close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

En 3 años se duplicaron los homicidios y atentados con armas de fuego; decomisos cayeron 75%

En la segunda parte del actual sexenio creció de 50 a 70 % la proporción de asesinatos que se cometen con armas de fuego.
Archivo Cuartoscuro
25 de octubre, 2018
Comparte

Los ataques con armas de fuego en México se incrementaron en los últimos tres años, pues el número de personas asesinadas y lesionadas por heridas de bala en el país subió más del doble.

En 2015, cinco de cada 10 personas fueron asesinadas a disparos; de enero a septiembre de 2018, siete  de cada 10 homicidios se cometieron de esa forma.

En contraste, los decomisos de armas de fuego cayeron 75 % en lo que va del sexenio. A ello se suma el problema del tráfico ilegal de armas, así como el robo o la pérdida de más de 20 mil armas de fuego oficiales en corporaciones de seguridad pública.

Los datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirmaron el papel protagónico que tienen las armas de fuego en la explosión de violencia que padece México desde que arrancó la segunda parte del actual sexenio.

En lo que va del año, más de 25 mil personas fueron asesinadas, lo que equivale a un incremento del 80 % en los homicidios de 2015 a la fecha, y una cifra récord.

El crecimiento es aún más grave al revisar datos sobre homicidios con armas de fuego: de enero a septiembre de 2015, hubo 7,699 homicidios casos, para el mismo periodo de 2018 el número fue de 17, 467 víctimas, un incremento de 120 %.

En una proporción similar, los casos de personas lesionadas por arma de fuego han aumentado, pues de enero a septiembre de 2015, la cifra era de 4,244 víctimas, mientras que en el mismo lapso de este año hubo 8,727 casos, un crecimiento de 105 %.

Cada vez más común la violencia armada

Los datos también muestran que hoy en México se ataca a personas con armas de fuego con mucha mayor frecuencia que hace tres años.

En 2015, el 57.6 % de los homicidios dolosos registrados se perpetraron a balazos.La otra parte se cometió con armas blancas como navajas o a través de golpes propinados con distintos objetos. Para 2018, la proporción de asesinatos con este tipo de armas se incrementó a más del 70 %.

Este fenómeno también se reflejó en los casos de personas lesionadas. Mientras que en 2015 el 3.7 % de las víctimas con lesiones dolosas fueron blanco de ataques con armas de fuego, en 2018 el porcentaje se duplicó al 7.35 %.

De acuerdo con Lucia Guadalupe Chávez Vargas, coordinadora de investigación de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) –organización que ha dado seguimiento al tema de las armas de fuego y su impacto en los derechos humanos– estos números confirman la propagación sin control de las armas en el país y la falta de políticas públicas efectivas al respecto.

“Se trata en su mayoría de armas que provienen de los Estados Unidos y se trafican ilegalmente por la frontera norte, principalmente en estados como Tamaulipas. Y también hay un número importante de armas que fueron traídas oficialmente y que han terminado en manos de delincuentes”, señaló.

En 20 años aumentaron 570% los homicidios por arma de fuego en México, alertan organizaciones civiles

Pero se desploman decomisos

Al mismo tiempo que incrementaron los ataques con armas de fuego en México, los decomisos de armas en manos de la delincuencia reflejaron disminuyeron casi 75 % de 2012 a 2017, de acuerdo con datos de la propia Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) revelados en el informe “El tráfico legal e ilegal de armas a México”, publicado por la CMDPDH.

Las cifras arrojaron que mientras en 2011 se decomisaron 32,340 armas de fuego en distintos puntos del país; en 2012 la cifra bajó a 20,670. Luego en 2013 (ya en el actual sexenio) el saldo fue de 9,309 armas decomisadas; para 2014 continuó la caída con 6,465 armas aseguradas; en 2015 fueron 5,447; y en 2016 apenas 3,506 armas. Solo en 2017 hubo una pequeña recuperación con un balance de 5,082 armas decomisadas.

¿La caída en los decomisos puede deberse a que hoy hay menos armas en México? La investigadora de la CMDPDH opinó que “no”, por dos razones: La primera es el incremento de la violencia relacionada con el uso de armas de fuego, lo que vuelve improbable que hoy haya menos que antes; pero por otro lado está la evidencia de que el tráfico de armamento desde Estados Unidos no ha cesado.

“La reducción en los decomisos de armas de fuego que reporta el Ejército no tiene una explicación. El enfrentamiento con grupos armados y la guerra contra las drogas de 2012 tiene hoy la misma intensidad que antes. La entrada de armas que provienen legal e ilegalmente de Estados Unidos no ha disminuido. Hay estudios que hablan hasta de dos mil armas que ingresan diariamente por la frontera”, explicó.

La experta dijo que mientras no se modifique la actual política de combate al crimen en el país, que ha traído una “militarización” de funciones de seguridad pública, es necesario que haya, por lo menos, un mayor control del armamento que se trafica hacia el país y también de las armas oficiales que se adquieren y proporción a las fuerzas de seguridad locales.

Policías pierden 20 mil armas

Entre las armas que llegan a los delincuentes no solo están las que ingresaron ilegalmente al país. También hay pistolas y rifles de alto poder que los policías terminaron perdiendo o que fueron robadas a los elementos o incluso a las armerías.

El estudio “El tráfico legal e ilegal de armas a México” mostró –a partir de cifras oficiales– que de 2010 a 2016 se robaron o extraviaron 20,066 armas de fuego legales. Se trata de armamento que la Sedena adquirió en el extranjero para ser vendido a las distintas fuerzas de seguridad pública del país.

De acuerdo con Chávez Vargas, llaman la atención los siguientes casos: Guerrero, donde el 20 % del armamento que se ha recibido de parte de la Sedena a los policías locales se ha perdido; Tamaulipas, donde el 11 % de las armas recibidas fueron extraviadas o robadas, así como la Ciudad de México, donde hay más de 5 mil armas perdidas, 8 % de las que se han recibido.

La investigadora advirtió que es muy probable que un número importante de estas armas haya terminado en manos de la delincuencia ya que, por si fuera poco, no hay un seguimiento adecuado de las mismas.

“Hay un claro descuido y negligencia de las autoridades e incluso no podemos descartar que aquellos estados que tienen un porcentaje importante de armas extraviadas pudieran tener un patrón de sustracción de estas armas y que muy probablemente dichas armas terminen en manos del crimen organizado. Porque además no hay un seguimiento puntual de lo que sucede con las armas extraviadas y no hemos podido averiguar dónde terminan”, expuso.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

El éxito de las 'barras sobrias', los bares para millennials donde no se sirve alcohol

Aunque la idea de un pub o un bar va estrechamente ligada a beber alcohol, cada vez son más los establecimientos que, en ciudades como Londres o Nueva York, apuestan por no servirlo. ¿Quiénes son sus clientes? Y ¿cuál es la clave de su éxito?
Getty Images
3 de junio, 2019
Comparte

Cuando entras a Getaway, un elegante bar en una avenida principal en Brooklyn, Nueva York, puede que te sientas como en uno de los tantos sitios bonitos de cócteles que aparecen en innumerables cuentas de Instagram.

Pero este bar cuenta con una diferencia crucial: es totalmente libre de alcohol.

Una barra sin alcohol suena como un oxímoron, como un acuario sin pescado o una panadería que no sirve pan.

Pero en ciudades como Nueva York y Londres, una opción de vida nocturna sin alcohol puede atraer a las personas que, por cualquier motivo, prefieren no beber.

Sam Thonis, quien es dueño del bar junto a Regina Dellea, tuvo la idea de Getaway hace tres años, cuando él y su hermano, que no bebe, intentaban encontrar un lugar para salir juntos por la noche.

“No había muchas opciones de vida nocturna en Nueva York que no giraran en torno al alcohol o que no trataran de presionarte de alguna manera”, dice Thonis.

Así que Thonis y Dellea hicieron de su bar un espacio libre de alcohol, lo que significa que ni siquiera venden cervezas sin alcohol porque tienen una cantidad mínima de esa sustancia.

Una mujer toma agua en un bar.

Getty Images
Existe una creciente ola mundial de locales nocturnos que atienden a personas que evitan el alcohol.

En EE.UU. el término “sin alcohol” se puede aplicar a las bebidas hasta con un 0,5% de alcohol o menos, lo que significa que muchas cervezas populares sin alcohol no lo son en realidad.

“Si eres abstemio y el alcohol es un problema para ti, o si ni siquiera quieres el olor a alcohol a tu alrededor, este es tu lugar”, dice Thonis.

Getaway, que se inauguró en abril, es parte de una creciente ola mundial de locales nocturnos que atienden a personas que evitan el alcohol, pero que aún quieren salir y socializar en espacios que tradicionalmente han estado dominados por la bebida.

Existen otros sitios como Vena’s Fizz House en Portland, Maine y The Other Side en Crystal Lake, un suburbio de Illinois.

En Londres, el bar Redemption ahora tiene tres ubicaciones y en enero, The Virgin Mary, un pub sin alcohol, abrió en Dublín.

Zonas de templanza

Las barras sin alcohol no son un concepto nuevo.

A finales del siglo XIX, una serie de bares sin alcohol conocidos como barras de templanza se establecieron en Reino Unido a raíz del movimiento por la templanza o temperancia, que abogaba por no consumir alcohol.

Mesa con vasos y bebidas.

Getty Images
La consultora AMR valoró el mercado de bebidas no alcohólicas en US$1.548 millones en 2015 y estimó que crecerá hasta alcanzar US$2.090 millones para 2022.

El Bar Temperance de Fitzpatrick, fundado en 1890 en Rawtenstall, en el norte de Manchester, todavía hoy vende cerveza de raíz (una cerveza fermentada elaborada con una combinación de vainilla y varias raíces, entre otros ingredientes) y vasos de diente de león y bardana (dandelion and burdock, en inglés), un refresco británico elaborado con raíces fermentadas de esas plantas.

Pero lo que es diferente de esta ola actual de bares sin alcohol es que no son promotores de la idea de la abstinencia total del consumo.

En Getaway, por ejemplo, los clientes no son solo no bebedores, sino cualquier persona que busque un ambiente divertido sin la amenaza de una resaca al día siguiente.

“Nada en nuestro espacio dice que debes estar sobrio, o no debes ir a otro bar y tomarte un shot de tequila”, opina Thonis.

Getaway se acerca así a un movimiento que hace que los millennials urbanos reconsideren el lugar que ocupa el alcohol en sus vidas.

Lorelei Bandrovschi, de 32 años, se identifica con esa categoría.

El año pasado, comenzó a organizar eventos sin alcohol con el nombre de Listen Bar para personas que querían divertirse sin que el alcohol estuviese presente.

Solía trabajar como consultora para marcas como YouTube y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, pero ahora Listen Bar es su ocupación a tiempo completo.

“Los bares son un espacio de relajación y se nos hizo creer que el alcohol tiene que ser parte de eso”, dice Bandrovschi.

“Es realmente liberador crear espacios donde una fiesta alborotada no significa resaca y recuerdos borrosos”.

Jóvenes con alcohol en el metro.

Getty Images
En 2016, solo el 56,9% de los mayores de 16 años en Reino Unido había tomado una copa de alcohol la semana anterior a ser consultados. Se trata del porcentaje más bajo registrado desde que el gobierno comenzó a hacer esa pregunta en 2005.

Bandrovschi, sin embargo, no es abstemia, pero después de dejar de tomar por un mes notó la falta de opciones para las personas que querían salir con sus amigos y no tomar alcohol.

“Creo que la cultura de la barra, desde el menú hasta el personal y los clientes, tiende a hacer que quienes no tomen se sientan fuera de lugar”, opina.

“Mi filosofía personal es que beber sea una opción. Debe tener espacio tanto el que quiere beber como el que no en lugares divertidos y que a los que deseen ir”.

¿Sobriedad?

Es posible que esta idea de “bebida opcional” aún no sea común, pero hay indicios de que los jóvenes ya no beben tanto como antes.

En 2016, entre los adultos mayores de 16 años encuestados por la Oficina Británica de Estadísticas Nacionales, solo el 56.9% había tomado una copa en la semana anterior del estudio. Se trata del porcentaje más bajo registrado desde que se comenzó a formular la pregunta en 2005.

En febrero, el Registro Internacional de Vinos y Licores afirmó que el 52% de los adultos estadounidenses que encuestaron intentaban o habían intentado reducir su consumo de alcohol.

Mientras que una serie de artículos sobre tendencias recientes indican que los millennials están reconsiderando cuándo y cómo beben.

Una mujer recostada sobre un banco con botellas de cerveza en el suelo.

Getty Images
Los millennials urbanos están reconsiderando el lugar que ocupa el alcohol en sus vidas.

Las ventas de cerveza están en declive en EE.UU. y, aunque eso puede significar que los consumidores están recurriendo a otro tipo de bebidas, la industria del alcohol respondió introduciendo más opciones de bajo contenido y sin alcohol.

Las bebidas sin alcohol pueden convertirse en un gran negocio, incluso en espacios que no son libres de alcohol.

Cada vez más, los restaurantes de alta gama incluyen un maridaje sin alcohol para sus menús de degustación, así como uno tradicional o un cóctel.

“Tantos invitados pedían opciones sin alcohol y no querían simplemente beber agua”, dice Chelsea Carrier, directora de bebidas de los restaurantes Covina y The Roof Top en Nueva York.

Ella estima que en la actualidad las bebidas sin alcohol representan aproximadamente el 20% de los pedidos en el restaurante y que los cócteles sin alcohol hacen que los clientes que no beben se sientan incluidos.

“Puedes estar sentada junto a alguien que esté bebiendo una botella de vino de un par de miles de dólares y estar tomando un cóctel sin alcohol y sentir que es tu lugar”, dice.

Beber en la barra seca

Dos mujeres brindan con jugos.

Getty Images
Las bebidas sin alcohol pueden convertirse en un gran negocio, dicen los especialistas.

En Existing Conditions, un bar en Greenwich Village de Nueva York, conocido por sus creativos cócteles, como incluir jarabe de arce con waffles, los tragos sin alcohol son importantes en el menú y, según su director de bebidas, Bobby Murphy, están entre los más caros que producen, tanto en términos de ingredientes como de mano de obra.

Una bebida, el Stingless, lleva miel de melipona, hecha por pequeñas abejas en México que puede costar US$100 el kilo.

“Servir una soda ya no es suficiente”, dice Murphy. “Cuando hacemos bebidas no alcohólicas, queremos que sean algo que no se puede conseguir en ningún otro lugar”. Estima que entre el 20% y 30% del total de las bebidas que venden no son alcohólicas.

Pese a esto, aún está por verse si esta oleada de bares sobrios prosperará.

En cuanto a Getaway, el negocio ha estado estable en el último mes. “Todos los días me preocupa que nadie vaya a entrar, y 20 minutos después está lleno”, dice Dellea.

Sus clientes incluyen vecinos curiosos, mujeres embarazadas y estudiosos sobrios. “Hay un millón de opciones. Si a la gente no le gustamos está bien. Estamos para aquellos que quieren estar aquí”, dice Thonis.

Si quieres leer este artículo en inglés puedes hacerlo aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=oFbgfkh4cj8

https://www.youtube.com/watch?v=o6uE-XS3O4w

https://www.youtube.com/watch?v=RvYz63RfE8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.