SCT mintió sobre causas del socavón en Paso Exprés; hay irregularidades en contratos, dice CNDH
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SCT mintió sobre causas del socavón en Paso Exprés; hay irregularidades en contratos, dice CNDH

La Comisión de Derechos Humanos documentó “negligencia y posible corrupción” en las obras del Paso Exprés de Cuernavaca, que derivaron en la muerte de al menos cuatro personas y sobrecostos millonarios.
Cuartoscuro
11 de octubre, 2018
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La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) acusó al titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, de hacer declaraciones “faltas de verdad” ante el Senado de la República, cuando en agosto del año pasado explicó las causas que originaron un socavón en el Paso Exprés de Cuernavaca, a tan solo cinco meses de inaugurarse con una inversión superior a los 2 mil millones de pesos.

En su comparecencia ante los senadores, Ruiz Esparza se deslindó de responsabilidades por el socavón donde murieron dos personas al caer su vehículo, y dijo que se investigaría a las empresas constructoras como posibles responsables de negligencias en la obra.

Sin embargo, en la recomendación 34/2018, presentada ayer miércoles, la CNDH culpó directamente a la SCT de todas las posibles irregularidades que ocasionaron el socavón, y denunció, además, un “posible esquema de corrupción” entre la propia SCT y Banobras que derivó en sobrecostos millonarios para el erario y retrasos de siete meses en la ejecución de la obra.

“El socavón no es un mero accidente, sino la consecuencia de una obra pública muy mal diseñada, construida, coordinada, y supervisada por la SCT, Banobras, y las cuatro empresas involucradas”, señaló Enrique Guadarrama, segundo visitador de la CNDH, quien también recordó que, a más de un año, el caso continúa en la impunidad puesto que aún no hay responsables penalmente.

La recomendación de la CNDH está dirigida a la dependencia federal, así como a Banobras, Conagua, al gobierno de Morelos y al ayuntamiento de Cuernavaca. Además, prevé aportar todas las pruebas halladas de “negligencia y posible corrupción” a la Procuraduría General de la República (PGR), para que las incluya en la carpeta de investigación del caso y así deslindar posibles responsabilidades penales entre los implicados, más allá de las sanciones administrativas que la Función Pública ya impuso a 9 funcionarios.

En total, la recomendación del organismo autónomo de derechos humanos incluye 15 evidencias “que revelan graves deficiencias de planeación y construcción” del Paso Exprés, a partir de peritajes del Colegio de Ingenieros de Morelos, el Instituto de Ingeniería de la UNAM, y la división científica de la Policía Federal.

¿Qué causó el socavón?

La primera evidencia es que la SCT sabía que un tubo que cruzaba la obra por debajo de la tierra tenía problemas de “socavaciones severas”, y problemas de “desbordamiento” de agua, en el kilómetro donde se formó el socavón donde cayó el vehículo de las dos personas que fallecieron.

Sin embargo, la dependencia no hizo lo suficiente para mitigar el riesgo que implicaba un tubo desbordado de agua debajo de la construcción que, literalmente, colapsó y se hundió por la acumulación de agua en la zona.

Según documentó la CNDH, la SCT tampoco tenía la información adecuada sobre posibles cauces de agua que cruzaban el trayecto del Paso Exprés, ni tramitó todos los permisos necesarios en materia de aguas nacionales con la Conagua antes de que iniciaran los trabajos.

Además, la dependencia tardó un mes luego de que arrancara la construcción para pedir al Sistema de Agua Potable de Cuernavaca los informes acerca de la posible existencia de líneas de agua potable y drenaje que pudieran interferir en las obras del Paso Exprés.

Otra causa del socavón que la CNDH le imputa a la SCT es que no verificó el estado de la alcantarilla de desagüe, ni realizó el “encamisado metálico” por el interior del tubo que acabó desbordado de agua, “aun cuando se le recomendó hacerlo”.

Al ayuntamiento de Cuernavaca le imputa que la alcantarilla se obstruyera “por acumulación de basura”, lo cual pudo deteriorar el tubo que acabó colapsando y generando el socavón.

A Banobras y Conagua, la CNDH les acusa la “falta de previsión y planeación en materia hidráulica de la obra” y que no tuvieron en cuenta las condiciones de antigüedad, ni de debilidad del tubo de drenaje que pasaba por debajo de la construcción (clave en el surgimiento del socavón que prometía ser “de larga duración”).

Mientras que a la Conagua le señala de no informar a la SCT de todos los puntos de afectación hidráulica por la obra del Paso Exprés, “en particular donde se abrió el socavón”, y de no realizar visitas de verificación y aplicar sanciones a los responsables de la ejecución de la obra sin los permisos necesarios.

Sobre estas posibles causas, la CNDH dijo que la SCT tuvo la oportunidad de explicar “de manera suficiente” los orígenes de las fallas y quiénes eran los responsables directos. “Pero no lo hizo”, criticó el visitador Guadarrama. “Por el contrario, su titular (Gerardo Ruiz Esparza) realizó declaraciones faltas de verdad ante el Senado de la República y de deslinde de responsabilidad en medios de comunicación”.

El segundo visitador de la comisión añadió que los servidores públicos de la SCT no proporcionaron a la CNDH la información que se les solicitó, “al grado de enviar información desordenada y confusa contenida en cajas”, lo cual obstaculizó y retrasó la investigación.

La CNDH también señaló que otras negligencias e irregularidades en la obra del Paso Exprés originaron el fallecimiento de otras dos personas, además de las dos que fallecieron en el socavón.

Una tercera víctima murió antes de que se produjera el socavón. La persona circulaba en motocicleta cuando, debido a “la falta de diligencia y mitigación de riesgos donde se realizaba la construcción del Paso Exprés”, fue golpeada por un cable de luz de alta tensión suelto, y falleció.

Y la cuarta víctima murió después del socavón, al caer de un paso peatonal que no tenía barandal ni algún tipo de señalamiento de peligro a un costado del Paso Exprés.

Si bien en el caso de Juan Mena López y Juan Mena Romero, las dos personas que murieron en el socavón, sus familiares llegaron a acuerdos resarcitorios con la SCT y las constructoras, cuyo pago por indemnización no se conoce, en estos otros dos casos aún “no han obtenido debida reparación, ni hay responsables”, dijo Laura Treviño, también integrante de la CNDH.

Un posible “esquema de corrupción”

Al margen de las irregularidades técnicas de la obra, la CNDH reveló en su informe la existencia de un posible “esquema de corrupción” en la SCT y Banobras, a partir de la “manipulación” y “fragmentación” de los contratos de obra.

La comisión detectó que todos los contratos fueron modificados por lo menos en una ocasión, y en un caso hasta cuatro veces, mediante nueve convenios modificatorios. Esto implicó retraso en las fechas de ejecución y un sobrecosto del 67 % -de mil 134 millones previstos a mil 669 millones de pesos-.

Sobre este punto, la CNDH apuntó que el aumento entre las cantidades iniciales y las pagadas finalmente a tres de las cuatro empresas que participaron en la obra superó el 25 %, por lo que debió haber solicitado una autorización a la Secretaría de la Función Pública, y no lo hizo.

Además, se produjo la ampliación del proyecto carretero de ocho a 10 carriles sin que hubiera un proyecto ejecutivo que lo justificara, lo cual implicó aumentos en el precio y en el plazo de entrega.

“La SCT no justificó con documentos, ni informó por qué era mejor o más viable económica, financiera, técnica y socialmente, realizar una ampliación de carriles”, dijo el segundo visitador de la CNDH, Enrique Guadarrama.

Animal Político buscó a la SCT para conocer su postura sobre la recomendación de la CNDH. Pero a través de su departamento de comunicación social, la dependencia dijo que, por ahora, no tiene previsto emitir postura alguna.

Paso Exprés, caso cerrado: Función Pública

Quien sí dio su postura sobre el caso fue Arely Gómez, titular de la Secretaría de la Función Pública, dependencia que se encarga de vigilar la correcta actuación de los funcionarios.

Entrevistada en el Senado, Gómez dijo que el caso del socavón del Paso Exprés ya está “cerrado”, puesto que la dependencia a su cargo ya sancionó administrativamente a ocho funcionarios de la SCT y a otro de la Conagua, por irregularidades en la obra.

Arely Gómez destacó que han aplicado inhabilitaciones a los funcionarios por 10 años y que entre los sancionados está el director del Centro SCT en Morelos, “que es de un nivel muy alto”.

Aquí puedes leer o descargar la recomendación completa de la CNDH.

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Insomnio por el coronavirus: el fenómeno que nos está impidiendo dormir durante la pandemia

Las rutinas interrumpidas y la constante incertidumbre están contribuyendo a un aumento del insomnio. ¿Qué podemos hacer al respecto?
27 de enero, 2021
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Hombre con insomnio.

Getty Images
Muchos de nosotros ahora somos insomnes a causa de la pandemia.

El año nuevo viene con resoluciones. Uno de los objetivos más populares es, como era de esperarse, dormir más.

Pero hay un problema: la actual crisis del coronavirus ha hecho que descansar bien por la noche sea mucho más difícil.

Algunos expertos incluso tienen un término para ello: “coronasomnia” o “Covid-somnia(insomnia significa insomnio en inglés).

Este es el fenómeno que afecta a personas de todo el mundo cuando experimentan insomnio relacionado con el estrés de la vida durante la covid-19.

En el Reino Unido, un estudio de agosto de 2020 de la Universidad de Southampton, mostró que la cantidad de personas que experimentan insomnio aumentó de una de cada seis a una de cada cuatro, con más problemas de sueño entre las madres, los trabajadores esenciales y los grupos de minorías étnicas.

En China, las tasas de insomnio aumentaron del 14,6% al 20% durante el confinamiento más estricto.

En Italia se observó una “prevalencia alarmante” de insomnio clínico, y en Grecia, casi el 40% de los encuestados en un estudio de mayo demostraron tener insomnio.

La palabra “insomnio” se buscó en Google más en 2020 que nunca antes.

En resumen, muchos de nosotros ahora somos insomnes.

Con la pandemia en su segundo año, meses de distanciamiento social han sacudido nuestras rutinas diarias, borrado los límites de la vida laboral y traído una incertidumbre constante a nuestras vidas, con consecuencias desastrosas para el sueño.

A causa de ello nuestra salud y productividad podrían enfrentar serios problemas.

Mujer en la cama con insomnio.

Getty Images
Debido a la falta de sueño nuestra salud y productividad podrían enfrentar serios problemas.

Sin embargo, la magnitud del problema podría generar cambios. Podría introducir nuevos elementos en la forma en que tratamos los trastornos del sueño para volver a encarrilar nuestras vidas.

Vidas trastornadas

Es difícil vivir con insomnio, ya sea en una pandemia o no.

Tener problemas constantes para conciliar el sueño o tener un sueño de mala calidad puede provocar impactos a largo plazo en la salud, como obesidad, ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

La insuficiencia de sueño -que muchas autoridades sanitarias clasifican como menos de siete horas por noche- también afecta tu trabajo.

Muchos estudios han demostrado que aumenta las probabilidades de cometer errores, arruina tu concentración, aumenta los tiempos de reacción y afecta tu estado de ánimo.

El hecho de que muchos de nosotros experimentemos insomnio se debe a la actual configuración de difíciles circunstancias, “casi bíblicas”, dice el Dr. Steven Altchuler, psiquiatra y neurólogo que se especializa en medicina del sueño en la Clínica Mayo, una de las organizaciones de investigación médica más grandes de EE.UU.

“Si tienes insomnio, no eres el único. Gran parte del mundo también lo sufre. Es una consecuencia de todos los cambios que estamos experimentando con la covid “, señala.

Hay múltiples factores en juego. En primer lugar, nuestras rutinas y entornos diarios se han visto alterados, lo que dificulta mantener intacto nuestro ritmo circadiano.

Mujer con celular en la cama.

Getty Images
“El insomnio es una consecuencia de todos los cambios que estamos experimentando con el coronavirus”.

Normalmente, nuestros días se llevan a cabo en un horario de despertadores, viajes diarios, descansos y horas de dormir, pero el coronavirus ha cambiado todo eso.

“Perdimos muchas de las señales externas que están presentes en las reuniones de la oficina o los descansos programados para el almuerzo”, dice Altchuler.

“Lo que estás haciendo es interrumpir el reloj de tu cuerpo”.

“Tu cerebro está condicionado: siempre que estás en tu lugar de trabajo estás trabajando, y luego cuando estás en tu casa, te estás relajando. Hay una diferenciación ahí. Ahora, estamos todos en casa todo el tiempo “, dice Angela Drake, profesora de salud clínica en la Universidad de California Davis, que trata a pacientes con trastornos del sueño y que ha escrito sobre el “coronasomnio”.

También señala el hecho de que cuando trabajamos desde casa, podemos hacer menos ejercicio y potencialmente menos exposición a la luz natural, los cuales contribuyen a dormir mejor.

También está la cuestión del rendimiento laboral.

Muchos países tienen el más alto desempleo en años, por lo que no sorprende que quienes están empleados quieran trabajar duro para mantener sus trabajos.

El problema es que trabajar desde casa puede difuminar las líneas que solían estar marcadas, y muchas personas informan que trabajan más horas u horas irregulares.

“Tendemos a tener límites mucho menos claros entre el hogar y el trabajo”, dice Altchuler. “La gente tiende a quedarse despierta más tarde”.

Mujer

Getty Images
Nuestra sensación general de incertidumbre y falta de control también puede alimentar los problemas del sueño.

Para muchos de nosotros, dejar el “trabajo en el trabajo” es ahora completamente imposible, y desconectarse de las listas de tareas pendientes y el estrés diario de la jornada laboral es más difícil que nunca.

A esto se suma el hecho de que extrañamos nuestros pasatiempos y amigos, canales vitales de relajación y alivio del estrés.

Muchos de nosotros estamos experimentando problemas de salud mental, que pueden contribuir a los problemas del sueño o viceversa.

Nuestra sensación general de incertidumbre y falta de control también puede alimentar los problemas del sueño.

Además, la longevidad de la pandemia también es un factor. Lo que comenzó como un período de “resguardarte” para jugar videojuegos y almacenar papel higiénico se ha convertido en un panorama de por vida que se siente como semipermanente.

“Al principio, la gente tendía a sentirse motivada para superar el estrés . Pero a medida que ésta continúa, la mayoría de las personas se vuelven menos capaces de afrontar la situación, lo que genera mayores problemas, incluido el insomnio”, señala Drake.

Algunos problemas de sueño se habrán vuelto “crónicos y duraderos”, agrega, porque la pandemia ha provocado en algunos casos retrasos en la obtención de tratamiento.

Esto debido a que las personas solo han buscado atención médica en emergencias, mientras que algunos centros de atención médica se han quedado cortos de personal o están abrumados con pacientes con covid-19.

De hecho, los trabajadores de la salud se han visto particularmente afectados por el insomnio durante los últimos 12 meses.

En diciembre, la Universidad de Ottawa analizó 55 estudios globales de más de 190.000 participantes para medir la relevancia del insomnio, la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT) desde el comienzo de la pandemia.

Todos los trastornos aumentaron al menos 15% entre los trabajadores de la salud, y el insomnio registró el mayor aumento, de casi 24%.

Altchuler señala que el insomnio está “comúnmente asociado con el trastorno de estrés postraumático” y, ya sea que sea un trabajador de salud de primera línea o no, es común que el insomnio aumente después de eventos mundiales grandes y negativos.

En general, cada vez que alguien experimenta un trauma, ya sea una emergencia de salud generalizada como covid-19, un desastre público como el 11 de septiembre o algo más individual como un accidente automovilístico, puede experimentar problemas persistentes del sueño que acompañan al TEPT.

Cómo resolverlo

Los expertos dicen que es importante buscar ayuda cuando persisten los problemas para dormir, especialmente en estos días.

“Dado que la pandemia ha continuado durante un período de tiempo significativo, no solo un par de meses, existe una alta posibilidad de que las tasas de insomnio no disminuyan”, dice Lisa Artis, directora ejecutiva adjunta de Sleep Charity en el Reino Unido.

“Porque si las personas no buscan ayuda cuando comienzan a sufrir con el sueño, es probable que sus problemas de sueño se conviertan en un trastorno del sueño, es decir, insomnio, y desafortunadamente no hay una solución rápida … Es difícil romper los hábitos que se han formado”.

Mujer con celular y televisión.

Getty Images
Estar expuestos a luz azul antes de ir a dormir retrasa la llegada del sueño.

Pero hay buenas noticias. Doce meses después de la pandemia, algunos expertos creen que ésta ha provocado avances en el tratamiento de los trastornos del sueño.

Altchuler apunta a la “rápida expansión de la telemedicina: medicina virtual y visitas virtuales” vinculada a la cuarentena y nuestra incapacidad o desgana para visitar las instalaciones médicas en persona.

El tratamiento más común para los problemas de sueño es la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (conocida como TCC-I), que mejora tu “higiene del sueño” (no fumar ni beber antes de acostarse, por ejemplo) y entrena tu cerebro para asociar la cama con el sueño solo con cambios de comportamiento (no trabajar en la cama).

Un estudio de la Universidad de Michigan del año pasado mostró que los pacientes que buscaron TCC-I a través de la telemedicina recibieron un tratamiento tan efectivo como el que hubieran recibido en persona, lo que podría brindar un mejor acceso a la asistencia.

También hay cosas que las personas pueden hacer para tratar de abordar el problema.

“Una de mis grandes reglas es que no puedes trabajar en tu laptop en la cama”, dice Drake. “No me importa lo cómodo que sea”.

“Eventualmente, el cerebro asocia el trabajo con la cama, es una especie de refuerzo”.

También limita tu consumo de noticias para evitar la ansiedad que te mantiene despierto por la noche, no uses tu teléfono como reloj despertador (otro elemento asociado con el trabajo, además de que la “luz azul” que emiten los dispositivos es mala para su sueño) y voltea el reloj en tu mesita de noche para que no te estreses mientras intentas conciliar el sueño.

Y recuerda, estas circunstancias están lejos de ser ordinarias, por lo que no es sorprendente que estemos enfrentando desafíos.

“La última vez que hubo este tipo de evento fue hace más de 100 años”, dice Drake. “Esto no es algo que ninguno de nosotros haya experimentado antes”.


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