3 diferencias entre el TLCAN y el USMCA, el nuevo acuerdo comercial entre EU, México y Canadá
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3 diferencias entre el TLCAN y el USMCA, el nuevo acuerdo comercial entre EU, México y Canadá

El texto completo del acuerdo, que ya no se llamará TLCAN sino USMCA, se enviará ahora a los congresos de cada uno de los países, que tienen 60 días para revisarlo, proponer cambios y aprobarlo o no.
BBC Mundo
1 de octubre, 2018
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Tras meses de negociaciones, finalmente el nuevo acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) contará con los tres miembros originales del pacto, en vigor desde 1994.

Este domingo Canadá anunció que se sumaba al acuerdo que ya habían alcanzado México y Estados Unidos el pasado 27 de agosto.

La noticia fue recibida con alivio entre muchas industrias que dependían del TLCAN.

El texto completo del acuerdo, que ya no se llamará TLCAN, se enviará ahora a los congresos de cada uno de los países, que tienen 60 días para revisarlo, proponer cambios y aprobarlo o no.

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo; la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer.

Getty Images
El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo; la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer.

Una vez que los congresos den su aval, los presidentes de México y Estados Unidos y el primer ministro de Canadá firmarán el pacto.

La renegociación del TLCAN era una promesa electoral del presidente estadounidense, Donald Trump, quien lo llamó “el peor acuerdo económico de la historia de Estados Unidos”.

“Hoy, Canadá y Estados Unidos llegaron, junto a México, a un nuevo acuerdo comercial adaptado para el siglo XXI: el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés/ AEUMC, por sus siglas en español)”, dijeron el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, en una declaración conjunta el domingo, y refiriéndose al nuevo nombre del acuerdo.

Donald Trump y Justin Trudeau.

AFP
Las relaciones entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, han tenido momentos de tension en los últimos meses.

Además del cambio de nombre, estas son algunas de las principales diferencias con el TLCAN:

1. El mercado lácteo canadiense

El acuerdo preservará un mecanismo de solución de controversias comerciales que Canadá luchó por mantener para proteger su industria maderera y otros sectores de los aranceles de Estados Unidos, informó la agencia Reuters citando a funcionarios canadienses.

El Capítulo 19 previsto en el TLCAN vigente permite que cualquiera de los tres integrantes del acuerdo pueda solicitar la conformación de paneles binacionales independientes cuando sientan que son víctima de decisiones comerciales desleales por parte de otro miembro del acuerdo.

Pero en contrapartida, Canadá acordó brindarles a los productores de lácteos de Estados Unidos acceso a un 3,5% de su mercado doméstico de productos lácteos, de aproximadamente US$16.000 millones al año.

Según Reuters, el gobierno canadiense se está preparado para ofrecer una compensación a los productores lecheros perjudicados por el acuerdo.

2. Automóviles

Canadá y México acordaron un cupo de 2,6 millones de vehículos exportados a Estados Unidos en el caso de que Trump imponga aranceles de autos globales de un 25% por motivos de seguridad nacional.

La cuota permitiría un crecimiento significativo en las exportaciones de automóviles libres de aranceles desde Canadá por encima de los niveles actuales de producción de alrededor de 2 millones de unidades, según Reuters.

Además, se requerirá que para poder ser exportado sin aranceles, 75% de un vehículo tiene que ser producido en uno de los tres países (en la actualidad se exige un 62,5%). El cambio es una victoria para los sindicatos y los trabajadores, pero un dolor de cabeza para los proveedores mundiales de la industria automotriz, señaló The Wall Street Journal.

Fábrica de automóviles en Estados Unidos.

Getty Images
Con el nuevo acuerdo se requerirá que, para ser exportado sin aranceles, 75% de un vehículo tiene que ser producido en uno de los tres países.

Estados Unidos se garantizó en el nuevo acuerdo que entre 40% y 45% del auto debe ser fabricado por trabajadores que ganen al menos US$16 por hora. Con esto se busca evitar la deslocalización de fábricas a zonas de bajo coste en México.

3. Revisión periódica

El acuerdo tendrá una duración de 16 años, pero será sometido a revisión cada seis años.

Esta no acarreará la amenaza de expiración automática del tratado —como había propuesto originalmente EE.UU.— y permitirá renovar el pacto por otros 16 años.

Además, en el apartado de derechos laborales del nuevo acuerdo se incluye un anexo en el cual las partes se comprometen a adoptar normas y prácticas laborales conformes a lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo, a hacerlas cumplir y a no derogarlas de su legislación.

También se acordó mantener los tipos de cambio determinados por el mercado, no incurrir en manipulación cambiaria y combatir la corrupción.

¿Una victoria para Trump?

¿Es esta una victoria para el presidente Trump? Sin duda, logró que Canadá y México acordaran algunos puntos importantes que él quería.

Donald Trump.

Getty Images
Trump quiere reducir el desequilibrio en el comercio internacional de Estados Unidos.

Será más difícil, o al menos más costoso, que los fabricantes de automóviles utilicen piezas de fuera de América del Norte, especialmente de China. Los productores lecheros estadounidenses lograron un mejor acceso al mercado canadiense, que estaba altamente protegido.

Podría resultar en algún beneficio político para él en las próximas elecciones del Congreso estadounidense.

Pero Trump tiene otro objetivo más amplio: reducir el desequilibrio en el comercio internacional de Estados Unidos, con socios comerciales individuales y globalmente.

Estados Unidos importa más de lo que exporta y el presidente Trump quiere cambiar eso, pero juzgar si ha ganado en ese sentido necesitará más tiempo.

Sin embargo, muchos economistas creen que las balanzas comerciales no son principalmente el resultado de la política comercial, sino que reflejan decisiones de préstamos gubernamentales, inversión privada y ahorro, así como movimientos internacionales de capital.

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Lozoya prestó a un empresario 31 mdp en efectivo; ahora no puede pagar a sus exabogados, quienes acusan un posible fraude

El exdirector de Pemex había prometido a los abogados Coello pagarles cuando un empresario amigo suyo, al que le prestó 31 millones de pesos en efectivo, le devolviera el dinero. Los abogados ahora denuncian posibles “arreglos ocultos” entre ellos.
27 de junio, 2022
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Entre 2014 y 2016, Emilio Lozoya Austin hizo un millonario favor a su amigo, el empresario Carlos Adolfo Autrey Díaz: le “prestó” 31 millones de pesos, en efectivo. No lo hizo de un jalón sino en tres entregas: la primera de 8 millones, cuando aún era director de Pemex; las otras dos, por 3 millones y 20 millones, unas semanas después de haber dejado el cargo.

El préstamo quedó formalizado en un contrato firmado entre Lozoya y el empresario, donde este último se comprometía a pagar al exfuncionario el dinero más intereses anuales del 7.5%, a más tardar en abril de 2021. Como garantía de pago, ofreció la hipoteca de una residencia que ocupa una manzana completa en Bosques de las Lomas, en la Ciudad de México.

Meses antes de que venciera ese plazo, en noviembre de 2020, y ya en calidad de procesado por los casos Odebrecht y Agronitrogenados, Lozoya firmó un convenio con el despacho del abogado Javier Coello Trejo, donde reconocía que le debía 25 millones de pesos por honorarios, derivado de los servicios legales que sus integrantes le habían prestado. No tenía para pagarles, así que les ofreció una solución: cederles los derechos del contrato firmado con Autrey Díaz para que de ahí se cobraran.

Los litigantes aceptaron, pero ni Lozoya ni Autrey cumplieron.

El empresario, propietario entre otros negocios de la empresa Pharmometrica, no devolvió a Lozoya el dinero pactado en la fecha acordada y el exdirector de Pemex no ha pagado a los que fueran sus abogados. No solo eso. Hace unas semanas, de forma sorpresiva, el exdirector de Pemex revocó el poder legal que había conferido al despacho de Coello Trejo, lo que le impide seguir con el proceso civil en contra de Autrey para recuperar los 31 millones o su casa de Las Lomas, y de ahí cobrar lo que Lozoya adeuda.

Los exabogados de Lozoya presumen ahora que fueron víctimas de un posible fraude, ya denunciado ante la Fiscalía General de la CDMX en contra de quienes resulten responsables. Además, analizan la posibilidad de demandar directamente al que fuera su cliente para que pague lo que les debe.

“Como lo tienes documentado, él nos revoca los poderes para que no pudiéramos seguir actuando en este procedimiento. Posiblemente, él ya llegó a un acuerdo con este señor Autrey y es por eso que ya no necesita de nuestros servicios para continuar con este procedimiento. Me parece totalmente injusta la decisión que él toma, pero bueno, él ha tomado las decisiones que ha tomado y la vida tendrá que ponerlo en su lugar. Pero a nosotros no nos ha pagado”, confirmó a Animal Político el abogado Javier Coello Zuarth, exdefensor del propio Lozoya.

Este medio tiene copia de diversos documentos —asentados en expedientes judiciales y pasados ante la fe de notarios públicos— que confirman lo anterior. Entre ellos, el contrato firmado entre Lozoya y Autrey, el convenio de adeudo firmado entre Lozoya con los que fueran sus abogados, y la carpeta de investigación iniciada en la fiscalía capitalina por el presunto fraude denunciado por los Coello Trejo.

  

Sobre estos hechos, Animal Político buscó a Emilio Lozoya (preso actualmente en el Reclusorio Norte), quien a través de sus abogados respondió que desconoce la existencia de los referidos convenios y sostiene que su firma podría haber sido falsificada (esto, pese a que este medio corroboró que los documentos son verídicos y constan en los registros de los respectivos notarios). De los motivos por los cuales le prestó dinero en efectivo al empresario y de cuál es el origen de esos recursos, no emitió mayores comentarios. En cualquier caso, señalaron sus abogados, todo deberá aclararse en los tribunales

También se buscó a Autrey a través de los teléfonos de su empresa, de mensajes a su número celular, de su dirección de correo electrónico y de su abogado civil, Christian Osman Marthos, pero no hubo ninguna respuesta. En la oficina de su abogado confirmaron que se recibió la solicitud pero no hubo mayor comunicación.

La negativa de Lozoya a pagar lo que debe a los que fueran sus abogados ocurre mientras este intenta cerrar con Pemex un acuerdo económico que repare el daño que se le imputa por los casos en que se encuentra procesado.

  

Cronología del millonario “préstamo”

De acuerdo con el denominado “Contrato Mutuo con interés y ofrecimiento de garantía hipotecaria”, la primera ocasión en que Lozoya le entregó dinero a Autrey Díaz fue el 31 de marzo de 2014. La cantidad: 8 millones de pesos. De acuerdo con una persona cercana al propio Lozoya, este préstamo y otros se hicieron en efectivo.

No era la primera vez que el entonces director de Pemex repartía mucho dinero. Según sus propias declaraciones, en ese mismo periodo y por supuestas instrucciones de Luis Videgaray, coordinó la entrega de más de 52 millones de pesos —también en efectivo— a legisladores de oposición con la finalidad de que se aprobara la reforma energética.

Lo que Autrey recibió supera lo que se entregó a varios de los legisladores supuestamente sobornados. Por ejemplo, Lozoya ha declarado que a Ricardo Anaya (entonces diputado federal del PAN) le entregó, en total, 6 millones 800 mil pesos, 1 millón 200 mil pesos menos que al empresario.

Y lo que recibió en 2014 el empresario amigo de Lozoya fue solo el comienzo. El 3 de marzo de 2016, Lozoya le hizo una nueva entrega de dinero, esta vez por 3 millones de pesos. Y apenas un mes después, el 4 de abril de aquel año, el pago más grande por un monto de 20 millones. Estos dos últimos pagos ocurrieron apenas una semana después de que Lozoya se quedara sin trabajo, al haber renunciado a Pemex por petición de su entonces jefe, el presidente Enrique Peña Nieto.

Cuestionado sobre el origen de los recursos y la razón por la cual Lozoya había realizado dicho préstamo en efectivo, su exabogado Coello Zuarth respondió que estaba impedido a dar detalles en torno a este hecho. “En su momento nos comentó del préstamo. El secreto profesional nos obliga a que yo no pueda revelar lo que en su momento me platicó Emilio Lozoya cuando fui su abogado”, dijo. Como ya se mencionó, ni el exdirector de Pemex ni el empresario quisieron dar respuesta sobre este cuestionamiento en específico.

Con motivo de la última entrega de recursos, el exfuncionario firmó con Autrey el referido contrato mutuo, en cuyas cláusulas se estableció la fecha en la que se habían llevado a cabo las entregas y el monto total del adeudo: 31 millones de pesos. La devolución del dinero, con un interés a tasa anual del 7.5%, se pactó en un periodo de cinco años que concluiría, a más tardar, el 14 de abril de 2021.

Como garantía de pago, en las cláusulas de contrato se estableció que Autrey debía ceder la hipoteca de una propiedad en favor de Lozoya. La propiedad en cuestión es un inmueble que ocupa una manzana completa, ubicada en la calle Bosque de Magnolias, número 10, colonia Bosques de las Lomas, en la alcaldía Miguel Hidalgo. La propiedad vale unos 50 millones de pesos.

Al momento en que se firmó el contrato, la propiedad ya tenía encima una primera hipoteca con la institución bancaria Scotiabank Inverlat, por lo que Autrey se comprometió al mismo tiempo a liquidar dicha hipoteca dentro de los 15 días posteriores a la fecha de la firma del contrato con Lozoya para, inmediatamente después, inscribir una nueva hipoteca a favor del exdirector de Pemex.

Pero de acuerdo con los exabogados de Lozoya, nada de esto ocurrió. El empresario no liquidó la hipoteca en el plazo convenido ni tampoco cubrió el adeudo en la fecha límite de abril de 2021.

La deuda de 25 millones

En junio de 2020, en medio de las negociaciones con el gobierno de México para aceptar ser extraditado a México y las presiones para que cambiara de abogados, Lozoya relevó a Javier Coello Trejo y su despacho de su representación penal. Lo hizo en una carta donde aseguraba que el proceso en su contra no era justo y que, incluso, no quería arriesgarlos a ellos. Pero había un detalle: para ese momento les debía ya 25 millones de pesos de honorarios.

El día 19 del mismo mes, Lozoya y Javier Coello firmaron el denominado “convenio de reconocimiento de adeudo y dación de pago”, formalizado ante la fe del Notario 49 de la Ciudad de México, Arturo Sobrino Franco.

En dicho documento, las partes reconocen el adeudo de los 25 millones, pero también la existencia del contrato entre Autrey y Lozoya, incumplido para ese momento por el empresario farmacéutico. Y se plantea la solución: que los derechos de ese contrato pasen a los Coello Trejo para que, a partir del mismo, puedan cobrar los honorarios que el exfuncionario les adeuda.

“El cedente (Lozoya) cede sin contraprestación alguna al respecto, a favor del cesionario (Coello), todos los derechos que le corresponden respecto al Contrato Mutuo con interés que el cedente celebró con el licenciado Carlos Adolfo Autrey Díaz Aldrete, en donde este último reconoció adeuda a Emilio Ricardo Lozoya Austin la cantidad de 31 millones de pesos”, se lee en la cláusula cuarta del convenio.

En el mismo convenio se instruye a los Coello Trejo para que —en representación de Lozoya— inicien las acciones judiciales y extrajudiciales que consideraran necesarias con la finalidad de que Autrey cumpliera con liquidar el adeudo o se hiciera efectiva la hipoteca sobre su residencia. 

En ese contexto, el 3 de agosto de 2020, el despacho Coello Trejo presentó una demanda civil a través de la vía especial hipotecaria en contra del empresario, con la finalidad de que se cubriera de forma inmediata con los adeudos ya señalados o con la entrega del inmueble en Bosques de las Lomas.

En los meses siguientes, el proceso se alargó debido a los retrasos que originó la pandemia y a que Autrey, a través de su representante legal, promovió un recurso en el que afirmaba que no fue notificado correctamente del referido juicio especial hipotecario argumentando que la persona que recibió el escrito de juzgado (su chofer) no era, en realidad, empleado suyo. A la postre, el juez decidió que el empresario no tenía razón y que la notificación sí se había realizado correctamente.

Promete, pero no paga

Documentos de los que también este medio tiene copia muestran que el 7 de abril de 2022 Lozoya, de forma sorpresiva, le revocó los poderes legales que había conferido a los Coello para que continuaran con el referido juicio especial hipotecario que, para este momento, ya se encontraba ante una sala penal del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX. Esto, sin que para ese momento Autrey hubiera cumplido con la hipoteca y, por lo tanto, sin que los Coello pudieran haber cobrado el dinero que el exdirector de Pemex les adeudaba.

El 30 de mayo, Georgina Olvera González, notaria 207 de la CDMX, se presentó en el despacho Coello Trejo y Asociados para hacer la notificación formal de la revocación de poderes decidida por Lozoya. Un día después, el 1 de junio, Coello le mandó un oficio a la referida notaria en donde destaca su “extrañamiento” por la decisión de Lozoya, dado que el cobro del dinero que este les debe depende de que Autrey pague los 31 millones o se haga efectiva la hipoteca.

En ese contexto, y aceptando la revocación de los poderes que le habían conferido, Coello aprovechó para solicitarle a Lozoya, a partir de la referida notaria, que le pagara los 25 millones de pesos en un plazo no mayor a cinco días a partir de que fuera notificado de dicho escrito.

Este nuevo plazo, indicó en entrevista con este medio Coello Zuarth, ya se venció, pero Lozoya no ha cumplido en cubrir el referido adeudo.

Los hechos ocurren de forma simultánea a que el exdirector de Pemex insiste en negociar con el gobierno del presidente López Obrador y con la FGR un acuerdo económico en el que asegura comprometerse a devolver recursos millonarios y entregar propiedades a cambio de que se cancelen los procesos en su contra por los casos Odebrecht y Agronitrogenados. Originalmente, el exfuncionario había prometido entregar aproximadamente 200 millones de pesos, cifra que el gobierno considera que no alcanza a cubrir los daños causados por los sobornos que Lozoya ya reconoce haber recibido. 

Fraude, denuncia y lo que viene

El 11 de mayo de 2021, Christian Osman Marthos, abogado de Autrey, se presentó en el despacho Coello Trejo para confirmar algo que les había dicho días antes durante una audiencia: que el hermano de Emilio Lozoya ya estaba en conversaciones con su cliente para llegar a un acuerdo por la deuda de los 31 millones de pesos contraída entre 2014 y 2016, y desistirse de las acciones legales.

Esto fue considerado por los Coello como un potencial fraude en su agravio ya que, para ese momento y de acuerdo con el convenio de adeudo por los 25 millones que habían firmado con Lozoya, los derechos de cobro de los 31 millones eran de los litigantes y ya no del exdirector de Pemex.

Por este motivo el 15 de julio del año pasado presentaron formalmente ante la fiscalía de la CDMX una denuncia de hechos en contra de quien resulte responsable, por una posible tentativa de fraude y lo que resulte en su agravio. A partir de ello se inició una carpeta de investigación que continúa en integración.

“Es evidente que se están realizando operaciones y arreglos ocultos con el objeto de eludir las obligaciones adquiridas, por medio del engaño y que terminarían por afectar el convenio de reconocimiento de adeudo y dación de pago que hay en mi favor”, indicó Coello Trejo en su denuncia, ya ratificada.

Coello Zuarth no descartó, además, que busquen promover nuevos procedimientos legales para reclamar directamente a Lozoya Austin que les pague los 25 millones que les adeuda.

“A raíz de que nos canceló el poder, nosotros le hemos requerido formalmente el pago y estamos analizando si tomamos acciones legales en contra suya. Lo estamos viendo para saber si es conveniente”, indicó el litigante.

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