close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Se va Peña Nieto, ¿cómo deja el país luego de seis años de gobierno?

Enrique Peña Nieto termina su gobierno con números negativos en temas como la seguridad pública, y con un nivel de desaprobación cercano al 70%.
Cuartoscuro
30 de noviembre, 2018
Comparte

Enrique Peña Nieto termina su gobierno y deja al país con cifras de récord de violencia, un aumento de la deuda pública, de la población en situación de pobreza y de la corrupción, según índices nacionales e internacionales.

Antes de dejar el mando federal, Peña Nieto ha defendido que mantuvo la estabilidad económica del país, y que buscó modernizar a México con las llamadas reformas estructurales, aunque ONG en diferentes reportes señalaron las deficiencias de su administración.

El propio Peña Nieto, en sus últimos meses en el poder Ejecutivo, reconoció que los resultados en seguridad en su administración no habían sido satisfactorios.

“El primer eje de mi gobierno es lograr un México en paz”, dijo Peña Nieto en su primer discurso como presidente. Sin embargo, al cerrar su administración, 2018 se convirtió en el año con el mayor número de homicidios dolosos del que haya registro oficial en México, con una cifra superior a la de 28 mil 500 víctimas.

Leer: Último año de gobierno de EPN, el más violento del que haya registro con más de 28 mil asesinatos

La estadística de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) arrojó que este año hubo un promedio de casi 4 víctimas por hora. Un nivel que no se alcanzó ni siquiera en los años 2011 y 2012, superando los registros del sexenio de Felipe Calderón. 

“Se agudizaron las problemáticas de las desapariciones, de las fosas clandestinas, del feminicidio, de la trata de personas y éste fue el sexenio donde aparecieron las autodefensas en Michoacán y Guerrero principalmente”, refirió en un estudio México Evalúa.

Foto: Cuartoscuro

En el tema de libertad de expresión, la organización Artículo 19 e instancias internacionales alertaron sobre la violencia en contra de los periodistas en el país, durante el gobierno de Peña Nieto.

Este año fueron asesinados 8 periodistas, y durante el sexenio fueron 47; en el sexenio de Felipe Calderón, la cifra fue de 46.

sinaloa javier valdez

Foto: Cuartoscuro

Además de estos casos de violencia física, durante esta administración se dio el caso de Pegasus, sin que haya sido aclarado hasta ahora y donde periodistas fueron blancos de espionaje por medio de un software que solo se vende a gobiernos.

En cuanto a temas de política social, al hacer un balance del sexenio, la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza señaló que en México hay 55.3 millones de personas en pobreza, casi 100 mil más que al inicio del gobierno de Peña Nieto.

“62 millones carecen de ingreso suficiente para adquirir lo más básico para vivir. Casi un millón y medio más que en 2012. Ambos, datos oficiales del CONEVAL”, apuntó Acción Ciudadana.

La carencia alimentaria, agregó, pasó de afectar a 27.4 millones en 2012 a 24.6 millones de personas. “Son sólo 2.7 millones de personas menos”, criticó la ONG, recordando que Peña Nieto había prometido reducir el hambre a cero.

“El 72% de las personas indígenas vive en condición de pobreza, son 8.3 millones de personas”, agregó, acusando que en 2012 el porcentaje era el mismo, por lo que no hubo una reducción.

Auditoría

Foto: Cuartoscuro

En su informe, el Centro de Análisis Fundar dio cifras sobre el sexenio que termina. Entre otros puntos, en cuanto a economía, refirió que este gobierno enfrentó “un complicado contexto nacional e internacional”, e incurrió en un alto nivel de deuda.

Un “preocupante aumento de los niveles de endeudamiento público”, que alcanzó un saldo neto de 10.88 billones de pesos al cierre de 2017, con un crecimiento acumulado de 41% en los primeros cinco años de esta administración.

En el tema de corrupción, Fundar recordó los casos de conflictos de interés, como el de la Casa Blanca en Las Lomas (por el que la esposa del presidente dio una declaración pública, en video). Además, en este sexenio se dieron hechos como el de La Estafa Maestra, donde se documentó que varias dependencias federales usaron el mismo esquema para cometer presuntos desvíos, y el de gobernadores priistas acusados de robar recursos públicos, como César y Javier Duarte.

Según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, apuntó Fundar, México ha perdido 6 puntos y 29 lugares entre 2012 y 2017.

“Esta fuerte caída ilustra cómo el regreso al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se vio acompañado por un fuerte aumento de la corrupción, o por lo menos de su percepción, resultado de los escándalos de corrupción que marcaron el sexenio”, señaló el Centro de Análisis.

Un caso que marcó a este gobierno fue el de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, tras ser atacados la noche del 26 de septiembre de 2014.

Organismos nacionales, como la CNDH, e internacionales como la representación de la ONU en México, acusaron que en la investigación de la PGR hubo diversas fallas, entre ellas tortura contra varios detenidos, por lo que el caso Iguala sigue impune, sin ningún sentenciado, y sin que los padres de los estudiantes tengan aún claridad sobre lo que pasó con sus hijos.

El diario Reforma publicó este jueves que Peña Nieto “Se va reprobado”, con un nivel de desaprobación del 68%, y un 65% mencionando que el priista hizo un mal gobierno.
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

7 emociones que sentíamos los seres humanos y que ya no existen

Cuando pensamos en las emociones, tendemos a pensar que son fijas y compartidas por todo el mundo. Sin embargo, no solo varían de país en país sino que también cambian con los tiempos. Aquí te explicamos algunas que eran muy comunes en el pasado.
21 de abril, 2019
Comparte
Ilustración antigua

Getty Images
En el pasado, las emociones se asociaban con más frecuencia a determinados momentos o lugares.

Solemos pensar que las emociones son fijas y universales.

Sin embargo, estas varían de país en país (piensa por ejemplo en la palabra schadenfreude, que solo existe en alemán y que describe el disfrute ilícito de la mala fortuna ajena) y nuevas emociones aparecen todo el tiempo.

El cambio de los emoticones, que tanto usamos hoy día para expresar nuestros sentimientos, también refleja lo dinámicas que pueden ser las emociones.

BBC Radio 3 conversó con Sarah Chaney, experta del Centro para la Historia de la Emociones, en Reino Unido, sobre las emociones del pasado que pueden ayudarnos a entender cómo nos sentimos hoy.

Estas son algunas de ellas.

1. Acedía

La acedía era una emoción muy específica experimentada por hombres muy específicos en la Edad Media: monjes que vivían en monasterios.

Esta emoción surgía, por lo general, a raíz de una crisis espiritual.

Monjes

Getty Images
Se trataba de una emoción ligada directamente a los monjes de los monasterios.

Aquellos que la experimentaban sentían desazón, desgano, apatía y, sobre todo, un poderoso deseo de abandonar la vida santa.

“Es posible que hoy día esto sea catalogado como depresión”, explica Chaney. “Pero la acedía estaba específicamente asociada con una crisis espiritual y con la vida en un monasterio”.

Seguramente esto era una fuente de preocupación para los abades, que se desesperaban por la indolencia que acompañaba a la acedía.

De hecho, con el paso del tiempo, el término “acedía” se fue volviendo intercambiable con el de pereza”, uno de los siete pecados capitales.

2. Frenesí

“Esta es otra emoción medieval”, dice Chaney.

Hombre capturado

Getty Images
El frenesí iba acompañado de una agitación física: hubiera sido imposible sentir frenesí y quedarse quieto.

“Es como la ira, pero es más específica que la ira que entendemos hoy. Alguien que experimentaba frenesí se habría sentido muy agitado. Habría tenido ataques violentos de furia, y habría hecho pataletas y mucho ruido”.

Habría sido imposible sentir frenesí y quedarse quieto.

Esta emoción pone de relieve nuestra tendencia actual a pensar en las emociones como algo esencialmente interno, algo que podemos esconder si lo intentamos.

Esto sencillamente no podía aplicarse a la gente que experimentaba frenesí en el Medioevo.

Muchas emociones históricas están tan ligadas a un tiempo y a un lugar que es imposible sentirlas ahora.

3. Melancolía

Melancolía es una palabra que usamos para describir una especie de tristeza calma o un estado contemplativo.

“Pero en el pasado, la melancolía era diferente”, señala Chaney. “A comienzos del período moderno, se pensaba que la melancolía era una aflicción física que se caracterizaba por el temor“.

Melancolia

Getty Images
Antes, se pensaba que la melancolía aparecía cuando la persona tenía mucha bilis negra.

Hasta el siglo XVI, se creía que la salud se veía afectada por el equilibrio de cuatro fluidos corporales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra.

La melancolía aparecía cuando la persona tenía mucha bilis negra.

“Uno de los síntomas de la melancolía en ese entonces era el miedo. En algunos casos, la gente tenía terror de moverse porque pensaba que estaba hecha de cristal y se rompería”, cuenta Chaney.

El rey Carlos VI de Francia sufría de melancolía y por ello había hecho coser varas de hierro en su ropa para evitar hacerse añicos de forma accidental.

4. Nostalgia

Esta es otra emoción que quizás creas que ya conoces. “Usamos la palabra ‘nostalgia’ de manera muy frecuente en las conversaciones hoy día, pero cuando empezó a usarse, se refería a algo que se pensaba que era una enfermedad física“, afirma Chaney.

Marineros

Getty Images
La melancolía estaba asociada a los marineros que extrañaban su hogar en tierra firme.

“Era una enfermedad del siglo XVIII de los marineros: algo que les pasaba cuando estaban muy lejos de su casa, y estaba vinculada al anhelo de regresar”.

Un caso severo de nostalgia podía incluso llevar a la muerte.

No se compara realmente con nuestra definición actual de nostalgia, que describe la añoranza por los buenos tiempos.

5. Neurosis de guerra

Muchos habrán escuchado hablar de la neurosis de guerra, una condición que afectaba a los soldados en las trincheras durante la I Guerra Mundial.

Sodado

Getty Images
Los soldados que sufrían neurosis de guerra a veces perdían la facultad de ver o escuchar pese a que no tenían un problema físico que se lo impidiera.

Al igual que la melancolía, la nostalgia y muchas otras experiencias emocionales a lo largo de la historia, la neurosis de guerra fue considerada a veces una emoción y otras una enfermedad, por la forma en la que se hablaba de ella y por cómo se trataba.

“La gente que sufría neurosis de guerra tenía extraños espasmos y con frecuencia perdía la capacidad de ver y escuchar, pese a que no tenían ningún problema físico que se lo impidiera”, explica Chaney.

“Al principio de la guerra, se pensaba que estos síntomas se debían a que las explosiones les habían sacudido el cerebro. Pero más tarde, pensaron que todos los síntomas eran provocados por las experiencias que había vivido el paciente y su estado emocional”.

6. Hipocondría

La hipocondría era otra condición médica que para el siglo XIX había adquirido asociaciones puramente emocionales.

Mujer desmayada

Getty Images
Algunas emociones eran tratadas como si fuesen enfermedades.

“Era básicamente la versión masculina de lo que los médicos victorianos llamaban histeria“, dice Chaney.

“Se creía que causaba cansancio, dolor y problemas digestivos. En los siglos XVII y XVIII, se pensaba que la hipocondría estaba ligada al bazo, pero más tarde se la asoció a los nervios”.

Los victorianos creían que los síntomas eran causados por la hipocondría, o por la preocupación obsesiva por el cuerpo (a pesar de que se notaban los síntomas físicos, era la mente y las emociones las que se creía que estaban enfermas).

7. Demencia moral

El término “demencia moral” fue acuñado por el doctor James Cowles Prichard en 1835.

“Efectivamente, significa ‘locura moral'”, explica Chaney, “porque por mucho tiempo la palabra ‘moral’ significaba ‘psicológica’, ‘emocional’ y también ‘moral’ en el sentido en el que usamos la palabra ahora”.

Demencia moral

Getty Images
El término que servía para describir muchas emociones extremas

Los pacientes que Prichard consideraba “dementes moralmente” eran aquellos que actuaban de forma errática o poco usual sin mostrar síntomas de un desorden mental”.

“Él sentía que había un gran número de pacientes que podían funcionar como cualquier otra persona, pero que no podía controlar sus emociones, o cometían crímenes de forma inesperada”.

La cleptomanía, por ejemplo, en mujeres educadas de alta sociedad, podía ser visto como un signo de demencia moral porque eran mujeres que no tenían motivos para robar.

Era un término que servía para describir muchas emociones extremas y se aplicaba con frecuencia a niños difíciles.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kw3FYvWT-Po

https://www.youtube.com/watch?v=QCh6w30ZQiE&t=4s

https://www.youtube.com/watch?v=6AMWU9EbdCU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.