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Afganistán, la guerra sin fin, continúa después de 17 años y tres presidentes de EU

¿El conflicto más prolongado y costoso de Estados Unidos es un “desastre total” o un mal necesario? Washington gasta alrededor de 50 mil millones de dólares anuales para operativos militares en Afganistán.
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Por Jeff Stein/Tom O’ Connor (Newsweek en Español)
28 de octubre, 2018
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En 1842, la joven reina Victoria se escandalizó al saber, tardíamente, que todo el Ejército británico apostado en Afganistán (16,000 hombres) había sido aniquilado por guerreros tribales. Por supuesto, la situación no persistió mucho tiempo. Impasible, el Reino Unido dio por descontada la pérdida —libró otras dos guerras en Afganistán— y nunca pensó en renunciar a su papel autoproclamado como la fuerza civilizadora y estabilizadora del mundo. Pasaría un siglo antes de que terminara por agotar su reserva del Tesoro y perdiera el imperio durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1945, Estados Unidos asumió la función de Gran Bretaña como superpotencia mundial. Pero ahora también está agotando sus fondos del Tesoro, recursos humanos y voluntad política a consecuencia del pecado original de democratizar Afganistán a punta de pistola. Hartos de otras incursiones catastróficas en Irak, Libia y Siria, millones de estadounidenses cuestionan el rol mundial de su país. Según una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Pew, casi la mitad de los adultos estadounidenses considera que Estados Unidos “ha fracasado en la consecución de sus objetivos ”, mientras que solo un tercio afirma que ha tenido éxito, y 16 por ciento se manifestó indeciso.

Ahora, se dice que el presidente Donald Trump ha retomado su postura de que la guerra es un “desastre total” y que está contemplando la retirada de sus fuerzas militares. ¿Acaso la salida de Afganistán podría anunciar una nueva era de aislacionismo? A simple vista, parece que sí.

Trump no solo ha proclamado que la intervención de Washington en Oriente Medio y el sur de Asia es una pérdida de tiempo, vidas y dinero; también está cuestionando la estructura que sustenta las alianzas europeo—estadounidenses que, desde hace tres cuartos de siglo, han impedido que se desate una guerra nuclear de escala mundial. Su frase “primero Estados Unidos” parece sinónimo de “la fortaleza Estados Unidos. Y los demás, hagan lo que puedan”.

Muchos vislumbran una consecuencia más sombría en la estrategia de Trump. Una retirada total de Afganistán expondría al turbulento país a las intrigas de la teocracia en Irán, el crecimiento de China y, en particular, a la Rusia de Vladimir Putin. Y eso, sin hablar de Paquistán e India, que podrían engancharse en una repetición del bicentenario “Gran Juego”, la competencia por influir en la región. Mientras Trump cuestiona el valor de la OTAN y la Unión Europea, el mandatario y sus asesores defienden las intenciones del Kremlin en Occidente, como consta en su respaldo para el voto brexit y en el ascenso de los partidos nacionalistas europeos de “sangre y patria”.

Para las instituciones de política exterior de Washington y Europa occidental, las políticas de Trump no son aislacionistas, sino traicioneras, pues socavan las estructuras que han preservado la paz durante 73 años. El congreso de Estados Unidos ha manifestado su repudio presentando al presidente una legislación que impone nuevas sanciones a Rusia, la cual no puede vetar y en la que advierten que no despida al asesor especial Robert Mueller.

¿Acaso ese impulso para retirar al ejército de una guerra afgana imposible de ganar apunta a un replanteamiento de las estrategias estadounidenses o se trata de algo peor? Líderes mundiales, desde Kabul hasta Berlín, esperan con inquietud.

Imagen: Robert Nickelsberg/Getty Images

TRUMP, EN APRIETOS

Hace casi una década, un experto estadounidense en el tema de Afganistán presagió un escenario espeluznante si el Talibán seguía ganando territorio en la guerra: la evacuación de emergencia del personal estadounidense destacado en Kabul haría que la caída de Saigón, y el consiguiente rescate aéreo desde la embajada sudvietnamita de Estados Unidos, pareciera pan comido.

La predicción del colapso de Kabul fue prematura por varios años. En su editorial abierta de 2009, Thomas Johnson —profesor de investigación en la Escuela de Posgrado de la Academia Naval de Estados Unidos— vaticinó que, si la estrategia estadounidense no cambiaba, la derrota podría producirse apenas en 2012. Pero, transcurridos seis años, y con una reducción drástica de su fuerzas, Estados Unidos sigue arraigado en Afganistán; y el pronóstico es aun más sombrío. A decir de diversas fuentes, el presidente Donald Trump está volviendo a su postura anterior de que la guerra es un “desastre total”; aunque hay quienes dudan de que la haya abandonado alguna vez.

En una revelación de Fear, libro que hace un análisis de la presidencia Trump, el periodista de investigación, Bob Woodward, detalla la reacción del magnate a una propuesta de estrategia revisada que H. R. McMaster, su exasesor en seguridad nacional, presentó en el verano de 2017. Cuenta que el presidente estalló: “¿Qué carajos hacemos allá?”. Luego, Trump se volvió a su entonces asistente, Rob Porter, y se quejó de que Afganistán “nunca sería una democracia funcional. Deberíamos retirarnos por completo”.

Pese a ello, en agosto de 2017, lograron convencer a Trump de que firmara un compromiso abierto y destinara otros 4,000 soldados para la guerra de Afganistán, con lo que el número ascendió a más de 14,000 efectivos. A ellos se suman alrededor de 27,000 contratistas que trabajan para Estados Unidos, de los cuales, unos 10,000 son ciudadanos estadounidenses.

El 7 de octubre de 2018 se cumplió el 17º aniversario de la intervención estadounidense en Afganistán. Ha sido la guerra más prolongada de Estados Unidos, y si bien dista de ser la más mortífera —el conflicto de Vietnam cobró 58,200 vidas estadounidenses— ha sido, con mucho, la más costosa: en este momento, Washington gasta alrededor de 50 mil millones de dólares anuales para operativos militares en Afganistán; y según cálculos, el costo total de la guerra, a la fecha, oscila entre 841 mil millones y 1.07 billones de dólares (esta cifra contempla el costo de la atención proporcionada a la oficina de Asuntos de Veteranos). No obstante, el balance oficial del Pentágono es mucho más bajo.

También hay que considerar los costos para los soldados. Es difícil obtener una cifra exacta de los hombres y las mujeres que han prestado servicio solo en Afganistán, y las veces que han estado allá; pero un reciente estudio de RAND Corp. afirma que, desde los ataques del 11 de septiembre, alrededor de 2.77 millones de efectivos han intervenido en 5.4 millones de despliegues en todo el mundo, sobre todo en Oriente Medio y el sur de Asia, “y los soldados del ejército representan el grueso de esa cifra”.

A fines de julio, el Pentágono informó que 2,372 militares habían muerto en Afganistán, con un saldo de 20,332 heridos en acción. Ahora bien, según el proyecto Costos de Guerra de la Universidad de Brown, “al menos 970,000 veteranos tienen algún grado de discapacidad a resultas de las guerras” en Afganistán e Irak (donde la mayor parte de las fuerzas estadounidenses fue retirada en 2011).

Por supuesto, los civiles afganos la han llevado mucho peor. A decir del proyecto de Brown, para mediados de 2016, la cifra combinada de muertos afganos y palestinos que vivían en los frentes de combate fue de 173,000 muertos, con más de 183,000 heridos de gravedad.

Hace 17 años, después de que equipos de la CIA y de Fuerzas Especiales expulsaran a los talibanes de Kabul, Washington acarició el sueño de llevar la paz y la democracia a Afganistán, país que ha sido devastado por diversos conflictos armados desde la invasión soviética de 1970; y, mucho antes, por las tres guerras con el Imperio Británico a lo largo de 80 años. Pero Washington ya no tiene puesta la mira en la victoria. Para 2017, su objetivo era bombardear a los extremistas sunitas hasta obligarlos a negociar la paz y, tal vez, a establecer un régimen de poder compartido con el endeble gobierno del presidente Ashraf Ghani.

Con todo, al cabo de un año, resulta evidente que su estrategia ha sido un fracaso. Expertos señalan que el Talibán, impelido por una serie de logros inesperados en el campo de batalla (incluido el ingreso cada vez más fácil en Kabul, con devastadores ataques suicidas) y apuntalado por la creciente impopularidad de Ghani, ahora exige el retiro total de las fuerzas estadounidenses como condición para considerar cualquier acuerdo de poder compartido con Kabul.

Imagen: Andrew Harrer-Pool/Getty Images

El Pentágono y el Departamento de Estado “intentan negociar algún acuerdo con el Talibán que les permita conservar su dignidad”, comentó Thomas Joscelyn, editor de Long War Journal, sitio Web que vigila estrechamente las actividades militantes islámicas desde el 11 de septiembre de 2001, cuando Al Qaeda atacó el World Trade Center de Nueva York y el Pentágono. “Están ansiosos porque el Talibán diga, de la manera que sea, ‘en serio, no hay problema si se retiran’. Mientras que el Talibán solo quiere que salgamos, cosa que han reiterado una y otra vez. Nos quieren fuera”.

Según el rumor que corre por los pasillos de la política exterior de Washington, todo esto ha llevado a Trump a concluir, nuevamente, que la guerra es una causa perdida. Se dice que, tras las elecciones intermedias de noviembre, el presidente pretende anunciar un cronograma para el retiro de fuerzas, el cual iniciaría en 2020.

Con todo, parece que nadie está presionando para que la salida sea más rápida o para escalar la intervención militar en Afganistán, señala Anthony Cordesman, asesor en asuntos iraquíes y afganos para los departamentos de Estado y Defensa. Y dado que el nuevo comandante acaba de llegar a Kabul y está haciendo su propia evaluación, Trump tiene muchas razones para esperar, en vez de actuar. A últimas fechas, ha estado sopesando una propuesta de Erik Prince, el controvertido fundador de Academi , quien ha sugerido que Estados Unidos podría ganar la guerra con 5,000 millones de dólares y recurriendo a unos pocos millares de mercenarios.

“Pasarán algunos meses antes que el presidente tenga que resolver esta situación”, prosiguió Cordesman, quien ahora es el presidente Arleigh A. Burke de Estrategia, en el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D. C. “Tiene motivos para esperar. Con las elecciones estadounidenses de medio periodo y las elecciones que celebrará Afganistán, las negociaciones de paz tienen muy pocas posibilidades; y, además, el invierno reducirá la presión militar”.

El 21 de septiembre, el secretario de Estado Mike Pompeo finalmente hizo el esperado nombramiento de Zalmay Khalilzad como nuevo enviado especial del Departamento de Estado en Afganistán. La misión de Khalilzad —un respetado exembajador ante Kabul— es buscar negociaciones con el Talibán.

“Mi impresión es que Afganistán no tiene alguna voz que ejerza presión para negociar más allá de los problemas que enfrenta su gobierno”, señaló Cordesman. Sin embargo, si Trump decidiera actuar, “creo que ocurrirían dos cosas : una desescalada rápida en vez de una retirada inmediata; y una resistencia intensa a cualquier propuesta para recibir grandes cifras de refugiados o inmigrantes afganos”.

La Casa Blanca no respondió a las insistentes peticiones de Newsweek para comentar sobre lo que piensa el presidente en el asunto de Afganistán.

Todos los expertos en este tema advierten que, debido a la célebre volatilidad de Trump y —según se afirma— a la necesidad de disuadirlo de tomar decisiones precipitadas, es difícil predecir qué hará al final. “Poco antes de la declaración del año pasado , estaba completamente a favor de la retirada”, reveló un funcionario de inteligencia, al abrigo del anonimato porque no está autorizado para hablar con la prensa.

“Luego, dio una vuelta de 180 grados, así que nadie sabe hacia dónde se enfilan las cosas”. Además, agregó, los altos mandos militares pueden obstaculizar cualquier orden presidencial intempestiva para abandonar Afganistán, argumentando que el general Scott Miller, el nuevo comandante estadounidense, necesita tiempo para redactar su propia evaluación militar y enviarla a la Casa Blanca.

“Es algo que siempre piden”, añadió el funcionario de inteligencia. Los militares han utilizado esta estrategia dilatoria desde hace una década; primero, para contener las preferencias del presidente Barack Obama y ahora, con la retirada de Trump. “No se trata de demorar la misión, sino de demorar el calendario”, explicó el funcionario. “Y cuando te des cuenta, habrá pasado otro año”.

Imagen: Meyer/Corbis via Getty Images

Lee la nota completa en  Newsweek en Español

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Ana Gabriela Rojas

La Luz del Mundo: la adoración al líder Naasón Joaquín García, preso en EU por abuso sexual a menores

En medio del escándalo por el juicio a su líder en EU, la iglesia de la Luz del Mundo realizó su reunión anual en su sede principal en Guadalajara, México. Miles de fieles se congregaron y mostraron convencidos de que su líder es inocente.
Ana Gabriela Rojas
16 de agosto, 2019
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Un mar de personas vestidas de pulcro blanco se abarrotan dentro y fuera del templo de la Iglesia de la Luz del Mundo en Guadalajara, en el occidente de México.

Desde los altavoces retumba la voz de su líder, a quien reconocen como “el enviado de dios”, Naasón Joaquín García, arrestado el 3 de junio en Estados Unidos.

La fiscalía de California lo acusa de 26 delitos graves, entre los que están pornografía infantil, abuso sexual a menores y tráfico de personas. Él niega las acusaciones.

“Hoy la distancia no existe. Hoy las paredes y los barrotes se desvanecen. Hoy puedo contemplar vuestros rostros. Y yo me veo junto a vosotros”, se escucha a Joaquín decir entre llanto.

Santa Convocación 2019 de la Luz del Mundo.

Reuters
Según la iglesia, más de 600.000 fieles asistieron a su reunión anual, a pesar del escándalo en que está envuelto su líder.

Esta iglesia nacida en 1926 y que afirma tener unos 5 millones de fieles en más de 50 países del mundo es el culto que más ha crecido en México en los últimos años.

Esta semana se llevó a cabo en Guadalajara, donde está su sede principal, la “Santa Convocación”, el evento más importante de esta iglesia que cada año rememora la “santa cena” de Jesucristo con sus discípulos y que en esta ocasión reunió a más de 600.000 fieles, según los organizadores.

Protección Civil y Bomberos de Guadalajara contabilizaron 599.515 personas en las distintas sedes de La Luz del Mundo en Guadalajara el día 14 de agosto, el día más significativo de la congregación.

En Guadalajara, las miles y miles de personas que están reunidas en la sede principal de la iglesia entran en trance. Lloran y gritan al oír a García, a quien nombran como “el apóstol de Jesucristo”.

“En este momento, desde mis prisiones, levanto mis manos ante dios para pedir misericordia, para rogar compasión, porque sé que nuestras faltas son muchas, señor”, dice él, en otro momento del audio que envió desde California.

La multitud a ratos se hinca, en otros momentos levanta las manos y la mirada hacia el cielo, como si lo estuvieran viendo allí. A muchos las lágrimas les corren por las mejillas.

Naasón Joaquín García

Getty Images
Naasón Joaquín García, conocido en su iglesia como “El Apóstol”, es acusado de violación y extorsión, entre otros delitos.

Silla vacía

Este año fue la primera vez en los 81 años consecutivos que se lleva a cabo esta celebración en Guadalajara que el líder de la iglesia no estuvo ahí.

La silla de Naasón Joaquín García, una especie de trono dorado que ocupa desde diciembre de 2014, cuando sucedió a su padre como “apóstol”, estuvo vacía mientras los pastores de la iglesia repartían el pan y el jugo de uva a los asistentes.

Nadie niega que, con García preso, su iglesia está pasando por un momento difícil. Pero todos los entrevistados por BBC Mundo coinciden que creen en la inocencia de su líder.

“No es una fe ciega, es porque lo conocemos, él ha sido quien nos ha enseñado el camino del bien, de la felicidad, de ser buenos cristianos, estudiantes y trabajadores”, dice uno de ellos.

Santa Convocación 2019 de la Luz del Mundo.

Ana Gabriela Rojas
La inmensa mayoría vestía de blanco en la “santa cena” como símbolo de pureza.

García es el tercer “apóstol” de la iglesia. Es el nieto del fundador, Aaron Joaquín González, e hijo del segundo líder, Samuel Joaquín Flores.

Denuncias en México

Este último enfrentó en 1997 en Guadalajara varias acusaciones por presuntas violaciones, abusos sexuales a menores e inducción del voto a sus fieles.

Pero no desembocaron en ningún juicio.

“Se trataba sobre todo de mujeres jóvenes hermosas y vírgenes que atendían al líder en sus baños. Ahí se daban abusos sexuales sobre esas personas. Pero también había un varón entre los denunciantes”, explica Salvador Guerrero Chiprés, quien ahora es presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Justicia de la Ciudad de México, pero que en ese entonces era periodista y documentó extensamente los casos.

“Lo que ha caracterizado las denuncias en estos casos es un lamentable fracaso ante una muralla de impunidad de que gozan los líderes de las iglesias”, denuncia Guerrero, quien en 1997 ganó el Premio Nacional de Periodismo por su trabajo sobre los abusos del líder de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado.

Según los expertos consultados, las acusaciones contra García coinciden con las que hubo contra su padre en ese entonces: un grupo de mujeres supuestamente ayudan a preparar a jóvenes para que le procuren placer.

“Presencia espiritual”

Esta semana, la “santa convocatoria” se llevó con un relativo orden, a pesar de las multitudes. Las mujeres, vestidas con faldas largas hasta los tobillos y la cabeza tapada por un velo, se sientan separadas de los hombres, muchos de ellos de traje.

Los periodistas fuimos escoltados en todo momento. En mi caso, tuve todo el tiempo la compañía de al menos tres representantes de la iglesia que también grababan las entrevistas.

“Aunque no esté su presencia física, sentimos su presencia espiritual”, repetían los fieles, casi con las mismas palabras.

Santa Convocación 2019 de la Luz del Mundo.

Ana Gabriela Rojas
Los asistentes a la reunión anual de la Luz del Mundo escucharon un mensaje de audio de su líder.

El ministro de Comunicación Social de la iglesia, Eliezer Gutiérrez, le dice a BBC Mundo que su líder se ha declarado inocente.

“Confiamos en la integridad y honorabilidad del apóstol de Jesucristo. Confiamos en el sistema jurisdiccional de Estados Unidos y en particular en el estado de California. Estamos seguros que los señalamientos se irán desestimando y el resultado será muy favorable”.

Agrega que las acusaciones contra García han “traído consecuencias sensibles” en contra de la institución y sus seguidores.

Según sus datos, se han presentado ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y la Comisión Nacional de Derechos Humanos al menos 1.016 quejas por eventos de discriminación y bullying en contra de sus miembros.

Una de sus fieles, licenciada en Lenguas Modernas, cuenta a BBC Mundo que fue echada de su trabajo como empleada doméstica cuando sus empleadores supieron que el líder de la iglesia fue arrestado.

Otra dice que en un autobús todos se le echaron encima cuando ella intentó defender a su líder de los insultos del chofer.

Santa Convocación 2019 de la Luz del Mundo.

Ana Gabriela Rojas
La inmensa mayoría vestía de blanco en la “santa cena” como símbolo de pureza.

Pero, “este tipo de circunstancias ha generado también hacia el interior de la iglesia un efecto positivo”, dice el portavoz.

“Iglesia en crecimiento”

“Ha hecho que nos unamos, que no solidaricemos, que nos comprometamos a trabajar más. Tenemos el deber de decir claramente quiénes somos, dónde estamos y qué hacemos de frente a un mundo que nos ve”.

Dice que su misión es “ser la luz del mundo” y que Guadalajara es un testimonio de su obra.

En esta ciudad, el templo, con capacidad para 12.000 personas, está rodeado de 14 hectáreas donde viven los fieles. Esto es lo equivalente a 14 canchas de futbol.

A modo de comparación, la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México ocupa casi cinco hectáreas, y la Ciudad del Vaticano 44 hectáreas.

Templo de La Luz del Mundo.

Ana Gabriela Rojas
El templo principal de La Luz del Mundo tiene una forma piramidal y mide 83 metros.

Según los datos de la iglesia, más de 10.000 personas viven ahí y cuentan con servicios de salud y de educación primaria, secundaria y preparatoria. También tienen una universidad, pero en otra parte de la ciudad.

“Muchos piensan que estaríamos pasando por una crisis grave y que habría problemas para mantener las iglesias. Pero no solo se mantienen, sino que están creciendo“, dice el portavoz.

El cronista de la iglesia, Ruperto Castillo, explica que a pesar de la mala publicidad que les ha provocado el escándalo, mucha gente se ha acercado también por curiosidad.

Según los números de la iglesia, durante los días de esta convocación se bautizaron 6.000 personas, mil más que el año pasado.

Estos bautizos se hacen en unas grandes albercas portátiles, una para hombres y otra para mujeres, a donde van entrando los nuevos fieles. Los diáconos les llaman por su nombre, invocan el nombre de Jesucristo y los sumergen por completo en el agua.

Bustizos en la Santa Convocación 2019

AFP
En la reunión se llevaron a cabo bautizos masivos de nuevos fieles.

Una mujer de 38 años que se bautizó esta semana le dice a BBC Mundo que el arresto de García no la hizo dudar de unirse a la iglesia. “Nuestro apóstol Naasón Joaquín García es el enviado de dios y es inocente“, dice.

“5 millones de fieles”

La iglesia de La Luz del Mundo asegura tener unos 5 millones de seguidores en 58 países del mundo, de los cuales 1,5 millones están en México. Los datos oficiales que existen en el país son del censo de 2010, donde se registraron 188.326 como sus seguidores.

Es la iglesia con más fieles de entre todas las que surgieron en México, explica Renée de la Torre, antropóloga especialista en religión del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

Surgió en 1926 en el contexto de la Guerra Cristera, una lucha entre la Iglesia católica y el Estado mexicano y precisamente Jalisco, el estado cuya capital es Guadalajara, fue uno de los más afectados.

Santa Convocación 2019 de la Luz del Mundo.

Ana Gabriela Rojas
Dentro del templo principal en Guadalajara caben 12.000 personas.

“La Luz del Mundo es parte de una ola de iglesias cristianas nativas que surgieron en América Latina entre sectores muy populares. De un estilo mesiánico con líderes que anunciaban que habían sido elegidos para refundar la iglesia cristiana original y que era el pueblo elegido”, dice la investigadora.

Explica que la hostilidad entre los católicos y los nuevos conversos hizo que estos últimos quisieran vivir en comunidad. Gracias al gobernador de ese entonces consiguieron unos terrenos que en aquel momento estaban a las afueras de la ciudad.

La iglesia seccionó los terrenos y los ofrecía a su comunidad para que compraran a plazos y construyeran sus casas. Así se fue poblando de “hermanos” este barrio llamado Hermosa Provincia. “Una cosa que no existe en ninguna otra iglesia en México“, explica de la Torre.

“Viven todo el tiempo juntos. Comen, trabajan, hacen negocios, comparten su tiempo de ocio y toda su vida está junta, en un mismo territorio y con la misma autoridad que rige su vida. Es muy estructurante, hay mucho control y disciplina“.

Naasón Joaquín García

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García, de 50 años, se convirtió en el líder de la iglesia La Luz del Mundo después de que falleciera su padre, Samuel, en 2014.

Los fieles deben dar diezmo a la iglesia y realizar trabajo comunitario.

Los “hermanos” son reconocidos en Guadalajara como honrados y buenos trabajadores.

De la Torre explica que a lo largo del tiempo han sido muy hábiles para conseguir el apoyo de los gobiernos locales.

La antropóloga cree que el escándalo de su líder tal vez sí ha cimbrado a la iglesia. “Pero no lo van a mostrar. Hasta ahora les ha funcionado dar una idea de triunfalismo“.

Mientras tanto, en la corte de Los Ángeles, el juez David Fields negó la posibilidad de fianza para el líder de la Luz del Mundo, después de que supuestamente se dieran a conocer nuevos videos sexuales de García en los que aparecía un menor, así como pornografía infantil en un teléfono del acusado.

Una fila de jóvenes arrodilladas lloran en una de las misas de La Luz del Mundo en México.

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Según el portavoz de la iglesia, los fieles lloran de manera colectiva cuando “la emoción es muy fuerte”.

Anteriormente, la fianza impuesta para que pudiera enfrentar el juicio en libertad era por US$50 millones que, según los medios, era la más alta jamás puesta en Los Ángeles.

La iglesia dijo en un comunicado que la decisión del juez de negar la fianza “no implica culpabilidad, mucho menos que el caso se haya perdido, antes bien su defensa sigue”.

Al igual que en la “santa convocatoria”, aseguran que tienen “confianza en la plena integridad del apóstol de Jesucristo”.

La próxima audiencia se llevará a cabo el próximo 23 de agosto.


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