayor parte del mundo aprende a convivir con el patógeno.
15 de abril, 2022
Comparte

Bloques de apartamentos convertidos en centros de cuarentena. Civiles enfrentados a la policía. Interrupciones en el suministro de alimentos y productos.

Así es el panorama que vive Shanghái, la mayor urbe de China, en su tercera semana de estricto confinamiento por el brote de coronavirus que amenaza a la controvertida estrategia de “covid cero” del gigante asiático.

A causa de la propagación de la variante ómicron, la ciudad, con 25 millones de habitantes y un peso vital para la economía del país, sufre la peor ola desde la originada en Wuhan hace más de dos años.

Millones están confinados. Todo aquel que dé positivo es puesto en cuarentena. La ciudad registra más de 20.000 casos al día, un número relativamente menor comparado al de muchos países que ya intentan aprender a convivir con el patógeno.

Pero las estrictas medidas de China implican que las infecciones comiencen a salirse de control para las autoridades, que ahora tienen dificultades para encontrar espacio suficiente para los positivos.

Videos aparecidos este jueves en redes sociales muestran choques entre la policía y personas forzadas a dejar sus casas para que sus hogares sirvan como lugares de aislamiento para los infectados.

Shanghái en confinamiento.

EPA
Shanghái tiene 25 millones de habitantes y es considerada la capital financiera de China.

Centros de exhibición y escuelas también han sido convertidos en instalaciones de cuarentena. También se han montado hospitales improvisados.

En un mundo que aprende a vivir con el virus, y con la mayoría de casos detectados siendo leves, las estrictas restricciones de China parecen estar causando ahora una visible desesperación en algunos de sus habitantes.


Análisis de Robin Brant – Corresponsal en Shanghái

Tres semanas de confinamiento y algunos aquí en Shanghái están enojados.

Escenas como estas (los videos de enfrentamientos entre la policía y habitantes) son inusuales, pero también lo es confinar a casi 25 millones de personas.

Vestidos de la cabeza a los pies con trajes protectores en un distrito al este de la ciudad, funcionarios forzaron personas fuera de sus apartamentos de alquiler para convertirlos en instalaciones temporales para la cuarentena, en nombre de la guerra contra el resurgimiento del covid.

Pero que secuestraran sus hogares fue demasiado para algunos, y para todos fue fácil escuchar su desesperación.

A unas pocos kilómetros de distancia hubo una protesta organizada, una postura audaz mientras se afianza el confinamiento en un país donde te pueden arrestar por buscar peleas.

Están enojados porque una escuela local se convirtió en otra instalación de cuarentena. Al final, la policía con escudos antidisturbios los obligó a salir de las calles.

Esto fue a pequeña escala, pero es una señal de ira y frustración a medida que avanza este bloqueo.


Residentes haciendo cola para hacerse tests en Shanghái.

Reuters
No hay fecha establecida para el fin del confinamiento en Shanghái.

Enojo en redes sociales y la calle

En semanas recientes, muchos han recurrido a las redes sociales para quejarse sobre las restricciones y la falta de alimento y suministros.

Normalmente, este tipo de quejas y comentarios no pasan los filtros de censura oficiales, pero el número de quejas está siendo tan alto que está dificultando la labor de los moderadores.

Muchos otros están usando aplicaciones de mensajería internas para mostrar su descontento.

Lo que ocurre en redes sociales se replica con lo que se ha visto en videos sobre lo que sucede en las calles.

Imágenes han mostrado a residentes gritando a funcionarios y policías pidiendo alimentos y suministros. Y otros videos evidenciaron los choques entre la policía y los residentes que fueron forzados a dejar sus casas para que los casos positivos sean puestos en cuarentena.

Falta de suministros

El bajo número de casos graves en Shanghái ha hecho que muchos se pregunten si el confinamiento es necesario.

Las personas deben ordenar comida y agua y deben esperar por los envíos del gobierno de vegetales, carne y huevos, pero algunos analistas dicen que muchos se están quedando sin suministros.

Trabajadores distribuyendo comida a comienzos de este mes.

Reuters
Los servicios de distribución de alimentos en Shanghái están saturados.

El alcance del confinamiento ha saturado los servicios de entrega, los sitios web de las tiendas de comestibles y hasta la distribución de los suministros del gobierno.

Mientras, en otras partes de China algunos sectores manufactureros puede que se vean obligados a cerrar, al menos temporalmente, porque las compañías no están obteniendo componentes esenciales desde Shanghái.

He Xiaopeng, presidente del fabricante de vehículos eléctricos Xiao Peng, dijo que si las operaciones no reiniciaban otra vez en Shanghái en mayo, potencialmente todas las fábricas de automóviles tendrían que dejar de operar.

“Persistir es vencer”

La vasta mayoría de casos detectados cada día son personas sin síntomas y no ha habido muertes reportadas de forma oficial en la ciudad durante este brote.

Según funcionarios de salud, este jueves solo hubo nueve casos graves, especialmente en pacientes mayores con otras dolencias previas.

Sin embargo, las autoridades han prometido que la ciudad “no se relajará en lo más mínimo”, preparando alrededor de 100 instalaciones de cuarentena para recibir a todos los casos.

La presión sobre la ciudad para poner el brote bajo control viene desde arriba, con el presidente Xi Jinping advirtiendo este miércoles que las estrictas medidas “no deben relajarse” y proclamando que “persistir es vencer” en un discurso publicado por medios estatales.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=x8FioTCY5gA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.