El suplemento alimenticio que arruinó mi hígado: ¿por qué hay riesgos de tomarlos?
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El suplemento alimenticio que arruinó mi hígado: ¿por qué hay riesgos de tomarlos?

Como parte de sus cambios de vida para cuidar su salud, Jim comenzó a tomar un suplemento de té verde, porque había oído que podría tener beneficios cardíacos, pero terminó con una lesión hepática.
26 de octubre, 2018
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Debería haber sido uno de los días más felices de su vida. Pero Jim McCants mira hacia atrás, con emociones mezcladas, a la graduación de la escuela secundaria de su hijo menor.

Cuando se sentó junto a su esposa Cathleen en el auditorio de la universidad, a las afueras de Dallas, Texas, se volvió para mirarlo.

“Ella dijo: ‘¿Te sientes bien?'”, Recuerda Jim. “Dije: ‘Sí, me siento bien, ¿por qué?’. ‘Tu cara es amarilla, tus ojos están amarillos, te ves terrible’. Cuando me miré en el espejo fue impactante”.

Jim, de 50 años en ese entonces, había estado trabajando para mejorar su estilo de vida y perder peso, centrándose en comer de manera más saludable y hacer ejercicio de manera regular.

“Mi papá tuvo un ataque al corazón a los 59 años y no lo logró”, dice Jim. “Hay muchas cosas que se perdió de nosotros y yo estaba decidido a hacer lo que pudiera para cuidarme lo mejor posible, para no perderme nada”.

Pero poco después de la graduación de su hijo, Jim ingresó en el hospital debido a una sospecha de lesión hepática.

Tratando de identificar la causa de la lesión hepática de Jim, los médicos que lo trataron descartaron el alcohol.

“Durante los últimos 30 años bebí tal vez un paquete de seis cervezas al año, y nada de vino. Por eso el alcohol no ha estado presente en gran parte de mi vida”, dice Jim.

También descartaron los medicamentos recetados (no tomaba ninguno en ese momento) y el cigarrillo, algo que nunca había hecho.

“Luego, mi hepatólogo realizó una serie de preguntas sobre los suplementos de venta libre”, dice Jim.

Como parte de sus cambios de vida para cuidar su salud en la mediana edad, Jim había comenzado a tomar un suplemento de té verde, porque había oído que podría tener beneficios cardíacos.

Estos suplementos han crecido en popularidad en los últimos años, a menudo se promocionan sin descanso línea por sus beneficios antioxidantes y su supuesta capacidad para ayudar a perder peso y prevenir el cáncer.

“Me sentía bien en ese entonces”, recuerda Jim, quien vive en Prosper, al norte de Dallas.

“Estaba caminando o corriendo de 30 a 60 minutos, cinco o seis días a la semana”.

Trabajaba como gerente de finanzas, pero esperaba capacitarse como asistente de un médico. “Estaba tomando dos o tres clases a la vez por las noches y los fines de semana”, recuerda.

Había estado tomando el suplemento de té verde durante dos o tres meses cuando se enfermó. Según el expediente médico de Jim, esta es la presunta causa de su lesión hepática. “Fue impactante porque solo había escuchado sobre los beneficios”, recuerda Jim. “No había oído hablar de ningún problema”.

Después de su ingreso en el hospital, Jim entró en un “patrón de espera”, pendiente de los resultados de una serie de análisis de sangre para establecer la gravedad de su lesión hepática.

Luego, cerca de tres semanas después de que su esposa notara por primera vez que se veía enfermo, uno de sus médicos le dio la noticia que temía: “Ella dijo que necesitaba un trasplante de hígado, que tenía que hacerse rápidamente y que le quedaban días, ni siquiera una semana”.

Jim estaba aturdido.

“En ese momento pensé en lo sombrío que me parecía todo. Realmente materializa lo que es importante en la vida. No estaba pensando en proyectos en el trabajo. Estaba pensando en personas que eran importantes para mí por diferentes motivos”.

Campos de té verde.

Getty Images
El té verde es una planta que se usa para hacer infusiones desde hace miles de años.

¿Qué pasa con los suplementos de té verde que podrían causar daño en ciertas dosis a algunas personas? Los científicos no lo saben con certeza.

El té verde se ha bebido durante miles de años. Los suplementos consisten en una forma concentrada y están regulados en Estados Unidos y Europa como alimentos, no como medicamentos.

Eso significa que no se han requerido pruebas de seguridad específicas. Por eso, está incompleto el acervo científico de cómo los suplementos de té verde podrían afectar nuestra salud.

“Si tomas cantidades modestas de té verde estás en una situación segura”, dice el profesor Herbert Bonkovsky, director de servicios hepáticos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest, en Carolina del Norte, quien ha estado siguiendo las lesiones relacionadas con los suplementos de té verde durante casi 20 años.

El mayor riesgo se presenta en las personas que toman estos extractos más concentrados“.

Cápsulas de té verde.

Getty Images
Jim puso una demanda contra la firma estadounidense Vitacost, que vendió el suplemento de té verde que tomó.

La preocupación se ha centrado en un ingrediente potencialmente tóxico llamado Epigalocatequina-3-galato o EGCG, el más abundante de los compuestos naturales con propiedades antioxidantes en el té verde, llamado catequinas.

Es probable que haya una serie de factores que pueden hacer que una persona sea susceptible de sufrir daños por EGCG, incluida la genética, y la forma en que se utilizan los suplementos.

“Por lo general, las personas toman estos extractos de té verde para perder peso y, por eso, a menudo dejan de comer”, explica el doctor Bonkovsky.

“Sabemos por estudios que los animales en ayunas absorben un porcentaje mucho más alto de catequinas que los animales gordos. Puede haber otros factores, como otras drogas, otros químicos o el uso de alcohol, que también son importantes como factores modificadores”.

Vasija con té y un pocillo con té verde servido.

Getty Images
El té verde es la bebida más popular en Japón.

Mientras millones de personas toman suplementos de té verde de manera segura, se han reportado al menos 80 casos de lesión hepática relacionada con los suplementos de té verde en todo el mundo, que van desde lasitud e ictericia hasta casos que requieren trasplantes de hígado.

Entre los que han sufrido problemas después de tomar las píldoras de té verde se pueden contar adolescentes, como Madeline Papineau de Ontario, Canadá, de 17 años, quien desarrolló una lesión hepática y renal, y una mujer de 81 años con diagnóstico de hepatitis tóxica aguda.

Una investigación reciente realizada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria sobre la seguridad del té verde concluyó que las catequinas de las bebidas de té verde son “generalmente seguras”, pero cuando se toman como suplementos las dosis de catequina en o más de 800 mg por día “pueden plantear problemas de salud”.

La EFSA no pudo identificar una dosis segura sobre la base de los datos disponibles y pidió que se realizaran más investigaciones.

Jim McCants sentado en una mesa de su casa.

BBC
“No esperaba que fuera a pasarme algo malo, esperaba que quizá hubiera malgastado mi dinero, o que las hubiera tomado y no surtieran efecto. Ese riesgo podía asumirlo”, dice.

El día después de que le dijeron a Jim que necesitaba un trasplante de hígado, sorprendentemente le informaron también que habían encontrado un hígado adecuado para él. “Estaba eufórico. La llamada telefónica de que había un hígado para mí me dio la esperanza de que habría algo positivo en esta situación”, dice.

El trasplante de hígado salvó la vida de Jim. Pero cuatro años después, todavía tiene graves problemas de salud, incluida una enfermedad renal que puede requerir diálisis y un trasplante en el futuro. Ve a especialistas en hígado y riñón dos veces al año y vive con dolor abdominal crónico.

“Mi vida antes era bastante activa. Y ahora es mucho más sedentaria y lucho con la fatiga”, dice.

Es una “tremenda bendición”, como él dice, que sus gerentes le permitan trabajar desde casa. “Es posible que necesite un descanso durante 20 o 30 minutos durante el día. Puedo decirle a mi gerente que me voy a desconectar y que regreso al rato”.

Jim está entablando una demanda contra la firma estadounidense Vitacost, que vendió el suplemento de té verde que tomó. “Espero que tomen la decisión de poner una etiqueta de advertencia muy fuerte en el producto, en el sitio web, que la gente sepa antes de comprarlo”, dice.

Vitacost no quiso hacer comentarios sobre el caso legal, pero dijo: “Nos tomamos muy en serio la seguridad de los suplementos de nuestra marca Vitacost y respaldamos la calidad de nuestros productos”.

Cuatro años después, Jim reflexiona sobre cómo cambió su vida y la de su familia después de tomar un suplemento de té verde.

“No esperaba que fuera a pasarme algo malo, esperaba que quizá hubiera malgastado mi dinero, o que las hubiera tomado y no surtieran efecto. Ese riesgo podía asumirlo”, dice.

“Pero el riesgo de que el hígado se afecte es demasiado alto para que alguien lo tome”.


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Carlo Echegoyen

Médicos y ciudadanos se manifiestan en CDMX contra el cubrebocas y a favor del dióxido de cloro, falsa cura del COVID

Los manifestantes dijeron que son un movimiento científico y pacífico. Aseguran que el uso de cubrebocas es innecesario y hasta dañino.
Carlo Echegoyen
20 de septiembre, 2020
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A pesar de que no existen pruebas científicas que demuestren la efectividad y seguridad del dióxido de cloro como medicamento, un grupo de manifestantes se reunió este domingo en el Ángel de la Independencia para exigir que este elemento químico se use como tratamiento para la COVID-19 en los hospitales. 

Alrededor de 100 personas escucharon diversas charlas con educadores, químicos y médicos que aseguran, entre otras cosas, que la COVID-19 es una pandemia y que el uso de cubrebocas es innecesario y hasta dañino. 

El evento se convocó a través de redes de la COMUSAV (Coalición Mundial Salud y Vida), que está presente en 14 países, además de la Asociación Médicos por la Verdad y Humanos por la Verdad que también están presente en diversos países de Europa y Latinoamérica. 

Lee: El dióxido de cloro no se usa para transfusiones y su consumo es peligroso

El doctor Efrén Cabrera Rivera, representante de Médicos por la Verdad México dijo a Animal Político que su lucha no era política, sino un “movimiento científico y pacífico”. 

Aunque señaló que “muchas de las vacunas actuales tienen elementos que se relacionan con el autismo”, no se considera antivacunas, pues reconoce que las “vacunas viejas tuvieron grandes resultados a favor de la salud”.

La serie de charlas comenzó con un ritual para agradecer a la Madre Tierra. 

“No tenemos miedo de respirar, ni al uso de cubrebocas”; “la verdad nos hará libres”, “yo soy el ADN de Dios”; “No a la vacuna obligatoria”; “No al 5g” y “La verdad nos hará libres” son algunas de las consignas que gritaron los asistentes. 

Foto: Carlo Echegoyen

Los participantes a quienes se les dio uso del micrófono sostuvieron que el uso prolongado de cubrebocas es perjudicial para la salud y causa hipoxia. También pidieron que no se permita la vacunación, acusaron a Bill Gates y a la OMS de ser parte del “nuevo orden mundial” y aseguraron que no eran conspiracionista ni negacionistas, sino “curiosos” que  leen y buscan de la verdad. 

FALSO: el dióxido de cloro no cura enfermedades y es muy peligroso ingerirlo

Sin pruebas

La COMUSAV promueve el uso del dióxido de cloro como un fármaco para “curar” enfermedades tales como la COVID-19. 

Sin embargo, hasta el momento no existen pruebas científicas que demuestren su eficacia. Tampoco es una sustancia aprobada por las autoridades nacionales ni internacionales. 

Lo que sí hay son casos médicos documentados sobre las consecuencias negativas de su ingesta. Por ejemplo, este artículo médico de M. Zhao y Y. Wang sobre el daño causado al organismo por el consumo de dióxido de cloro: “Esta sustancia se ha vinculado a riesgo de hemólisis, sobre todo en población con déficit enzimáticos como el de glucosa 6 fosfato deshidrogenasa. También daño miocárdico y genotóxico“.

COMUSAV en México

El único contenido disponible en la página de la COMUSAV México es una entrevista realizada al doctor Manuel Aparicio.

Aparicio, que ha dado entrevistas a diversos sitios de iInternet, defiende el uso del dióxido de cloro como tratamiento médico, bajo el argumento de que “existen muchos detractores que lo confunden con el hipoclorito de sodio” que no es lo mismo. Aparicio también dice que se utiliza para transfusiones de sangre, pero de acuerdo con una verificación que realizó El sabueso, de Animal Político, esto es falso. 

Foto: Carlo Echegoyen

Señala que según su experiencia el uso de dióxido de cloro funciona para tratar pacientes con COVID-19. Él es director del Centro Médico Jurica en Querétaro, que la Dirección de de Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) suspendió en julio por incumplir con normas de infraestructura y equipamiento.

El mismo Aparicio reconoció en la entrevista que el área de su hospital destinada a tratar pacientes con COVID-19 también fue clausurada porque el dióxido de cloro para prevenir y tratar el coronavirus no está aprobado por ninguna autoridad sanitaria. 

Dióxido de cloro cura COVID: una desinformación constante

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, a través de Facebook, Twitter, WhatsApp, están “recomendando” consumir MMS o clorito de sodio activado para “matar” al coronavirus.

En Estados Unidos, la FDA también reiteró que la venta de estos productos de dióxido de cloro “puede poner en peligro la salud de una persona y retrasar el tratamiento médico apropiado”.Las autoridades sanitarias en Chile, también señalaron que “MMS no corresponde a un medicamento y no cuenta con la autorización sanitaria de este Instituto”.

En 2016, Argentina advirtió sobre los riesgos de usar esta sustancia.  Desde 2010 España también alertó a su población sobre lo peligroso que puede ser consumir dióxido de cloro. Ecuador, Colombia, Perú y Paraguay son otros de los países que han desaconsejado su ingesta. 

En México, el 23 de julio la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) señaló que “no cuenta con evidencia científica que determine el uso de dicho producto para el tratamiento de ninguna enfermedad”. 

En Bolivia, el 27 de junio la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGEMED), advirtió que usar clorito de sodio “pone en grave riesgo la salud de la población que lo consume o pretende hacerlo”. 

 

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