Alerta en México: bacterias sin control
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Adobe Stock

Alerta en México: bacterias sin control

Las infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos provocan alrededor de 700 mil muertes anuales, y según la OMS, podrían sumar 10 millones de fallecimientos en 2050 si no se toman medidas urgentes. Investigadores mexicanos consideran que en México estamos ante un escenario de “apocalipsis antibiótico”.
Adobe Stock
Por Ágata Székely / Newsweek en español
25 de noviembre, 2018
Comparte

A mediados de marzo de este año la noticia sobre un hombre británico infectado con lo que los médicos llamaron “supergonorrea” dio vuelta al mundo. La enfermedad de transmisión sexual, causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, no respondía por primera vez a los antibióticos tradicionales usados para combatir este padecimiento (una mezcla de las sustancias azitromicina y ceftriaxona). El asunto generó alarma en el Reino Unido y, unas semanas después, una alta funcionaria de los servicios de salud salió a tranquilizar a la población para informar que habían logrado salvar al paciente luego de varios intentos con otros medicamentos.

Pero el caso, han dicho varios expertos, representa solo la punta de un iceberg profundo que urge atender. Una amenaza a la salud pública en la que todos somos igualmente vulnerables: las “superbacterias” o bacterias resistentes a los antibióticos, un fenómeno que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), reviste alta prioridad y emergencia para todas las naciones. Infecciones alguna vez tratables de forma relativamente sencilla hoy presentan cambios y complicaciones que prolongan las estancias hospitalarias, incrementan los costos médicos y aumentan la mortalidad. En 2014 la OMS dio a conocer un primer informe sobre resistencia bacteriana basado en datos de 114 países, que advirtió sobre diversos agentes infecciosos y destacó la resistencia a antibióticos (incluso a aquellos que se utilizan como último recurso) en siete bacterias responsables de infecciones comunes graves, como la septicemia, la diarrea, la neumonía, las infecciones urinarias y la gonorrea. La entidad señaló en esa ocasión que asistimos a una “era posantibióticos” en que lesiones menores que han sido curables durante decenios volverán a ser “potencialmente mortales” y mencionó, también, la obligación de cambiar la forma de producir, prescribir y utilizar estos medicamentos.

Las bacterias resistentes son aquellas que en un principio eran sensibles al efecto de un activo antibacteriano y ahora ya no lo son. Estos microorganismos se convirtieron en resistentes debido a alguna mutación en sus genes, o por haber adquirido esos genes de resistencia de otra bacteria. Aunque se trata de un proceso natural, el uso de antibióticos indiscriminado (tanto en humanos como en animales) ha acelerado este proceso. Y es que, cuando se usan este tipo de fármacos, las sustancias no solo actúan en las bacterias causantes del padecimiento a tratar, sino que afectan a otras presentes en el cuerpo que son también sensibles a ellos, lo que promueve una “selección” que a su vez permite que proliferen las bacterias resistentes. Esto aumenta el riesgo de que el paciente contraiga más infecciones resistentes en el futuro y, al mismo tiempo, se incrementa el riesgo también a escala poblacional, ya que las bacterias resistentes se transmiten entre personas o través de los alimentos o el agua.

Dada la emergencia mencionada por las conclusiones de aquel primer informe, la OMS puso en marcha, en octubre de 2015, el Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos (GLASS, por sus siglas en inglés). Este enero se dieron a conocer los últimos datos disponibles que mostraron presencia generalizada de resistencia a los antibióticos en muestras de 500,000 personas de 22 países en las que se sospechaban infecciones bacterianas.

De acuerdo con el reporte, las bacterias resistentes más frecuentes eran Escherichia coli (que provoca infecciones de las vías urinarias), Klebsiella pneumoniae (un microbio intestinal causa importante de contagios nosocomiales), Streptococcus pneumoniae (que produce infecciones respiratorias), Salmonella spp (conocida por transmitirse a través de los alimentos) y Staphylococcus aureus (relacionado con infecciones de la piel y los tejidos blandos). La OMS calcula, por ejemplo, que las personas infectadas por esta última bacteria resistente a la meticilina (el antibiótico que se utilizaba habitualmente contra ella), tienen una probabilidad de morir 64 por ciento mayor que las infectadas por cepas no resistentes.

Alarma en hospitales mexicanos

“Sí estamos ante un escenario de ‘apocalipsis antibiótico’”, confirma el médico infectólogo Alejandro Macías, investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y encargado del área de microbiología y enfermedades infecciosas del Departamento de Medicina y Nutrición de la Universidad de Guanajuato. “Y todos somos vulnerables, porque todos podemos tener infecciones comunes y corrientes que ya se han vuelto muy difíciles de tratar, o tener un accidente que nos haga visitar un hospital, estar en terapia intensiva o sufrir alguna complicación. Antes podíamos salir bien librados con un antibiótico, sin embargo, puede ser que ahora los médicos se vean imposibilitados de tratarnos porque en muchas ocasiones no hay opciones apropiadas.

“En la consulta externa ya no tenemos opciones de antibióticos de primera línea para infecciones habituales como las urinarias que antes se trataban con cualquiera de estos fármacos —agrega Macías, quien también se desempeñó como comisionado nacional para la Prevención y Control de la Influenza en 2009—. Ahora tenemos que usar antibióticos que son más caros, o más tóxicos, o que por ejemplo no se toman y se deben inyectar. A veces incluso hay que hospitalizar al paciente para poner el antibiótico por la vía intravenosa y esto tiene también implicación en los costos”.

Macías menciona que las bacterias resistentes mencionadas en el GLASS también son las más frecuentes en México. “Fuera de los hospitales, la Escherichia coli, el Staphylococcus aureus y el Streptococcus pneumoniae, que causa neumonías y meningitis. Dentro de los hospitales, el Streptococcus pneumoniae también se ha convertido en más resistente. Otra bacteria que se ha vuelto ‘famosa’, la Pseudomona aeroginosa (un patógeno oportunista muy asociado con infecciones nosocomiales que puede causar epidemias), la Acinetobacter baumannii, microorganismo implicado en diversos tipos de infecciones, la mayoría de ellas nosocomiales, como septicemias, neumonías, del tracto urinario, meningitis. La Klebsiella pneumoniae y especialmente la Clostridium difficile están causando ahora infecciones muy serias en los hospitales de México.”

Esta última bacteria está asociada con el uso prolongado de antibióticos de amplio espectro, y puede causar desde enfermedades gastrointestinales hasta colitis seudomembranosa, una afección que pone en peligro la vida. “Se ha hecho muy resistente y el problema se está derramando en la comunidad —revela el especialista—. Produce esporas en el ambiente y enferma no solo a esa persona internada que toma el antibiótico, sino a otros pacientes que días después se hospitalicen en la misma área o incluso al personal del hospital, y esto está siendo también un problema por el uso inadecuado del antibiótico dentro de los hospitales”.

De acuerdo con datos publicados en la Revista de Gastroenterología de México, en 2016 en el país se encontró, por ejemplo, que la S. pneumoniae es resistente a la penicilina en 70 por ciento, la bacteria Shigella spp, que causa diarreas bacterianas, resiste a la ampicilina y al cotrimoxazol en 81 por ciento, y que más de 40 por ciento de las cepas de Pseudomona son resistentes a imipenem, ceftazidima y levofloxacina, medicamentos antes eficaces.

Los expertos e instituciones coinciden por unanimidad en que la crisis está íntimamente relacionada con el mal uso de los antibióticos y han dado un giro en las recomendaciones habituales y lanzado convocatorias urgentes. Pero crear nuevas medicinas para las bacterias resistentes es todo un desafío.

Moléculas esquivas

En septiembre del año pasado la OMS publicó otro informe para llamar la atención sobre la falta grave de nuevos antimicrobianos eficaces. En él se mencionan 51 posibles antibióticos y biofármacos en desarrollo clínico que podrían utilizarse para tratar infecciones originadas por los patógenos resistentes a los antibióticos más prioritarios, además de para las enfermedades diarreicas ocasionadas por la bacteria Clostridium difficile y para la tuberculosis farmacorresistente, que causa alrededor de 250,000 fallecimientos cada año. Sin embargo, la entidad clasificó como innovadoras y alternativas válidas al actual arsenal solo ocho de estas moléculas con potencial terapéutico en proceso. Además, destacó que muy pocas de ellas serán para administrarse por vía oral, pese a que ese tipo de fórmulas son esenciales para tratar a la población en general fuera de las instituciones de salud y en sitios de recursos escasos.

Por otra parte, la OMS y la Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Desatendidas (DNDi) establecieron la Alianza Mundial de Investigación y Desarrollo de Antibióticos (www.gardp.org), una entidad sin fines de lucro que pretende unir esfuerzos de la iniciativa privada y los organismos públicos y cuenta con fondos de Alemania, Luxemburgo, los Países Bajos, el Reino Unido, Sudáfrica, Suiza, Wellcome Trust y la Fundación Bill y Melinda Gates, entre otros. La Alianza tiene como objetivo desarrollar y proporcionar hasta cuatro nuevos tratamientos mediante la mejora de los antibióticos existentes y la aceleración de la entrada de nuevos antibióticos para 2023.

Pero, pese a la demanda y los apoyos, el desarrollo de nuevos antibióticos no incentiva lo suficiente a la industria farmacéutica, que prefiere invertir en medicinas para padecimientos crónicos que generarán más ganancias.

“Sí ha habido esfuerzos de varias compañías que están produciendo nuevos antibióticos, pero aquí y ahora el problema es grave y no tenemos suficientes y aquí y ahora no se ve que la industria farmacéutica vaya a resolver el problema —advierte Macías—. Para empezar, más que poner el énfasis en antibióticos nuevos (aunque que está bien hacerlo), lo que tenemos que hacer es evitar que los que nos quedan se sigan deteriorando, evitar que las bacterias desarrollen resistencia contra los pocos antibióticos que aún nos sirven. Con uno uso racional podríamos rescatar antibióticos que ya parecen perdidos. Existen países que con una mejor regulación y una mejor cultura de la población han mostrado que, si se deja de bombardear a las bacterias todos los días con antibióticos, estas se van volviendo paulatinamente sensibles otra vez.  Esto se ha visto, por ejemplo, en los Países Bajos donde han sido muy estrictos en el uso de estos fármacos”.

El ojo en los consultorios

Según cifras de la Cofepris, el consumo de antibióticos en México ascendía, en 2010, a 70.5 millones de cajas anuales. Las autoridades estimaban que 40 por ciento de ese número se debía al autodiagnóstico y la autoprescripción, y ese año se resolvió que estas medicinas solo se venderían bajo receta médica. Sin embargo, cuando se evaluó la medida regulatoria a 24 meses de su implementación (un trabajo conjunto de investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública y las universidades de Utrecht en los Países Bajos y de Boston en Estados Unidos que se publicó en la revista PLOS), los científicos señalaron que el consumo se había reducido mucho menos de lo esperado: “Nuestro estudio del impacto de la regulación mostró una disminución de 12 por ciento del consumo de antibióticos, sobre todo de penicilinas, ampicilina y amoxicilina (usados previamente por automedicación) —explica a Newsweek México la doctora Anahí Dreser, del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, una de las autoras de la investigación. No obstante, el uso de otros antibióticos, como fluorquinolonas, cefalosporinas y similares se mantuvo, pues usualmente son recetados por médicos. Este tipo de antibióticos nos preocupa más por su impacto en la resistencia”.

De acuerdo con la científica, el resultado de una norma similar en Chile en el año 1999 causó, por ejemplo, una baja del consumo de antibióticos de 36 por ciento. “La diferencia puede deberse a que el uso en México ya venía en decremento y a la apertura de consultorios adyacentes en farmacias (CAF). “Hemos documentado la sobreprescripción de antibióticos en estos sitios —asegura Dreser—. En un estudio en consultorios de farmacias CAF de Ciudad de México encontramos que la amoxicilina, la ceftriaxona y la ampicilina estuvieron en el top 10 de los medicamentos más frecuentemente prescritos a todos los pacientes. De acuerdo con el monitoreo, 80 por ciento de las personas que concurrieron para atenderse dolor de garganta recibieron recetas de antibióticos. Se prescribió ceftriaxona a 11.9 de estos pacientes, lo que llama la atención porque esta es una cefalosporina de tercera generación, que rara vez debería usarse en atención primaria. Su uso debería de ser para infecciones graves en los hospitales”.

El INSP ha observado que, pese a las intervenciones en las normas, la prescripción excesiva continúa siendo una práctica común en los servicios de primer nivel de atención debido a la falsa percepción de que recibir un antibiótico es signo de calidad del tratamiento ofrecido en la consulta médica y a que “para los médicos suele ser más sencillo prescribirlos que explicar al paciente por qué no los necesita”.

Otras razones se vinculan con la deficiencia en la formación, con la falta de pruebas de laboratorio que confirmen el diagnóstico y con la influencia de la industria. La prescripción injustificada de antibióticos sucede con más frecuencia en las consultas por infecciones respiratorias agudas como bronquitis, faringitis y sinusitis, patologías en su mayoría causadas por virus y no por bacterias.

La OMS asegura, por su parte, que ya existe evidencia de que la prescripción de antimicrobianos por tiempo más corto es tan efectiva como la indicación de tratamientos más largos para algunas infecciones. La recomendación tiene sentido porque es más factible de ser completada, tiene menos efectos secundarios y es más económica, además de que se expone a las bacterias por un tiempo más reducido, por lo que disminuye la posibilidad de que los patógenos desarrollen resistencia.

Mientras tanto, y en conjunto con la estrategia internacional, México publicó este junio en el Diario Oficial de la Federación la Estrategia Nacional de Acción contra la Resistencia a los Antimicrobianos, que pretende propiciar un trabajo intersecretarial para el uso racional de antimicrobianos para la salud humana, animal y en los cultivos con la meta de disminuir la diseminación de la resistencia a los antimicrobianos en los diferentes sectores de salud pública, agricultura y medioambiente. La vigilancia en el ámbito animal es especialmente crucial puesto que, de acuerdo con la OMS, es en la crianza de animales para consumo humano que se utilizan entre el 75 y 80 por ciento de los antibióticos a escala mundial, como promotores de crecimiento o de forma preventiva. De acuerdo con la Sagarpa, en el país ya no se permiten los antibióticos con este objetivo y la legislación vigente indica que en los animales los antimicrobianos solo deben usarse con receta de un veterinario y en dosis terapéuticas.

Qué hacer contra la resistencia bacteriana

Nunca te automediques, toma antibióticos solo cuando te los prescriba un profesional sanitario certificado.

No insistas si te indican que no es necesario consumirlos. No necesitas un antibiótico para un resfriado común.

Tómalo exactamente con la frecuencia que te indique el médico (cada ocho horas, o cada diez, etcétera).

No uses antibióticos que le hayan sobrado a otros.

Lávate las manos con frecuencia.

Prepara los alimentos siempre en condiciones higiénicas (separa los crudos y los cocidos, cocínalos completamente, mantenlos a temperaturas seguras, usa agua limpia, filtrada o hervida y procura no consumir alimentos para cuya producción se hayan utilizado antibióticos promotores del crecimiento).

Evita el contacto con enfermos.

Adopta medidas de protección en las relaciones  sexuales.

Mantente al día con tus vacunas y las de tus hijos.

Fuente: OMS

Las bacterias más temidas

Para guiar y promover la investigación y desarrollo de los nuevos fármacos necesarios, la OMS publicó en 2017 una lista de los patógenos prioritarios resistentes a los antibióticos, en la que se incluyen las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud de las personas. Estas son:

—Con prioridad crítica, microorganismos que pueden provocar infecciones graves de la corriente sanguínea y neumonías (como Acinetobacter, Pseudomonas y varias enterobacteriáceas como Klebsiella, E. coli, Serratia, y Proteus). Son más letales en hospitales, residencias de ancianos y entre pacientes que precisan dispositivos como ventiladores o catéteres intravenosos.

—Con prioridad alta y media, bacterias de farmacorresistencia creciente que provocan enfermedades comunes como la gonorrea o intoxicaciones alimentarias por salmonela.

—El bacilo de la tuberculosis, cuya resistencia al tratamiento tradicional ha ido en aumento en los últimos años, no fue incluido en la lista porque es objeto de otros programas específicos.

La carrera por los antobióticos

—La Access to Medicine Foundation, una organización sin fines de lucro basada en los Países Bajos, publicó en el último World Economic Forum en Davos el índice Antimicrobial Resistance Benchmark que mide las compañías farmacéuticas que están abordando mejor el caso de las superbacterias resistentes. La lista menciona a GlaxoSmithKline, Johnson & Johnson, Mylan, una empresa de genéricos y Entasis, entre otras firmas biotecnólogicas.

—En México se calcula que 450,000 casos de infección relacionada con la atención sanitaria causan 32 muertes por cada 100,000 habitantes por año (OMS).

—Hasta 50 por ciento de todos los antibióticos prescritos no son necesarios o no son óptimamente eficaces según lo prescrito, de acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Prevención y Control de Enfermedades en Estados Unidos.

—Hay en México 20,000 casos de tuberculosis y más de 2,000 muertes por esta enfermedad al año (Cenaprece).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

8 animales extintos que nunca más volveremos a ver (y uno que volvió de la muerte)

Esta es una recapitulación de algunos de los animales que la humanidad perdió para siempre y de las lecciones que podemos aprender de su extinción.
Getty Images
29 de noviembre, 2019
Comparte

Podemos pensar en la extinción como un evento excepcional que súbitamente aniquila a animales como los dinosaurios y similares… Pero la realidad es que las especies desaparecen con alarmante regularidad.

De hecho, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), una ONG de preservación de la vida silvestre, se cree que unas 10.000 especies se pierden para siempre cada año.

Sin embargo, el WWF dice que es difícil estar seguro de las cifras absolutas. Principalmente porque, para empezar, no sabemos cuántas especies existen.

Ya que mañana es el Día del Recuerdo de las Especies Perdidas, echemos un vistazo a unos cuantos animales que alguna vez prosperaron en el planeta y que ya no están.

Y también te presentamos a uno que “volvió de la muerte”.

1. Colobo rojo de Miss Waldron (Ghana y Costa de Marfil)

Colobo rojo de Zanzíbar

Getty Images
El colobo rojo de Zanzíbar es uno de los parientes más cercanos del desaparecido colobo rojo de Miss Waldron, que no ha sido visto oficialmente desde 1978.

Este mono de crin roja de tamaño mediano se ha considerado extinto desde principios de la década de 2000.

El colobo rojo de Miss Waldron, que vivía en la frontera entre Ghana y Costa de Marfil, no tenía pulgares.

Una criatura gentil, acostumbrada a vivir en grandes grupos en lo alto de las copas de los árboles, se vio obligada a cambiar su forma de vida cuando el hombre comenzó a acortar su hábitat.

A medida que los bosques se redujeron de tamaño, los grupos de colobos rojos se volvieron demasiado pequeños, lo que condujo a una menor protección contra los depredadores y a la debilidad genética causada por la reproducción endogámica.

2. Delfín del río Yangtsé (China)

Delfín del río Yangtze

BBC
Se cree que el delfín chino de río, también conocido como baiji, es uno de los mamíferos de agua dulce más antiguos.

Declarado extinto en 2006, el delfín chino del río Yangtsé tenía un sistema de ecolocalización altamente evolucionado, muy superior al de otros delfines.

Estaba tan bien configurado que podía identificar la posición de peces individuales.

Pero el río se llenó de botes de pescadores, barcos y contaminación humana, y no pudo sobrevivir.

3. Foca monje del Caribe (Isla Serranilla, entre Jamaica and Nicaragua)

Cría de foca en una playa de Reino Unido.

Getty Images
Focas parecidas a esta solían vivir en el Caribe.

Esta especie de foca nativa del Caribe vivió alguna vez en el golfo de México, la costa este de América Central y las costas del norte de América del Sur.

Pero fue perseguida por el aceite que se puede extraer de su grasa, y la sobrepesca de sus fuentes de alimentos afectó gravemente a las sobrevivientes.

Fue vista por última vez en 1952 en la isla Serranilla, entre Jamaica y Nicaragua.

4. Mejillón de Alabama (Estados Unidos)

Mejillones en peligro en el río Vltava, en Praga, en octubre de 2014.

Getty Images
Los mejillones de río, como estos de República Checa, parecen más almejas gigantes.

Este humilde mejillón vivió en el río Mobile de Alabama, en EE.UU., hasta aproximadamente 2006.

Este molusco filtraba el agua contaminada del río, pero los niveles de polución se volvieron tan altos que el animal ya no pudo soportarlos.

La desaparición de esta simple criatura reveló verdades más oscuras sobre el agua, que se estaba llenando de productos químicos peligrosos de las fábricas y causando enfermedades fatales en la comunidad principalmente afroestadounidense que vivía junto a ella.

5. Dodo (Mauricio)

Retrato de un dodo.

Getty Images
El dodo se convirtió en un símbolo de la extinción causada por humanos.

Es un extraño honor ser el ave extinta más famosa, pero por alguna razón el dodo es la única especie desaparecida, aparte de los dinosaurios, que casi todos conocen.

Esta ave no voladora de aspecto deslumbrante vivió en la isla de Mauricio, sin depredadores naturales.

Cuando los humanos llegaron al país insular del océano Índico, trayendo consigo otros animales y su propio apetito por la carne, el dodo no duró mucho.

El último ejemplar desapareció a finales de 1700.

6. Vaca marina (Mar de Bering, entre Alaska y Rusia)

Ilustración de una vaca marina, por el naturalista George Steller.

Getty Images
El naturalista alemán George Steller naufragó en la isla de Bering, ubicada al noreste de Rusia, en 1741 y observó a esta maravillosa criatura antes de que la cazaran hasta la extinción.

La vaca marina de Steller, pariente del manatí, podía medir hasta nueve metros de largo.

Su notable aspecto, piel formidable y toda esa grasa valiosa la convirtieron en objetivo de los cazadores: aparentemente sabía a carne de res marinada en aceite de almendras.

Se cree que fue eliminada por una combinación de caza y cambios en su entorno de alimentación, no mucho después de la desaparición del dodo.

7. Cuaga (Sudáfrica)

Ilustración de una cuaga.

BBC
La última cuaga murió en el zoológico de Artis de Ámsterdam en agosto de 1883.

La belleza inusual de la pobre cuaga fue la razón de su extinción.

La mitad frontal de este animal africano era rayada como la de una cebra, pero su mitad inferior era marrón como la de un caballo.

El equino fue aniquilado hasta la extinción por cazadores furtivos que apreciaban su aspecto extraño, y el último de ellos murió en cautiverio en la década de 1880.

8. Alce irlandés (Irlanda)

Ilustración de un alce irlandés.

Getty Images
El alce irlandés era como un alce común, solo que mucho, mucho más grande.

Muchos de los animales extintos más notables eran similares a las especies que todavía existen hoy, pero un poco más extraños.

El alce irlandés, o ciervo irlandés, se parece mucho a los alces que aún viven, excepto por el hecho de que medía más de dos metros de altura y que sus astas se extendían hasta los 3,65 m.

Se extinguió hace unos 7.700 años, posiblemente por la caza y cambios climáticos.

9. El que volvió de la extinción: águila de cola blanca (Reino Unido)

Águila de cola blanca.

Getty Images
Un águila de cola blanca pescando en Noruega.

Para terminar con un apunte feliz, está el caso del águila de cola blanca, la que se había extinguido en Reino Unido a inicios del siglo XX… pero no por mucho tiempo.

Esta magnifica ave, que con las alas extendidas podía llegar a medir más de dos metros, fue brutalmente cazada en Gran Bretaña durante años. De hecho, su caza era activamente promocionada.

Y cuando matar pájaros fue declarado ilegal, ya era demasiado tarde para evitar su extinción.

Afortunadamente, algunas águilas de cola blanca se conservaban en otras partes de Europa y la especie pudo ser reintroducida en Reino Unido.

Pero no todos los animales tienen una segunda oportunidad.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=vBlOELSWjFI

https://www.youtube.com/watch?v=WPAFssynBMU&list=PLLhUyPZ7578fsQjh8hazd4Z5ocTXgra3a

https://www.youtube.com/watch?v=zfMvqmn0Bb4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.