Política migratoria de México no puede estar subordinada a la de Trump: equipo de AMLO
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Carlo Echegoyen/Newswek México

Política migratoria de México no puede estar subordinada a la de Trump: equipo de AMLO

En entrevista, Tonatiuh Guillén, futuro comisionado del Instituto Nacional de Migración en el gobierno de López Obrador, explica los planes para lograr “un giro” en la política migratoria de México.
Carlo Echegoyen/Newswek México
11 de noviembre, 2018
Comparte

“Hay que ver la posibilidad de un nuevo acuerdo con Estados Unidos. La política migratoria mexicana no puede estar subordinada a la del Gobierno de Trump”. La frase, dicha en boca de un activista, o de un académico, tendría relevancia, pero no pasaría de una declaración más de las muchas que se han hecho sobre el tema.

Pero, en este caso, la importancia de la sentencia es que quien la pronuncia tajante es Tonatiuh Guillén, el próximo comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM); la institución que organizaciones civiles y activistas han señalado recurrentemente como el gran “brazo ejecutor” de la política de contención migratoria de Estados Unidos en la frontera sur de México con Guatemala, especialmente a raíz del lanzamiento del Plan Frontera Sur, en julio de 2014.

Tonatiuh Guillén es doctor en ciencias sociales por el Colegio de México (Colmex) y fue director del Colegio de la Frontera Norte entre 2007 y 2017. En esta entrevista, Guillén habla de sus planes, y de los del nuevo gobierno de López Obrador, para lograr “un giro” en el perfil policiaco del INM y en la política migratoria del país, que promete dejar en el pasado el Plan Frontera Sur, y el uso recurrente de policías federales y soldados para detener a cientos de migrantes en redadas masivas, para impulsar políticas de desarrollo en la frontera sur mexicana y en el Triángulo Norte de Centroamérica.

Además, Guillén asegura que los tres objetivos prioritarios en el interior del INM será tener “cero denuncias” de violaciones a derechos humanos, cortar de raíz la corrupción en la institución y en las estaciones migratorias, y atender la problemática de los menores migrantes.

—El 29 de octubre fue anunciado como próximo comisionado del INM, una institución que organismos nacionales e internacionales de derechos humanos ha señalado de manera recurrente por violaciones a derechos y corrupción. ¿Le han llamado más para felicitarlo o para desearle suerte?

Tonatiuh, que viste un sobrio traje azul marino y una camisa a cuadros de un color azul más claro, suelta una sonora carcajada que hace eco en el despacho del Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (Centro Geo), desde el que concede esta entrevista.

“Dirigir el INM es una tarea muy compleja, es cierto. Pero estoy contento porque hay una voluntad de cambiar las cosas en el Instituto. Y por eso acepté involucrarme con entusiasmo, porque si me hubieran invitado para mantener la misma inercia, diría: ‘Gracias, pero no’”.

—¿Cuál es su plan para cambiar el INM?

—Lo que hemos dialogado con Alejandro Encinas (próximo subsecretario de Derechos Humanos) y con Olga Sánchez Cordero (que será titular de la Segob) es que, a partir del 1 de diciembre, en el INM haya un énfasis en el concepto de derechos humanos. Es decir, queremos que el respeto y la defensa de los derechos humanos esté presente en todos los procesos del Instituto, que sean el eje en materia de política migratoria. Y esto responde a la idea de López Obrador de modificar el perfil del Instituto.

—Las organizaciones civiles han criticado que el perfil del INM ha sido claramente policiaco, especialmente cuando al inicio del actual sexenio se nombró como comisionado a Ardelio Vargas, que venía de una dilatada carrera en la Policía Federal y en el Cisen.

—Así es. Hasta ahora, lo que hemos visto especialmente en los últimos días (con el tema de la caravana migrante), es una política de contención migratoria muy agresiva y sin precedentes. Hemos visto prácticas en las que, incluso, ha llegado a intervenir la Policía Federal, la cual consideramos que no debería de estar en el panorama del proceso migratorio. Por eso, una de las rutas de trabajo es que el INM pase de ser un Instituto de un corte que, en algunos momentos, ha parecido policial, a una institución de servicio de los procesos migratorios.

—¿Quiere decir que en el nuevo INM ya no intervendrá la Policía Federal?

Tonatiuh Guillén niega con la cabeza mientras escucha la pregunta y posa las palmas de la mano sobre la mesa.

“Es que estamos confundiendo los planos —responde—. Es decir, no estamos ante una invasión militar de alguien que viene de un país extranjero. Los migrantes son personas con mucha desesperanza y con necesidad de todo. Y por eso creemos que ese no es el modo”.

A continuación, el exdirector del Colegio de la Frontera Norte apoya la espalda en la silla, y antes de que el periodista le vuelva a preguntar, añade:

“Hay una coyuntura muy difícil, que es la presión de Estados Unidos. Este es otro factor que también hay que ver. Es decir, hay que ver la posibilidad de un nuevo acuerdo con Estados Unidos. Porque no puede la política migratoria mexicana estar subordinada a la política migratoria de Estados Unidos, o a intereses de coyuntura electoral en aquel país. Debemos avanzar a un nuevo acuerdo con Estados Unidos. Y, por otro lado, México debe recuperar esa tradición solidaria y de hermandad con Centroamérica, con un liderazgo internacional que sea capaz de concitar la participación de Estados Unidos, Canadá y de Europa, para tener un nuevo acercamiento a la comprensión del proceso migratorio”.

Cuartoscuro

TRUMP ESTÁ HISTÉRICO

En este punto, el periodista saca a colación las últimas declaraciones de Donald Trump, que un día acusa a México de no querer cerrar su frontera sur para detener a la caravana migrante, otro lo felicita porque desplegó a policías federales en el Río Suchiate, en la línea con Guatemala, y muchos otros amenaza con desplegar miles de sus tropas militares en los estados fronterizos con México para impedir el paso de las personas indocumentadas que buscan solicitar asilo en su país.

—¿Con Donald Trump, que por momentos parece histérico en sus discursos en contra de la migración indocumentada, ven posible un diálogo? —cuestiona el periodista.

—Hay que entender que Trump está histérico en forma, pero es una manipulación. Francamente, creo que está utilizando a la migración, y concretamente a la caravana de migrantes, como una herramienta de su política electoral.

—Sigamos con Estados Unidos. En julio de 2014, poco después de que el entonces presidente Obama y Peña Nieto tuvieran reuniones por la “crisis de los niños migrantes”, el gobierno mexicano lanzó sorpresivamente el Programa Frontera Sur que, tal y como documentó Animal Político en una investigación, disparó las detenciones de migrantes, aunque prometía desarrollo y trabajo en la frontera. ¿Qué va a pasar ahora con este Programa?

Tonatiuh entrelaza los dedos de las manos y esboza una sonrisa: “Es que, formalmente, no hay ningún Programa Frontera Sur –responde tajante—. O sea, no está escrito, nadie te lo va a dar, y no sé cuáles fueron los entretelones del diálogo entre Obama y Peña. No obstante, creo que el Plan Frontera Sur planteó escenarios (de desarrollo) que se quedaron muy cortos, fragmentados, y en algunos puntos distorsionados. Y lo que está planteando ahora López Obrador es avanzar hacia algo completamente distinto, que implica cortar con esa historia y plantear un escenario de desarrollo que no solo debe impactar positivamente en la parte mexicana, sino en toda la región de Centroamérica. Especialmente, en Honduras, porque el gran tema de movilidad y de la crisis humanitaria está sucediendo hoy en ese país”.

—¿Así buscaría el nuevo gobierno frenar la migración de Centroamérica?

—La palabra “frenar”, tal vez, no sería el propósito. De lo que se trata es de ver cómo generas desarrollo en la región y pasas de una movilidad en la que migrar sea una decisión de la persona y no porque esté obligada a huir.

—¿Pero cómo piensan generar ese desarrollo?

—El presidente electo ya ha mencionado algunos mecanismos, como visas de trabajo. Y seguramente se pensará en otros mecanismos como el visado fronterizo, y acuerdos con los países de origen de la migración en el Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala—Honduras—El Salvador). Hay que avanzar hacia una flexibilización de normas que impidan que grandes volúmenes de personas estén en una situación, literal, de clandestinidad, escondiéndose, y muy vulnerables.

—Sí, pero la migración indocumentada no va a desaparecer, y el INM continuará deteniendo a migrantes…

—Claro, hay que reconocer también la realidad: los flujos de personas van a persistir, al menos en el corto, mediano plazo. Y de nuevo, subrayo el caso de Honduras; ahí la migración va a persistir. Y ahí también hay que ser muy críticos con el estado hondureño, la clase política hondureña, y de la élite económica hondureña, que tienen modelos de gobierno y de desarrollo absolutamente excluyentes.

—¿Qué van a plantear para enfrentar esa situación?

—Por un lado, hay que avanzar en la modernización y formalización de la dinámica de los flujos migratorios; es decir, de los procedimientos, de las reglas y condiciones, y también cerrar la puerta al tráfico de personas. Y por otro, decir claramente: ‘Honduras, tienes un problema’, y tenemos que colaborar para entrarle al problema de manera determinada, porque, si no, vamos a estar jugando eternamente al gato y al ratón.

—Volviendo al tema del uso de policías. Trump amenaza con usar a la Guardia Republicana para detener a indocumentados, lo cual originó reacciones airadas en México. Sin embargo, en nuestro país, sobre todo con el Plan Frontera Sur, el Ejército, la Marina y múltiples corporaciones policiacas, también lo hacen desde hace una década. Le insisto en la pregunta anterior: ¿esto se acabará a partir del 1 de diciembre?

—No va a ser un acto mágico ni instantáneo, desde luego, porque seguramente habrá inercias que persistan durante un tiempo. Pero como política es algo que ya no debiera de ocurrir.

—Ya, ¿pero y si ocurre?

—Si ocurriera, tendría que haber las aclaraciones, las explicaciones, y el ofrecimiento de disculpas si fuera el caso. Por ejemplo, si un policía federal, o un soldado, detiene a un migrante sin que exista un oficio de por medio (tal y como lo exige la Ley de Migración), entonces estamos ante una detención arbitraria y fuera de la norma. Desafortunadamente, sabemos que esto ocurre. La iniciativa ahora es no hacernos de la vista gorda cuando suceda, sino actuar y sancionar.

—Pero, entonces, ¿las policías y los soldados detendrán o no a migrantes?

—A partir del 1 de diciembre, la idea es que la policía y el Ejército no intervengan en la detención de migrantes, y si lo hacen, que lo hagan siempre conforme a la ley, es decir, con un oficio donde se les pide ayuda de manera muy puntual, por un caso muy concreto. En otras palabras, su actuación debe ser la excepción y, además, la excepción de muy última instancia.

LA META, CERO DENUNCIAS

El contador digital de la grabadora sobrepasa ya los 30 minutos de plática. Momento de hablar ahora de cuál es el plan del nuevo gobierno para “transformar” al INM, una institución que organismos de la sociedad civil, como Sin Fronteras o el Centro de Derechos Humanos Fray Matías, han denunciado en reiteradas ocasiones por las malas condiciones de las estaciones migratorias, a las cuales califican directamente como “cárceles”, y donde, por ejemplo, el comité ciudadano del Instituto denunció, en un informe en agosto de 2017, que los funcionarios amenazan a los migrantes con dejarlos sin comer si no aceptan la deportación voluntaria. O donde la denuncia de la existencia de celdas de castigo, de extorsiones, agresiones físicas, y humillaciones, también son recurrentes.

—¿Cómo piensan combatir la corrupción en el INM? —se reanuda la entrevista.

—Es un tema que nos preocupa mucho
—responde Tonatiuh presto, y con el semblante serio—. Ya hay una revisión de quejas, denuncias y de recomendaciones de la CNDH. Es decir, ya hay un mapa de puntos críticos, y a esos puntos hay que entrarle en detalle, y ver si hay responsabilidades. Por eso, el tema central es la reforma de los procesos del Instituto, para que la probabilidad de que ocurra un escenario (de corrupción) sea casi cero. La meta es que tengamos cero denuncias, sobre todo en violaciones a derechos humanos.

—¿Cero denuncias?

—Sí, ese es el objetivo. El INM es cliente habitual de la CNDH y de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), y eso hay que revisarlo para que ya se acabe.

—¿El mensaje, entonces, para quienes están trabajando en el INM ahora mismo es que habrá cero tolerancia con la corrupción?

—Absolutamente. Y no solo cero corrupción. Debe haber, además, la voluntad muy explícita de ser una institución constructiva y para el desarrollo de México. El INM tiene capacidad para ser una institución de desarrollo. Simplemente, como observatorio de movilidad de todas las personas, ya es una gran fuente de información fantástica.

—¿Qué va a pasar con las estaciones migratorias? Existen múltiples informes sobre la mala situación que los migrantes enfrentan en estos centros.

—Junto con el tema de la atención de niños migrantes, atender la situación en las estaciones migratorias será prioridad número uno. Hay historias, como la existencia de celdas de castigo, que deben quedar para siempre en el olvido.

—¿Se van a construir más estaciones en el nuevo sexenio?

—Vamos a ver cómo se mueve el mapa. Lo que es imprescindible es que esas situaciones (celdas de castigo) no sucedan de nuevo. Hay toda la voluntad y las condiciones para que estas cosas ya no se repitan. Si tienes la disposición del presidente, y de Olga Sánchez Cordero, se pueden generar cambios.

—Mencionaba usted el tema de los menores migrantes. La sociedad civil ha denunciado también en múltiples ocasiones que, a pesar de lo que establece la ley mexicana, y las leyes internacionales, de que no pueden estar en una estación migratoria, sino en albergues del DIF o de la sociedad civil, los niños son también recluidos junto a los adultos.

—Sí, como te decía, los niños, niñas y adolescentes migrantes son prioridad uno. Lo tenemos que resolver, aunque tampoco será un acto de magia, ni que se soluciona por medio de un decreto. Pero hay que reconocer su gravedad y actuar.

—Desde el INM se ha alegado también en muchas ocasiones que no hay sitio suficiente en los albergues del DIF para estos menores…

—Sí, pero es que tampoco estamos haciendo nada para que haya más lugares, ¿no? —cuestiona Tonatiuh mostrando la palma abierta de la mano derecha—. Es decir, no estamos buscando las condiciones para que haya más espacio, porque, efectivamente, no lo hay. Pero, perdón, estamos llenos de organismos de la sociedad civil y de instancias de cooperación, de gente solidaria, que ofrecen espacios. Pero si los gobiernos no toman la iniciativa, pues, efectivamente, no hay espacio.

—Otro argumento del INM es que no pueden separar a los menores de sus familias.

—Pues, entonces, que vayan todos juntos. Porque, además, no es una detención. Eso hay que cambiarlo también. Ya no debe ser un concepto de detención. Esos son los nuevos tonos que deberá tener la política migratoria mexicana. Pero volviendo a la pregunta de la falta de espacio a los albergues, yo lo que cuestionaría, más bien, es: ¿y qué se ha hecho, realmente, para que haya más espacio?

—¿Una opción sería hablar con la sociedad civil para buscar más albergues?

—Debe haber muchas fórmulas. Pero sí, la realidad es que la sociedad civil es un brazo muy potente en la protección de los migrantes en todo el trayecto migratorio. Pero el Estado tiene que asumir la responsabilidad que le toca.

—Pero, hasta ahora, la sociedad civil y el INM… como que no se llevan mucho, por decirlo coloquialmente.

—Pues debería ser justo al revés, porque estamos en un propósito común. Por eso habrá una nueva dinámica de apertura con la sociedad civil, y de inclusión en los procesos del Instituto. Porque el INM debería estar agradecido con la sociedad civil por su rol tan valioso en la protección de los migrantes.

—Por último, ¿qué va a pasar con la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (Comar)? Mientras el INM tiene un presupuesto de más de 1,000 millones de pesos y cientos de funcionarios, la Comar lleva años con un presupuesto de apenas 25 millones y no más de 30 funcionarios para atender a miles de migrantes que buscan asilo en México.

—Sí, tenemos una Comar, pero, en realidad, no tenemos una Comar. Y esto está reconocido por la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. No sabría precisarte el proyecto para la Comar, pero de lo que sí tengo conocimiento es de que hay la voluntad explícita de hacer una Comar muy potente y efectiva, no solo de membrete. Es decir, queremos una Comar fuerte, sólida, con capacidades, y que tenga una plena coordinación con el INM.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Qué puede ganar el FC Barcelona con la salida de Lionel Messi? Responden analistas de la BBC

Muchos, pensaban que Messi cerraría su carrera brillante en Barcelona, pero aquel idilio dio un giro. El club catalán pierde a su mayor emblema de las últimas décadas, pero también se le abren las puertas para construir un nuevo equipo con jóvenes muy talentosos.
28 de agosto, 2020
Comparte
Messi celebra

Reuters
Los goles de Messi en Barcelona fueron cientos y casi siempre los festejaba apuntando al cielo.

Lo consideran el fin de una era, de una etapa dorada y que muy posiblemente será extrañada durante décadas por los hinchas del FC Barcelona.

Al pedir Lionel Messi su salida del club catalán ocasionó un terremoto que se sintió más allá del mundo del fútbol.

Pero, a la vez, las grietas que su decisión deja abiertas pueden ser el inicio un nuevo horizonte para el equipo culé. ¿Es posible que el Barça también salga ganando si se consuma la marcha?

Las opiniones de expertos de la BBC son divididas, como casi siempre sucede cuando se habla de fútbol. Tratamos de analizarlo a continuación.

¿Una oportunidad?

Tarde o temprano los ciclos terminan.

Messi cuenta con 33 años y llegó a Cataluña a los 13. Debutó con el Barcelona en categoría infantil y fue escalando hasta su estreno con el primer equipo en un amistoso

Debutó en noviembre de 2003 contra el Porto FC y volvió a ser parte del primer equipo contra el Shakhtar Donetsk en febrero de 2004.

Casi nueve meses después se estrenaría en un partido oficial por la decisión del entrenador Frank Rijkaard. Así empezó todo.

Y no tardaría en convertirse en el rostro de un equipo que ganó más de 30 títulos oficiales a partir de aquel partido de 2005 en el que Ronaldinho lo habilitó dos veces para que Leo marcara su primer gol oficial vestido de blaugrana.

Messi y Pep

Reuters
Lionel Messi debutó con la dirección de Rijkaard, pero fue con Pep Guardiola que alcanzó algunas de sus mejores actuaciones

“Sin Messi, el Barcelona tal vez no habría logrado todo lo que obtuvo”, cuenta Fernando Duarte, periodista de la BBC.

Sin embargo, añade que “el divorcio” y la necesidad de una transición en el club ya se veía venir desde tiempo atrás.

“Lo que gana el Barcelona puede ser una oportunidad, pero parece que no están listos. No se prepararon en ese momento”, explica.

Duarte explica que mucho en el club estaba armado alrededor de Messi y ahora el desafío puede ser construir una plantilla diferente sin su presencia.

Cuando Ronaldinho salió del Barcelona en 2008, tras cuatro títulos en España, una Champions League y ganar el Balón de Oro, se abrieron las puertas al reinado de Lionel.

Ahora habrá que esperar si la historia se puede repetir con el futuro Barcelona, dice el periodista.

¿Demasiado poder?

Los que piensan que con la salida de Messi también gana el Barcelona se aferran a la idea de que había acumulado demasiado poder. Y es que su influencia siempre fue un asunto de amplio debate.

Por ejemplo, en Argentina, se forjó el concepto del “club de amigos”: el grupo de jugadores que eran señalados de ser los preferidos de Leo para jugar en la selección de ese país como Javier Mascherano, Sergio “Kun” Agüero, Gonzalo Higuaín o Ever Banega.

Y una discusión similar se instaló en Barcelona, donde es cierto que ejercía mucha influencia pero también que no todas las decisiones del club eran de su total agrado.

Agüero en el City

Reuters
Agüero es uno de los jugadores más cercanos a Messi.

“Por una gran distancia es el mejor del mundo y por eso adquirió mucho poder. Cuando hubo problemas, incluso en el manejo del equipo, él tomaba el liderazgo”, explica Andy West, columnista de la BBC y autor del libro “Lionel Messi and the Art of Living” (Lionel Messi y el arte de vivir, 2019).

West identifica que en Barcelona también existe una especie de “club de amigos” de Messi con Luis Suárez, Sergio Busquets, Jordi Alba y Gerard Piqué, entre otros. Todos jugadores muy laureados, pero que ya superan los 30 años.

Sin embargo, West no duda en señalar que en el club nunca se tomaron las decisiones por algún capricho de Messi y de hecho señala episodios que no fueron del gusto del 10, como la salida del entrenador Ernesto Valverde a principios de año.

Similar opinión tiene Guillem Balague, periodista que cubre para la BBC el fútbol español.

“No es verdad que Messi tenía tanta influencia. Es un mito. Es verdad que los presidentes preguntan a sus estrellas, también pasaba con Cristiano Ronaldo en Madrid. Lo hacen todos y lógicamente se lo hacen a Messi”, señala Balague.

Neymar en el PSG

EPA
Neymar fue compañero de Messi, pero después de su millonaria transferencia no volvieron a jugar juntos.

Balague pone como ejemplo que Messi habría preferido el retorno de Neymar Jr. en lugar del fichaje de Antoine Griezmann.

Aunque añade que la directiva actual cedió cada vez más poder al vestuario y que Messi lo ha aprovechado.

“Las parcelas de poder están un poco desequilibradas con respecto a otros clubes”, indica.

¿Ahorra dinero?

Los tres analistas coinciden en que al equipo culé se le abre una ventana de renovación principalmente por el factor económico.

Messi intenta que su salida del Barcelona no pase por la millonaria cláusula de recisión de su contrato vigente.

Pero incluso si el club no logra percibir los US$700 millones establecidos allí, podrá disponer del dinero que liberaría al deshacerse de su sueldo. Más de US$130 millones anuales.

Se trata de una cifra nada despreciable considerando que algunos de los clubes más grandes del mundo, incluyendo al Barcelona, informaron de drásticas caídas en sus ingresos económicos en 2020.

Aunque, por otro lado, también pueden quedar en blanco los ingresos que generaba el club por los contratos publicitarios que produce su capitán y la venta de camisetas con su apellido estampado.

¿Cómo será la vida blaugrana sin Messi? Balague es optimista y enumera a grandes y jóvenes talentos que tiene el club.

El portugués de 20 años Francisco Trincao es uno de ellos. También el uruguayo Ronald Araujo (21) o el canterano Riqui Puig.

Y Ansu Fati, con apenas 17 y con gran capacidad de desequilibrio en su juego.

“Messi habría estado encantado tenerlo más a menudo”, concluye el periodista de la BBC.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=8baztTZxkQo

https://www.youtube.com/watch?v=kEYkeeU8osQ

https://www.youtube.com/watch?v=JGg3BXeb_Gc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.