Jair Bolsonaro: las frases que reflejan el pensamiento del presidente electo de Brasil
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Jair Bolsonaro: las frases que reflejan el pensamiento del presidente electo de Brasil

La carrera de Bolsonaro está llena de entrevistas polémicas y declaraciones controvertidas, sobre todo contra mujeres, homosexuales o negros.
28 de octubre, 2018
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Diputado desde el año 1991, el nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, lleva varias décadas bajo el ojo público.

Y su carrera está llena de entrevistas polémicas y declaraciones controvertidas, sobre todo contra mujeres, homosexuales o negros.

Su ideología ultraderechista provocó que medios como el semanario británico The Economist lo califiquen de “amenaza para la democracia” por afirmaciones como que cerraría el Congreso el primer día tras ser elegido presidente.

Aunque recientemente, conforme se acercaban las elecciones, Bolsonaro intentó matizar su imagen.

El 25 de agosto, por ejemplo, tuiteó: “No soy homofóbico, no pienso que nadie tenga que ser violado. No defiendo que las mujeres tengan que ganar menos. No soy racista”.

Estas son algunas de las afirmaciones anteriores hechas por este exmilitar de 63 años que niega que vaya a dirigir un gobierno autoritario.

1.

En 1999, cuando era diputado por el Partido Progressista Reformador, Bolsonaro aseguró en el programa de televisión Câmera Aberta: “Yo soy favorable a la tortura, tú lo sabes”.

Se trata de una afirmación increíblemente polémica en un país en el que entonces solo hacía 14 años que se había puesto fin al régimen militar.

Una de las mujeres torturadas por ese gobierno fue, precisamente, Dilma Rousseff, expresidenta tras destituida en 2016.

La polémica sobre este asunto acompañó a Bolsonaro hasta esta campaña y, recientemente, el Tribunal Superior Electoral de Brasil prohibió un anuncio televisivo del candidato Fernando Haddad, que fue su rival este domingo, que lo vinculaba con la tortura.

Fernando Haddad
AFP

Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, rival de Bolsonaro en la segunda vuelta electoral.

En la pieza se veían algunas frases de Bolsonaro, como la mencionada anteriormente, intercaladas con declaraciones de mujeres torturadas tras el golpe militar de 1964.

https://www.youtube.com/watch?v=-fMdCwlwg8E

2.

Pancarta

Getty Images
“¡Dios bendiga a Bolsonaro y Trump! Libéranos del comunismo y su esclavitud”, dice esta pancarta en favor del candidato.

En 1999, en ese mismo programa, Bolsonaro aseguró que “a través del voto, no va a cambiar nada en este país. Solo va a cambiar, desafortunadamente, cuando nos partamos en una guerra civil. Y haciendo el trabajo que el régimen militar no hizo: matando a unos 30.000, comenzando por FHC”.

FHC son las siglas del por entonces presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, crítico de Bolsonaro.

La frase de Bolsonaro se hizo viral en internet este año.

3.

En una charla en el Club Hebraica, en abril de 2017, Bolsonaro arremetió contra la población afrodescendiente en Brasil.

“Yo fui a una quilombola en Eldorado Paulista. Miran, el afrodescendiente más delgado allí pesaba siete arrobas. ¡No hacen nada! Creo que ni para procrear sirve ya. Más de 1 billón de reales gastado al año en ellos”.

Los “reservas quilombolas” son comunidades de descendientes de esclavos.

Posteriormente, Bolsonaro dijo que la frase fue desafortunada, pero que estar contra las quilombolas no es ser racista, sino que estas demarcaciones son descomunales y no son razonables, afirmó, según un artículo publicado en el diario Folha de Sao Paulo.

4.

En algunas ocasiones Bolsonaro ha repetido sus insultos, como en el caso de su enfrentamiento contra la diputada del PT Maria do Rosário.

En 2014 Bolsonaro dijo que la diputada “no merecía ser violada” por ser “muy fea”.

Afrodescendientes

Getty Images
La población negra de Brasil, según Bolsonaro, “no hace nada”.

Y dos años después, lo volvió a repetir en el Congreso, después de que Maria do Rosário hiciera un discurso en defensa de las víctimas de la dictadura militar.

Cuando ella abandonaba la cámara, Bolsonaro le lanzó: “Quédate ahí, Maria do Rosário, quédate. Hace pocos días me llamaste violador, en el Salón Verde, y yo dije que no iba a violarla a usted porque usted no se lo merece. Quédate aquí para oír”.

5.

El colectivo homosexual ha sido blanco de Bolsonaro en numerosas ocasiones.

En noviembre de 2010, en un programa de televisión aseguró que si “el hijo empieza a estar así medio gay, lleva una zurra (golpiza) y cambia su comportamiento”.

En 2016, Bolsonaro dio una entrevista a la actriz lesbiana estadounidense Ellen Page en la que ella le preguntó por sus opiniones homofóbicas.

“Cuando yo era joven, hablando de porcentajes, había muy pocos . Pasado el tiempo, debido a los hábitos liberales, las drogas, las mujeres trabajando también, el número de homosexuales aumentó bastante”, aseguró Bolsonaro.

“Yo suelo decir, si tu hijo empieza a ir con ciertas personas, con ciertos comportamientos, adoptará ese tipo de comportamiento. Pensará que es normal”.

Y en una entrevista con la revista Playboy en 2011 aseguró que “sería incapaz de querer a un hijo homosexual”.

Sin embargo, hace solo unos días, Bolsonaro apareció en un video junto con el conocido maquillador gay brasileño Lili Ferraz.

En él, Ferraz asegura que “lejos de lo que dicen, es una persona maravillosa” y el candidato afirma que “todos nosotros en Brasil somos seres humanos, somos brasileños, patriotas, cumplimos con nuestros deberes. Y la opción de cada uno solo le interesa a él, el Estado no tiene que interferir en esta área”.

6.

De Nuevo en el Clube Hebraica, en 2017, Bolsonaro mostró su faceta anti-mujeres.

“Fui con mis tres hijos, el otro fue también, fueron cuatro. Yo también tengo un quinto, con el quinto fallé. Fueron cuatro hombres, con la quinta fallé y salió mujer”, aseguró ante las risas de algunos de los presentes.

En otra entrevista en 2014 con Rádio Gaúcha, citada por Luiz Ruffato en un artículo de opinión en El País, Bolsonaro dijo lo siguiente sobre las mujeres y el mercado laboral.

“A mí me dan pena los empresarios de Brasil, porque es una desgracia ser patrón en nuestro país, con tantos derechos laborales. Entre un hombre y una mujer joven, ¿qué piensa el empresario? ‘Caramba, esta mujer tiene anillo en el dedo, de aquí a poco embarazada, seis meses de permiso de maternidad…’ ¿Quién va a pagar la cuenta? El empleador. Cuando ella vuelva, tendrá más de un mes de vacaciones, o sea ella trabajó cinco meses en un año. ¡Es por esto que paga menos a la mujer!”

Protesta

AFP
La campaña #EleNao (Él no) sacó a miles de personas a las calles contra la ideología de Bolsonaro.

7.

Bolsonaro había dicho en 1999 en Câmera Aberta (minuto 1:40): “Bobos somos nosotros, que estamos pagando impuestos. Incluso, consejo mío, y yo lo hago: yo evado todo lo posible. Si puedo no pagar impuestos, no pago”.

Cuando este año Folha de Sao Paulo le preguntó por este tema, contestó: “Cuando yo dije que evadía…¿Quién, hoy en día, nunca se indignó con su carga tributaria? Hoy el pueblo, como un todo, no evade lo que no puede”.

“Fue un desahogo”, afirmó.


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A Leonardo lo mataron policías de Guanajuato en 2018; Fiscalía no investigó el caso

Su familia denuncia que salió de su comunidad para buscar señal en el celular y fue tiroteado por efectivos de una unidad de élite de Guanajuato.
3 de noviembre, 2020
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Leonardo Reyes, de 23 años, murió el 13 de diciembre de 2018 por disparos de agentes pertenecientes al Grupo Táctico Operativo de la Policía Estatal de Guanajuato. Desde los 13 años vivía en Dallas, Texas, Estados Unidos, pero llegó a su comunidad en San Miguel de Allende para visitar a su familia. Aquella noche salió a buscar señal de teléfono, pero nunca regresó. Fue tiroteado por los policías, que argumentaron que alguien les había atacado y que ellos solo repelieron la agresión.

La Fiscalía General del Estado (FGE) y la jueza Mónica Edith Olmos Ortega, del Juzgado de Oralidad Penal de San Miguel de Allende, apoyan esta versión: no quieren investigar la muerte de Reyes. Solo la Procuraduría de Derechos Humanos de Guanajuato reconoció que hubo vulneraciones a los derechos de la víctima, aunque elude hablar de ejecución extrajudicial. Los familiares del joven han apelado la decisión judicial y piden justicia.

Entérate: Más de 8 mil policías estatales carecen de preparación básica para ser agentes

Animal Político contactó con el Poder Judicial de Guanajuato y con la FGE para conocer su versión de los hechos, pero al cierre de la edición no había recibido respuesta.

“Me pongo muy mal cuando me recuerdan, pero nunca dejo de recordarlo. Estuvo muy mal lo que hicieron. A los policías ni siquiera los quieran castigar. Es algo muy triste. Parece que mi hijo ni era una persona humana. Porque lo que hicieron con él no se vale”, dice Guadalupe Moreno Cayente, de 54 años, madre de la víctima, en conversación telefónica desde San Antonio, Texas.

La última vez que vio a su hijo, el joven le dijo que salía de casa a llamar por teléfono. Ella, recuerda, le pidió que no saliese, que ya era tarde. Pero él no vio peligro. La suya es una comunidad pequeña en la que todos se conocen y no pensó que pudiese ocurrirle nada malo. Minutos después su camioneta fue rafagueada. Recibió más de 50 impactos de bala y él murió desangrado. Ninguno de los policías llamó a una ambulancia, según explica Juan José Padierna, abogado de la familia.

“Creemos que hay un cubrimiento, una tapadera por parte del mismo Estado. Estos policías son del cuerpo de elite y al Estado no le conviene decir que se equivocaron y lo mataron”, dice el abogado.

En casa de la familia Reyes todo el mundo recuerda que Leonardo se ganó un balón en un torneo de fútbol que jugó el día en el que lo mataron. Cenó con la familia y, pasada la medianoche, fue a un lugar conocido como La Caseta, donde los comunitarios acuden para llamar por teléfono porque es el único punto en el que tienen señal.

Minutos después todo se descontrola. Un tío de Leonardo pasa por la zona y ve a los policías que rafaguean la camioneta. Como es una comunidad muy pequeña, la recorre casa por casa preguntando si falta alguien. Ahí se da la primera alarma: falta Leonardo, el “paisano” recién llegado de Texas.

Asustados, algunos familiares se acercaron a la zona. Entre ellos estaba Moreno Cayente, su madre, acompañada de un tío, un hermano y la cuñada de Reyes. Escuchan las risas de una mujer y un policía que le dice a otro: “ya la cagaste, cárgale otra pistola”. Aterrorizados, no regresarán al lugar hasta la mañana siguiente.

Cuando amanece, la familia retoma la búsqueda. Pero en ese momento el rumor ya apunta a que Leonardo Reyes murió por balas de policía. Hasta la zona se desplaza Juan José Padierna, ya nombrado abogado de la familia. “Vimos falta de pericia de los peritos, que estaban recogiendo, manipulación de la cadena de custodia”, explica.

Entre la 1 y las 6 de la madrugada el cuerpo estuvo ahí, en manos de los mismos policías que habían apretado el gatillo y sin que nadie supervisase qué es lo que hacían con él. De hecho, ni siquiera llamaron a la ambulancia. A juicio de Padierna, esto prueba que los agentes dejaron morir a la víctima sin proporcionarle ayuda médica. Esta versión es sustentada por la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato, que emitió una recomendación en la que no habla de ejecución extrajudicial pero sí denuncia que no se prestó asistencia al fallecido. “La autopsia dice que murió desangrado. Así que le dejaron morir”, dice el abogado.

A partir de aquí comienza un proceso lleno de irregularidades que la familia de la víctima asegura que está montado para exonerar a los policías.

Los allegados de Reyes creen que los policías acabaron con la vida del joven sin que hasta el momento hayan ofrecido una explicación convincente.

Los agentes, por el contrario, aseguraron que dispararon en defensa propia ya que fueron víctimas de un ataque.

“Dicen los policías que les dispararon, lo repelieron y la camioneta se dio a la fuga. Los seis usaron sus armas largas porque no se detenía. Según declararon, le alcanzaron los disparos, la furgoneta impactó contra un árbol, dos ocupantes huyeron y Leonardo murió”, explica Padierna.

Su madre recuerda que recién acababan de llegar de Estados Unidos  y dice que ni siquiera tuvo tiempo de juntarse con sus amigos, como para encima participar en un acto delictivo. Para lo único que había salido su hijo era para jugar un partido de fútbol, dice la señora. Y para ayudar en la iglesia. “Todavía anduvo en el río juntando piedra”, asegura.

La demanda de justicia de la familia Reyes ha chocado con unas autoridades reacias a investigar.

Los familiares pidieron que la Fiscalía General de la República (FGR) se hiciera cargo de la investigación, sin éxito. Además, abordaron al gobernador Diego Sinhué, a quien exigieron justicia. Este se comprometió a promover la investigación, pero los acontecimientos avanzaron en la dirección opuesta.

El 25 de marzo de este año, la fiscal Ramona Pérez decidió archivar el caso, dando la razón a los policías que decían que fue en defensa propia a pesar de no presentar heridas ni rastros de ataque alguno. Un mes antes, el 17 de febrero, la Procuraduría de los Derechos Humanos reconoció que se había vulnerado el derecho a la Justicia.

El 17 de septiembre tuvo lugar una audiencia para desahogar la impugnación al archivo del caso. La juez Mónica Edith Olmos aceptó la versión de la FGE que aseguraba que se había notificado a la madre de la víctima sobre los plazos para presentar la apelación y que esta no había hecho caso. En realidad, la versión es todavía más extraña. Lo que dice fiscalía es que dejaron una nota en la casa de Guadalupe Moreno Cayente en San Miguel de Allende. Aunque esta vive en San Antonio, Texas, asegura que en el domicilio siempre hay gente y que, de haber recibido algo, le hubiesen avisado. Sin embargo, la juez rechazó estos argumentos y decretó nuevamente archivar el caso.

“La jueza está violando derechos porque fue el estado, un cuerpo de élite, quien está involucrado”, denuncia el abogado Padierna.

Guadalupe Moreno Cayente, por su parte, dice estar harta de mentiras. “Yo les digo a los abogados que me traigan a los policías a la cara. Que yo no tengo por qué mentir. Que eran cinco hombres y una mujer y escuchamos lo que estaban diciendo”, dice.

Desde entonces, asegura temer por su integridad. “Tengo miedo. Estoy muerta en vida. Ellos saben dónde vivimos y todo”, afirma. A pesar de las dificultades, reitera que “no vamos a descansar y vamos a seguir buscando justicia hasta que dios nos de licencia”.

“Queremos justicia porque no estuvo bien lo que hicieron. Él no andaba en malos pasos ni tuvo culpa de nada. No porque sean policías no hay derecho a que sean castigados”, asegura.

Sus esperanzas están ahora en el amparo indirecto 617/2020 presentado ante el juzgado Segundo de Distrito. “Nos han mentido hasta donde han querido. Nos han mentido mucho. Pero nosotros queremos justicia”, dice.

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