Las desapariciones son generalizadas en México e impera la impunidad: Comité de la ONU
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Las desapariciones son generalizadas en México e impera la impunidad: Comité de la ONU

Se mantienen "obstáculos estructurales para el acceso a la verdad, a la justicia y a la reparación integral", concluyó sobre México el Comité de las Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas.
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19 de noviembre, 2018
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El Comité de las Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas concluyó que esta problemática es generalizada “en gran parte del territorio” mexicano, país en el que “imperan la impunidad y revictimización”, y en donde se mantienen “obstáculos estructurales para el acceso a la verdad, a la justicia y a la reparación integral”.

Este lunes, 19 de noviembre, el Comité de la ONU publicó sus “Observaciones finales sobre el informe presentado por México” en su calidad de firmante de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, documento en el cual se subraya que este organismo internacional “observa con preocupación patrones de falta de datos confiables sobre las desapariciones forzadas, escaso número de condenas”, así como “la emergencia que constituye el alto número de cadáveres sin identificar” (alrededor de 35 mil, según informó el gobierno mexicano a principios de 2018).

Aunque en 2015 este órgano de la ONU presentó a México una serie de “recomendaciones” para la cabal aplicación de la Convención, en sus observaciones finales, el Comité contra las Desapariciones Forzadas lamentó “la falta de avances efectivos en la plena implementación de las recomendaciones formuladas”.

Entre esas recomendaciones presentadas por la ONU al Estado Mexicano, se destacó, estaba la de reconocer la competencia del Comité, para atender casos específicos de desaparición ocurridos en México, algo que las autoridades nacionales se niegan a acatar desde 2007.

Por ello, en sus observaciones finales, el Comité de la ONU reiteró su demanda al Estado Mexicano de que acepte la competencia de este órgano internacional para atender casos específicos de desaparición.

Asimismo, el organismo de la ONU consideró “deplorable” la negativa del gobierno a aceptar que el Comité contra las Desapariciones Forzadas realice una visita a México, negativa que se mantiene desde 2013. Por ello, el Comité de Naciones Unidas exigió a las autoridades nacionales que acepten esta visita y ofrezcan a sus delegados las facilidades necesarias para realizar su trabajo.

Aunque el Comité de la ONU calificó como un avance positivo la expedición de una Ley General sobre Desaparición Forzada en México, este órgano de la ONU también subrayó que “nota con preocupación el bajo nivel de implementación” de dicha norma. Asimismo, el Comité destacó que “coninúa preocupándole la falta de garantías adecuadas para la participación efectiva de las víctimas y sus organizaciones”.

La ONU, además, concluyó que la definición de desaparición cometida por particulares incluida en la Ley General mexicana no encuadra con las definiciones establecidas en los artículos 3 y 6 de Convención Internacional, y “preocupa igualmente al Comité que no se incluya en el sistema jurídico del Estado parte (México) la tipificación del delito de desaparición forzada como crimen de lesa humanidad”.

Igualmente, la ONU informó que “observa con preocupación que el Código de Justicia Militar no ha sido modificado”, para incluir en él todos los criterios aceptados por México al suscribir en 2007 la Convención Internacional  para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.

En materia de registro de casos de desaparición, el Comité de la ONU determinó que en México prevalece “escasa participación y consulta de las organizaciones de la sociedad civil y de las víctimas”, así como “ausencia de datos confiables y desglosados”, y también la ausencia de “recursos financieros adecuados y personal idóneo”.

Aunque se consideró un avance que la ley general incluya herramientas de búsqueda de víctimas, el Comité de las Naciones Unidas consideró que prevalecen “las demoras en la puesta en marcha del Sistema Nacional de Búsqueda” así como “retrasos injustificados en la búsqueda inmediata y en la identificación”.

De hecho, el Comité de la ONU informó que “está altamente preocupado por la insuficiencia de servicios forenses en el Estado parte (México) para responder a los procesos de búsqueda, de investigación, de exhumación e identificación, para responder adecuadamente al creciente número de personas reportadas como desaparecidas, los miles de cadáveres y restos óseos pendientes por identificar, así como la contínua aparición de fosas comunes y clandestinas en distintas partes de su territorio”.

Por ello, el Comité de la ONU recomendó a las autoridades mexicanas “reformar la institucionalidad forense y pericial”, mediante “la creación de una institución nacional especializada y autónoma, que cuente con un servicio profesional de carrera, sometida a un régimen de rendición de cuentas efectivo, que incluya controles de calidad”.

En materia de investigación, el Comité de la ONU concluyó que en México existen “serias deficiencias (…) incluidas la falta de autonomía de las investigaciones, la dilación en la ejecución de diligencias básicas, la ausencia de investigación de campo, la falta de medios de prueba de base científica, la fragmentación de las investigaciones y la ausencia generalizada de una estrategia integral para la investigación”.

De hecho, lamentó, en México “el seguimiento de hipótesis de investigación (se realiza) sin fundamento y basadas en prejuicios y estereotipos sobre las personas desaparecidas”.

Asimismo, el Comité de la ONU destacó que en México se practica “el descarte automático de casos de desaparición forzada de carácter temporal”, y la prevalencia de “la tortura y malos tratos de sospechosos en la obtención de medios de prueba”.

Todos estos elementos, señaló el Comité de la ONU “contribuyen a la impunidad imperante en el Estado parte (México) lo que se ilustra con el número exiguo de acusaciones y sentencias existentes, frente al gran número de personas desaparecidas”.

Además, la ONU determinó que las acciones de investigación y búsqueda no deben limitarse a los casos registrados en los últimos años, sino también los casos acumulados en las décadas de los 70 y 80, en el periodo de represión gubernamental conocido como “guerra sucia”. En todos esos casos, el Comité de la ONU “observa con preocupación la falta de avance en la investigación, en la búsqueda de las personas desaparecidas y en la reparación integral de todas las víctimas”.

De hecho, para este grupo de víctimas de la guerra sucia, la ONU recomendó crear un un “mecanismo específico” de búsqueda, con la participación efectiva de sus familiares.

Por último, el Comité de la ONU se dijo preocupado por “el rol otorgado a las fuerzas militares para las tareas de seguridad pública en la mayoría del territorio” mexicano, así como “la creciente militarización de las autoridades civiles encargadas de hacer cumplir la ley”.

El impacto de esta “militarización” en México, concluyó el Comité de la ONU, podría generar “el aumento de la desaparición forzada” y de la “impunidad”.

Aquí puedes consultar el documento íntegro de la ONU: https://tbinternet.ohchr.org/Treaties/CED/Shared%20Documents/MEX/CED_C_MEX_FU_1_33066_S.pdf

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¿Las mutaciones están volviendo al COVID-19 más infeccioso?

Si bien se han detectado miles de cambios en el virus, hasta ahora los científicos solo han registrado uno que posiblemente altera su comportamiento.
25 de julio, 2020
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El coronavirus que está amenazando al mundo en este momento no es el mismo que el coronavirus que surgió por primera vez en China.

El SARS-CoV-2, el nombre oficial del virus que causa la enfermedad covid-19, está mutando.

Pero, si bien los científicos han detectado miles de mutaciones, o cambios en el material genético del virus, hasta ahora solo se ha señalado una que podría alterar su comportamiento.

Las preguntas cruciales sobre esta mutación son: ¿esto hace que el virus sea más infeccioso, o letal, en humanos? ¿Y podría representar una amenaza para el éxito de una futura vacuna?

Este coronavirus en realidad está cambiando muy lentamente en comparación con un virus como el de la gripe.

Con niveles relativamente bajos de inmunidad natural en la población, sin vacuna y pocos tratamientos efectivos, no tiene presión para adaptarse.

La mutación señalada, llamada D614G y situada dentro de la proteína espiga -la proteína en forma de punta que el virus utiliza para penetrar en nuestras células- apareció en algún momento después del brote inicial de Wuhan, probablemente en Italia. Ahora se ve en hasta en el 97% de las muestras en todo el mundo.

Ventaja evolutiva

La pregunta es si este dominio significa que la mutación que le da al virus alguna ventaja, o si es solo por casualidad.

coronavirus

Getty Images
La mutación D614G se sitúa dentro de la proteína espiga, la que el virus utiliza para penetrar en nuestras células

Los virus no tienen un gran plan. Mutan constantemente y, si bien algunos cambios ayudan a que un virus se reproduzca, algunos pueden dificultarlo. Otros son simplemente neutrales.

Son un “subproducto del virus que se replica”, dice la doctora Lucy van Dorp, del University College London. “Hacen autostop” sobre el virus sin cambiar su comportamiento.

La mutación que ha surgido podría haberse generalizado solo porque tuvo lugar temprano en el brote y se extendió, algo conocido como el “efecto fundador”. Esto es lo que para la doctora Van Dorp y su equipo probablemente explica que la mutación D614G sea tan común. Pero esto es cada vez más controvertido.

Un número creciente -tal vez la mayoría- de virólogos cree ahora, como explica el doctor Thushan de Silva, de la Universidad de Sheffield, que hay suficientes datos para decir que esta versión del virus tiene una “ventaja selectiva” -una ventaja evolutiva- sobre la versión anterior.

Aunque todavía no hay pruebas suficientes para decir que “es más transmisible” en las personas, dice De Silva, está seguro de que “no es neutral”.

 

Cuando se estudió en condiciones de laboratorio, el virus mutado ingresó con mayor eficacia a las células humanas que aquellos sin la variación, dicen los profesores Hyeryun Choe y Michael Farzan, en la Universidad Scripps en Florida.

Los cambios en las proteínas espiga que usa el virus para adherirse a las células humanas parecen permitirle “pegarse mejor y funcionar de manera más eficiente”.

Pero ahí es donde pusieron el límite.

El profesor Farzan dijo que las proteínas espiga de estos virus eran diferentes de una manera que era “consistente con, pero no demostraba, una mayor transmisibilidad”.

Pruebas de laboratorio

En el Genome Technology Center de la Universidad de Nueva York, el doctor Neville Sanjana, quien normalmente pasa su tiempo trabajando en la tecnología de edición genética CRISPR, ha ido un paso más allá.

Su equipo editó un virus para que tuviera esta alteración en la proteína espiga y lo enfrentó contra un virus SARS-CoV-2 real del brote inicial de Wuhan, sin la mutación, en las células de los tejidos humanos. Él cree que los resultados demuestran que el virus mutado es más transmisible que la versión original, al menos en el laboratorio.

Van Dorp señala que “no está claro” cuán representativos son estos resultados de la transmisión en pacientes reales. Pero el profesor Farzan dice que estas “marcadas diferencias biológicas” fueron “lo suficientemente sustanciales como para inclinar un poco la evidencia” a favor de la idea de que la mutación está haciendo que el virus se propague mejor.

Fuera de una placa Petri, hay alguna evidencia indirecta de que esta mutación hace que el coronavirus sea más transmisible en humanos. Dos estudios han sugerido que los pacientes con este virus mutado tienen mayores cantidades del virus en sus muestras de hisopos.

Sin embargo, no encontraron evidencia de que esas personas se enfermaran o permanecieran en el hospital por más tiempo.

coronavirus particles in pink

SCIENCE PHOTO LIBRARY
Dos estudios han sugerido que los pacientes con la versión mutada del coronavirus tienen mayores cantidades del virus en sus muestras de hisopos.

En general, que sea más transmisible no significa que un virus sea más letal; de hecho, suele ser cierto lo contrario. No hay evidencia de que este coronavirus haya mutado para enfermar más o menos a los pacientes.

Pero incluso cuando se trata de transmisibilidad, la carga viral es solo una indicación de qué tan bien se está propagando el virus dentro de una sola persona. No explica necesariamente lo eficaz que es infectando a otros.

El “estándar de oro” de la investigación, un ensayo controlado, aún no se ha llevado a cabo. Eso podría implicar, por ejemplo, infectar a los animales con una u otra variante del virus para ver cuál se propaga más en una población.

La profesora Bette Korber, del Laboratorio Nacional de Los Álamos en EE.UU. e investigadora principal de uno de los estudios, dijo que no había consenso, pero la idea de que la mutación aumenta la carga viral de los pacientes es “cada vez menos controvertida a medida que se acumulan más datos”.

La mutación es la pandemia

Cuando se trata de observar a la población en su conjunto, es difícil observar que el virus se vuelva más (o menos) infeccioso. Su curso ha sido alterado drásticamente por intervenciones, incluidas las medidas de cuarentena.

Pero la profesora Korber dice que el hecho de que la variante ahora parece ser dominante en todas partes, incluso en China, indica que puede ser más eficaz en la transmisión entre las personas que la versión original. Cada vez que las dos versiones estuvieron en circulación al mismo tiempo, la nueva variante se impuso.

Gente con mascarilla paseando en Barcelona.

Getty Images
Una de las medidas adoptadas para evitar la propagación del virus es el uso de mascarillas.

De hecho, la variante D614G es tan dominante que ahora es la pandemia. Y lo lleva siendo desde algún tiempo, tal vez incluso desde el comienzo de la epidemia en lugares como Reino Unido y la costa este de EE.UU.

Entonces, aunque la evidencia está aumentando de que esta mutación no es neutral, no necesariamente cambia la forma en que debemos pensar sobre el virus y su propagación.

En un apunte más tranquilizador, la mayoría de las vacunas en desarrollo se basan en una región diferente de la espiga, por lo que esto no debería tener un impacto en su desarrollo.

Y hay alguna evidencia de que la nueva forma es igual de sensible a los anticuerpos, lo que puede protegerte contra una infección una vez que la hayas tenido o hayas sido vacunado.

Pero dado que la ciencia del covid-19 se mueve tan rápido, esto es algo que todos los científicos, donde sea que se sitúen sobre el significado de las mutaciones actuales, estarán vigilando.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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