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Cuartoscuro

Comuneros desplazados de Chiapas viven con el miedo de ser asesinados o detenidos

Las 780 personas que permanecen desplazadas de sus comunidades en el municipio de Aldama salen a trabajar con el riesgo de ser baleados por los paramilitares o detenidos por la autoridad que les impuso órdenes de aprehensión por homicidio y asociación delictuosa, denuncia el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.
Cuartoscuro
13 de noviembre, 2018
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Los campesinos desplazados del municipio de Aldama, Chiapas permanecen aislados en el campamento al que fueron obligados a huir a principios de este año. Al salir a trabajar en los cafetales o a comprar alimentos corren el riesgo de ser baleados por grupos paramilitares, que permanecen a lo largo del camino para atacarlos a su paso.

Desde hace tres semanas temen salir también ante la posibilidad de ser detenidos, pues les fueron giradas siete órdenes de aprehensión por homicidio y asociación delictuosa, según su representante, Cristóbal Santiz.

En esa zona los ataques armados son frecuentes desde 2016, cuando revivió un conflicto territorial que data de la década de 1970 entre las comunidades de Santa Martha y Aldama, que disputan 60 hectáreas de terreno cafetalero.

Sin embargo, Santiz asegura que la violencia arreció el miércoles pasado y no ha cedido hasta la fecha. Producto de ese reciente ataque, dos comuneros resultaron heridos en un brazo y el torso, respectivamente. La noche del domingo, incluso, los comuneros advirtieron un intento de entrar a sus campamentos.

Ante estas amenazas, las 780 personas desplazadas evitan salir más que para lo indispensable, aunque dentro de sus campamentos varios niños y ancianos ya presentan diarrea y enfermedades respiratorias. Al mismo tiempo, se les acaban los recursos para adquirir alimentos y medicinas, ante la dificultad de cosechar el café y las pérdidas que han tenido cuando salen huyendo de las balas sin poder llevarse la cosecha.

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El gobierno municipal les ha enviado algunas tandas de alimentos y medicinas durante los ocho meses del conflicto agrario que los mantiene fuera de sus comunidades, pero estas se acaban y desde hace un mes no han llegado más, según Santiz.

“El pasado miércoles comenzaron disparos fuertes cuando fueron unas 25 o 30 personas a levantar la cosecha de Xuxchén. Como a las 11 de la mañana, cuando fueron vistos por los grupos agresores de la comunidad de Santa Martha, nos empezaron a disparar en los cafetales, cuando estábamos trabajando. Tuvimos que salir como se pudiera, dispersos, abandonamos lo que hemos recolectado en los cafetales. Llevábamos un carro y camionetas y regresamos caminando porque en el trayecto recibimos los disparos”, cuenta Cristóbal Santiz vía telefónica.

Los comuneros denuncian que el gobierno no ha actuado en ningún nivel, municipal ni estatal para protegerlos de estos ataques. Santiz asegura que el secretario de gobierno de Chiapas, Carlos Mario Culebro les dio la razón en el conflicto agrario, les dijo que las tierras son suyas y los pobladores de Santa Martha se las deben devolver, pero hasta el momento ninguna acción oficial ha procurado que esto se cumpla. Animal Político solicitó la versión del secretario de Gobierno pero hasta el momento no ha recibido respuesta.

Azalia Hernández, coordinadora de Comunicación del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas -organización que está apoyando a las personas desplazadas- confirmó que en el municipio de Aldama los disparos continúan y la violencia se intensifica porque empezó la temporada de cosecha de café, y los agresores están impidiendo a los campesinos cosecharlo, lo que está limitando cada día sus recursos económicos.  Por ello, el Centro publicó un llamado urgente al gobierno estatal de Manuel Velasco para que proteja la vida, integridad y seguridad de los campesinos.

Un acuerdo olvidado

El conflicto entre los pobladores de Aldama y los de Santa Martha, Chenalhó se debe a un terreno compartido entre ambos poblados. En 2009, ambas partes firmaron un acuerdo ante el Tribunal Unitario Agrario para ceder a Aldama 60 hectáreas de ese territorio, 40 de las cuales se usan para sembrar café y las otras 20 para maíz y otros productos, señala el representante de los comuneros. El acuerdo otorgaba a Santa Martha una indemnización de un millón 300 mil pesos por los terrenos entregados a Aldama, sin embargo, en 2016 volvieron las agresiones armadas con el fin de recuperar ese territorio, según el relato de Santiz y las publicaciones del Centro Fray Bartolomé. Debido a la violencia, los pobladores de Aldama se vieron obligados a dejar sus casas y permanecen resguardados en otros cafetales, en cuevas, en campamentos cubiertos sólo por lonas o con familiares de municipios cercanos. 

El conflicto ha dejado hasta el momento tres muertos, un adulto y sus dos hijos menores de edad que fueron baleados en abril pasado, y cinco heridos. Los más recientes son Emiliano Santiz Hernández, de 26 años, poblador de la comunidad de Coeztzinam que fue alcanzado el pasado miércoles por una bala en el brazo izquierdo, mientras trabajaba en sus cafetales.

El sábado fue herido en el torso Héctor de Jesús Sánchez Pérez, de 21 años, cuando regresaba del trabajo en el campo. Los hospitales más cercanos para trasladar a los heridos en esa zona, según Cristóbal, están en San Andrés Larráinzar, a media hora de Aldama, en San Juan Chamula, a 40 minutos y en San Cristóbal de las Casas, a una hora.

Sánchez Pérez fue trasladado al más lejano porque en San Juan Chamula le dijeron que no había doctores ni material de curación.

El representante asegura que dentro de las 60 hectáreas invadidas hay 115 comuneros que desplazaron a siete familias con agresiones y amenazas. “Cuando terminó la cosecha talaron todos los cafetales, le echaron machete hasta a los árboles grandes, que son la sombra del café; empezaron a agredir a las familias que vivían ahí, los amenazaron con matarlos, quemar sus casas y lo cumplieron”, cuenta Santiz.

LEE: Tenemos hambre y sed: desplazados de Chiapas perdieron su patrimonio tras conflicto territorial

Aunque siguen desplazados, los comuneros se ven obligados a salir y transitar por un camino permanentemente vigilado por los agresores, ya que es el sendero hacia sus cafetales. Es ahí cuando les disparan. Los pobladores huyen pero regresan intermitentemente a intentar recuperar la cosecha, o por alimentos y medicinas. Han intentado protegerse con brigadas de vigilancia en los caminos, pero las únicas armas con que cuentan para defenderse son machetes, palos y piedras.

“Si detectamos luces o algún ruido en los caminos, nos movemos todos para que la gente se prepare para salir si es necesario. También en las comunidades aledañas pusieron una señal de que estamos vigilando la comunidad. Tocamos silbatos o campanitas. Así nos comunicamos”, cuenta el vocero.

Cuando las amenazas de ataque son inminentes lo han reportado al destacamento de policía en Santa Martha pero no han conseguido hasta el momento que la policía vigile de manera permanente, aunque se escuchan disparos casi todos los días.

La otra amenaza: el hambre

En Aldama han empezado a escasear los alimentos, ya que los trabajadores no pueden levantar sus cosechas de café ante el peligro de los disparos, y por lo tanto no pueden vender su producto a los compradores que solían llegar a sus comunidades. “Van a sufrir mucha hambre ya este año”, lamenta Cristóbal.

Agrega que en los campamentos los niños y adultos mayores se enferman de diarrea y de gripe, y los apoyos médicos han sido intermitentes, igual que las clases, que se suspenden por semanas porque los maestros tampoco quieren acudir a las escuelas por el temor de ser atacados. En la comunidad de Xuxchen, cita Cristóbal como ejemplo, no hay clases desde hace un mes.

El gobierno municipal les ha llevado alimentos pero no de manera permanente, situación que empeoró con el cambio de gobierno. El pasado 1 de octubre tomó posesión el nuevo presidente municipal de Aldama, Ignacio Pérez Girón, y su administración no ha entregado nada argumentando que aún no han sido liberados los recursos.

Santi dijo que en mayo pasado hubo un encuentro entre las partes en conflicto para intentar resolverlo, cuyo único resultado fue la firma de una minuta en la que las autoridades de Santa Martha se comprometieron a impedir que sus pobladores sigan disparando, pero no han cesado las agresiones. “No ha habido avance porque son muy violentos, tiene que intervenir el gobierno o que ponga el estado de derecho”, señala Santiz.

En lugar de eso, asegura el representante, la autoridad judicial emitió órdenes de aprehensión contra siete de los comuneros desplazados, cuatro de los cuales son o han sido en el pasado representantes comunitarios. Los delitos señalados son homicidio calificado y asociación delictuosa, y aunque hasta el momento ninguno ha sido detenido, los abogados de los Comités de Acompañamiento de Desplazados Forzados están tramitando amparos para evitar su encarcelamiento.

“El gobierno no nos quiere resolver porque nos quiere mandar a otro lugar, mandarnos a otro terreno pero nosotros no aceptamos. También nos quiere pagar las 60 hectáreas pero nosotros no queremos porque hay familias que es lo único que tienen”, puntualizó Cristóbal Santiz.

La directora de Comunicación del Centro Fray Bartolomé informó que el próximo miércoles presentarán un informe a un año del desplazamiento de los comuneros de Chalchihuitán, uno de los tres municipios afectados por el conflicto agrario, junto con Aldama y Chenalhó.

Con información de Rodrigo Soberanes.

 

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¿Dónde están los restos de Cristóbal Colón? La histórica polémica entre España y República Dominicana

Análisis de ADN confirmaron que unos huesos conservados en la ciudad española de Sevilla pertenecieron al explorador, pero las autoridades dominicanas aseguran que unos restos expuestos en Santo Domingo también son auténticos. ¿Pueden tener razón los dos países?
Getty Images
11 de octubre, 2019
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Más de cinco siglos después de su llegada a América, los enigmas que rodean a la figura de Cristóbal Colón siguen siendo muchos.

Aunque este 12 de octubre se cumplen ya 527 años de su primer viaje al “Nuevo Mundo” al frente de una expedición financiada por la Corona española, los historiadores siguen sin ponerse de acuerdo, por ejemplo, sobre cuál era la nacionalidad del navegante.

Pero no es esa la única incógnita. La discusión de expertos se centra también en tratar de aclarar dónde está realmente enterrado Colón, quien falleció en 1506.

Y lo cierto es que la duda parece razonable, teniendo en cuenta que sus restos mortales viajaron casi tanto como lo hizo el histórico personaje en vida.

El viaje de los huesos

Cristóbal Colón fue inicialmente enterrado en el convento de San Francisco de la ciudad española de Valladolid, donde murió tras sufrir un paro cardíaco.

Tres años más tarde, sus restos fueron trasladados al monasterio de La Cartuja, en Sevilla.

Mapa

BBC
Dos ciudades del llamado por los europeos “Nuevo Mundo” y otras dos de España forman la travesía que recorrieron los restos de Colón tras su muerte.

En 1523, Colón volvió a cruzar el Atlántico junto a los restos de su hijo Diego para descansar en la isla de La Española (actualmente compartida por República Dominicana y Haití), de especial significado para el almirante después de que los europeos fundaran allí su primera colonia al llegar a América.

Allí, en la catedral de Santo Domingo, su cadáver reposó hasta que en 1795 España cedió a Francia la totalidad de la isla a raíz del Tratado de Basilea.

Portada del London News

WIKIPEDIA
El periódico “London News” relató en 1898 la salida de los restos de Colón de Cuba a España.

Sus cuerpos fueron de nuevo exhumados y trasladados a la catedral de La Habana, hasta que Cuba logró su independencia de España en 1898 y los restos de Colón volvieron a deshacer el camino y regresaron a Sevilla para ser enterrado en su catedral.

Sin embargo, tanto España como República Dominicana siguen asegurando a día de hoy que los restos mortales de Colón permanecen en su territorio.

¿Cómo es posible?

Las pruebas de ADN de Sevilla

Para tratar de despejar dudas sobre su autenticidad, España autorizó realizar unos análisis de ADN sobre los restos de huesos conservados en Sevilla que, en el año 2006, llegaron a la firme conclusión de que correspondían a Cristóbal Colón.

El genetista de la Universidad de Granada José Antonio Lorente fue responsable de aquella histórica investigación que define como “un privilegio y un honor”.

Restos de Colón en Sevilla

AFP
Análisis de ADN realizados a los restos conservados en Sevilla concluyeron en 2006 que pertenecen a Cristóbal Colón.

“También supuso un enorme reto, porque sabía que iba a ser un proceso lento y complejo y porque era consciente de que algunas de las conclusiones a las que se pudiesen llegar no iban a ser entendidas por todo el mundo”, le dice a BBC Mundo.

Los estudios realizados sobre los huesos de Cristóbal Colón, su hermano Diego y su hijo Hernando concluyeron que había una coincidencia absoluta entre el ADN mitocondrial de los dos primeros, el cual se transmite de madre a hijo.

“No cabe ninguna duda” de que lo que expone en una urna en la catedral de Sevilla son los restos de Colón, dijo entonces Lorente.

Las pruebas documentales de Santo Domingo

Pero República Dominicana también reclama tener en su poder lo que asegura son los restos del navegante.

El origen de esta disputa es una caja encontrada en 1877 en la catedral de Santo Domingo con restos de huesos y una inscripción en su interior en la que se leía “Cristóbal Colón”.

Desde entonces, las autoridades dominicanas mantienen que los restos nunca salieron de la isla, sino que los españoles se llevaron a Cuba los huesos de otro familiar de Colón (posiblemente de su hijo Diego o de algún nieto, uno de los cuales —para seguir contribuyendo a la incógnita— también se llamaba Cristóbal Colón).

Restos de Colón en Santo Domingo

AFP
Cada 12 de octubre, República Dominicana expone al público lo que defiende son los restos de Colón.

“Nosotros los dominicanos consideramos oficialmente que los restos auténticos de Cristóbal Colón están aquí basados en las pruebas documentales e históricas que existen, que son las principales”, subraya el viceministro de Patrimonio Cultural de República Dominicana, Federico Henríquez Gratereaux.

En conversación con BBC Mundo, Henríquez apunta como dichas apruebas a “los documentos levantados en la catedral sobre en qué lugar estaban enterrados los restos de cada miembro de la familia Colón, la urna, la placa en el interior o los textos de los notarios que actuaron en las exhumaciones”.

“A nosotros nos dejan sin lugar a dudas sobre de quién son los restos”, afirma.

¿Qué opina República Dominicana de los análisis en España?

Henríquez asegura que el gobierno dominicano no se ha pronunciado sobre las investigaciones de Sevilla, “a las que tampoco se opone”, matiza.

Sin embargo, el viceministro apunta a la posibilidad de que sus resultados se deban a que todos los miembros de la familia Colón enterrada en Santo Domingo compartían información genética.

“Los restos de Cristóbal Colón, (su hijo) Diego y los de Luis Colón y Toledo (su nieto, quien también fue enterrado en la catedral de Santo Domingo) son de la misma familia, por lo que un estudio científico sobre los restos de ellos tres daría el mismo origen”, opina.

Tumba de Colón en la catedral de Sevilla

Getty Images
La tumba de Colón en la catedral de Sevilla es visitada cada año por miles de turistas.

“Ahora, si preguntas cuáles restos son de uno y cuáles de otro, entonces ya no te sirven las pruebas de este tipo”.

Lorente, en cambio, descarta la teoría de que los restos de Sevilla puedan ser de otro miembro de la familia.

“Con los datos que tenemos en este momento, la conclusión es que son de Cristóbal Colón”, remarca el genetista, si bien avanza que están ampliando los estudios para aumentar la probabilidad y “conocer algo de los orígenes” del navegante.

¿Por qué no autoriza República Dominicana pruebas de ADN?

La pregunta entonces es: ¿por qué las autoridades dominicanas no permiten realizar análisis de ADN a los restos de Santo Domingo para despejar cualquier tipo de duda?

“Se realizaron peticiones formales en 2003 y miembros del equipo (yo, entre ellos) estuvimos en República Dominicana y nos reunimos con el entonces ministro de Cultura. Tras estudiar el caso, nos dijeron que ellos no tenían dudas sobre los huesos que había en Santo Domingo y que por lo tanto no era necesario estudiar el ADN”, recuerda Lorente.

Henríquez insiste en que “las pruebas documentales son tan importantes o quizá más que cualquier prueba científica, que tampoco digo que deba ser echada de menos ni eliminada”, a la vez que confirma que el gobierno dominicano “no tiene previsto hacer” este tipo de análisis sobre los restos.

Monumento a Colón en Santo Domingo

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El Faro a Colón es el monumental edificio en Santo Domingo que acoge los restos de Colón desde su inauguración en 1992.

El viceministro afirma que los huesos “no pueden salir de República Dominicana” y argumenta que este tipo de pruebas “son sumamente especializadas, que no se pueden hacer en todos los países”.

Sin embargo, Lorente recuerda cómo hace años se ofreció al gobierno del país caribeño que “los historiadores y científicos dominicanos que ellos designasen se podrían incorporar al equipo, al igual que ya hay científicos italianos, portugueses, españoles, etc.”.

“Y este ofrecimiento permanece”, subraya.

¿Y si ambas teorías son correctas?

Pero, por si fuera poco, estas dos no son las únicas teorías que tratan de responder a la incógnita sobre dónde se encuentran los restos de Colón.

Otra hipótesis apunta a que sus huesos nunca salieron de La Cartuja de Sevilla después de que en 1950 se encontraran allí unos restos humanos, pese a que finalmente fueron identificados como los de su hermano Diego.

Estatua de Colón en Santo Domingo

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Al igual que sobre su nacionalidad, existen distintas teorías sobre dónde se encuentran los restos de Colón más de 500 años después de su muerte.

Otra teoría, sin embargo, vendría a confirmar de algún modo la validez de las versiones de España y República Dominicana, al apostar por que los restos de Colón fueron distribuidos en diferentes lugares y, por lo tanto, tanto los de Sevilla como los de Santo Domingo podrían ser auténticos.

Esta versión podría estar avalada por el hecho de que los restos conservados y analizados en Sevilla no era mayor “del 30-35% de lo que corresponde al esqueleto de una persona”, según Lorente.

“Se sabe que en la urna donde reposan los restos de Colón en República Dominicana tampoco está el esqueleto completo de una persona, puede que estén en ambos sitios en mi opinión, aunque hay muchos historiadores que dicen que esto no es posible”, dice el genetista.

Preguntado por la veracidad de esta teoría, el historiador dominicano Jesús de la Rosa asegura en cambio que “en esos tiempos era costumbre dividir los restos en varias partes y conservar los restos en varios lugares”.

Interés turístico “extraordinario”

Sin embargo, de la Rosa (quien confiesa ser de los pocos estudiosos dominicanos que no cree ciegamente en la autenticidad de los restos de Santo Domingo) cree que lo mejor para acabar con la incógnita es que su país autorice realizar análisis de ADN.

“Todas las teorías tienen algún argumento que las justifica de algún modo, pero yo preferiría que los restos fueran analizados con las técnicas adelantadas que hoy se disponen para probar una cosa u otra”, le confiesa a BBC Mundo.

El viceministro Henríquez reconoce que en conservar los huesos del primer europeo que llegó al continente americano “hay un interés extraordinario de carácter turístico, así que todos los países quisieran tenerlos”.

Catedral de Santo Domingo y estatua de Colon

Getty Images
Para República Dominicana, contar con los restos de Cristóbal Colón en el país tiene gran valor para el turismo que visita la isla.

“Para nosotros, el valor histórico, turístico y cultural de tener los restos de Colón es de primer rango”, afirma.

El historiador de la Rosa cree que, si bien es cierto que la mayoría de la población dominicana está educada y aferrada a la versión de que los restos están en Santo Domingo, “el mundo no se va a acabar” si se llegara a comprobar algún día que no son los auténticos.

“Creo que confrontando ideas no vamos a llegar a ninguna parte, la única manera es justamente lo que están haciendo los españoles. Mientras eso no se examine con métodos científicos actuales, la duda va a permanecer siempre”, concluye.


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