PGR reconoce mala integración del caso Duarte; pero dice que condena evitó impunidad
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

PGR reconoce mala integración del caso Duarte; pero dice que condena evitó impunidad

La dependencia acusa al poder judicial de generar impunidad al aplicar retroactivamente un criterio que exige permiso de un juez para romper secreto bancario.
Cuartoscuro
3 de octubre, 2018
Comparte

La Procuraduría General de la República  (PGR) reconoció que la investigación del caso Javier Duarte, originalmente planteada por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada tuvo errores importantes de inicio, pero sostuvo que la sentencia de 9 años dictada al exgobernador evitó que el caso quedara en la impunidad, riesgo que además existía por la posibilidad de que el juez invalidara los datos bancarios.

En una reunión con medios de comunicación el subprocurador de Delitos Federales de PGR, Felipe Muñoz Vazquez, dijo que este caso contra Duarte iniciado en 2016 (aún en la gestión de la procuradora Arely Gomez) y relacionado con la compra de parcelas a sobreprecio con dinero proveniente de empresas fantasma y prestanombres, tuvo que ser corregido en el camino.

Leer: Denuncias y juicios pendientes: Qué sigue para Duarte y por qué Guatemala es clave en el proceso

“Cuando nosotros llegamos en esta administración (con el procurador Raúl Cervantes) nos encontramos una carpeta de investigación mal integrada. Lo digo así: mal integrada y en la que ya había una orden de aprehensión por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Y cuando digo mal integrada es porque me sorprende que el juez incluso librara las órdenes de aprehensión eh, pero bueno la perfeccionamos” señaló.

Dichos errores se corrigieron pero ese no fue el único problema. El funcionario dijo que existía una posibilidad real de que Duarte quedara libre y el caso impune ya que se recabaron pruebas bancarias sin una autorización de un juez, como era facultad de la PGR hacerlo, pero que ahora debido a un criterio de la Corte que se aplica retroactivamente podrían haber sido invalidadas. De hecho en una audiencia en enero pasado el juez responsable, Gerardo Moreno, no validó dichas pruebas.

“Yo puedo estar de acuerdo con estos criterios de la Corte (que se necesita permiso del juez para recabar datos bancarios) pero el problema es que estos criterios nos los han aplicado retroactivamente y nosotros no somos clarividentes, esas facultades sí las teníamos antes (…) pero ahora nos aplican este criterio retroactivamente y nos declaran las pruebas ilícitas y a lo le parece que eso es generar impunidad” señaló en funcionario.

En ese contexto el subprocurador subrayó que el proceso abreviado a través del cual Duarte se declaró culpable a cambio de una pena reducida si bien lo favoreció a él, también resultó provechoso para la PGR pues el exgobernador reconoció ser delincuente y a su vez se evitó un juicio en el que no había garantía de que las pruebas derivaran en una sentencia condenatoria

“¿Qué pasa si nos hubiéramos ido a juicio oral y en la audiencia intermedia nos dicen que las pruebas son ilícitas? Pues qué Duarte estaría ahorita vacacionando en Veracruz, o en Cancún o en Miami. ¿Que hubieran hecho ustedes? ¿Se hubieran arriesgado?” Dijo el funcionario a los periodistas reunidos en el edificio sede de la PGR.

Leer: Extesorero de Duarte confiesa cómo Karime Macías decidía los desvíos en Veracruz

Posteriormente el subprocurador dijo que aún sin las pruebas bancarias existía una posibilidad de condena debido a los testimonios que se habían reunido en contra de Duarte, hecho que también fue valorado por la defensa del exgobernador para que tomaran la decisión de declararse culpable.

“Este caso finalmente es un ejemplo para quien quiera cometer estas conductas. Hay una sentencia condenatoria y se aceptó la responsabilidad. ¿Qué quisiéramos más (años de prisión) pues claro que los quisiéramos? (…) pero finalmente este era un volado para ambas partes” señaló

Destino de bienes decomisados lo definirá juez

Sobre la solicitud del gobierno de Veracruz de que se entreguen a ese estado los 41 bienes decomisados a Duarte como parte de la sentencia dictada, el subprocurador sostuvo que eso será decisión del juez que defina cómo se ejecutarán las sanciones.

El funcionario detalló que los bienes asegurados suman un total de 791 millones de pesos y que si esto se suma al dinero recaudado de cuentas bancarias, da un total de 1 mil 391 millones de pesos. Felipe Muñoz aclaró que de ese total ya se transfirieron a Veracruz más de 462 millones de pesos.

Y precisó que por lo que se refiere a la sentencia se cárcel dictada contra Duarte hasta el momento ni la defensa ni la Secretaría de Hacienda (que funge como víctima en el caso) se han inconformado. Hoy es el último día que tienen para hacerlo y si no ocurre la misma quedará confirmada.

El pasado lunes la organización TOJIL Estrategia contra la Impunidad presentó una denuncia penal ante la PGR por posibles hechos de corrupción en el procedimiento penal contra el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, argumentando que hubo “discrepancias entre las acusaciones de la investigación” y calificando la pena de 9 años como “desproporcional” para los delitos que se le imputan.

“La negociación realizada por el Ministerio Público de la Federación resulta desproporcional a los hechos que eran investigados, por lo que se advierte la existencia de una posible colusión con el imputado a cambio de una cantidad de dinero, bienes o beneficios que dieran lugar a la solicitud de una pena totalmente inadecuada”, se lee en la denuncia penal.

Aunado a la sentencia de 9 años, Javier Duarte de Ochoa aun enfrentará otros dos procesos en su contra que ya están en curso, promovidos por la Fiscalía de Veracruz por el uso ilegal de un helicóptero y el presunto desvío de 200 millones de pesos que estaban etiquetados para obras hidráulicas. Además pesan sobre él dos órdenes de aprehensión que no se han podido ejecutar por delitos electorales y desaparición forzada.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El brasileño negro que presentó la primera demanda legal en Estados Unidos contra la segregación racial

Te contamos cómo fue que el inmigrante brasileño Emiliano Mundrucu y su esposa, Harriet, iniciaron la acción legal más antigua conocida contra la segregación racial en EE.UU.
22 de mayo, 2021
Comparte

Era un día frío y lluvioso, en noviembre de 1832 cuando el inmigrante brasileño Emiliano Mundrucu abordó un barco de vapor, el Telegraph, con su esposa Harriet y su hija de un año, Emiliana.

Iban a realizar un viaje de negocios desde la costa de Massachusetts hasta la isla de Nantucket, en el noreste de Estados Unidos.

Durante la travesía, Harriet, que no se encontraba bien, trató de refugiarse con su hija en una zona del barco exclusiva para mujeres, pero su paso fue bloqueado. ¿El motivo? Eran negras y en el camarote de las señoras, un cómodo alojamiento con literas privadas, solo se permitía la entrada a las mujeres blancas.

En ese momento, la esclavitud ya no estaba permitida en los estados del norte (persistió hasta la Guerra Civil en el sur), pero las prácticas segregacionistas que separaban a los blancos de las personas “de color” estaban creciendo.

Sin embargo, la familia Mundrucu, de piel morena, no aceptó su exclusión y el episodio condujo a una demanda pionera contra la segregación racial en EE.UU.

El proceso legal tuvo amplia repercusión en su momento, pero luego cayó en el olvido y solo en los últimos años ha sido redescubierto por los historiadores.

El caso terminó en la corte después de que Harriet insistiera en entrar al camarote con su bebé, mientras el capitán del barco, Edward Barker, discutía con Mundrucu, un revolucionario brasileño que huyó a Boston luego de ser condenado a muerte en su país, por su papel en un intento para crear una república en el noreste de Brasil en 1824.

“Su esposa no es una dama. Es una n* “, le dijo el capitán a Mundrucu, usando una expresión extremadamente ofensiva para nombrar a los negros.

El informe del periódico de Nueva York en 1833 anunciando la victoria de Mundrucu en el primer caso judicial

Readex Newsbank
Este artículo de diario de 1833 informa sobre la victoria de Mundrucu en la primera instancia judicial.

El impasse fue interrumpido momentáneamente porque una tormenta obligó al barco a regresar a la costa.

Al día siguiente, sin embargo, la pareja volvió a intentar asegurarse de que Harriet y Emiliana viajaran con seguridad, en lugar de utilizar la cabina inferior, donde no había literas y hombres y mujeres tenían que dormir en colchones sobre el piso mojado.

Mundrucu argumentó que había pagado la tarifa más cara del viaje, pero el capitán ordenó a la familia que se bajara del barco.

El brasileño declaró que presentaría una demanda, prometiendo “ir a sacar una orden judicial de inmediato”.

Este fue el inicio de la demanda interpuesta por Emiliano Mundrucu contra el capitán Edward Barker por incumplimiento de contrato, en un caso que recibió cobertura en la portada de los periódicos de EE.UU. y que incluso causó sensación en Europa.

La historia poco conocida se detalla en un artículo publicado en diciembre por el historiador sudafricano Lloyd Belton, en la revista académica Slavery & Abolition (Esclavitud y Abolición).

Belton estudió la vida de Mundrucu para su maestría en la Universidad de Columbia (EE.UU.) y actualmente continúa su investigación, realizando un doctorado en la Universidad de Leeds (Reino Unido).

Dice que esta demanda es la acción legal más antigua conocida contra la segregación racial en EE.UU.

Antes del descubrimiento de este caso, los historiadores consideraban que juicios similares solo habían comenzado una década después.

“Es increíble que un inmigrante brasileño negro fuera la primera persona en la historia de EE.UU. en desafiar la segregación ante un tribunal. Y es aún más increíble que nadie sepa quién es“, dijo Belton a BBC News Brasil.

“En la década de 1830 en Boston, la gente sabía quién era. En Brasil, en la década de 1830, la gente sabía quién era”, agregó.

An 1856 engraving showing a black man being expelled from a railway carriage

Library of Congress
Las políticas de segregación racial eran comunes en los estados del norte, antes de la Guerra Civil: en este grabado de 1856, un hombre negro es expulsado de un vagón de tren.

Otra investigadora de la vida de Emiliano Mundrucu, la historiadora estadounidense Caitlin Fitz, profesora de la Universidad Northwestern, dice que la demanda legal de Mundrucu no fue lo único pionero, sino que también lo fueron las acciones de la pareja en el barco.

El conocido episodio en el que el exesclavo Frederick Douglass, uno de los activistas negros más importantes de la historia de EE.UU., entró en un vagón exclusivo para blancos en un tren en Massachusetts (lo sacaron a la fuerza) ocurrió en 1841, casi una década después.

“No es sólo el primer proceso conocido contra la segregación en el transporte, también fue una medida radical realmente audaz poner en riesgo su cuerpo a bordo de un barco”, señala.

Un revolucionario bien conectado

Pero, ¿cómo fue que un brasileño y su esposa afroestadounidense se convirtieron en pioneros en la lucha contra la segregación en EE.UU.?

Para los historiadores, la respuesta se puede encontrar en la inusual historia de vida de Mundrucu: fue un soldado y revolucionario que pasó un tiempo en Haití y la Gran Colombia (la actual Venezuela) antes de establecerse en Boston, donde forjó importantes vínculos con líderes abolicionistas.

Para Belton, el hecho de que Mundrucu procediera de un país donde tenía más derechos que los negros libres en EE.UU., como el derecho a votar o alistarse en el ejército, avivó su indignación por la segregación que sufría su familia.

Además, su pasado como revolucionario internacional le permitió abrir las puertas en Boston a una red de contactos importantes, como la comunidad abolicionista y los masones.

El inmigrante tenía destacados abogados representándolo contra Barker: el renombrado abolicionista David Lee Child y el senador de Massachusetts Daniel Webster.

Abogados de Mundrucu: Daniel Webster (izquierda) y David Lee Child (derecha)

Library of the US Congress
Los abogados de Mundrucu: Daniel Webster (izquierda) y David Lee Child (derecha)

Según la profesora Fitz, el caso de Mundrucu resultó útil para los activistas contra la segregación porque reforzó su argumento de que la opresión racial en EE.UU. era peor que en cualquier otro lugar, aunque la académica considera que esta afirmación era “muy debatible”, ya que Brasil fue el último país de América en abolir la esclavitud, en 1888.

Fitz cree que las conexiones de Mundrucu en Boston y la forma en que se desarrolló el enfrentamiento a bordo del Telegraph indican que la acción pudo haber sido premeditada.

“A veces asumimos que estos actos de resistencia fueron espontáneos, que Emiliano y Harriet simplemente se enojaron. Tal vez estaban enojados, pero también eran pensadores políticos estratégicos que estaban pensando con mucho cuidado en la mejor manera de lograr el cambio”, dice.

Emiliano fue quien presentó la demanda contra el capitán, pero Fitz destaca el papel de Harriet en la historia.

“No sabemos mucho sobre Harriet. Era una mujer de color educada, nacida en Boston. Podemos inferir que era bastante aventurera, porque se casó con un revolucionario católico brasileño que todavía estaba aprendiendo inglés”.

“También era increíblemente valiente y comprometida con la lucha por la igualdad racial, ya que en repetidas ocasiones intentó entrar en la cabina de señoras, arriesgando su cuerpo”, apunta.

El impacto de la demanda

El barco en cuestión, el Telegraph, se puede ver en este grabado de 1832.

Ewen Collection
El barco en cuestión, el Telegraph, se puede ver en este grabado de 1832.

El argumento central del caso fue “incumplimiento de contrato”, ya que Mundrucu había comprado el boleto más caro, pero los abogados del brasileño “también querían exponer la inhumanidad de las prácticas segregacionistas”, escribe Belton.

“Ninguna dama en la tierra de Dios, ninguna persona blanca educada, habría sido objeto de tal trato. El color de Mundrucu era su única distinción”, dijo Webster, según los registros de la demanda.

Los abogados de Barker respondieron diciendo que la segregación en los barcos de vapor era una práctica común en la costa de América del Norte, un argumento reforzado con el testimonio de los capitanes de Nueva York y Rhode Island.

El jurado encontró a Barker culpable de incumplimiento de contrato y otorgó a Mundrucu US$125 en daños en octubre de 1833.

Pero el capitán logró revocar la decisión en enero de 1834 en la Corte Suprema de Massachusetts, que encontró que no había evidencia de que Barker hubiera acordado explícitamente que la familia viajaría en las mejores cabinas.

Después de eso, señala Belton, el Telegraph empezó a segregar su política de boletos, de modo que los negros solo pudieran comprar los más baratos, para viajar en la cabina común, mientras que los blancos solo pudieron comprar los más caros.

Pero esto no acabó con las protestas. “Uno de los otros impactos más amplios fue que la demanda de Mundrucu en 1833 inspiró directamente a otros activistas negros”, cuenta.

“Hubo otro activista afroestadounidense muy famoso, David Ruggles, que hizo exactamente lo mismo que Mundrucu en el mismo barco unos años después, en 1841”, señala.

Según la profesora Fitz, el caso provocó un cambio fundamental para los activistas.

“La demanda termina siendo un momento importante en el desarrollo de las tácticas legales de los activistas. Amplía sus horizontes y abre el camino para estos argumentos legales más amplios que atacan la base legal misma de la segregación”, dice.

Vistas y costumbres de Río de Janeiro - La acuarela de Sir Henry Chamberlain muestra la jerarquía racial de la sociedad brasileña

Brazilian National Library/1822
Una pintura de acuarela que muestra la jerarquía racial de la sociedad brasileña del siglo XIX.

Mundrucu desistió de llevar el caso a la Corte Suprema de EE.UU. cuando fue indultado por el gobierno brasileño por su participación en el fallido levantamiento y pudo retomar su carrera militar en Brasil en 1835.

En 1841, sin embargo, regresó a Boston, cuando se le impidió ocupar un puesto de mando militar en la ciudad nororiental de Recife, lo que Mundrucu también atribuyó al prejuicio racial en un artículo de periódico de 1837.

Mundrucu tenía muchos opositores influyentes en esta área porque supuestamente había liderado un ataque fallido contra la población blanca de Recife en 1824, inspirado por la Revolución Haitiana, la rebelión de esclavos y negros libres que hizo a Haití independiente de Francia en 1791.

Líder de la comunidad abolicionista

Una pintura en honor a Mundrucu realizada en 2020 por el artista Moisés Patrício para el libro Enciclopedia Negra

Moisés Patrício/Companhia das Letras
Una pintura en honor a Mundrucu realizada en 2020 por el artista Moisés Patrício para el libro Enciclopedia Negra

En las últimas dos décadas de su vida en Boston, el brasileño continuó haciendo campaña contra la esclavitud y por los derechos civiles.

Mundrucu murió en 1863, después de que el presidente Abraham Lincoln firmara la Ley de Emancipación, que liberó a los esclavos de los estados del sur de EE.UU.

Según Belton, Mundrucu celebró este anuncio junto a Frederick Douglass en una reunión de la Union Progressive Association (Asociación Sindical Progresista), un grupo abolicionista predominantemente negro del que el brasileño era vicepresidente.

“En 1863, Mundrucu y su esposa eran muy respetados por sus compatriotas bostonianos, negros y blancos. Ambos fueron honrados en sus respectivos obituarios, en los que fueron recordados como generosos, de espíritu público y excepcionalmente viajados”, escribe el historiador.

“La historia de Mundrucu nos muestra cuán conectadas estaban las Américas en ese momento. Brasil estaba conectado con Venezuela, Venezuela con Haití, Haití con EE.UU. Estos activistas negros eran muy móviles. Podían viajar, podían hablar varios idiomas”, señala.

“Y él no era el único. Había otros inmigrantes negros de Sudamérica y el Caribe, que estaban en Boston, Nueva York o Filadelfia, y estaban involucrados en estas comunidades activistas que eran muy cosmopolitas”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=4hw6wlscdUk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.