México, el país de las fosas clandestinas: en 11 años suman casi 2 mil hallazgos, revela investigación
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México, el país de las fosas clandestinas: en 11 años suman casi 2 mil hallazgos, revela investigación

Veracruz es el estado con más hallazgos con 332 fosas clandestinas, le siguen estados como Tamaulipas, Guerrero y Chihuahua. De 2006 a 2017 se han recuperado 2 mil 884 cuerpos, 324 cráneos, 217 osamentas, y miles de restos óseos.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
12 de noviembre, 2018
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Entre 2006 y 2016 en México se encontraron casi 2 mil fosas clandestinas lo equivalente a una cada dos días, en uno de cada siete municipios de México.

La investigación #MéxicoPaísdeFosas, realizada por un equipo de periodistas independientes y presentada en la plataforma A dónde van los desaparecidos reveló que, en dicho periodo, se cometieron al menos mil 978 entierros clandestinos en 24 estados del país.

En estas fosas, detalla la investigación, las fiscalías recuperaron 2 mil 884 cuerpos, 324 cráneos, 217 osamentas, 799 restos óseos y miles de restos y fragmentos de huesos que corresponden a un número aún no determinado de individuos. Del total de estos restos, únicamente mil 738 de las víctimas han sido identificadas.

“El fenómeno creció a niveles de catástrofe si se toma en cuenta que el año 2006 fueron descubiertas solo 2 fosas, y que en los años siguientes subió a varios cientos el número de ellas”, resalta la investigación.

A partir de 2006 se dio el crecimiento exponencial en el número de fosas. Para 2007 el número de escondites de cuerpos subió a 10; en 2010 la cifra anual ya era de 105 fosas, en 14 entidades; en 2011 fue de 375 en 20 estados, y a partir de 2012 los hallazgos de entierros clandestinos, por año, no han bajado de 245.

Esto, plantean en el texto, se debe a que las inhumaciones ilegales “se convirtieron en uno de los sellos de agua de los dos sexenios en los que se llevó a cabo la llamada guerra contra las drogas”.

De esta forma es que, actualmente, en uno de cada siete municipios mexicano, los victimarios cavaron hoyos en la tierra para ocultar cadáveres de sus víctimas y, en algunos casos, también quemarlos. En por lo menos 373 municipios de México hubo criminales que desaparecieron a sus víctimas de esta manera.

El grupo de periodistas logró realizar un mapeo para analizar el fenómeno de las fosas a nivel nacional, mediante las respuestas que proporcionaron las fiscalías de 24 estados a las solicitudes de acceso a información pública que se realizaron.

Solo 8 estados no están incluidos en el mapeo porque respondieron que en esos 11 años no encontraron fosas: Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Querétaro y Yucatán.

En tanto que los estados con el mayor número de fosas exhumadas entre 2006 y 2016 son: Veracruz (con 332); Tamaulipas (280); Guerrero (216); Chihuahua (194); Sinaloa (139); Zacatecas (138); Jalisco (137); Nuevo León (114); Sonora (86); Michoacán (76); San Luis Potosí (65).

Sobresale el caso de Veracruz, mencionado en el texto como uno de los “principales sitios de la muerte en México” luego de que, en 125 de sus fosas se localizaron 290 cráneos.

Otras ciudades que fueron a la alza en esos 11 años, son Ciudad Juárez, Acapulco y Durango.

Un dato a resaltar es que la aparición de las fosas no es solo en municipios alejados o carentes de seguridad, pues en 18 de los 24 estados enlistados hay registro de fosas en municipios de ciudades capitales. Estos son: Aguascalientes, Baja California Sur, Coahuila, Colima, Chihuahua, Durango, Guerrero, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Quintana Roo y Zacatecas.

“Esta investigación arroja el doble que la cifra gubernamental más alta. En el periodo de enero de 2007 a diciembre de 2016 –lapso en el que la CNDH llevaba documentadas 855 fosas- este equipo registró la existencia de mil 976 fosas”.

La diferencia entre una cifra y otra se debe, principalmente, a que los “no todos los estados reconocen sus fosas: Los gobiernos de 7 estados informaron que en su territorio no hay fosas o sitios parecidos de exhumación, aún cuando información de la CNDH y la PGR indica lo contrario”.

La investigación #MéxicoPaísdeFosas se realizó durante año y para obtener los resultados se hicieron cientos de solicitudes de información a los gobiernos de todo el país. Fue financiada por el grupo editorial de Quinto Elemento Lab.

Puedes revisar los resultados a detalles, así como las historias y testimonios de los hallazgos de estas fosas en la página www.adondevanlosdesaparecidos.org, sitio de investigación sobre las lógicas de la desaparición en México.

La investigación fue presentada este lunes por sus creadoras a los medios de comunicación.

En vivo: Presentación de la investigación #MéxicoPaísDeFosas y Proyecto sobre desaparicionesNos acompañan:*Lucy Díaz, fundadora del Colectivo Solecito integrado por familias buscadoras de personas desaparecidas en Veracruz; *Mirna Medina, fundadora de Las Rastreadoras de El Fuerte, Sinaloa;*Carolina Robledo, investigadora del CIESAS e integrante del GIASF;*y dos de las periodistas creadoras del proyecto: Alejandra Guillén y Marcela Turati.Convocan: Quinto Elemento Lab y adondevanlosdesaparecidos.org*Aquí pueden consultar la investigación:https://www.quintoelab.org/el-pais-de-las-2-mil-fosas/

Posted by Quinto Elemento Lab on Monday, November 12, 2018

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#YoSoyAnimal
Archivo Personal

Niños transgénero: "Nos denunciaron por dejar que nuestro hijo de 5 años usara ropa de niña"

Los padres de Luiz cuentan que tardaron en entender que su hijo era transgénero, pero que decidieron respetar la voluntad del pequeño. Ahora enfrentan prejuicios en la ciudad donde viven.
Archivo Personal
13 de febrero, 2020
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Luiz*, de 5 años, prefiere la ropa y los accesorios de mujer.

Sus padres confiesan que tuvieron dificultades para tratar el asunto, pero decidieron respetar los deseos de su hijo. En 2018, permitieron al niño usar artículos femeninos en las calles de un pequeño pueblo de Brasil, en el interior de Santa Catarina, donde viven. El mismo año, fueron denunciados al Ministerio de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos.

El informante anónimo decía que Luiz estaba “supuestamente alentado por sus padres y su madrastra para que usara ropa y accesorios de mujer” y que estaba siendo intimidado en el ambiente escolar.

El caso fue llevado al Ministerio Público de Santa Catarina y remitido al área de Infancia y Juventud de la Fiscalía del municipio donde vive la familia.

“Fue un gran golpe para nosotros. Pensé que era absurdo“, dice César*, de 36 años, el padre del niño.

Como agente de la policía civil, César revela que tuvo que revisar cómo ve las cuestiones de género, ya que su hijo comenzó a vestirse con ropa de mujer.

“Yo tenía comportamientos homofóbicos e incluso hice bromas. Pero revisé todo esto. Hoy veo que no hay razón para estas ofensas. Aprendí que algunas bromas o comentarios pueden ser muy irrespetuosos”, señala.

La madre de Luiz, la corredora de seguros Maria*, de 31 años, también confiesa haber sido sacudida por la denuncia. “Fue una situación muy difícil”, resume María, que está separada de César y comparte con él la custodia de su hijo.

Luiz y César

Archivo Personal
Luiz pidió que le regalaran una cocina cuando tenía 2 años. En la foto, aparece usando el juguete con su padre.

El niño empezó a usar ropa de niña después de varias peticiones a sus padres. También los convenció de que le permitieran dejar crecer su cabello.

Hace dos años, María y César decidieron buscar apoyo psicológico junto a su hijo y llegaron a la conclusión de que es un niño transgénero, aquellos que se consideran miembros del sexo opuesto al biológico.

Luiz pide varias veces que se le llame Luiza. En otras ocasiones, se trata a sí mismo en masculino.

A solicitud de los padres, que consideran que el asunto aún está en la fase inicial para la familia, este artículo tratará al niño en género masculino. Pero creen que, con el tiempo, el niño debería ser tratado como niña.

Juguetes y ropa de niña

A los 2 años, Luiz pidió una cocina de juguete. Al año siguiente, quería una muñeca.

Los padres afirman que los regalos no fueron sorprendentes, ya que creían que era solo la preferencia del niño. “Pensamos que los juguetes no mostraban nada, solo eran lo que él quería”, cuenta María.

El psiquiatra Alexandre Saadeh, coordinador de la clínica de identidad de género y orientación sexual del Instituto de Psiquiatría del Hospital das Clínicas, en Sao Paulo, señala que los juguetes que prefiere un niño no representan que sea transgénero.

“Lo que hace que un niño sea transgénero es el hecho de que es incongruente con su sexo de nacimiento”, explica el experto.

Los padres dicen que decidieron buscar ayuda psicológica después de varios hechos que los llevaron a preguntarse si su hijo sería trans. “Dijo que no quería tener barba o ser un hombre. Comenzó a pedir ropa de mujer o accesorios de mujer a menudo”, relata César.

El policía dice que al principio tuvo dificultades para entender a su hijo, pero siempre trató de respetar la voluntad del niño.

“El ambiente policial es predominantemente masculino. Todos esperaban que fuera represivo hacia mi hijo, debido a mi profesión. Pero tengo una actitud más liberal y respeto su intimidad y deseos. Muchos pensaron que estaría avergonzado de mi hijo, pero estoy muy orgulloso de él “, dice.

Luiz con un vestido

Archivo Personal
Luiz durante un evento familiar a mediados de enero de este año: el niño no sabe que usar ropa de mujer supuso una denuncia anónima contra sus padres.

Desde que el niño tiene 3 años, los padres le han permitido usar ropa y efectos femeninos como lazos y pinzas para el cabello. En ese momento, César y María ya estaban separados, y actualmente los dos tienen nuevas parejas.

Comparten la custodia de su único hijo, que generalmente pasa la mitad de los días en la casa de su padre y la otra parte en la residencia de su madre.

Durante aproximadamente un año y medio, Luiz ha usado, además de adornos, ropa de mujer, pero solo cuando está en la casa de César. Esto se debe a que entre los padres hay una distinción en la forma en que tratan al niño. Mientras que el padre permite que el hijo use ropa y accesorios femeninos, la madre solo le permite que use adornos cuando está con ella.

“En mi casa, él no usa ropa de mujer, porque todavía tengo un bloqueo en relación con eso. Mi mayor temor es que alguien comente algo malo y lo lastime de alguna manera”, justifica María.

La denuncia

El miedo de María a los comentarios maliciosos contra su hijo aumentó cuando la familia fue objeto de una denuncia anónima poco después de que los padres dejaran que el niño usara artículos femeninos en la calle.

César llevaba a su hijo a casi todas partes con vestidos, mientras que la madre salía con él solo con accesorios femeninos.

Con base en la denuncia anónima, la oficina del fiscal en la ciudad donde vive la familia abrió un procedimiento administrativo para investigar el hecho.

Los padres de Luiz fueron llamados para aclarar el caso.

Para María y César, la denuncia fue la primera vez que la familia fue víctima de prejuicios.

“Soy muy conocido en la ciudad y la gente no me hace comentarios negativos directamente. Sabía que había discriminación contra mi hijo, pero era algo velado, hasta el momento en que fuimos denunciados”, apunta César.

“Esto me causó en cierto modo una gran vergüenza, principalmente porque soy muy activo en casos de violencia contra los niños. Fue la primera vez que la discriminación contra mi hijo llegó a mí”, dice el policía.

En una declaración al Ministerio Público, César dijo que Luiz nunca fue obligado a usar ropa o artículos de mujer y también dijo que aunque su hijo tiene predilección por la ropa femenina, nunca sufrió ningún tipo de prejuicio ni intimidación en casa.

María le dijo a la fiscalía que su hijo “desde muy joven prefiere juguetes y ropa para niñas”.

Después de las investigaciones, la fiscalía concluyó que los padres del menor son “firmes y consistentes al describir que el niño es el que muestra preferencias por los accesorios y la ropa de mujeres, sin imposición por parte de los padres o terceros”.

El fiscal que llevó el caso dijo que no estaba probado que el niño fuera intimidado en la escuela por usar ropa de mujer.

“No existe una situación de riesgo para Luiz. Por el contrario, los padres mostraron madurez para enfrentar esta situación junto con su hijo con un buen apoyo. Por lo tanto, no hay evidencia de daño o amenaza de daño a los derechos del niño”, consideró el fiscal.

El procedimiento se cerró el 27 de noviembre de 2018.

“Fue un momento muy difícil, también porque no sabíamos quién presentó la denuncia. Pero el fiscal entendió que en ningún momento mi hijo sufrió por esto, sino todo lo contrario. Él es quien prefiere usar estas ropas y accesorios”, dice César.

Los padres nunca le contaron a Luiz la denuncia. “Es muy pequeño y hay cosas que no nos parecen interesantes contarle”, explica María.

Niño transgénero

Como Luiz tiene 3 años, sus padres creen que es un niño transgénero. “Cuando pidió vestir ropa y accesorios de mujer y dijo que era una niña, el psicólogo nos dijo que es muy probable que sea un niño trans”, dice María.

“No creo que la preferencia de mi hijo por las cosas femeninas sea algo pasajero. Creo que es transgénero, principalmente porque el niño es muy inocente. Todo lo que hace es espontáneo y esta es su voluntad”, agrega la madre.

El psiquiatra Alexandre Saadeh explica que un niño puede manifestarse como transgénero a partir de los 3 o 4 años. “Depende de cada niño, pero en esta fase comienzan a mostrar quiénes son y sus intereses particulares. Esto es observable y verificable”, expone.

El médico afirma que es esencial que se realice un seguimiento adecuado a casos de niños trans por medio de equipos especializados, principalmente psiquiatras. “Es a través del contacto, el respeto, el conocimiento y el monitoreo que será posible que el equipo de salud diga algo junto con los padres”.

El futuro

César y María aún no han definido cómo procederán con el futuro de Luiz. Creen que el niño puede querer cambiar el género de los documentos y someterse a tratamientos hormonales de aquí a unos años.

“Pero todavía no pensamos cómo lo haremos. En poco tiempo, la pubertad está ahí y tenemos que ver el problema de los bloqueadores hormonales”, dice César.

“En los próximos años, creo que usará un nombre social femenino y cambiaremos su género en los documentos”, prosigue.

El agente de policía alterna el género que usa para referirse al niño: a veces trata al niño como hombre, y a veces como mujer.

“Todavía me estoy adaptando”, explica.

Luiz

Archivo personal
En el futuro, los padres creen que Luiz querrá cambiar el género en los documentos.

Para que un niño pueda cambiar el género en todos los documentos en Brasil es necesario que los responsables presenten un reclamo en la corte. La solicitud es evaluada por un juez, quien le pide a un equipo de psicólogos un informe sobre el caso.

En una rápida conversación con el niño, Luiz celebra el hecho de que un tío materno comience a aceptarlo.

“Ahora me está apoyando”, cuenta sobre un pariente que, según él, es religioso y no entendió por qué el niño usaba ropa femenina.

Luiz afirma saber que las personas pueden tener dificultades para entenderlo. “Es porque soy diferente. Nací niño, pero soy niña”, dice, sin grandes dificultades para explicarlo, como si estuviera acostumbrado a discutir el tema con otras personas. “Pero esto no es un problema”, agrega Luiz.

Este año, el niño quiere cumplir un deseo que ha tenido durante dos años: usar una falda con su uniforme escolar. “Creo que ahora es el momento. Esperamos que pasara un tiempo para que pueda usar el uniforme de niña”, explica César.

El padre admite que teme que su hijo sufra abusos en el futuro. “Hoy convive con los mismos compañeros de clase. Pero mi miedo es en el futuro, porque quizás tenga que enfrentar comentarios maliciosos”, sostiene.

Sin darse cuenta de los posibles comentarios negativos, Luiz hace planes para el futuro. “Quiero ser inventor o modelo”, expresa.

“Quiero que sea feliz”, dice la madre.

“Es un niño muy hermoso y muy inteligente. Estoy muy orgulloso de la hija que tengo. El hecho de que ella sea transgénero no es un problema para mí. Sería un problema si careciera de carácter o fuera una mala persona“, completa el padre del niño.


* Los nombres han sido cambiados para preservar las identidades de los padres y del niño.


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