Universidades de La Estafa Maestra buscan rescate financiero; Legislativo pedirá transparencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Facebook.com/UAEM.OFICIAL

Universidades de La Estafa Maestra buscan rescate financiero; Legislativo pedirá transparencia

Entre una decena de instituciones que tienen una severa crisis financiera están cuatro universidades que participaron en el esquema de empresas fantasma y presuntos desvíos, conocido como La Estafa Maestra.
Facebook.com/UAEM.OFICIAL
1 de octubre, 2018
Comparte

Diputados federales cabildearán con representantes de la Secretaría de Hacienda el rescate financiero de 10 universidades que atraviesan por una severa crisis financiera. Sin embargo, pedirán rendición de cuentas en la aplicación presupuestal debido a que cuatro de las instituciones participaron en el esquema de presunto desvío de recursos con dependencias federales.

Las universidades autónomas de Chiapas, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Tabasco, Veracruz y Zacatecas necesitan 19 mil millones de pesos para solventar los pasivos que arrastran sobre todo por pensiones, prestaciones y hasta salarios de sus trabajadores.

Cuatro de ellas participaron en el presunto desvío de recursos con dependencias federales a través de convenios para hacer supuestos servicios que no se cumplieron porque terminaron en empresas fantasma, como lo documentó la investigación periodística La Estafa Maestra.

Se trata de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, que hizo 5 convenios por mil 140 millones de pesos con la Sedesol y la Sagarpa; la del Estado de México, que sumó mil 440 millones de pesos en convenios con Sedesol; la Autónoma de Tabasco, que consiguió cinco convenios por 580 millones de pesos con Pemex, y la de Zacatecas, que ganó 220 millones de la Sagarpa. Dichos tratos ocurrieron entre 2013 y 2015.

Este mecanismo de desvío fue alertado desde 2013 por la Auditoría Superior de la Federación, que en sus revisiones anuales detectó que universidades públicas subcontrataban a empresas que no cumplían con los servicios previstos. Aún así, diferentes instituciones de educación superior continuaron con esa práctica, pese a que el exauditor superior, Juan Manuel Portal, advertía que se trataba de un esquema que propiciaba corrupción.

Entre los implicados en La Estafa Maestra, las universidades son las únicas que no han dicho nada públicamente y no han sido llamadas a rendir cuentas por nadie, pese a que han sido denunciadas penalmente en 2015 y 2017 por parte de la Auditoría Superior de la Federación.

Por eso es que ahora que buscan recursos extra para superar la crisis financiera, los diputados propondrán requisitos para que las instituciones sean rescatadas y se aseguren de que no vuelva a repetirse el desvío de recursos públicos.

Tonatiuh Bravo, vicecoordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano y exrector de la Universidad de Guadalajara, aseguró que una posibilidad es que las universidades reglamenten sus procedimientos para que hagan pública la justificación para recibir una adjudicación directa por parte de alguna institución de gobierno.

“Las universidades que pasaron por estos problemas deben dar un salto y aprovechar la autonomía, y generar normas que permita blindar la transparencia universitaria frente a actos ilícitos de esta naturaleza”, dijo el diputado en entrevista.

La crisis y la corrupción  

La Universidad Autónoma del Estado de Morelos llegó a límite. Se encuentra en huelga desde el 20 de septiembre debido a que los más de 6 mil trabajadores demandan el pago de 640 millones de pesos de adeudos salariales, prestaciones y aguinaldos para este año, dijo en entrevista Mario Cortés, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos.

Cortés informó, además, que los pasivos están a tal grado que sólo el adeudo con el IMSS asciende a 160 millones de pesos; pero la crisis es tan severa que ya no se sostenía la operación de la institución, “ni siquiera había papel de baño o copias”.

La Universidad Autónoma de Morelos es una de las participantes en el presunto esquema de desvío de recursos públicos. Hizo cinco convenios en 2014 con la Sagarpa y la Sedesol para hacer servicios como distribuir medio millón de despensas en los 400 municipios más pobres del país o fortalecer la operación del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS).

Esto, gracias a que la Ley de Adquisiciones permite una excepción para evadir licitaciones públicas. Permite a entidades de gobierno contratarse entre sí sin necesidad de hacer concurso, para evitar burocracias. Pero en este caso, 11 dependencias federales, como la Sedesol, Pemex o Banobras, hicieron convenios con universidades por servicios que eran ajenos a la labor educativa.

Además, la Auditoría Superior de la Federación comprobó que los servicios no se hicieron, y Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción comprobaron que se utilizaron empresas fantasma y, por lo tanto, el dinero público desapareció.

En este mecanismo, cada actor ganaba un moche. Las universidades se quedaban con aproximadamente 10 y hasta 15% del dinero que recibían a través de los convenios, y el resto lo entregaban en subcontrataciones a las empresas, que iban pasando el dinero de una a otra, y cada una se quedaba con un porcentaje.

La Universidad de Morelos obtuvo 61 millones de pesos de moche gracias a estos convenios de 2014, pero aún así, para 2017 tenía un déficit de mil 320 millones de pesos. Cuando se entrevistó al entonces rector, Alejandro Vera, aseguró que aceptó los convenios precisamente debido a los problemas financieros de la institución.

“Es parte de lo que se tiene que hacer para poder sufragar una serie de cargas estructurales, particularmente prestaciones no reconocidas, pensiones y jubilaciones”, dijo en entrevista antes de concluir su periodo, en 2017.

Sin embargo, pese a que Gustavo Urquiza asumió la rectoría de la institución en noviembre de 2017, no se sabe si ha hecho una revisión exhaustiva de la administración financiera de Vera, misma que dejó a la institución en este punto de crisis.  

Animal Político buscó durante cinco días una entrevista con el rector Urquiza, para preguntarle al respecto, pero no hubo respuesta.  

Desde el año pasado, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) acompañó el llamado de auxilio de las universidades en crisis a través de un documento en el que los 191 rectores solicitan la ayuda gubernamental para el rescate, pero nunca han hecho un pronunciamiento respecto a los posibles actos de corrupción entre sus agremiados.

Por eso, también se solicitó una entrevista con Jaime Valls, secretario general de la ANUIES, respecto a las crisis financiera y la utilización de las universidades en un mecanismo de corrupción, pero tampoco hubo respuesta.

De acuerdo a la legislación, su autonomía les permite dirimir cualquier asunto al interior de la institución, pero en este caso ninguna comunidad universitaria ha hecho algo para pedir cuenta a los rectores de las ocho universidades implicadas en 2013 y 2014: las autónomas de Morelos, Estado de México, Tabasco y Del Carmen. El Fondo de Fomento y Desarrollo de la Investigación Científica y Tecnológica (FONDICT-UAEM), Universidad Popular de la Chontalpa, Universidad Politécnica del Golfo de México, Instituto Técnico Superior de Comalcalco y la Universidad Tecnológica de Tabasco.

En 2015 también estuvieron la Universidad Intercultural, Estado de México, Universidad Politécnica de Chiapas y la Universidad de Tecnológica Nezahualcóyotl, que incluso fueron denunciadas penalmente por la Auditoría Superior de la Federación, en 2017, igual que la de Morelos y Edomex, en 2015.

El legislativo

El pasado 20 de septiembre, rectores de las universidades en crisis acudieron a la Cámara de Diputados para solicitar su intervención ante la Secretaría de Hacienda, a fin de enfrentar las crisis financieras, y los legisladores respondieron con la aprobación de un punto de acuerdo para concretarlo.

Este lunes, en la reunión de la Junta de Coordinación Política, integrada por los coordinadores de todas las bancadas, abordarán el tema y probablemente establezcan la fecha del encuentro con Hacienda.

Sin embargo, en esta negociación también incluirán requisitos para que las universidades sean transparentes respecto a su presupuesto, aunque respetando su autonomía, confirmaron a Animal Político diputados de Morena, Movimiento Ciudadano y PRD.

Azael Santiago Chepi, diputado de Morena, aseguró que buscarán que la Secretaría de Hacienda libere recursos para las universidades, que incluso están en peligro de solventar sus gastos en los tres meses que restan del año, y además buscarán el aumento de recursos para 2019.

Pero también existe el “señalamiento” del presunto desvío de recursos públicos, por eso “seguramente se promovería una auditoría” para las universidades implicadas.

En tanto, Tonatiuh Bravo, de Movimiento Ciudadano, advirtió que una posibilidad sería pedir a las universidades, en respeto de su autonomía, que “reglamenten” el procedimiento cuando reciban adjudicaciones directas para que “quede perfectamente transparente al interior de las universidades de por qué se está aceptando”.

En el espíritu de la ley de Adquisiciones, “la excepción es correcta” porque en muchos lugares no hay otras alternativas, porque “se trata de estimular que puedan generar alternativas, pero eso es muy distinto a que se vea como un estímulo a que desde las universidades se hagan operaciones de carácter ilícito”, advirtió Bravo.

Ricardo Gallardo, coordinador de diputados del PRD, aseguró que “la autonomía no se va a vulnerar al momento de rendir cuentas y es una obligación que lo hagan porque están ocupando recursos públicos”.

En tanto, en la Cámara de Senadores está pendiente de discusión un punto de acuerdo del senador Armando Guadiana de Morena, para que la Auditoría Superior de la Federación revise a todas las universidades del país respecto al ejercicio de su presupuesto de 2018.

Porque si bien las universidades son sujetos obligados por la Ley de Transparencia, y como entes auditables por parte de la Auditoría Superior de la Federación, la rendición de cuentas ha sido limitada.

“Los recursos de las entidades educativas tienen una cualidad en común, la opacidad con la que se aplica el financiamiento y consecuentemente se tiene una ineficaz rendición de cuentas, en el peor de los casos existe una nula información sobre las erogaciones realizadas”, advierte el diputado Guadiana en su punto de acuerdo.

Por eso también exhorta a la ANUIES a que, en el ámbito de su competencia, establezca mecanismos eficientes, el acceso a la información sobre la aplicación y destino de los recursos públicos de las universidades e institutos de Educación Superior del país.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué son los anticuerpos monoclonales y por qué podrían ser una alternativa contra el COVID

En paralelo a la búsqueda de una vacuna, investigadores analizan la posibilidad de utilizar anticuerpos monoclonales tanto para evitar la infección de SARS-CoV-2 como para combatirla.
27 de agosto, 2020
Comparte

A la par que avanza la carrera por encontrar una vacuna contra la covid-19, equipos de investigación y farmacéuticas en todo el mundo continúan buscando desesperadamente alternativas para lidiar con la enfermedad provocada por el coronavirus.

Y uno de los hallazgos que se perfila como prometedor es la terapia de anticuerpos monoclonales (mAbs), un tipo de fármaco que puede utilizarse tanto para prevenir la infección como para tratarla una vez que la enfermedad se ha desarrollado.

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?

Cuando nuestro cuerpo detecta la presencia de un antígeno, en este caso el SARS-CoV-2, el sistema inmunitario produce anticuerpos, unas proteínas destinadas a neutralizar a ese antígeno en particular, con el objetivo de evitar que penetre en nuestras células, secuestre su mecanismo y se reproduzca.

Los anticuerpos monoclonales son copias sintéticas creadas en el laboratorio a partir de un clon de un anticuerpo específico, hallado en la sangre de una persona que se ha recuperado de la covid-19.

Es decir, los mAbs imitan a los anticuerpos que nuestro cuerpo produce de forma natural.

Viaje en transporte público durante la pandemia.

Getty Images
En tanto no se encuentre una cura o una vacuna, muchas medidas de seguridad como la distancia social y el uso de mascarillas seguirán vigentes en la mayor parte del mundo.

“A diferencia de una vacuna, que introduce una proteína o material genético en nuestro organismo para estimular al sistema inmune (para que genere anticuerpos), estos son anticuerpos que se le suministran al cuerpo para brindarle protección”, le explica a BBC Mundo Jens Lundgren, médico especializado en enfermedades infecciosas de la Universidad de Copenhague y del hospital Rigshospitalet, en Dinamarca.

“Es lo que llamamos inmunidad pasiva”, añade el investigador, quien lidera uno de los ensayos sobre anticuerpos monoclonales de la farmacéutica Eli Lilly.

Terapias exitosas

Desarrollados por primera vez como terapia en los años 70, se utilizan en la actualidad para tratar exitosamente una serie de enfermedades que abarcan desde el sida hasta numerosos tipos de cáncer.

Dese el inicio de la pandemia, son muchos los laboratorios -AstraZeneca, Regeneron, VirBiotechnology, Eli Lilly y Adimab, entre otros- que se han abocado a investigar anticuerpos monoclonales que resulten efectivos contra el coronavirus, y han hallado decenas que se muestran promisorios.

Desde una perspectiva terapéutica, le explica a BBC Mundo Gigi Gronvall, profesora especializada en inmunología del Centro Johns Hopkins de Seguridad Sanitaria en Estados Unidos, los anticuerpos monoclonales son relativamente similares a la terapia de plasma convaleciente, en la que el paciente recibe plasma de una persona recuperada, pero constituyen una forma “mucho más moderna y depurada”.

Laboratorio

Getty Images
Los mAbs se han utilizado con éxito para tratar otras enfermedades como el cáncer.

“Cuando le das plasma a alguien, le estás dando todos los anticuerpos que produjo esa persona. Unos pueden ser efectivos, pero otros no. Lo que contiene es un poco un misterio”, dice la profesora.

En cambio los anticuerpos monoclonales “están hechos a partir de la selección de aquellos que tienen la capacidad de neutralizar al virus”.

El proceso de aprobación de estos fármacos puede llegar a ser más rápido, añade Gronvall, dado que los entes reguladores están muy familiarizados con los mAbs ya se emplean para tratar numerosas enfermedades.

“Su mecanismo de acción está muy comprendido: sabemos que los anticuerpos se unen a cosas y por eso bloquean físicamente la entrada del virus a la célula”, explica.

“Para los reguladores, es fácil saber lo que ocurre con ellos, por eso pueden llegar a superar los obstáculos de las regulaciones antes que las vacunas”, afirma la académica.

“Mejores que la vacuna”

Laura Walker, directora asociada de Adimbab, uno de los laboratorios que investiga anticuerpos monoclonales para la covid-19 y cuyos ensayos clínicos comenzarán en enero, confía más en la capacidad profiláctica de los anticuerpos monoclonales que en la terapéutica.

“En algunos casos han funcionado en el contexto del tratamiento. El ejemplo más reciente es el del ébola, donde los anticuerpos monoclonales demostraron reducir los índices de mortalidad en pacientes enfermos y también en casos de VIH, pero no sabemos si va a funcionar con el SARS-CoV-2”.

Abuela saludando a su nieta detrás de una ventana

Getty Images
Para las personas mayores, que no reaccionan tan bien con las vacunas, los mAbs pueden ser una mejor opción.

“No ha funcionado en casos de virus respiratorio sincitial (VSR), no ha demostrado un gran éxito con la influenza, ni tampoco en otros virus respiratorios”.

Aunque reconoce que en el caso de la covid-19, cuyo período de incubación es más largo en comparación por ejemplo con la gripe, puede haber una ventada de oportunidad más grande para la terapia.

De lo que no duda, sin embargo, es de los beneficios que puede ofrecer como método para prevenir la enfermedad, y considera incluso que los anticuerpos monoclonales pueden tener más ventajas que las vacunas.

Una vacuna, dice la experta, induce la producción de todo tipo de anticuerpos y solo una porción de ellos son neutralizantes.

“Al poder elegir anticuerpos, solo seleccionamos los más potentes. En nuestro caso, por ejemplo, hemos identificado anticuerpos muy raros. Y, uno en particular, es extremadamente potente no solo contra el SARS-CoV-2, que produce la covid-19, sino también contra varios otros virus de la familia de los SARS”, asegura.

“Estos son los tipos de anticuerpos que queremos producir a gran escala, no solo para darle inmunidad en esta pandemia a las personas que no responden bien a las vacunas, sino para futuras pandemias, ya que es muy probable que veamos más coronavirus en el futuro”.

La vacuna también puede inducir anticuerpos muy potentes, continúa Walker, pero estos “pueden no estar presentes en grandes cantidades”.

“Por esta razón, suministrar un único anticuerpo monoclonal pero con una alta potencia y en una dosis alta puede brindar una protección más elevada que una vacuna”, acota.

Otro punto débil de las vacunas en comparación con los mAbs, señalan Gronvall y Walker, es que no funcionan de la misma manera para todos los rasgos etarios.

Plasma

Getty Images
El tratamiento con mAbs vendría a ser una versión moderna y mucho más depurada del tratamiento con plasma convalesciente.

“Son efectivas para la gente joven, pero a veces la gente mayor no genera una respuesta inmunitaria tan poderosa ante una vacuna. Lo hemos visto por ejemplo con la vacuna de la gripe”, dice.

Lo mismo ocurre en el caso de las personas inmunodeprimidas.

La inmunidad pasiva, en cambio, no tiene este problema.

Las dificultades son otras…

Costo, período de inmunidad y efecto contrario

Por un lado, está el tiempo en que se mantendría la inmunidad de los anticuerpos monoclonales que, modificaciones de por medio, podría oscilar entre los cinco y seis meses.

No se sabe aún qué inmunidad otorgará una vacuna contra la covid-19, pero recordemos que, en la mayoría de las vacunas, una dosis alcanza para toda la vida, mientras que otras necesitan uno o dos refuerzos cada 10 años.

Sin embargo, el mayor problema es el acceso a este fármaco y el costo de producción, que supera con creces a los de una vacuna.

Según un reporte de Wellcome, una fundación de salud global e independiente que hizo un llamado para expandir el acceso a los anticuerpos monoclonales, “el 80% de los mAbs se venden en EE.UU., Europa y Canadá”.

“Solo el 20% de los mAbs se vende en el resto del mundo, que conforma el 85% de la población global. Pocos, si algunos, están disponibles en países de ingresos bajos y medios”, dice el informe publicado a mediados de agosto.

Estos tratamientos médicos se encuentran entre los más caros del mundo. Para darnos una idea, el precio promedio de un tratamiento con mAbs en EE.UU. oscila entre US$15.000 y US$200.000 al año.

Y, por último existe otro problema vinculado a su seguridad.

Si bien los anticuerpos son un arma de defensa, en algunos casos “actúan de forma opuesta, acrecentando la infección“, le dice Lundgren a BBC Mundo.

Es un complejo fenómeno conocido como amplificación de la infección dependiente de anticuerpos, en el que algunos anticuerpos en vez de prevenir la entrada del virus a la célula, la facilitan.

Por el momento, “no lo hemos visto con la covid-19, pero se ha visto con otras infecciones virales”, aclara el investigador.

Esto deberá ser evaluado minuciosamente en ensayos clínicos.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=Zh_SVHJGVHw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.