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Cuartoscuro

Comunidades fantasma: 5 millones de viviendas del país, abandonadas por inseguridad y falta de servicios

La población joven, las personas indígenas y las que se encuentran en situación de calle son aquellas que encuentran mayores dificultades para acceder al derecho a una vivienda digna y decorosa, de acuerdo con el Coneval.
Cuartoscuro
30 de octubre, 2018
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La inseguridad, la mala ubicación de las viviendas y la falta de servicios son las principales causas de que alrededor de 5 millones de viviendas, ubicadas en 5 estados, hayan sido abandonadas, de acuerdo con el Coneval.

El Estudio Diagnóstico del Derecho a la Vivienda Digna y Decorosa 2018, elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), señala que este fenómeno se debe a una producción masiva de casas carentes de calidad en la ubicación, de la inasequibilidad de los créditos hipotecarios y a la situación de vulnerabilidad frente a la violencia en el entorno.

A nivel estatal, Chihuahua (19.2%), Baja California (19%), Tamaulipas (18.7%), Zacatecas (18.4%) y Durango (18.1%) son las entidades que reportaron los mayores porcentajes de viviendas deshabitadas.

En contraparte, la Ciudad de México (7.9%). Campeche (9.9%) y Chiapas (10.1%) son los estados con menor porcentaje.

El Diagnóstico de Coneval identifica también al desplazamiento interno forzado originado por la inseguridad como una de las causas de las viviendas abandonadas, principalmente en Guerrero, Sinaloa, Chihuahua, Chiapas y Oaxaca.

El 91.6% del total de viviendas deshabitadas se ubica en zonas urbanas del país.

45% de viviendas en México están rezagadas

De acuerdo con el Diagnóstico, 14 millones de las viviendas en México (45%) se encuentran en situación de rezago.

Los estados con más rezago de vivienda son Chiapas (78.2%), Oaxaca (77.8%) y Guerrero (72%).

En todo el país, solo el 14.7% de las viviendas están bien ubicadas, es decir, cuentan con infraestructura básica y están próximas a fuentes de empleo. La Ciudad de México (100%), Tlaxcala (86.8%) y Durango (57.5%) concentran el mayor porcentaje.

Aunque a nivel nacional la cobertura de servicios básicos es “alta” (solo 19.3% de la población presenta carencias), en el ámbito rural el 53.1% de las viviendas tienen este tipo de rezagos.

El Coneval identificó que los estados del centro y norte del país son los que cuentan con mayor disponibilidad de servicios básicos y complementarios, particularmente Aguascalientes, Colima y Ciudad de México.

Por su parte, los estados del sur, principalmente Guerrero, Chiapas y Oaxaca, son los que tienen los niveles más bajos de cobertura en los servicios básicos y complementarios.

La mitad de los mexicanos, insatisfechos con su vivienda

Sobre la aceptabilidad, el Coneval identificó que cerca del 50% de los mexicanos se sienten insatisfechos con su vivienda, principalmente en Tlaxcala (25.8%), Guerrero (17.8%) y Tabasco (13.9%).

El 38.4% de la población reportó sentirse satisfecha con su vecindario. De acuerdo con el diagnóstico, Puebla es la entidad con menor satisfacción reportada (11.1%), y en caso opuesto se encuentra Sinaloa (74.42%).

Además, uno de cada tres mexicanos señaló tener desconfianza de sus vecinos; 24.3% dijo sentirse inseguro en su vivienda y más del 70% reportó que percibe inseguridad en las calles.

A nivel nacional, 89.3% de las personas reportaron tener conocimiento de prácticas asociadas a la inseguridad en sus barrios, como consumo de alcohol en la calle, robos o asaltos frecuentes, consumo o venta de drogas, pandillerismo, disparos frecuentes y homicidios.

Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Tabasco, Campeche y Quintana Roo concentran la peor calidad comunitaria.

De acuerdo con el Coneval, la población joven, las personas indígenas y las que se encuentran en situación de calle son aquellas que encuentran mayores dificultades para acceder al derecho a una vivienda digna y decorosa.

Datos del estudio muestran que el 79.1% de la población indígena presenta rezago en su vivienda: en el 15.2% de los casos requieren de una casa nueva, y en el 63.9% hay necesidad de mejoramiento.

La carencia en la calidad y espacios de la vivienda está presente en el 30.2% de la población indígena.

Sobre el caso de los jóvenes, el 13.2% de ellos presenta carencia por calidad y espacios de la vivienda, y el 19.9% por carencia al acceso a servicios básicos.

Según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), considerando el ingreso de los jóvenes, la renta de una vivienda puede llegar a representar entre 40 y 50% del presupuesto mensual, sin incluir los servicios, lo que implica una barrera para que accedan a una vivienda.

El Coneval estimó que el 50% de los jóvenes de entre 18 y 24 años viven con sus padres, y solo el 2.6% podría adquirir una vivienda nueva.

Acerca de las carencias de la población en situación de calle, el Coneval señaló que la información es carente, por lo que es complicado identificar los espacios que requieren intervención a nivel nacional, por lo que urgió a generar acciones para conocer sus condiciones y características, “y así poder diseñar estrategias efectivas que logren revertir su situación de vulnerabilidad”.

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AFP

Qué es la Faja Volcánica Transmexicana que cruza la región más poblada de México (y por qué es un peligro)

Casi la mitad de la población de México vive en una región llena de volcanes, algunos activos y peligrosos. La Faja Volcánica Transmexicana atraviesa la región centro del país.
AFP
17 de octubre, 2019
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El área en la que vive el 40% de la población en México está repleta de volcanes.

En la región central del país, en la que se asientan 14 estados y viven más de 50 millones de personas, se ubica en la Faja Volcánica Transmexicana (FVTM), también llamada Eje Neovolcánico Transversal o simplemente Eje Volcánico.

Se trata de una franja que cruza a México de este a oeste en su región central y en la que hay unos 40 volcanes, algunos de ellos activos y de alto riesgo, como el Popocatépetl, cercano a Ciudad de México, o el de Colima, considerado el de más actividad de América del Norte.

La FVT forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de interacción de placas terrestres más grande del mundo (40,000 km) que es origen de terremotos en las costas del Pacífico de América, el este de Asia y las islas del sureste de ese continente.

En México, la FVTM al ser una zona alta de clima templado, favoreció desde tiempos ancestrales los asentamientos humanos que evolucionaron hasta las grandes ciudades que hay en la actualidad.

“En regiones volcánicas, los suelos son más ricos y la gente tiende a establecerse. Las poblaciones más grandes están en esta faja volcánica, que además tiene varios volcanes activos”, explica a BBC Mundo el investigador Gerardo Suárez, del Departamento de Sismología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Un avión en Ciudad de México

Getty Images
El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl (las montañas más altas al fondo) se aprecian a simple vista desde Ciudad de México en días despejados.

El experto recientemente publicó un estudio que realizó a lo largo de 3 años junto a sus colegas Gema Caballero y David Novelo sobre la FVTM.

Su investigación documentó cómo la Faja Volcánica Transversal también ha sido origen de sismos de intensidad alta, causantes de daños severos, lo que hasta ahora ha pasado inadvertido en el estudio de los terremotos de la zona.

“Es una región que se ha considerado por mucho tiempo de relativamente bajo peligro sísmico”, explica Suárez.

“Pero lo que hemos encontrado es que en la historia hay varios sismos que, a pesar de que son poco frecuentes, y de magnitud no tan grande como los que hay en la costa del Pacífico, podrían representar un peligro importante porque en el pasado han causado daños a esta zona tan poblado del país”, añade.

Rescatistas retiran escombros

Getty Images
Varias ciudades de México, incluida la capital, son zonas sísmicas debido a su cercanía a las fallas de las costas del Pacífico.

Su hipótesis es compartida por el investigador estadounidense Gavin Hayes, quien no participó en la investigación de Suárez y sus colegas.

“Concuerdo con el hecho de que solo porque haya habido terremotos de moderados a grandes bastante infrecuentes no significa que se pueda ignorar el peligro asociado con ellos”, le dice a BBC Mundo el experto en geofísica del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

Zona de cumbres

La interacción de las placas tectónicas de Cocos y Rivera, que además colindan con la gran placa de Norteamérica, ha dado origen a la formación de decenas de montañas altas y volcanes a lo largo de millones de años.

En lo que respecta a la FVTM, dio paso a la formación de una franja de 900 km de largo -desde las islas Revillagigedo del Pacífico hasta el estado de Veracruz, en el Golfo de México- y una anchura de 130 km.

Un gráfico del Eje Volcánico

UNAM
La FVTM (marcado con el número 2 en este gráfico) se extiende de este a oeste en el paralelo 19 N.

La altura media en la región es de 2.500 metros sobre el nivel del mar (msnm), por lo que esta zona ha sido considerada como la barrera natural entre América del Norte y América Central, según el Servicio Geológico Mexicano.

Entre los volcanes que la forma está el Pico de Orizaba, el más alto con 5.636 msnm; el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Ajusco que rodean a Ciudad de México; el Paricutín, el más joven del país; y el Fuego o de Colima, el más activo de América del Norte.

Map

De los 43 volcanes que hay en la región, solo una decena ha estado activo en los últimos dos siglos.

Viaje al pasado

El estudio de Suárez, publicado en la revista científica Tectonics, implicó sumergirse en archivos históricos de códices aztecas, relatos coloniales y archivos sísmicos de cinco siglos de antigüedad para determinar qué eventos significativos hubo en la Faja Volcánica Transmexicana.

“Lo que vemos en el periodo de los últimos 100 años en que ha habido instrumentos es muy corto en términos geológicos”, explica Suárez.

Determinar qué sismos hubo y qué características tuvieron es importante para conocer el riesgo de la FVTM.

El Popocatépetl visto desde Puebla

Getty Images
Los asentamientos prehispánicos y los coloniales se concentraron en la región central del país, donde hay una gran variedad de volcanes.

Luego del trabajo de documentación, los expertos determinaron que hubo seis terremotos desde el siglo XV hasta la actualidad que se explican por la actividad geológica de la FVTM, y no por la interacción de las placas del Pacífico.

Los más antiguos fueron registrados en códices y documentos que relataban el México de la época azteca o mexica, lo cual resulta fascinante para el estudio de la sismicidad de la zona.

“Las culturas prehispánicas registraban los sismos con un glifo, un símbolo, que parece una hélice. Lo llamaban ‘ollin”, el cual era un símbolo de movimiento. Cuando lo colocaban en una especie de capas, que representaban la tierra, esto representaba un sismo”, explica Suárez.

Un glifo de un terremoto

sismoshistoricos.org
Los aztecas representaban con glifos los terremotos.

Uno ocurrió en 1475 en un lugar cercano a lo que hoy es Ciudad de México, evento que los códices prehispánicos registran con el derrumbe de laderas y la abertura de grietas, características de un terremoto generado en el lugar, no en el Pacífico.

Otro ocurrió en 1575, después de la Conquista española, con una magnitud estimada de 5,7, explica Suárez, y que se generó cerca de la actual ciudad de Puebla. Tuvo réplicas durante 4 o 5 días y causó una gran destrucción.

El trabajo de interpretar cómo las culturas prehispánicas registraban los sismos es muy complicado debido a que subsisten pocos códices, ya que pues “fueron destruidos en la época colonial porque eran considerados paganos”, explica Suárez.

Otros eventos significativos fueron el sismo cercano a Tepic de 1568 (de magnitud estimada en 7,2), el de la falla de Michoacán de 1858 (+7), el de Acambay de 1912 (6,9) y el de Xalapa en 1920 (6,4).

¿Qué significa la sismicidad de la FVTM?

Suárez explica que analizar los registros sísmicos formales de un siglo es como ver solo unos segundos de una película.

Su trabajo ha sido ver más allá de unos fotogramas y tratar de entender cómo la sismicidad de la FVTM tiene varios componentes.

“Es lógico que nuestra atención haya estado centrada en la región donde ocurren los sismos más grandes, más peligrosos, de donde vino el sismo de 1985 que tantos daños causó a Ciudad de México”, considera.

El Anillo de Fuego del Pacífico

Getty Images
El Anillo de Fuego del Pacífico ha generado fallas geológicas a lo largo de miles de años, incluidas las del FVTM.

Pero dice que entender que hay otras fuentes de actividad geológica “debe llevar a reconsiderar el peligro sísmico que hay en el centro del país“.

Gavin Hayes, del USGS, concuerda con eso y señala que hay lugares en EE.UU. donde “los terremotos son raros, pero el peligro es muy alto”, como la zona sísmica de Nuevo Madrid, en San Luis, Misuri.

“Los terremotos grandes poco frecuentes cerca de las regiones pobladas son difíciles de reflejar en los mapas de amenazas, porque las posibilidades de que ocurran en un período determinado son bajas, pero su impacto puede ser muy alto”, añade.

Ante esto, Suárez dice que la revisión de códigos y normas de construcción en zonas sísmicas es la mejor manera de protegerse.

El Pico de Orizaba

Getty Images
El Pico de Orizaba es el volcán más alto de México, con su cima a más de 5.600 metros sobre el nivel del mar.

https://www.youtube.com/watch?v=24JaHawe-RM

https://www.youtube.com/watch?v=SZY7ugs_DvI

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