Luz verde para la elección del primer Fiscal General del país: aquí los pasos del proceso
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Luz verde para la elección del primer Fiscal General del país: aquí los pasos del proceso

El Senado será el responsable de elaborar una lista inicial de 10 candidatos. Quien resulte electo deberá preparar un plan de transición y de posibles modificaciones y reformas que fueron pospuestas.
Cuartoscuro
12 de diciembre, 2018
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Con la aprobación definitiva en la Cámara de Diputados de la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, quedó libre el terreno para que el Poder Legislativo y el Ejecutivo lleven a cabo el procedimiento de análisis y selección de la persona que encabezará la nueva institución. No obstante, la norma aprobada dejó fuera modificaciones y propuestas que la sociedad civil buscaba para dotarla de mayor autonomía.

Quien resulte electo como primer Fiscal General del país no solo tendrá a su cargo dirigir la institución sino diseñar, en un periodo de un año, un “Plan Estratégico de Transición” a partir de un diagnóstico de los recursos humanos, materiales y financieros que hoy tiene la Procuraduría General de la República – que desaparece – así como de los casos que deja pendientes.

Pero además el fiscal deberá preparar una convocatoria pública para estudiar todas las reformas constitucionales y modificaciones legales que la sociedad civil y los especialistas propusieron y que, por ahora, quedaron fuera de la norma aprobada por los senadores y los diputados.

A continuación Animal Político te presenta cual es el procedimiento que se seguirá para la elección del fiscal de acuerdo con la Constitución (que a su vez contempla la posibilidad de que hay un fiscal interino), y cuáles son los puntos pendientes que el colectivo ciudadano #FiscalíaQueSirva impulsará para que sean parte de una eventual reforma.

Lo que sigue: elegir al fiscal

Los diputados aprobaron sin ningún cambio el dictamen que les había enviado el Senado para expedir la Ley de la Fiscalía General de la República. Se prevé que esta misma semana se envíe al Poder Ejecutivo para que, a su vez, lo publique en el Diario Oficial de la Federación y entre en vigor.

Ello permitirá al Congreso hacer una declaración protocolaria con la cual queda extinta la actual PGR y nace la nueva fiscalía de carácter autónomo.

Cumplido lo anterior arrancará formalmente el procedimiento para la elección del titular de la Fiscalía General el cual consta de tres pasos.

Primero: El Senado contara con un plazo de veinte días para elaborar una lista de diez candidatos al cargo de fiscal la cual deberá ser aprobada con, por lo menos, el voto de dos terceras partes de los senadores. Dicha lista la enviará al Presidente.

(Si este lapso llegara a transcurrir sin que el Senado elabore la relación de diez candidatos, la Presidencia podría elaborar una terna para enviarla a los senadores y designar, mientras tanto, un fiscal provisional).

Segundo: Una vez que la Presidencia cuente formalmente con la lista de diez candidatos, el Senado tendrá diez días hábiles para elegir a tres de ellos y los enviará para su consideración a la Cámara Alta.

(Si se diera el caso extraordinario de que el Ejecutivo no enviara la terna en el referido plazo, los senadores podrán elegir al fiscal a partir de la lista de diez candidatos)

Tercero: Una vez recibida la terna de Presidencia, el Senado citará a los candidatos a comparecer y presentar su postulación para el cargo, y elegirá entre ellos al Fiscal General. Todo ello en un plazo de diez días como máximo.

(En el caso extraordinario de que el Senado no eligiera al fiscal en el plazo que marca la Constitución, la Presidencia elegirá al fiscal entre los candidatos de la terna final).

Cabe señalar que actualmente la PGR se encuentra a cargo del subprocurador Alejandro Gertz Manero quien no puede convertirse en automático en nuevo Fiscal General.

No obstante, en un comunicado emitido ayer, el colectivo #FiscalíaQueSirva expresó su preocupación respecto a que Gertz sea nombrado como coordinador general de la nueva fiscalía, segundo cargo de mayor peso en la estructura de la institución y el cual no requiere un procedimiento de selección público.

Lo que quedó pendiente: reforma constitucional y cambios a la ley para mayor autonomía

Ni la Cámara de Senadores ni la de los Diputados aceptaron incluir – por ahora – una serie de cambios y propuestas que el colectivo #FiscalíaQueSirva había propuesto para dotar de mayor autonomía a la Fiscalía General.

En el artículo trece transitorio de la Ley Orgánica aprobada quedó establecido que dentro de un año se convocara a un proceso para analizar y en su caso ejecutar estos cambios. No obstante, los especialistas de la sociedad civil indicaron que buscaran que los cambios puedan materializarse desde la primera mitad de 2019.

La petición primaria impulsada por el colectivo, y que quedó pendiente, es una reforma constitucional al artículo 89 y 102 de la Constitución que regula el procedimiento de selección el fiscal general. La propuesta de la sociedad civil es que se excluya la participación del presidente en el nombramiento y remoción del fiscal y que, en cambio, se cree un comité ciudadano de designaciones que trabaje con el Senado los nombramientos.

Otra modificación propuesta por el colectivo y que fu pospuesta es la modificación de diversos artículos transitorios de la Ley Orgánica aprobada que plantean que, en automático, los recursos humanos de la PGR formarán parte de la nueva fiscalía.

De acuerdo con los expertos esto pone en riesgo una transición real de la PGR a una fiscalía autónoma y podría favorecer solo un cambio de nombre o la simulación. La propuesta que hacen, en cambio, es que el personal de PGR quede sometido a un proceso de selección y evaluación conforme al Plan Estratégico de Transición que diseñe el Fiscal General.

Además las organizaciones de la sociedad civil también proponen cambios para acotar las funciones del denominado Coordinador General, servidor público de mayor jerarquía en la nueva institución, solo después del Fiscal General. Entre ellas se busca que su nombramiento pueda ser revisado y, en su caso, revocado por el Senado.

Lo que argumentan los expertos para este cambio es que la figura del coordinador quedó demasiado empoderada en la nueva ley, pues se le atribuyen facultades como elaborar las normas y políticas de las unidades de investigación, verificar el servicio profesional de carrera, resolver conflictos de competencias, suplir de forma permanente al fiscal, entre otros.

La propuesta es que se acoten las funciones señaladas anteriormente y que se modifique el proceso de designación del mismo. Ello para evitar que, a la postre, la Fiscalía General que debería ser autónoma tenga de facto un “segundo fiscal” en la figura del coordinador, pero selecciondo sin contrapesos.

El colectivo #FiscalíaQueSirva también subrayó que es importante que se hagan modificaciones a la ley para que el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses que nace con la Fiscalía sea reconocido como una parte de la misma pero que no cuente (como quedó plasmado en la Ley aprobada) con un consejo integrado por los fiscales, ya que ello podría limitar su autonomía técnica.

Por el contrario, se propone que se añada un nuevo artículo que detalle las funciones del Instituto de Servicios Periciales. Entre esas funciones estaría, por ejemplo, crear una Base Nacional de Información Genética que agrupe la información de ADN de familiares de personas desaparecidas.

Entre otros cambios propuestos que quedaron pendientes está la inclusión de una lista de hechos graves por los cuales puede ser removido el Fiscal General, y especificar el nombramiento de funcionarios acorde con el Servicio Profesional de Carrera.

La nueva Fiscalía General

En septiembre pasado Animal Político dio a conocer el borrador del dictamen en el cual se especificaban las nuevas funciones de la Fiscalía General. Posteriormente se hicieron algunas modificaciones en el Senado, pero la estructura general propuesta se mantuvo.

La nueva Fiscalía General, al igual que la PGR, será la responsable de investigar los delitos del orden federal. Pero la diferencia central es que será un órgano autónomo pues ya no se tratará de una dependencia federal más, ni su titular estará bajo la jefatura jerárquica del Presidente de la República.

Como ya se explicó el Fiscal General será nombrado y removido en un procedimiento que involucra tanto al Poder Legislativo como al Ejecutivo. Habrá además cuatro fiscalías especiales: delitos electorales, anticorrupción, derechos humanos y asuntos internos, cuyos titulares serán nombrados por el fiscal general, en un procedimiento que podrá ser revisado y objetado por el Senado.

Una de las partes más innovadores de la nueva institución es que su actuación será regida por el denominado “plan de persecución penal”, que es la estrategia que deberá definir el Fiscal general para orientar los recursos humanos y materiales de la institución de acuerdo con la incidencia delictiva que se busque atacar. Este plan deberá contar con indicadores y metas claras para evaluar si la estrategia se cumple o no.

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#YoSoyAnimal

Cómo 52 personas de distintas partes del mundo fueron engañadas para trabajar en una empresa ficticia

En medio de la pandemia, decenas de personas en distintas ciudades recibieron ofertas de trabajo de una compañía inexistente. Aquí te contamos cómo iniciaron los hechos.
22 de febrero, 2022
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La llamada de Zoom tenía casi 40 participantes, o por lo menos eso era lo que pensaban los que se habían conectado. La reunión de todos los empleados de la glamorosa agencia de diseño había sido convocada para darle la bienvenida a los nuevos reclutas de la compañía en crecimiento.

El nombre de la empresa era Madbird y su dinámico e inspirador jefe, Ali Ayad, quería que todos fueran rebuscadores ambiciosos como él.

Pero lo que no sabían aquellos quienes habían encendido sus cámaras era que algunos de los que también estaban en la reunión no eran personas reales.

Sí, aparecían como participantes. Algunos incluso tenían cuentas de correo electrónico activas y perfiles de LinkedIn. Pero sus nombres habían sido fabricados y sus retratos eran los de otras personas.

Todo era falso. Los empleados reales habían sido ‘jobfished’ (término en inglés para referirse a la práctica de ofrecer puestos de trabajo falsos a través de internet). La BBC ha dedicado un año a investigar qué fue lo que ocurrió.

Una opción de trabajo en pandemia

Chris Doocey, un gerente de ventas de 27 años de la ciudad de Manchester, comenzó en Madbird en octubre de 2020, unos meses antes de la llamada de Zoom. Se le dijo que iba a trabajar desde la casa. La pandemia aún estaba en pleno furor, así que era algo normal.

La COVID había dado un vuelco a la vida de Chris. Le había costado su último trabajo y esta era la razón por la cual había aplicado a este trabajo en Madbird. El anuncio describía a la compañía como “una agencia de diseño digital centrada en humanos, nacida en Londres pero operando a nivel mundial”. Sonaba bien.

Chris Doocey

BBC
Para Chris Doocey, Madbird era una buena opción de trabajo

Madbird contrató a más de 50 personas más. La mayoría trabajaba en ventas, algunos en diseño y algunos habían sido traídos para supervisar. Cada nuevo recluta recibía la instrucción de trabajar desde casa, enviándose mensajes a través de correo electrónico y hablando los unos a los otros a través de Zoom.

Otra parte del personal vivía por fuera del Reino Unido. Ansiosos por alcanzar el mercado global, el departamento de recursos humanos de Madbird publicó anuncios en línea para un equipo de ventas internacionales basado en Dubai. Contrataron al menos una decena de personas de Uganda, India, Sudáfrica, Filipinas y otros.

Para ellos, el trabajo representaba más que un cheque de salario, también era una visa al Reino Unido. Sus contratos decían que Madbird patrocinaría su traslado al Reino Unido si superaban su periodo de prueba de seis meses y alcanzaban sus objetivos de ventas.

El enigma de Ali Ayad

Ali Ayad sabía lo que significaba hacer una vida nueva en el Reino Unido. En varias ocasiones habló con empleados de Madbird sobre su pasado, antes de asentarse en Londres.

Pero hubo muchas versiones de su historia. A una persona se le presentó como un mormón de Utah, en EU. Para otros, él era del Líbano, donde una difícil niñez le había enseñado a rebuscarse la vida.

Hasta su nombre cambiaba. A veces agregaba una segunda “y” a su apellido, y lo escribía “Ayyad”. En otras ocasiones, firmaba como “Alex Ayd”.

Ali Ayad en una estación de metro en Londres

BBC
Ali Ayad en una estación de metro en Londres

Pero algunos capítulos de la historia que le contaba a la gente eran consistentes. Clave, ante todo, era la época que vivió como diseñador creativo en Nike. Le dijo a todo el mundo que había trabajado en la sede de la marca de moda en Oregon, en EU. Fue allí donde conoció a Dave Stanfield, el cofundador de Madbird.

Las historias sobre la prominente carrera de Ali no parecían descabelladas. Operaba calmadamente en las videollamadas: era intenso, carismático e incluso, demostraba interés. Hablaba con confianza, a veces con optimismo desmesurado. Fue así como convenció a al menos tres personas para que renunciaran a sus trabajos y se fueran a trabajar con él.

Los empleados de Madbird no tenían ninguna razón para dudar las historias de Ali sobre Nike. Y si lo hacían, lo único que tenían que hacer era revisar su perfil de LinkedIn. Brillaba con largos comentarios de ex colegas.

Las primeras inconsistencias

Por meses, los negocios diarios de Madbird navegaron pacíficamente, se contrataron más diseñadores para cumplir con los expedientes atrasados que el equipo de ventas estaba negociando.

Pero incluso antes de que se revelara la verdad sobre Madbird, sus trabajadores ya tenían un problema. Por la manera inusual en la que se habían redactado sus contratos, aún no se les pagaba. Aceptaron trabajar únicamente con comisiones durante los primeros seis meses.

Solo hasta que superaran su periodo de prueba iban a recibir un salario: 47 mil 300 dólares al año para la mayoría. Mientras tanto, solo ganarían un porcentaje por cada acuerdo que lograran negociar.

Eran todos adultos jóvenes buscando trabajo y atravesando una pandemia. Muchos sintieron que no tenían opción sino aceptar los términos de sus contratos.

Antonia Stuart

BBC
Antonia Stuart trabajaba para Madbird como ‘gerente creativa’ en Dubai.

Pero los acuerdos nunca se concretaron. Para febrero de 2021, no se había firmado un solo contrato con clientes. Ninguno de los empleados de Madbird había recibido un centavo.

Algunos reclutas dejaron la empresa después de algunas semanas, pero muchos se quedaron. Muchos habían estado ahí durante casi seis meses, obligados a sacar tarjetas de crédito y pedir dinero prestado de sus familias para mantenerse al día en las cuentas.

El explosivo correo

Ahora es obvio por qué nadie recibió dinero. Madbird no estaba recibiendo ingresos. Pero eso no era obvio para los empleados nuevos. De manera equivocada asumieron que sus contratos de salario eran únicos y que sus gerentes sí estaban recibiendo salarios.

Además, Madbird estaba al borde de firmar una gran cantidad de contratos. El dinero finalmente estaba llegando. O por lo menos así parecía hasta que una tarde todo se vino abajo.

Gemma Brett

BBC
Gemma Brett tuvo sospechas durante su tiempo de Madbird

Gemma Brett y Antonia Stuart eran dos empleadas con sospechas. Después de investigar en internet, usando buscadores de imágenes, se dieron cuenta que muchos de sus colegas no existían.

Decidieron enviar un correo a todos los empleados usando un alias: Jane Smith. El correo, enviado en una ocupada tarde de semana, acusaba a los fundadores de Madbird de comportamientos “no éticos e inmorales”, incluyendo robar el trabajo de otros y “fabricar” miembros de equipo.

Las revelaciones fueron devastadoras para los miembros reales del equipo. Todo lo que habían estado haciendo, al parecer, se había construido sobre mentiras. Ahora parecía que nunca iban a ver nada de dinero en compensación por meses de tiempo y trabajo.

Fue en este momento en el que empezamos nuestra propia investigación sobre Madbird. Corroboramos los argumentos incluidos en el correo de Jane Smith e incluso, fuimos más allá.

Mentiras y perfiles robads

La reportera Catrin Nye intentando descifrar quién es real y quién no.

BBC
La reportera Catrin Nye intentando descifrar quién es real y quién no.

A diferencia de lo que argumentaba, la compañía no llevaba “transportando productos y experiencias a nivel local y global por 10 años”.

De hecho, Ali Ayad solo registró Madbird como una empresa en el Reino Unido el mismo día en el que entrevistó a Chris Doocey para que se convirtiera en gerente de ventas, el 23 de septiembre del año 2000.

Al menos seis de los empleados de más alto rango en Madbird eran falsos. Sus identidades eran una amalgama de fotos robadas de diferentes esquinas de la red y nombres inventados.

Esto incluía al cofundador de Madbird, Dave Stanfield, a pesar de que tuviera un perfil en LinkedIn y que Ali se refiriera a él constantemente.

Algunos de los empleados engañados incluso recibieron correos de su parte. Ali le dijo a un empleado que si quería contactar al señor Stanfield, debía enviarle un correo electrónico porque estaba muy ocupado con proyectos de Nike como para asistir a la llamada.

Usando tecnología de reconocimiento facial fuimos capaces de contrastar la foto de Dave Stanfield con la de su dueño original, un constructor de panales de abejas en Praga llamado Michal Kalis. Cuando localizamos a Michal, confirmó que nunca había oído hablar de Madbird, o de Ali Ayad o de Dave Stanfield.

Nigel White era otro. Incluso, alguien usando ese nombre se conectó a esa llamada de Zoom de enero. Pero su foto no era la de un diseñador gráfico sino la de un modelo cuya imagen es uno de los primeros resultados cuando buscas “hombre pelirrojo” en el archivo de Getty Images. Su cara aparecía en todo internet.

El supuesto co fundador de Madbird "Dave Stanfield" y el supuesto gerente "Nigel White"

BBC
Dos de los supuestos altos directivos de Madbird eran, en realidad, fotos tomadas de internet

Otras eran incluso más locas. Las fotos de un diseñador gráfico, un gerente de crecimiento de marca y un gerente de mercadeo en Madbird resultaron ser las de un doctor libanés, un actor español y un influencer de modas italiano.

Todas sus fotos habían sido robadas para crear identidades falsas.

Contactamos a las 42 marcas que Madbird citó como antiguos clientes, incluyendo a Nike, Tate y Toni & Guy. Ninguna dijo haber trabajado alguna vez con Madbird.

Un pasado ficticio

Cuando empezamos a investigar, la misma historia de Ali se cayó también. Nunca había trabajado para Nike en Estados Unidos como “líder creativo”, como él argumentaba. Nike nos confirmó a través de un documento que no había contratado a nadie con ese nombre o ninguno de sus alias.

Y luego estaba la cuenta de Instagram de Ali, donde publicaba actualizaciones de su carrera como modelo e influencer a sus más de 90 mil seguidores. Su presencia en las redes sociales había sido una de las razones por las cuales muchos de los trabajadores de Madbird lo admiraban y confiaban en él.

Pero la vida que Ali presentaba en Instagram apenas tenía una relación lejana con su realidad.

Una publicación en específico llamó nuestra atención.

Era una foto mostrando una edición abierta de la revista GQ, con Ali Ayad modelando un blazer en un anuncio de página completa para la marca española de modas Massimo Dutti.

Pero cuando logramos adquirir la edición de GQ y la abrimos en la página 63, la foto de Ali no estaba allí. Era la publicidad de un reloj. Ali Ayad nunca había modelado para Massimo Dutti, y nunca había aparecido en la GQ británica.

Los extrabajadores de Madbird estaban devastados. Algunos habían pasado tanto como seis meses sin pago. Ahora estaban sin trabajo, aún en medio de la pandemia, y haciendo un esfuerzo para siquiera describir lo que les acababa de pasar.

Las víctimas

El gerente de ventas Chris Doocey había llegado a acumular más de 13 mil 500 dólares en deudas en una tarjeta de crédito pagando sus recibos mientras recibía su primer salario.

Y luego estaban los empleados extranjeros. En un punto, Elvis John, originario de Chennai en India, había estado esperando estar en un vuelo al Reino Unido. Estaba a apenas semanas de terminar su periodo de seis meses de pruebas y esperando a que Ali le patrocinara su visa. Cuando el correo de Jane Smith llegó, cayó en depresión. “Mis sueños se destruyeron”.

Elvis John

BBC
Algunos empleados de Madbird esperaban contar con visas para el Reino Unido

“No se si Ali alguna vez entenderá lo que nos hizo pasar”, dice Elvis, quien cree que todo el asunto se manejó como si fuera un juego.

Muchos estaban avergonzados de haberse visto envueltos. Algunos esperaron días, e incluso semanas, antes de decirle la verdad a sus familiares y amigos.

Y para otros, la historia era difícil de explicar y siempre estuvo recibida por preguntas que ninguno de los empleados engañados podía contestar.

¿Habrá entendido Ali la consecuencia de sus acciones?

Durante un tiempo, Ali dijo que iba a hablar con nosotros y dar su versión de los hechos. Luego de meses de mensajes finalmente aceptó sentarse y dar una entrevista en cámara para la BBC.

Pero luego, con un día de anticipación, canceló. Si íbamos a tener la versión de los hechos de Ali Ayad, no tendríamos otra opción sino buscarlo.

Confrontando a Ali

Lo seguimos hasta una calle del oeste de Londres una tarde de octubre, donde lo confrontamos. Estaba vestido con una chaqueta negra de cuero y se dirigía a una estación del metro. Si se sorprendió con nuestra presencia, no lo aparentó y, al principio, decidió ignorar nuestras preguntas. Pero luego de un rato, no pudo evitar hablar.

Insistió que estaba tratando de hacer algo bueno.

“Lo único que sé es que creamos oportunidades para la gente, en medio de la COVID”.

Cuando lo acusamos de crear identidades falsas y robarse el trabajo de otras personas, se enfureció.

“¿Lo hice? ¿Cómo saben que lo hice?”. ¿Estaba argumentando que alguien más había estado involucrado? Cuando lo presionamos, no mencionó a nadie.

Siempre existió la posibilidad de que alguna mente anónima estuviera detrás de todo, y es algo que consideramos seriamente. Pero sin nombres o la ayuda de Ali, fue un camino que no pudimos explorar.

Ali también insistió que Madbird sí tenía una oficina. Pero cuando lo cuestionamos, se arrepintió, asegurando que se refería a una oficina virtual. “No tienes realmente computadores ni nada, ¿cierto? Es una compañía digital”.

Eventualmente, dejó de contestar nuestras preguntas.

Mientras Ali Ayad se rehuse a contestar, nunca sabremos con certeza por qué creo Madbird.

Confrontación con Ali Ayad en Londres

BBC
Confrontación con Ali Ayad en Londres

¿Qué pudo pasar?

Para aquellos que pasaron la mayoría del tiempo en línea con él, intercambiando correos y en videollamadas, se destacan dos teorías.

Una es que todo el asunto es un intento por empezar un negocio real. Pudo haber empezado como una mentira, pero de pronto Madbird hubiera eventualmente conseguido contratos reales y generado ingresos.

La compañía, creen algunos empleados, estaba apenas a días de firmar con clientes cuando todo se vino abajo. Si las mentiras no se hubieran descubierto, de pronto nadie hubiera expuesto los turbios orígenes de Madbird.

Otra explicación es que tiene que ver con algo más allá que el dinero. A lo mejor Ali disfrutaba pretendiendo ser un jefe. Sinceramente parecía disfrutar su tiempo dirigiendo Madbird.

Las entrevistas de trabajo con él duraban generalmente más de una hora. Contaba historias de cómo había cambiado las vidas de personas descubriendo sus talentos y dándoles una oportunidad. Enviaba enlaces de música house a sus empleados para que escucharan mientras trabajaban.

Quería ser un jefe cool y así lo trataron durante los meses que Madbird estuvo funcionando.

La pandemia cambió la forma en la que muchos de nosotros trabajamos, comunicarse a través de una pantalla se convirtió en la regla.

Ali Ayad explotó eso. Era como si quisiera ser el próximo Elon Musk, su ídolo, y con Madbird pensó que había encontrado un atajo. Un universo donde Ayad sería juzgado solamente por su presencia virtual, en vez de su realidad por fuera de la web.

Y la parte más impactante de la apuesta de Ali Ayad es el hecho de que vivimos en una época en la que casi funciona.

Diseño gráfico de Lilly Huynh


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