México frena el sueño americano desde Chiapas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

México frena el sueño americano desde Chiapas

Organizaciones civiles denuncian el aumento exponencial de redadas y detenciones masivas en la frontera sureña mexicana. Además, las solicitudes de refugio han crecido en miles.
Cuartoscuro
Por Rodrigo Soberanes @rodsantin / Newsweek en Español
1 de octubre, 2018
Comparte

Un joven migrante llamado Alexánder, amenazado por la pandilla Barrio 18 por negarse a entrar en sus filas, está a punto de recibir refugio en México, pero antes de conseguirlo pasó por cuatro detenciones violentas realizadas por distintas autoridades en diferentes puntos de la frontera sur, donde el gobierno mexicano ha reforzado las medidas de control sobre la migración.

Alexánder, de 20 años, no tenía planeado emigrar. Lo decidió cuando le pusieron un cuchillo en la garganta para obligarlo a entrar en la vida de las pandillas. Vivía con su pareja y trabajaba en una finca de café en las inmediaciones de La Ceiba, en el estado hondureño de Atlántida. Como miles de personas en el norte de Centroamérica, él y su pareja salieron a la carrera rumbo a México.

En abril de este año, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, y el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, anunciaron el envío de la División Gendarmería Nacional a los puntos fronterizos de Chiapas para aumentar el control sobre el flujo migratorio, el cual en los últimos años se ha incrementado exponencialmente.

En ese mismo mes, Alexánder y su pareja marcharon hacia el norte sin prever que pasarían casi medio año en el sur de México sin poder continuar su ruta hacia el norte.

Carlos Cotera, coordinador de la oficina en Tapachula del Servicio Jesuita a Refugiados, cuenta que la Gendarmería estuvo visible en Tapachula durante 15 días, después quedaron patrullajes de convoyes en las avenidas periféricas “a veces acompañados de unidades de migración”.

El envío de la Gendarmería ha sido una medida que, según fuentes consultadas en terreno en distintos puntos de las inmediaciones de la frontera sur de Chiapas, ha dejado una estela de violencia contra la población migrante que se suma a la que ya se vivía a raíz del operativo Plan Frontera Sur, implementado en 2014.

No hay información clara sobre el marco legal de ese operativo en manos de las organizaciones que cuidan los derechos humanos de las personas migrantes, tampoco las autoridades han transparentado ese operativo, pero el cerco de seguridad —afirman— existe y está causando estragos.

“No hay transparencia. El Plan Frontera Sur de 2014 no tiene un respaldo jurídico, ¿lo tiene el envío de Gendarmería?”, cuestionó Salvador la Cruz, director del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova.

En su primer intento, Alexánder y su pareja entraron en México por Ciudad Cuauhtémoc, pero no lograron avanzar más de cien kilómetros y fueron detenidos por elementos del Instituto Nacional de Migración (INM). Volvieron deportados a La Ceiba, y después de una semana de permanecer escondidos se lanzaron una vez más al camino, pero esta vez no avanzaron ni un kilómetro de la frontera con México.

En su segundo encierro conocieron a alguien que les habló de la oferta de refugio que ofrece la Comisión Nacional de Ayuda a Refugiados (Comar) en Tapachula (348,000 habitantes), la segunda ciudad más poblada de Chiapas, y la más austral de la costa pacífico del país.

México pasó de recibir 1,296 peticiones de refugio en 2013 a 14,546 en 2017, según cifras de la Comar, y la mayoría de las personas peticionarias, como Alexánder, llegan a Tapachula, que además es el escenario del recrudecimiento de la violencia por parte de autoridades mexicanas que acompañan al INM.

De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdoba y el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), las fuerzas del orden realizan constantes redadas, principalmente en el parque central de Tapachula.

“La policía ya lleva así varios años, pero ahora la violencia se ha consolidado. Ahora está la sensación de control. La policía municipal hace un trabajo muy marcado. Es un conglomerado que se hizo con la presencia de la División Gendarmería Nacional”, señaló el director del Fray Matías de Córdova, Salvador la Cruz.

Cada día, el centro de Tapachula amanece con familias que duermen en bancas o algún rincón del pequeño teatro del parque. Los primeros rayos de sol y el ruido de los autos y los comercios no despiertan a las personas que concilian el sueño hasta altas horas de la madrugada. A las ocho de la mañana la vida urbana toma su curso mientras mujeres, hombres y niños aún descansan hombro con hombro en el suelo.

La tercera detención de Alexánder la vivió justo ahí, en el parque de Tapachula, en una redada. Lo sometieron, pero no se lo llevaron detenido porque personas mexicanas que se acreditaron como defensoras de derechos humanos intervinieron a su favor.

“Unos se quedan durmiendo ahí en el parque porque no tienen dónde quedarse. Un día en el parque llegaron dos carros de patrulla de paila grande, eran como cinco, más otros de migración”, cuenta Alexánder.

En el albergue “Todo por ellos” fueron recibidos el Hermano José y un grupo de estudiantes de la escuela normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, quienes acompañaran a un grupo de migrantes que realizarán el Viacrucis Guadalupano, una caravana que pretende recorrer gran parte del terrtorio nacional, para busca espacios donde puedan expresar los peligros que viven durante su paso por el terriotiro nacional en su búsqueda de ir a los Estados Unidos.
FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

“Son episodios muy violentos relacionados al estigma de ser migrantes. La gente se aterroriza en los operativos. El cuadro de las detenciones es diverso, pero suele ocurrir que hay un estado de shock, de nervios, las personas entran en fase de estupor e incomprensión. Después vienen otras fases: búsqueda de soluciones o ansiedad y depresión”, explica Salvador la Cruz.

Alexánder experimentó algunos de esos síntomas en la cuarta detención, cuando un amigo suyo mexicano lo iba a llevar a conocer la zona cafetalera de Tapachula, donde pensaba trabajar como antes, en La Ceiba.

Al intentar subir en un transporte público fue interceptado por la policía municipal y encerrado por dos días. Su pareja no sabía nada de él, durmió en un suelo sucio y no comió. Pasaron por su cabeza muchos escenarios, los peores. Se imaginó deportado y a su pareja, sola en Tapachula.

Lo detuvieron un jueves y lo soltaron un sábado después de obligarlo a limpiar pisos y baños de los separos de la policía municipal, según el testimonio de este joven migrante, el cual se parece al de centenares que se recopilan cada día en Tapachula en las oficinas de organizaciones que llegaron en años recientes para atender la emergencia humanitaria.

“Es imposible registrar el número; es una multitud de operativos cada día en la ciudad y en las rutas migratorias”, se lamenta La Cruz.

Datos de la Secretaría de Gobernación indican que, entre enero y mayo de 2018, se incrementó en 29 por ciento la detención de mujeres migrantes, y en 82 por ciento la cifra de niñas migrantes con respecto a 2017. La cifra de los hombres incrementó en 47 por ciento en el caso de mayores de edad, y 95 por ciento en menores.

La Comar aún no ha publicado las cifras oficiales de 2018, pero el SJR prevé que, de acuerdo con las tendencias, la cifra de peticiones de refugio podría rebasar las 22,000. Aun cuando miles de migrantes ya conocen el camino hacia Estados Unidos, el cerco policial es muy duro y prefieren “rendirse”. Pedir tregua.

Así lo ven los migrantes desde el albergue Belén que vive días difíciles por la gran demanda de personas que tiene. Un huésped de origen nicaragüense, que pidió el anonimato, contó que él y muchos más iniciaron el trámite de refugio, lo cual implica un compromiso para quedarse en México, pero en realidad solo buscan un salvoconducto para transitar hacia la frontera con Estados Unidos.

Las filas en las instalaciones de la Comar, en el centro de Tapachula, comienzan alrededor de las cinco de la mañana de lunes a viernes. Con el grado de demanda por una entrevista en la Comar, un lugar en esa fila que se hace en una banqueta cuesta dinero.

Hay muchas personas en el parque central que con gusto se forman desde temprano para dejar su lugar a alguien a cambio de 100 pesos. Alexánder prefiere emplearse en un consultorio médico como repartidor de folletos mientras llega el día de la entrega de su visa humanitaria y se marche con su pareja —dice— a Ciudad de México, un lugar que solo conocen “por películas y novelas”.

Lee el artículo completo en Newsweek en Español.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué está aumentando tanto el precio de los alimentos en todo el mundo (y qué se puede hacer contra su impacto)

Este sábado es el Día Mundial de la Alimentación y coincide con un momento de inseguridad alimentaria "catastrófica y sin precedentes", tal como ha advertido Naciones Unidas.
16 de octubre, 2021
Comparte

El Día Mundial de la Alimentación se celebra este sábado en medio de una advertencia de Naciones Unidas sobre el nivel “catastrófico y sin precedentes” de inseguridad alimentaria y el temor a un mayor aumento del precio de la comida a nivel mundial.

“Cerca de medio millón de personas están experimentando condiciones de hambruna en Etiopía, Madagascar, Sudán del Sur y Yemen. En los últimos meses, las poblaciones vulnerables en Burkina Faso y Nigeria también han sido sometidas a estas mismas condiciones”, dijo la ONU en un comunicado.

El organismo llamó a destinar inmediatamente fondos para ayudar a 41 millones de personas en varios países en peligro de una hambruna.

Según la organización benéfica con sede en el Reino Unido The Hunger Project, 690 millones de personas en todo el mundo viven con hambre crónica, 850 millones están en riesgo de pobreza debido a covid-19.

De esos 690 millones, el 60% son mujeres.

Aquí analizamos lo que el alza en el precio de los alimentos significa para todos y qué alternativas se están considerando para ayudar a reducir la pobreza alimentaria.

Pero antes que nada, te explicamos el porqué de ese incremento.

¿Por qué suben los precios?

alimentos

Getty Images
La pandemia ha incrementado el precio de los alimentos.

El gigante internacional de alimentos Kraft Heinz advirtió esta semana que la gente tendrá que “acostumbrarse a precios más altos de los alimentos” como resultado de la inflación “generalizada” posterior a la pandemia.

La doctora Sarika Kulkarni, fundadora y fideicomisaria de Raah Foundation, con sede en Bombay, India, está de acuerdo con la opinión de Miguel Patricio, el jefe de Kraft Heinz, de que los precios de los alimentos se mantendrán altos.

Kulkarni y la Fundación Raah han estado trabajando para lograr una vida mejor, más saludable y más feliz para las comunidades indígenas de la India.

Durante la pandemia, muchos países vieron caer la producción de materias primas, desde cultivos hasta aceites vegetales.

Las medidas para controlar el virus y la enfermedad limitaron la producción y distribución.

A medida que se ha ido recuperando la oferta, muchas economías no han podido ajustarla a la demanda, lo que ha llevado a un alza de los precios.

El aumento de los costos salariales y energéticos se han sumado a la carga a la que se enfrentan los fabricantes.

“Los precios son una correlación directa de la demanda y la oferta”, explica Kulkarni, experta en alivio de la pobreza.

“Mientras que la población aumenta y la demanda de alimentos se incrementa continuamente, la cantidad de hectáreas bajo cultivo está disminuyendo debido a múltiples desafíos y problemas que incluyen la disponibilidad de agua, el deterioro del suelo y su calidad, el cambio climático y el aumento de casos de variaciones climáticas extremas, el desinterés de las nuevas generaciones en la agricultura como ocupación, etc.”.

“Los agricultores enfrentan diversos retos que se reflejan en el precio de los alimentos, que continúa aumentando”, agrega.

“Sexo a cambio de comida”

manos con alimentos

Getty Images

Según el subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, “cuando finalmente se abre la puerta la hambruna, se vuelve viral de una manera en la que otras amenazas quizás no lo hacen”.

Las mujeres y las niñas son particularmente vulnerables como resultado del aumento de la pobreza y el aumento de los precios de los alimentos.

“Las mujeres nos hablan de las medidas desesperadas que deben tomar para encontrar con qué alimentar a sus familias, incluido el intercambio de sexo por comida, el recurrir a matrimonios precoces e infantiles, como escuché hace poco cuando estuve en Siria”, recordó.

Algunos de los que más inseguridad alimentaria sufren a nivel mundial son los pequeños agricultores, dice Karen Hampson, gerente de Desarrollo de Programas en Farm Radio International.

“El aumento actual del precio de los alimentos es un arma de doble filo para ellos”, le apuntó a la BBC.

“Por un lado, las familias campesinas necesitan comprar los alimentos que no pueden cultivar, por lo que sus costos aumentan o su acceso a los alimentos disminuye, lo que genera hambre y desnutrición”, explicó.

Y “por otro, al menos en teoría, el alza del precio de los alimentos debería significar más ingresos por los productos que venden”.

“Sin embargo, en la mayoría de los casos, el aumento de los precios de los alimentos no parece traducirse en más ingresos para los agricultores, especialmente para los de pequeña escala en África”.

Como señala la doctora Kulkarni, la pobreza es directamente proporcional a los precios; a medida que la pobreza aumenta, desafortunadamente los precios también aumentan, destruyendo los pequeños presupuestos que tenían.

“El alza del precio de los alimentos está causando desnutrición, hambre y muchos otros desafíos relacionados con la salud para las comunidades más pobres. Las está atrapando en un círculo vicioso de hambre, mala salud y pobreza”.

Development Initiatives es una organización global que aprovecha el poder de los datos y la evidencia para tratar de acabar con la pobreza, reducir la desigualdad y aumentar la resiliencia, y su director ejecutivo, Harpinder Collacott, está de acuerdo con Kulkarni.

“La pobreza extrema en particular se calcula sobre la base de los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, y la comida es una proporción significativa de eso”, explica.

“Si el costo de esos alimentos aumenta, cada vez más gente no puede satisfacer sus necesidades básicas, lo que significa que es empujada a la pobreza extrema o por debajo de la línea de pobreza extrema”, agrega.

¿Qué se puede hacer?

Para hacer frente al impacto del alza del precio de los alimentos, los habitantes de los países desarrollados pueden optar por evitar los artículos de lujo, pasar menos vacaciones en el extranjero o incluso administrar cuidadosamente su presupuesto.

En los países subdesarrollados, como se mencionó anteriormente, no todos tienen esas alternativas y hay quienes están desesperadas que a menudo se ven obligados a comerciar sexo por comida, tal como ya mencionamos.

La ONU, los organismos regionales y los gobiernos respectivos pueden adoptar enfoques convencionales para sacar a las personas de la pobreza, para enfrentar el desafío del aumento de los precios de los alimentos. Y muchas organizaciones benéficas de todo el mundo se están centrando en métodos innovadores.

“La asistencia alimentaria y de medios de subsistencia debe prestarse en conjunto”, dice el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Qu Dongyu.

“Apoyar los sistemas agroalimentarios y brindar asistencia a largo plazo allana el camino hacia la recuperación más allá de la supervivencia y aumenta la resiliencia. No hay tiempo que perder”, dijo.

Maria Mchele y agricultores en Tanzania

Susuma Susuma
Los programas de radio ayudan a educar para sacar mejor provecho de la tierra y los recuersos naturales.

Pero Collacott le dijo a la BBC que la pobreza alimentaria no se resolverá solo con más dinero.

“Necesitamos una reforma radical de los sistemas y estructuras que mantienen a la gente en la pobreza”, señala.

“Necesitamos un esfuerzo global, de todos los gobiernos, instituciones, empresas y ONG, que coloque a las personas más pobres en el centro de su enfoque para cambiar el status quo y cree un sistema global que no deje a las personas atrás”.

Según Kulkarni, lo que se necesita es impulsar la agricultura climáticamente inteligente, aumentar la adaptabilidad al cambio climático como la mejora de la capacidad de recolección y almacenamiento de agua de lluvia, bajar el precio de las semillas y otras materias primas relacionadas con la agricultura, alentar a los agricultores a que reserven lo que necesitan para el autoconsumo y obtengan ingresos vendiendo el resto.

En los últimos siete años, la Fundación Raah les ha garantizado agua a 105 aldeas, por lo que más de 30.000 habitantes han tenido acceso a ella durante todo el año.

“Hemos estado alentando a los jóvenes a que se dediquen a la agricultura como una ocupación de tiempo completo, proporcionándoles los incentivos necesarios y creando corredores agrícolas para garantizar que la agricultura enfocada genere mejores rendimientos y, por lo tanto, ingresos”, dice Kulkarni.

Según Hampson, una de las causas de la pobreza alimentaria es que los hogares rurales de los países en desarrollo no tienen un acceso adecuado a información sobre precios en diferentes mercados, por lo que no pueden negociar muy bien con distribuidores y mayoristas; o sobre prácticas mejoradas o clima localizado.

Farm Radio International, una ONG canadiense, utiliza la radio interactiva para responder a las necesidades de comunicación e información de los pequeños agricultores del África subsahariana.

“Los programas de radio agrícolas pueden cambiar eso ofreciendo consejos sobre cómo obtener mejores precios por sus productos u otra información precisa y oportuna”, le dijo Hampson a la BBC.

“Por ejemplo, en un proyecto reciente sobre servicios climáticos en Tanzania, el 58% de los oyentes calificaron su conocimiento de cómo usar información meteorológica para mejorar su agricultura como ‘mejor’ después de escuchar los programas de radio, y el 73% informó que habían mejorado sus prácticas de deshierbar después de escuchar los programas de radio “, agregó.

¿Ahora que?

mujeres tomando notas

Susuma Susuma

Si bien es posible que personas de todo el mundo, tanto en los países desarrollados como en desarrollo, se pregunten cómo enfrentar el aumento del precio de los alimentos, los activistas expresan su esperanza de que se pueda evitar una crisis, siempre que los líderes del mundo adopten medidas rápidas y mesuradas.

“Personalmente, diría que siempre hay esperanza”, dice Hampson.

Pero solo si “escuchamos a mujeres, hombres y jóvenes agricultores, les dejamos liderar y escuchar sus preocupaciones, los incluimos en los diálogos de políticas y apoyamos sus esfuerzos, ya sea a través de cooperativas, grupos de agricultores y de mujeres o la innovación”.

Agrega que hay que “centrarse en la respuesta al cambio climático y apoyar especialmente a los grupos marginados y responder a sus necesidades: igualdad de acceso a los mercados, acceso al crédito, acceso a la información “.

La doctora Kulkarni expresa una opinión similar: “Tenemos esperanza, ya que todavía hay tiempo para abordar las brechas tal como se conocen e identifican”.

Pero advierte: “Si seguimos ignorándolas, podríamos tener un problema y la esperanza podría desvanecerse”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=cqiupsqBZik

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.