Enrique Peña Nieto, el presidente menos aprobado de los últimos 24 años
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Cuartoscuro

Enrique Peña Nieto, el presidente menos aprobado de los últimos 24 años

Encuesta del diario Reforma dice que el 68% de la ciudadanía consultada reprueba el trabajo del aún presidente.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
29 de noviembre, 2018
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Enrique Peña Nieto será recordado, entre otras cosas, por ser el presidente más desapobrado por las y los mexicanos, a dos días de terminar su administración, el 68 % de las y los ciudadanos considera que su trabajo no alcanza una calificación aprobatoria.

Lo anterior es el resultado de la encuesta realizada por el diario Reforma sobre la evaluación final del trabajo del presidente Enrique Peña Nieto.

Los resultados revelan que el 68 % de los encuestados reprueban el trabajo de la administración saliente, contra el 21 % que opina lo contrario.

Esto coloca al aún presidente como el peor calificado de los últimos 24 años ya que, de acuerdo con Reforma, ninguno de sus tres antecesores alcanzó tales niveles de desaprobación. Ernesto Zedillo fue aprobado por el 69 % de los ciudadanos y reprobado por el 21%; Vicente Fox logró la aprobación del 61 % y la desaprobación del 28 %, y Felipe Calderón fue aprobado por el 61 % y reprobado por el 31 %.

Respecto a los temas prioritarios del país, entre el 62 y el 69% de los encuestados consideran que la violencia, la inseguridad pública, la corrupción en el gobierno y la pobreza, aumentaron durante el sexenio.

La percepción negativa de la ciudadanía sobre estos temas tiene fundamento en las cifras oficiales ofrecidas por la actual administración. Tan solo el último año del sexenio Peña Nieto será el más violento del que haya registro oficial en México.

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los homicidios intencionales en 2018 ya cobraron más de 28 mil 500 víctimas.

Según el SESNSP, en lo que va del año al menos 95 mujeres y hombres son asesinados todos los días en México, es decir, un promedio de casi 4 víctimas por hora. Es un nivel que no se alcanzó ni siquiera en los años 2011 y 2012, los más violentos del sexenio de Felipe Calderón.

Por otro lado, el 65 % de los encuestados califican a la administración de Peña Nieto como  un “mal gobierno”; solo el 10 % lo consideran un “buen gobierno”, y el 24 % cree que fue “ni bueno, ni malo”.

En cuanto a temas como educación, trabajo, salud, corrupción, economía y combate a la pobreza, la opinión de las y los mexicanos también es negativa. Los porcentajes de quienes consideran que no hubo avances en esos rubros son los siguientes:

Combate a la corrupción: 88 %; combate al narcotráfico: 85 %;  economía: 84 %; combate a la pobreza: 83 %; seguridad pública: 82 %; creación de empleos: 73 %; derechos humanos: 69 %; libertad de prensa: 67%; salud: 60 %, y educación 59 %.

Ante este panorama general, el 61 % de los encuestados considera que el país va por mal camino y solo el 14 % opina lo contrario.

Con la inminente entrada de una nueva administración las personas consultadas contestaron que los temas de atención prioritaria son: la inseguridad pública; la economía; la corrupción, y la  pobreza.

Los resultados de esta encuesta concuerdan con los presentados hace unos días por El Financiero, en la que el solo el 24 % de las y los consultados aprueban su trabajo. Igualmente Consulta Mitofsky informó que durante sus últimos tres meses de gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto subió 6 puntos su aprobación, para llegar solo a 24%. Mitofsky también resaltó que el priísta cierra como el mandatario con la aprobación más baja de los últimos cuatro sexenios.

La administración de Enrique Peña Nieto termina este viernes 30 de noviembre y el sábado 1 de diciembre el cargo pasará a manos del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

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La creciente rivalidad entre dos monarquías que está haciendo subir los precios del petróleo

Una ruptura pública entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones exportadoras de petróleo más grandes del mundo.
8 de julio, 2021
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Una amarga división pública entre los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita por las cuotas de producción de petróleo esta semana provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones productoras de petróleo más grandes del mundo y dejó a los mercados de energía en el limbo, llevando los precios del petróleo a un máximo de seis años.

Las 23 naciones de la OPEP+, que comprende el grupo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y productores aliados como Rusia, tuvieron que posponer sus negociaciones indefinidamente.

La decisión generó temores sobre la estabilidad de un grupo que ha manejado hábilmente los suministros durante los últimos 18 meses para hacer frente a la crisis económica mundial relacionada con el coronavirus.

El problema comenzó la semana pasada, cuando Emiratos Árabes Unidos rechazó una propuesta de los líderes de la OPEP en Arabia Saudita y Rusia para extender las restricciones de producción por otros ocho meses.

Torre de petróleo

Reuters
La OPEP y sus aliados aún deben fijar una fecha para su próxima reunión sobre cuotas de producción de petróleo

Emiratos Árabes Unidos quería renegociar su línea actual (el nivel a partir del cual se calculan los recortes o aumentos de producción) para dar libertad para extraer más petróleo. Sin embargo, Arabia Saudita y Rusia se opusieron a hacerlo.

Las negociaciones dieron un giro habitual cuando los ministros de energía de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que son aliados cercanos, hicieron públicas sus diferencias.

“La ruptura ha sido una sorpresa, pero quizás la pelea fue inevitable”, dice Ben Cahill, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.

“La capacidad de producción de Abu Dabi no va acorde con su cuota en la OPEP. Ha invertido mucho dinero para aumentar su producción. Y ahora la demanda está incrementando. Es por eso que los emiratíes se han sentido frustrados durante el último año por su incapacidad para aumentar la producción”, añade.

Dos príncipes

Durante varios años, la relación entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos ha dado forma a la geopolítica del mundo árabe.

El vínculo personal entre el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y el príncipe heredero de Abu Dhabi,Mohammed bin Zayed, ha sido fundamental para consolidar esta alianza.

Combatiente con balas para ametralladora

Reuters
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han respaldado a las fuerzas progubernamentales en la guerra civil de seis años de Yemen

Ambos hombres son vistos como gobernantes de facto de su país y tienen visiones ambiciosas.

Durante varios años hubo una profunda cooperación en cuestiones estratégicas. Formaron una coalición militar árabe en 2015 para librar una guerra contra el movimiento rebelde hutí, alineado con Irán en Yemen, e impusieron un embargo diplomático, comercial y de viajes a Qatar en 2017.

Pero las grietas en la relación comenzaron a aparecer hace dos años, cuando los Emiratos Árabes Unidos retiró la mayoría de sus tropas de Yemen, dejando a los saudíes disgustados.

En enero, los emiratíes aceptaron a regañadientes un acuerdo liderado por Arabia Saudita para poner fin al embargo de Qatar, a pese a la desconfianza que les genera Doha.

Del mismo modo, Arabia Saudita no estaba entusiasmada con la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de normalizar las relaciones con Israel el año pasado.

Foto archivo de dos mujeres viendo un avión de Qatar Airways

AFP
Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar acordaron “dejar de lado” sus diferencias en una cumbre en enero.

Las grietas comenzaron a profundizarse en febrero, cuando Arabia Saudita emitió un ultimátum a las empresas multinacionales para que reubicaran sus sedes regionales en el reino para 2024 o perderían contratos gubernamentales.

Esto se percibió como un ataque implícito a Dubai (en los Emiratos Árabes Unidos), el centro comercial de la región.

Después de que los emiratíes bloquearan el acuerdo propuesto por la OPEP+, los saudíes parecieron tomar represalias suspendiendo los vuelos a los Emiratos Árabes Unidos.

Alegaron preocupaciones sobre las variantes del coronavirus, pero la decisión se tomó justo antes de una festividad islámica cuando muchas personas se dirigen a Dubai para tomar un descanso.

Arabia Saudita también anunció que excluiría las importaciones de zonas francas o vinculadas a Israel de un acuerdo arancelario preferencial con otros estados del Golfo, dando un golpe a la economía de los Emiratos Árabes Unidos, que gira en torno a un modelo de zona franca.

Competencia económica

La lucha en la OPEP+ se ve subrayada por una creciente rivalidad económica, con ambos países tratando de diversificar sus economías reduciendo su dependencia de las exportaciones de hidrocarburos.

Con Arabia Saudita adoptando una estrategia económica más agresiva bajo el mando de Mohammed bin Salman, el país compite ahora en sectores como el turismo, los servicios financieros y la tecnología.

“Arabia Saudita es el gigante de la región que ahora está despertando. Y, en cierto nivel, eso es motivo de preocupación para los emiratíes”, dice Neil Quilliam, miembro asociado de Chatham House en Londres.

Foto panorámica Dubai

Reuters
La posición de Dubai como centro comercial preeminente de la región está siendo cuestionada.

“En 15 a 20 años, si Arabia Saudita se transforma en una economía dinámica, sería una amenaza para el modelo económico emiratí”.

Todavía no está claro si Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos llegarán a un nuevo acuerdo con la OPEP+.

Ali Shihabi, un analista saudí cercano a la corte real, no cree que la ruptura obstaculice su relación a largo plazo, a pesar de que la postura rígida de los emiratíes fue una “sorpresa” para los saudíes, especialmente dado que habían trabajado muy duro para lograr el consenso.

“Ambas partes han tenido desacuerdos mucho mayores en el pasado”, dice.

“Todas las relaciones pasan por altibajos, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido. Pero los fundamentos de esta relación son realmente fuertes para causar un daño permanente a esta alianza”.


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