Tras 13 años de no verlo, madre de caravana migrante se reencuentra con su hijo en CDMX

El abrazo y el reencuentro entre ambos al fin llegó en la Ciudad de México, donde se preparan para la Cumbre Mundial de Madres de Migrantes donde se reunirán mujeres de  múltiples países para discutir la situación migratoria. 

Tras 13 años de no verlo, madre de caravana migrante se reencuentra con su hijo en CDMX
Ana Osorio

Sara Meléndez, una de las madres que integra la caravana migrante, no sabía que había organizaciones que podían ayudarla a buscar a su hijo, desaparecido desde hace 13 años en México. Gracias a la ayuda de las organizaciones el reencuentro se hizo posible.

Uno de sus vecinos le dijo que su hijo Fredy Adillo Rodríguez la buscaba a través de Radio Progreso en Honduras. Fue a varias organizaciones que apoyan en la búsqueda de familiares desaparecidos, quienes hicieron realidad volver a verlo.

El abrazo y el reencuentro entre ambos al fin llegó en la Ciudad de México, donde se preparan para la Cumbre Mundial de Madres de Migrantes donde se reunirán mujeres de  múltiples países para discutir la situación migratoria.

Freddy, como muchos otros hondureños, salió de su país en búsqueda de una mejor vida y mejores situaciones económicas.

Pero el tiempo, la falta de un número de teléfono y la negativa de volver a vivir las carencias económicas, lo llevó a no poder hablar con ella durante años y años.

La distancia terminó cuando a su esposa se le ocurrió llamar a la radio para buscar el contacto con su familia y así, una persona le llamó a otra hasta que al fin dieron con su mamá.

Sara Meléndez estaba segura que su hijo aún vivía, pues en sueños lo había visto entrar a su casa con una camisa de manga larga.

Al pedir ayuda, a Fredy lo canalizaron al Comité de Migrantes Desaparecidos del Progreso, quienes se dedican a buscar migrantes que pierde contacto con sus familiares en su ruta migratoria.

Eva Ramírez, integrante de Comité Amor y Fe de Tegucigalpa, explicó que en muchas ocasiones las personas tienen familiares desaparecidos pero no saben a quienes se deben acercar para poder localizarlos.

Dijo que eso ha provocado un subregistro en la cifra de personas desaparecidos en migración por lo que las asociaciones han tenido que realizar cálculos.

Indicó que en muchas ocasiones son las personas de menos recursos quienes tienen más complicaciones para hacer las búsquedas, dado que viven en lugares más alejados y donde menos tienen información sobre los mecanismos para poner denuncia.

Sara viajó nerviosa desde Honduras y recorrió México acompañando a las mujeres que han dedicado su vida a buscar a sus seres queridos, por eso ella se siente afortunada.

“Me siento muy alegre y favorecida porque otras madres no tienen ese don de encontrar a su hijo (…) yo les digo a ellos que no pierdan esa fe pero que tienen que ponerse al día con el señor”, comentó.

Con su fe, la semana y un día en que recorrió la ruta migratoria de México rezaba y rezaba mientras esperaba horas en el camión entre un pueblo y otro.

Ella daba gracias a su Dios por el reencuentro pero a sus oraciones se sumaban las personas que están en migración y la Caravana de Migrantes que avanza por México.

Así pasó por Chiapas, Tabasco, Veracruz, Hidalgo, Guanajuato y Michoacán, donde las demás integrantes de la caravana buscaban cuidarla para evitar alguna enfermedad ante los nervios de volver a ver a quien tanto quiere.

Caravana migrante avanza hacia Acayucan, Veracruz 

Una vez que la caravana migrante llegó a Donají comunidad de Matías Romero, en el sureño estado de Oaxaca, decidió continuar su ruta hacia Acayucan, municipio ubicado en Veracruz.

Los centroamericanos señalaron que no quisieron quedarse en esta comunidad oaxaqueña porque no había un lugar para ellos y la lluvia los amenaza.

De acuerdo con algunos elementos de la Policía Federal, los migrantes siguen su camino hacia este municipio veracruzano. Sin embargo, ellos tienen la indicación de resguardarlos en Donají, ya que ahí se tenía contemplada su estancia este viernes.

Y es que a Donají los primeros miembros de la caravana migrante llegaron muy temprano, colgados en traileres que van hacia Veracruz, otros en la parte trasera de pipas que transportan material peligroso o pidiendo un “raite”.

Aunque también hay quienes, con el poco dinero que traen, se cooperan para pagar un taxi que les evita recorrer a pie los kilómetros desde la cabecera municipal de Matías Romero, donde ayer permanecieron concentrados en el club deportivo Ejidal Emiliano Zapata.

Mientras que entre el peligro, la desesperación y la tristeza, solos, en parejas y pequeños grupos, otros miembros del contingente sigue caminando para llegar a Acayucan, donde se espera que hoy decidan qué ruta seguir.

Todos están ansiosos de llegar a la Ciudad de México y avanzan sin descanso bajo cielo nublado, pero con ambiente caluroso; algunos cargan a sus niños en brazos, otros arrastran las carreolas, bromean o se preguntan cuánto tiempo falta para llegar.

La carretera Transistmica es muy angosta y por ahí transitan los vehículos, la mayoría de carga pesada, que van y que vienen, y por la orilla caminan los migrantes con maletas en mano y bolsas, así como con mochilas en la espalda.

Con información de Notimex

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