Huawei: qué países prohibieron los teléfonos del mayor productor de celulares del mundo
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Huawei: qué países prohibieron los teléfonos del mayor productor de celulares del mundo

Varios gobiernos desconfían de la tecnología china porque temen que Pekín obligue a compañías como Huawei a ayudar a las autoridades a obtener acceso a secretos industriales y otra información confidencial.
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28 de noviembre, 2018
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Huawei sigue acumulando prohibiciones en diferentes países.

Nueva Zelanda se convirtió este miércoles en el último país en bloquear una propuesta para utilizar equipos de telecomunicaciones fabricados por la empresa china Huawei debido a preocupaciones de seguridad nacional.

La empresa de telecomunicaciones Spark quería usar equipos Huawei en su red móvil 5G en Nueva Zelanda, pero una agencia de seguridad del gobierno dijo que el acuerdo conllevaría riesgos significativos.

La medida es parte de un creciente impulso contra la participación de empresas de tecnología chinas en materia de seguridad.

¿Cuáles son los miedos?

Varios gobiernos desconfían de la tecnología china porque temen que Pekín obligue a compañías como Huawei a ayudar a las autoridades a obtener acceso a secretos industriales y otra información confidencial.

Teléfono Huawei.

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Las compañías Huawei y ZTE representan un riesgo elevado de espionaje, alertan algunos expertos.

En concreto, existe preocupación por el riesgo de espionaje por parte de China, alegan algunos expertos.

Tom Uren, miembro visitante del Centro Internacional de Política Cibernética en el Instituto de Política Estratégica de Australia, dijo que el gobierno chino “demostró claramente la intención de robar información durante muchos años”.

“El estado chino se ha involucrado en una gran cantidad de tipos de espionaje incluido el cibernético y en el robo de propiedad intelectual”, señaló.

Los vínculos estrechos entre las empresas y el gobierno también alimentaron las preocupaciones de que China puede intentar “utilizar a las empresas vinculadas con el estado para permitir sus operaciones de espionaje”, añadió Uren.

Esas preocupaciones se vieron exacerbadas por las nuevas leyes introducidas el año pasado que requieren que las organizaciones chinas colaboren en los esfuerzos de inteligencia nacional.

La combinación de estas leyes y los antecedentes de espionaje aumentaron el peligro percibido por los países de usar compañías como Huawei y ZTE en infraestructura nacional crítica.

“Es difícil argumentar que no representan un riesgo elevado”, agregó Uren.

¿Por qué ahora?

Huawei logo

Reuters
Huawei se defiende diciendo que es una empresa independiente.

Se están construyendo redes 5G en varios países y esta tecnología formará la próxima ola importante de infraestructura móvil.

Y como Huawei es el mayor productor mundial de equipos de telecomunicaciones, la firma de telecomunicaciones Spark New Zealand planeaba usar la tecnología de Huawei en su red 5G.

Pero la Oficina de Seguridad de Comunicaciones del Gobierno de Nueva Zelanda (GCSB, por sus siglas en inglés) le dijo a Spark que la propuesta “si se implementaba, aumentaría los riesgos significativos de seguridad nacional“, según explicó la compañía.

El ministro de Servicios de Inteligencia neozelandés, Andrew Little, dijo que Spark puede trabajar con la agencia para reducir ese riesgo.

Huawei declaró: “Como ha señalado la GCSB, este es un proceso continuo. Atenderemos cualquier inquietud y trabajaremos juntos para encontrar el camino adecuado”.

¿Qué países prohibieron a Huawei?

La decisión de Nueva Zelanda de bloquear a Huawei por motivos de seguridad nacional no es aislada.

Australia hizo lo propio con Huawei y ZTE para que no proporcionen tecnología 5G a las redes inalámbricas del país por las mismas razones.

Por su parte, Huawei defendió su independencia y dijo que es una empresa privada. También se ofreció a construir un centro de “evaluación y pruebas” en el que su equipo 5G pueda ser revisado por el gobierno australiano.

A inicios de este año, Estados Unidos anunció restricciones para que Huawei y ZTE pujaran por contratos en su territorio y más tarde prohibió a funcionarios del gobierno o militares usar teléfonos de estas compañías chinas.

La semana pasada, el diario The Wall Street Journal informó que el gobierno de EE.UU. intentó persuadir a los proveedores de servicios inalámbricos para que eviten utilizar equipos de Huawei.

Imagen de stock de una persona encapuchada que trabaja en la computadora frente a una bandera china.

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Nueva Zelanda fue el último país en bloquear a Huawei por motivos de seguridad nacional.

Por su parte, en Reino Unido, el gobierno dice que sigue trabajando con Huawei.

“Este gobierno y los operadores de telecomunicaciones británicos trabajan con Huawei en el país y en el extranjero para garantizar que Reino Unido pueda continuar beneficiándose de la nueva tecnología mientras gestiona los riesgos de seguridad cibernética”, dijo una portavoz del gobierno británico a la BBC.

Pero un comité de seguridad advirtió que tiene “una garantía limitada” de que los equipos de telecomunicaciones de la empresa china no representan una amenaza para la seguridad nacional.

Canadá también está realizando pruebas de seguridad desde 2013 en equipos de telecomunicaciones vendidos en el país por el gigante chino Huawei.

De igual modo, la firma fue puesta bajo evaluación en Alemania, Japón y Corea del Sur.

Pero existe solo un país que está del lado de Huawei: Papua Nueva Guinea.

La nación del Pacífico dijo esta semana que seguirá adelante con un acuerdo para que Huawei construya su infraestructura de internet.

El país recibió un significativo aumento en la inversión de China en la última década.

Desde su fundación en 1987, Huawei se convirtió en uno de los principales proveedores de equipos de telecomunicaciones a nivel mundial.

La empresa tiene cerca de 180.000 empleados y opera en 170 países y regiones, según afirma en su página web.

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FOTOS: Cuartoscuro

En este gobierno, crecen los decomisos de drogas sintéticas, caen los de mariguana y la violencia se mantiene

Estadísticas recabadas por México Unido contra la Delincuencia muestran tendencias diferentes en los aseguramientos de drogas como el fentanilo y otras como mariguana y cocaína, mientras que los asesinatos en este sexenio se mantienen arriba de 30 mil al año.
FOTOS: Cuartoscuro
20 de julio, 2022
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En lo que va del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador se han disparado los aseguramientos de drogas sintéticas y de fentanilo, se han reducido la erradicación y los aseguramientos de mariguana y de amapola, mientras que, a la par, los índices de violencia letal se han mantenido en los últimos tres años con más de 30 mil víctimas de homicidio anuales.

Estas son algunas de las principales conclusiones expuestas por la organización México Unido contra la Delincuencia (MUCD) en la actualización de su micrositio Datos abiertos sobre acciones antidrogas 2.0, un espacio que a partir de múltiples solicitudes de información a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Marina (Semar) transparenta las acciones antidrogas que se han realizado en México desde la década de los 90 hasta 2021. 

De acuerdo con los datos obtenidos por MUCD, en los tres primeros años del actual gobierno se han asegurado 75 mil 196 kilos de drogas sintéticas, como metanfetaminas, siendo 2021 el segundo récord histórico con 36 mil 868 kilos, hasta 109% más que en 2020. 

En los tres primeros años de Enrique Peña Nieto, Sedena y Semar aseguraron 71 mil 207 kilos de estas drogas sintéticas, 6% menos, aunque en 2015 se registró el récord histórico de incautaciones con 37 mil 323 kilos. 

Por otra parte, las cifras expuestas en el micrositio revelan que el año pasado se batió en México el récord de aseguramiento de fentanilo, un opioide sintético similar a la heroína, con 991 kilos incautados. En los últimos tres años, las autoridades aseguraron casi mil 500 kilos de esta droga, por los apenas 16 kilos incautados en la primera mitad del sexenio de Peña Nieto y ninguno con Felipe Calderón. 

Por el contrario, las estadísticas reflejan un descenso tanto en la erradicación de hectáreas de mariguana como en los aseguramientos de esta droga. 

Entre 2019 y 2021, las autoridades aseguraron 370 mil 275 kilos de mariguana, 309% menos que en los primeros tres años de gobierno de Peña Nieto, cuando se decomisaron 1 millón 516 mil kilos, y hasta 447% menos que en los tres primeros años de Felipe Calderón, cuando se aseguraron 2 millones 025 mil kilos. 

En lo que respecta a destrucción de hectáreas de cultivos de mariguana, en el actual sexenio también ha habido una reducción: se han erradicado 35 mil 241 hectáreas, por las 61 mil 975 destruidas con Peña Nieto, 76% menos. 

La destrucción de cultivos de amapola también se ha reducido, aunque se trata de una tendencia a la baja que viene desde finales del sexenio de Calderón. Entre 2019 y 2021, las autoridades informaron de la destrucción de 6 mil 611 hectáreas de amapola, muy lejos de las 46 mil 343 erradicadas con Calderón, y más aún de las 75 mil 481 hectáreas destruídas en los tres primeros años de Vicente Fox. Por poner un ejemplo para dimensionar la caída: en 2021, se erradicaron 975 hectáreas de amapola. En 2006, 27 mil 666. 

En cuanto a la cocaína, entre 2019 y 2021 se aseguraron 27 mil 345 kilos, 92% más que en la primera mitad del sexenio de Peña Nieto, pero 99% menos que en los tres primeros años de Calderón, cuando se aseguraron 54 mil 529 kilos. El primer año de Calderón, con 43 mil 014 kilos incautados en 2007, es el que ostenta hasta ahora el récord. 

Drogas sintéticas, en la mira 

Especialistas consultados por Animal Político precisaron que un aumento o descenso de los decomisos en los diferentes gobiernos no implica en automático una política antidrogas más o menos efectiva, pues hay múltiples factores que pueden incidir en esas variaciones. 

Así lo expuso Daniela Osorio, investigadora de MUCD y socióloga egresada de la UNAM, que explicó que en drogas como la mariguana, por ejemplo, puede estar habiendo una menor demanda y, por lo tanto, una menor oferta, y ello podría implicar una menor erradicación de cultivos o menos aseguramientos. 

“O puede ser que las autoridades ahora se están enfocando más en algunas sustancias, como las drogas sintéticas, que implica más aseguramientos y no la erradicación de cultivos. Por eso, estos datos necesitan estar acompañados de una investigación de campo, o del acompañamiento de otras variables para poder sacar más conclusiones”, expuso la investigadora, que participó en la elaboración del micrositio.

Decomiso

Édgar Baltazar, director de Investigación y Políticas Públicas en MUCD, que también participó en la plataforma, coincidió con Daniela Osorio en que es necesario analizar más información y variables para conocer qué tanta droga hay en el mercado informal de México, aunque señaló que los datos actuales “sí son un indicador de dónde está ahora mismo el interés del Estado mexicano” en las acciones antidroga. 

“Esta disminución de aseguramientos (en drogas como cocaína, mariguana o amapola) muestra un indicio de que la política de drogas y las tareas de seguridad en el actual gobierno están más enfocadas a una menor intervención que en gobiernos pasados”, planteó el investigador. 

“Ahora bien —agregó— lo que sí sabemos con los datos de acciones antidrogas es que el Estado mexicano está ahora más interesado en asegurar drogas sintéticas. O sea, los datos sí abren la hipótesis por comprobar de que ahora las drogas sintéticas prevalecen. Y una novedad a destacar sería el caso del fentanilo, que va creciendo cada vez más en aseguramientos”. 

Raúl Zepeda Gil, politólogo por la UNAM y doctorando en el King’s College de London, en Reino Unido, explicó que las fluctuaciones en los aseguramientos de drogas en México también pueden explicarse por “una diversificación” de ese mercado ilegal, no solo en México, sino en Estados Unidos, el principal consumidor. 

“Hay una serie de transformación y diversificación del mercado de drogas, pero no su desaparición o declive”, subrayó el académico, que también es autor del artículo “Las drogas siguen siendo relevantes para el crimen organizado en México”, en la revista Nexos.

En el caso de la mariguana, Zepeda Gil planteó que, aunque las cifras de aseguramientos y de erradicación de cultivos van a la baja, eso no significa en automático que la mariguana ya no sea relevante para el crimen organizado. 

“Hay un declive en kilos de mariguana decomisados por las agencias de seguridad mexicanas, pero eso no significa que haya desaparecido. Desde 2017, cada año son decomisados alrededor de 200 mil kilos. Es decir, quizás los cambios del mercado de drogas ilegales en Estados Unidos ya alcanzaron su máximo de producción, y ahora la producción mexicana es subsidiaria, tomando en cuenta que la mariguana no es legal en todos los estados de EU, y que los consumidores pueden preferir las variantes mexicanas”, apuntó.

En cuanto al aumento reciente de los decomisos de fentanilo en México, Zepeda Gil dijo que esto va “en congruencia con la crisis de opioides en Estados Unidos”, aunque también matizó que se necesitan más datos sobre fentanilo “para tener seguridad de esta tendencia”. 

En cualquier caso, los datos disponibles muestran que la violencia letal no está disminuyendo de manera drástica en México, independientemente del aumento de los decomisos de ciertas drogas: en 2019, sumaron 36 mil 773 víctimas de homicidio; en 2020, 35 mil 644, y en 2021, 33 mil 308.  

¿Estos datos quieren decir que no hay una relación tan directa entre la violencia y el tráfico de drogas?, se planteó al especialista Édgar Baltazar. 

“La violencia se ha mantenido pese a la baja de acciones antidrogas porque, en efecto, esta es causada por múltiples factores”, respondió Baltazar, quien matizó: “Sí hay violencia vinculada al tráfico de drogas y otra que no”. 

“Por un lado, vemos que no hay una relación causal entre acciones antidrogas y más o menos violencia”, dijo el investigador, que puso como ejemplo el caso de Ciudad Juárez, que entre 2009 y 2011 tuvo altas cifras delictivas, sobre todo de homicidios, “y muy pocas acciones antidrogas”, apenas se aseguraron 13 kilos de cocaína en esos dos años. 

“Y, por otro lado, vemos que hay casos en los que sí coinciden violencia y acciones antidrogas en varios momentos, como en los estados de Sonora, Sinaloa, Durango y Guerrero”, donde históricamente se han llevado a cabo importantes operativos de erradicación de cultivos de mariguana (220 mil 410 hectáreas en Guerrero, entre 1990 y 2021) y de amapola (130 mil 209 hectáreas en Sinaloa).

“Es decir, los datos que están disponibles actualmente nos permiten llegar a la conclusión de que aún no hemos encontrado una relación causal directa entre acciones antidroga y violencia”, concluyó Édgar Baltazar. 

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