La historia de Denis Mukwege, el ginecólogo de mujeres violadas en el Congo que ganó el Nobel de la Paz
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

La historia de Denis Mukwege, el ginecólogo de mujeres violadas en el Congo que ganó el Nobel de la Paz

El ginecólogo congoleño Denis Mukwege es conocido como el Doctor Milagro por su capacidad para reparar, mediante la cirugía reconstructiva, el daño infligido a las mujeres que han sido violadas.
5 de octubre, 2018
Comparte

El ginecólogo congoleño Denis Mukwege es conocido como el “Doctor Milagro” por su capacidad para reparar, mediante la cirugía reconstructiva, el horrible daño infligido a las mujeres que han sido violadas.

Mukwege, de 63 años, estableció hace casi 20 años el hospital Panzi en la ciudad de Bukavu, en el este de la República Democrática del Congo. Fue poco después de su primera experiencia tratando a una mujer que había sido violada y mutilada por hombres armados.

En una entrevista con la BBC, el doctor Mukwege relató la horrible lesión que la paciente había sufrido y contó que no solo la habían violado sino que también habían disparado balas contra sus genitales y muslos.

Su hospital ahora atiende a más de 3.500 mujeres al año. A veces, el médico realiza hasta 10 operaciones por día.

“Inicié un hospital hecho con carpas. Construí una sala de maternidad con un quirófano. En 1998 todo fue destruido nuevamente. Así que comencé de nuevo en 1999”, le dijo a la BBC en 2013.

El doctor Mukwege habla con el personal y con estudiantes en el hospital que creó.

AFP
El doctor Mukwege habla con el personal y con estudiantes en el hospital que creó.

“El conflicto en la República Democrática del Congo no es entre grupos de fanáticos religiosos. Tampoco es un conflicto entre Estados. Es un conflicto causado por intereses económicos, y la forma en que se está librando es destruyendo a las mujeres congoleñas“, denunció Mukwege.

El este de RD Congo ha sufrido más de dos décadas de conflicto, con numerosos grupos armados luchando por el control de los ricos yacimientos de oro y otros minerales preciosos de la región.

Muchas milicias diferentes han sido acusadas de llevar a cabo la violación indiscriminada de mujeres de la región.

En 2010, un alto funcionario de la Organización de Naciones Unidas (ONU) calificó al país como “la capital mundial de la violación”.

Campaña femenina para que regrese

En septiembre de 2012, en un discurso ante la ONU, Mukwege criticó al gobierno del presidente Joseph Kabila y a otros países por no hacer lo suficiente para detener lo que llamó “una guerra injusta que ha utilizado la violencia contra las mujeres y la violación como estrategia de combate“.

El mes siguiente fue atacado por hombres armados que irrumpieron en su casa y retuvieron brevemente a sus hijas como rehenes.

Según el sitio web de su organización, un amigo de confianza que era guardia de seguridad fue asesinado durante el ataque.

Más tarde huyó con su familia a Suecia y luego a Bélgica.

Mapa de RD Congo

BBC

Regresó a su hogar en 2013 luego de que mujeres locales realizaran una campaña para recaudar fondos para pagar su boleto de regreso.

“Después de ese gesto realmente no pude decir que no. Además, estoy decidido a ayudar a combatir estas atrocidades, esta violencia”, le dijo al programa Outlook de la BBC en 2013.

“Mi vida ha tenido que cambiar desde que regresé. Ahora vivo en el hospital y tomo una serie de precauciones de seguridad, así que perdí algo de mi libertad”, relató.

El doctor Mukwege vive actualmente bajo la protección permanente de las fuerzas de paz de la ONU en su hospital.

‘Estaba operando cuando escuché la noticia’

En una breve entrevista con el Comité del Nobel contó que se encontraba en el quirófano cuando llegaron las noticias del premio.

“Fue cuando estaba operando y escuché que la gente comenzó a llorar y fue muy sorprendente”, dijo.

“Puedo ver en la cara de muchas mujeres cuán felices están de haber sido reconocidas y esto es realmente muy conmovedor”, agregó.

Una foto de Mukwege y el personal del hospital Panzi celebrando la adjudicación del Nobel de la Paz fue compartida a través Twitter:

Las multitudes reunidas en el hospital celebraron el premio, que Mukwege dedicó a las muchas mujeres que fueron víctimas de violencia sexual.

Aunque se ha peleado con el gobierno de RD Congo, el portavoz gubernamental Lambert Mende felicitó al doctor Mukwege.

“Hemos tenido diferencias con (él) cada vez que trató de politizar su trabajo, a pesar de que su labor es importante desde un punto de vista humanitario”.

“Pero ahora estamos satisfechos con el reconocimiento de la Academia del Nobel por el trabajo de un compatriota“, dijo Mende a la agencia de noticias AFP.

Denis Mukwege nació en 1955 en Bukavu. Asistió a la escuela de medicina al otro lado de la frontera, en Burundi, y luego estudió ginecología y obstetricia en la Universidad de Angers, en Francia.

Se inspiró para convertirse en médico después de acompañar a su padre, un pastor, a numerosas visitas para ver a los enfermos.

Ha recibido muchos otros premios internacionales, incluido el Premio de Derechos Humanos 2008 de la ONU. Y en 2009 fue nombrado Africano del Año.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívala para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

“Pacientes internados seguirán recibiendo atención”, dicen autoridades sobre nuevo modelo de salud mental

Se estima que un 67% de los ingresos a hospitales psiquiátricos son involuntarios debido a la condición de gravedad con la que las personas usuarias de los servicios de salud mental llegan a estos espacios, por lo que deberá haber un consentimiento informado para recibir o rechazar los servicios de salud.
Cuartoscuro
Comparte

Con las recientes reformas a la Ley General de Salud en materia de salud mental, uno de los temas que ha causado preocupación es qué pasará con aquellos pacientes con tratamiento psiquiátrico que están internados, pues las reformas instruyen que los hospitales psiquiátricos se transformen en hospitales generales.  

Contrario a lo que se especuló sobre que los dejarían salir de las instituciones sin ninguna atención y seguimiento, Juan Manuel Quijada Gaytán, director general de los servicios de atención psiquiátrica de la Secretaría de Salud federal (Ssa), aseguró que la atención a estos pacientes no se verá modificada y mucho menos se cancelará. 

“Lo último que pensaríamos definitivamente es dejarlos a su suerte, es todo lo contrario”, subrayó el funcionario.

Te puede interesar | Transforman 340 centros de atención a adicciones en centros comunitarios de salud mental

En los tres hospitales psiquiátricos a cargo de la Secretaría de Salud, por ejemplo, hay 101 pacientes que están internados y reciben atención permanente. Se trata de personas, hoy adultos mayores, que fueron abandonadas y han estado en estos espacios por al menos 50 años.

En el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, la dependencia reportó no tener pacientes crónicos internados, mientras que en el psiquiátrico infantil Juan N. Navarro hay nueve pacientes mayores de 60 años —en su mayoría mujeres que fueron abandonadas en su niñez—.

“En el hospital Samuel Ramírez Moreno, que es un hospital psiquiátrico de adultos, ahí tenemos aproximadamente 92 pacientes que ahí viven y que, igual que lo que te acabo de comentar, la mayoría son mayores o adultos mayores porque hace 40 o 50 años fueron abandonados en la institución”, informó Quijada Gaytán.

Agregó que son estos hospitales los que han tenido que cargar con la demanda de atención de la población que bien puede darse —y es lo que proponen las reformas— en unidades de primer y segundo nivel.

“Al haber una repartición más equitativa en la demanda de atención, estos hospitales psiquiátricos tendrán mucha mayor oportunidad de darle mejores condiciones a estos pacientes que allí viven (porque) lo último que pensaríamos, desde luego, sería no brindarles un lugar, al revés, estamos muy comprometidos principalmente con ellos y esta transformación, esta reforma, nos ayudará a poder darles —incluso— mejores condiciones a estos pacientes que ya viven en esos hospitales”, explicó el funcionario. 

Concretar la transformación del modelo de atención a la salud mental y adicciones no será una labor fácil ni pasará de la noche a la mañana, incluso, aceptó el funcionario, es posible que no se termine de concretar al término de la presente administración, sin embargo, sí se tiene como objetivo dejar los cimientos del plan para que ya no haya retroceso.

“La expectativa es que no haya marcha atrás, para que no queramos volver al modelo asilar, al de los manicomios, sino a un modelo comunitario con respecto a los derechos humanos. Eso es a lo que aspiramos, y por supuesto, en algún momento en el que la gente pueda, sin mayor temor, hablar de sus emociones, hablar de lo que está sintiendo y pedir ayuda cuando lo considere necesario”, agregó el director general de los servicios de atención psiquiátrica de la Secretaría de Salud federal.

Internamiento: la última opción 

Aunque las reformas hechas a la Ley General de Salud en materia de salud mental contemplan la reconversión paulatina de los hospitales psiquiátricos a hospitales generales, esto no quiere decir que los usuarios que así lo requieran y/o decidan, no podrán ser internados para recibir la atención necesaria.

En este sentido, los cambios al artículo 75 detallan que el internamiento de la población usuaria de los centros de salud mental, así como las personas con consumo de sustancias psicoactivas y de adicciones, será el último recurso terapéutico y deberá ajustarse a los principios éticos, sociales, de respeto a los derechos humanos y a la dignidad de las personas.

En tanto, “el internamiento sólo podrá llevarse a cabo de manera voluntaria y cuando aporte mayores beneficios terapéuticos para la persona que el resto de las intervenciones posibles”. Deberá llevarse a cabo en el Hospital General o pediátrico más cercano al domicilio del usuario y solo por el tiempo estrictamente necesario. 

“Por ningún motivo el internamiento puede ser indicado o prolongado, si tiene el fin de resolver problemas familiares, sociales, laborales o de vivienda y de cuidado del paciente”, precisa la legislación. 

De acuerdo con la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM), los trastornos mentales afectan a casi el 30% de la población y solo uno de cada 5 pacientes recibe tratamiento médico.

En lo que respecta a los ingresos a hospitales psiquiátricos se estima que un 67% son involuntarios debido a la condición de gravedad con la que las personas usuarias de los servicios de salud mental llegan a estos espacios, por lo que ahora, como parte de las modificaciones a la Ley General de Salud, se pone en primer término la existencia de un consentimiento informado para recibir o rechazar los servicios de salud.

Incluso, se estipula que este puede estar contenido en un documento de voluntad anticipada. 

“En situaciones en las que una persona no pueda dar su consentimiento para un tratamiento en un momento específico por ningún medio, no exista un documento de voluntad anticipada, y su salud se encuentre en tal estado que, si el tratamiento no se administra de inmediato, su vida estaría expuesta a un riesgo inminente o su integridad física a un daño irreversible, el prestador de servicios de salud procederá de inmediato a preservar la vida y salud del usuario dejando constancia en el expediente clínico, otorgando informe justificado a los comités de ética y a la autoridad judicial competente”, se estipula en la reforma hecha al artículo 51 BIS de la Ley General de Salud.

Las reformas a la ley incluyen, por primera ocasión, un listado de derechos de los usuarios en donde se subraya que tienen derecho a no ser sometidos a medidas de aislamiento, contención coercitiva o a cualquier práctica que constituya tratos crueles, inhumanos o degradantes, y en su caso, ser sujeto a medios para atenuar el escalamiento de crisis. 

Tampoco se puede obligar a los usuarios a someterse a tratamientos irreversibles o que modifiquen su integridad y toda atención que reciban debe hacerse en su comunidad o lo más cercana posible al lugar donde habiten sus redes de apoyo como familiares y amigos. 

“La persona con trastornos mentales y por consumo de sustancias psicoactivas y de adicciones es quien ostenta el derecho de consentir o denegar el permiso para cualquier tratamiento o internamiento, por lo que deberá presumirse que todos los pacientes tienen capacidad de disentir y deberán agotarse los esfuerzos para permitir que una persona acepte voluntariamente el tratamiento o el internamiento”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.