1968: No se decretará Estado de sitio, dice Sedena; gobierno reconoce 20 muertos y 75 heridos

La Presidencia de la República informó que en los disturbios de ayer hubo más de 400 detenidos.

1968: No se decretará Estado de sitio, dice Sedena; gobierno reconoce 20 muertos y 75 heridos
Muertos en la morgue. Archivo Centro Cultural Universitario Tlatelolco, UNAM. Archivo Centro Cultural Universitario Tlatelolco, UNAM.

Nota del editor: Desde el 23 de julio, Animal Político presenta materiales periodísticos para conocer los hechos, nombres y momentos clave del movimiento estudiantil del 68 que se vivió en México.

La cronología se publica en tiempo real, a fin de transmitir la intensidad con que se vivieron esos días y se tenga, así, una mejor comprensión de cómo surgió y fue frenado a un precio muy alto el movimiento político social más importante del siglo XX.

Queda mucho por saber y entender: 50 años después aún no sabemos por qué una riña estudiantil –como muchas que hubo previamente– detonó la brutal represión del gobierno.

Lo que es cierto es que el 68 fue, es mucho más que la masacre del 2 de octubre. Hubo un contexto que lo explica. Y eso es lo que les presentamos aquí: 

Ciudad de México, 3 de octubre de 1968.- El secretario de la Defensa Nacional, general Marcelino García Barragán, aseguró que a pesar de los “disturbios” ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco “no se decretará el Estado de sitio” en México.

Mientras tanto, este jueves una gran cantidad de personas se agolpó a las puertas de la Tercera Delegación del Servicio Médico Forense, en la Cruz Roja, en el Hospital Rubén Leñero, del Hospital de Balbuena, de la Jefatura de Policía y de la Procuraduría del Distrito y Territorios Federales en busca de sus parientes y amigos muertos, heridos o detenidos.

En su reporte sobre los hechos, García Barragán dijo que el Ejército intervino en Tlatelolco a petición de la policía para sofocar un tiroteo entre dos grupos de estudiante y que la tropa fue recibida a balazos por francotiradores.

Sobre la operación militar, informó que la encabezó el general Crisóforo Mazón Pineda, comandante del 44 Batallón de Infantería, y aseguró que el Ejército usó armas reglamentarias y los estudiantes metralletas.

“El responsable soy yo”

García Barragán asumió la responsabilidad de la actuación del Ejército –“el comandante responsable soy yo”– y advirtió que se actuará de la misma forma en que lo hizo este 2 de octubre “si aparecen más brotes de agitación”.

“México es un país donde la libertad impera y seguirá imperando. Hay militares y estudiantes muertos y heridos. Los estudiantes heridos están en calidad de detenidos, y se les consignará”, anunció el secretario de la Defensa.[1]

Hizo un llamado “a los padres de familia para que controlen a sus hijos, con el fin de evitarnos la pena de lamentar muertes de ambas partes; creo que los padres van a atender el llamado que les hacemos”.[2]

Se acabó con “el foco de agitación”

Por su parte, la Presidencia de la República informó que en los disturbios de ayer hubo “cerca de 20 muertos, 75 heridos y más de 400 detenidos”.[3]

Ante más de 60 periodistas y corresponsales extranjeros, Fernando M. Garza, director de prensa y relaciones públicas de la Presidencia de la República, afirmó que la intervención del Ejército en Tlatelolco “acabó con el foco de agitación que ha provocado el problema”.

Y aunque insistió en que sus declaraciones no eran oficiales, aseguró que con lo ocurrido “se garantiza la tranquilidad durante los Juegos Olímpicos. Hay y habrá vigilancia suficiente para evitar problemas”.

Apoyo de senadores a Díaz Ordaz

El Senado se sumó también al respaldo al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. En un documento firmado por 30 legisladores, denunció que en Tlatelolco se cometieron “actos graves de agresión en contra de la policía y del Ejército Mexicano mediante el empleo de armas modernas de alto poder, cuyo uso permite presumir fundamentalmente la participación de elementos nacionales y extranjeros que persiguen objetivos antimexicanos de extrema peligrosidad”.

Los legisladores justificaron “plenamente” la intervención de la fuerza pública en la Plaza de las Tres Culturas, “para proteger no solamente la vida y la tranquilidad de los ciudadanos, sino, al mismo tiempo, la integridad de las instituciones del país”; y consideraron que la actuación del Ejecutivo federal se ha apegado a la Constitución política del país y a las leyes vigentes, “que le señalan como deber el mantenimiento de la seguridad interna”.[4]

Referencia

[1] Jesús M. Lozano, “No habrá estadio de sitio, afirma García Barragán”, Excélsior, 3 de octubre de 1968.

[2] Ídem.

[3] “Veinte muertos, 75 heridos y 400 presos”, Excélsior, 3 de octubre de 1968.

[4] Gaceta de la UNAM, suplemento especial, en www.gaceta.unam.mx/muertos-heridos-y-cientos-de-detenidos-tlatelolco-2-de-octubre-1810-horas/

Close
Comentarios